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INDICE 1.
INTRODUCCIÓN El
primer caso de anorexia se dio en
Catalina de Siena. Con 26 años
su idea de dedicar su vida a Dios chocaron con los planes de sus padres de
casarla.
Esta situación la
llevó a encerrarse en
su habitación a maltratarse no
comiendo consiguiendo ingresar al
final en
la orden dominicana pero con la mitad de su peso.
El prestigio de Catalina de Siena se extendió
rápidamente y tras su muerte, a los 28 años, contaba con
muchas seguidoras
religiosas.
Aparecen muchos casos de anorexia en las religiosas de la edad
media. El ayuno era un medio para que el espíritu triunfara y no la
carne. Estar sin comer
era considerado como
un signo de santidad. A esta
anorexia sufrida por el seguimiento a Dios se llamó "
Anorexia santa"
La palabra anorexia
era utilizada por los médicos
como sinónimo de falta de apetito, inapetencia y ciertos
trastornos del estómago.
Richard Morton fue el primero que hizo una descripción
del cuadro de anorexia. Describió
a una paciente de 18 años
que presentaba los síntomas propios de la anorexia nerviosa:
adelgazamiento, dedicación obsesiva al estudio, pérdida de apetito...
Morton se refiere siempre a la enfermedad como un trastorno
nervioso y es curioso saber que curó a esta chica alejándola de su
familia y de los estudios.
Finalmente, con la
intervención sobre la
familia de una paciente y su alejamiento como medio para curar, se
consiguió que el concepto de anorexia nerviosa quedara dentro de la
medicina científica.
En el siglo XX se conoce la
anorexia nerviosa como un
miedo a engordar, pero antes del siglo XX no se tenía muy claro si
las muchachas que la padecían tenían
miedo a engordar o no. Esto se cuestionaba ya que muchas
motivaciones eran religiosas o espirituales.
Ya en
este siglo, la
opinión de Freud era
que todos los apetitos eran
manifestaciones de la libido o impulsos
sexuales por lo que asoció comer o no comer a la presencia o
ausencia de impulsos sexuales
básicos. El
ayuno suponía a
Freud la repugnancia o
el malestar provocado por el alimento. Pero Freud no dio ninguna
importancia a los factores socioculturales en la anorexia nerviosa. 1.1.
Las sociedades primitivas: en las sociedades primitivas, las
mujeres gordas tenían más atractivo sexual que las delgadas. Una mujer
gorda constituía una señal de status elevado, de prestigio.
En todas las culturas se han llevado a cabo procedimientos
para cambiar alguna característica corporal para incrementar el
atractivo sexual y social. Utilizando pinturas, cosméticos pero hasta la
llegada del mundo moderno no se encuentran culturas donde se pretende
tener más atractivo social aumentando o disminuyendo su cuerpo. Un cuerpo de mujer abundante era signo de lujo, la delgadez era símbolo de muerte 2.
CONCEPTO
La anorexia nerviosa es un trastorno del comportamiento alimentario
que se caracteriza por una pérdida significativa del peso corporal
producida normalmente por la decisión voluntaria de adelgazar. Este
adelgazamiento se consigue suprimiendo o reduciendo el consumo de
alimentos, especialmente "los que
engordan" y
también con cierta frecuencia mediante vómitos, uso indebido de
laxantes, ejercicio físico
exagerado y consumo de anorexígenos, diuréticos...
El trastorno suele iniciarse entre los 14 y 18 años de edad, pero
en los últimos tiempos está descendiendo la edad del inicio.
El paciente anoréxico experimenta un intenso miedo al aumento de
peso a pesar de que éste disminuye cada
vez más
y de
una manera alarmante. Se produce una distorsión de la imagen
corporal, lo que obliga a mantener la dieta.
El hecho de la pérdida de peso es negado prácticamente siempre
por el enfermo y no suele tener conciencia de la enfermedad. Esta
malnutrición produce
alteraciones, síntomas y
trastornos: hipotensión, alteraciones de la piel, caída de cabello,
trastornos gastrointestinales, etc. También se dan síntomas de ansiedad,
depresión y obsesivos. Esta malnutrición
también provoca tristeza, irritabilidad, aislamiento social e incluso
ideas de muerte y suicidio.
Las preocupaciones por el alimento se hacen auténticamente
obsesivas. Los pensamientos y actitudes relacionados con el cuerpo, el
peso y la alimentación, y la evolución de la enfermedad indican que
después del diagnóstico, un
25% de las pacientes
siguen siendo
anoréxicas, un
40 % tiene
síntomas depresivos y un 25% obsesivos. La mortalidad se sitúa
entre el 8 y el 10% pero cuando la enfermedad dura más de 30 años
este dato se eleva al 18%.
Tras doce
años de evolución de
la enfermedad en una persona la curación se considera prácticamente
imposible.
Aproximadamente la
mitad de
las pacientes
anoréxicas experimentan episodios
bulímicos, esto es
también un trastorno del comportamiento alimentario caracterizado por la
presencia de episodios en los que el enfermo
ingiere cantidades
de alimento superiores a lo normal,
aunque en principio el bulímico no desea en absoluto ese
atracón. Después
de estos
atracones, siguen vómitos,
laxantes, diuréticos...
En la
aparición de
la anorexia
intervienen factores
socioculturales, es la presión
por parte de la sociedad, de
los medios de comunicación, el anhelo de delgadez.
Intervienen también
factores
individuales, como
son los cambios
corporales que
obligan a
fijar la atención sobre el propio cuerpo.
Es este el momento en
que el adolescente compara su imagen
corporal con el modelo estético corporal presente en su medio
social.
Se habla también de
la familia como factor importante en la aparición
de la
anorexia aunque no es
algo específico en la enfermedad.
Se ha observado que
hay un
predominio de
estilo educativo sobreprotector
y también
excesos de
trastornos alimentarios, afectivos
y de
ansiedad en los familiares
de anoréxicos. Pero estos elementos no pueden considerarse factores importantes de esta enfermedad, es decir, se asocian a otras enfermedades que no tienen nada que ver con el alimento. De todas formas una vez que la anorexia está en marcha, los conflictos familiares cobran gran importancia 3. SEÑALES DE ALARMA DE LA ANOREXIA NERVIOSA -
Comer como si estuviera a dieta, a pesar
de que ya está
muy delgada. -
Usar ropas muy holgadas o demasiado grandes. -
Estar preocupadas por
el peso, por conseguir dietas y por la
figura. -
Experimenta cambios de personalidad. -
Experimenta vértigos, desmayos, pérdida
de conocimiento
y dificultad
para concentrarse. -
Temor a aumentar de peso o engordar. -
Percepción distorsionada
del peso,
tamaño o
figura de su cuerpo. -
En las mujeres, la ausencia de al menos tres ciclos menstruales
consecutivos. -
Ausencia de
otro trastorno físico
o psiquiátrico que pudiera
justificar la pérdida de peso o la negativa de comer. -
Comienzo del tratamiento antes de los 25 años de edad. -
Presencia de
al menos 2 síntomas fisiológicos asociados a la
anorexia nerviosa. Éstos son:
* Abuso de laxantes, diuréticos o píldoras
de dieta.
* Hacer ejercicio de
manera excesiva. Puede que hasta 5 o
6 horas al día.
* Osteoporosis. Los huesos se vuelven más frágiles.
3.1 Síntomas físicos de inanición -
Piel fría, algunas veces con tonalidad azulada. -
Dolor al sentarse.
- Desarrollo de vello muy fino por todo el cuerpo.
- Hipotensión, o presión anormalmente baja.
- Corazón debilitado.
- Indigestión después de la escasa comida que consume.
- Sensación de debilidad o cansancio.
- Problemas de sueño.
- Anemia debido a la falta de hierro y proteínas. - Anormalidades hormonales: ausencia de los períodos menstruales 4. CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS DE LA ANOREXIA NERVIOSA -
IMAGEN CORPORAL:
la mayoría de
las anoréxicas perciben
una imagen corporal distorsionada porque se
ven demasiado
gordas sin hacer caso de lo escuálido que está su aspecto.
Uno de sus principales temores
es llegar a estar
gorda y la
decisión de mantener
un peso corporal
bastante bajo a
cualquier precio. -
UN ACONTECIMIENTO CRUCIAL:
éste se refiere
a la
inmediata adultez
de la joven y la
independencia que la sociedad espera
que ella logre. A medida que se vuelve más delgada y más débil,
la anoréxica requiere más atención de quienes la rodean, y
ya no
tiene que preocuparse por salir sola ya que sino,
supondría un
mayor control sobre su vida propia. -
SATISFACE VARIAS NECESIDADES
CONFLICTIVAS: la libera
de parte del
estrés de entrar en la adultez y
lograr la independencia,
mientras que atrae la atención
de los
padres y
ofrece una
medida de control de su propia existencia.
A través
de estas
características psicológicas
se puede observar dos tipos de anorexia: -
Anoréxicas austeras: comienzan
perdiendo peso
a través de
dietas y
ejercicio, por lo
general ayudadas con
laxantes, píldoras
de dieta y/o diuréticos. -
Anoréxicas voraces: muestran
características de
la bulimia
nerviosa, es decir, que pasan por atracones y vómitos.
Otros tipos
de características
son las
que presentan estas chicas: -
Un historial
de ligero
sobrepeso: estas
chicas comienzan
teniendo un
ligero sobrepeso por
lo que comienzan con dietas
estrictas y luego no
se detienen cuando llegan al peso buscado
sino que, se agradan, y continúan perdiendo peso. -
Un excesivo deseo de agradar a
los demás y evitar situaciones
estresantes: intentan
agradar a
los demás a expensas
de su propia
felicidad por
lo que
desarrollan una
personalidad rígida,
expresada en una excesiva necesidad de
seguir reglas
y una tendencia a
criticar a los demás. Intentan mantener el
control sobre
su entorno porque
no tienen control sobre su
propia vida.
Esto además
conlleva a
que tengan miedo
a enfrentarse
a situaciones nuevas
y así
les surgen
los problemas
de identidad
y control. -
Elección de
una afición
o una
carrera que
concede gran importancia
al peso: las
carreras de
bailarina, actriz,
modelo y
deportista, fomentan esta enfermedad porque
se le
concede un alto valor a poseer un aspecto delgado y saludable.
Hay una serie de factores que también son determinantes dentro de
la anorexia que son: -
Factores familiares: muchas
de las
afectadas proceden
de familias
afectuosas y cariñosas pero
hay una serie de factores
que la van a conllevar
a la anorexia. Está
comprobado que las familias
de las
anoréxicas están
situadas en
los estratos socioeconómicos
medios y
altas de
la sociedad. Tal hecho
supone conductas, valores
y relaciones personales diferentes
de la persona que pertenecen a otros estratos además de existir
una tendencia a que
los padres de las anoréxicas tengan edades
avanzadas. Concesión
de una gran importancia emocional a la comida, el comer, el peso y el
aspecto: este
caso puede
ocurrir cuando
los padres están relacionados con algún tipo de relación
estrecha con
la comida:
restaurantes, trabajan
en la industria
alimentaria...
Casos de anorexia
nerviosa en la familia y trastornos anémicos en familiares
cercanos: la
mayoría de los casos suelen darse porque algún familiar haya ya
padecido anorexia o algún trastorno emocional como depresión o manía
depresiva.
Insistencia exagerada
en el aspecto y los logros por parte de uno o ambos padres:
muchas veces se someten a dietas para agradar a uno de sus padres lo que
la lleva
a abarcar sentimientos
negativos como la cólera.
Una relación excesivamente estrecha con los padres, excesivo
control:
los padres llevan un excesivo control
sobre ellas llegando a tomar sus propias decisiones y
gobernando su propia
vida porque tienen puestas muchas
expectativas en ellas.
Ellas intentan satisfacer completamente los deseos, necesidades y
sus expectativas, y al hacerlo
dejan de expresar
sus propios deseos
produciendo una
falta de
reconocimiento de
sí misma
como un individuo con derecho propio.
Otros problemas de la
familia:
muchos trastornos que puedan haber dentro de ella como el alcoholismo lo
que lleva a la niña a que se
centren en ella y descuiden sus problemas. Todos estos problemas están entrelazados. Los trastornos vienen por pasar toda la vida en un entorno social y familiar particular. Los miembros de una familia casi nunca se dan cuenta del impacto de su conducta en la futura paciente 5.PRESIÓN SOCIAL Y ESTEREOTIPOS SOCIALES Las
dimensiones corporales de la mujer han
sido valoradas de distintas maneras en las distintas
épocas de
la historia
del mundo occidental.
El modelo
de belleza
femenino de la época de Rubens es muy distinto
al actual.
Los cambios históricos
acarean cambios
culturales y cambios en los patrones estéticos y corporales.
La imagen de
un modelo ideal
de belleza,
compartido y
reconocido socialmente,
supone una
presión altamente
significativa en
todos y
cada uno
de los
miembros de la población.
Las mujeres que encarnan o
se identifican con
ese modelo tienen razones para valorarse
positivamente. Quienes no
reúnen estas características, padecen baja autoestima.
En el establecimiento de los modelos
estéticos, intervienen
multitud de factores aunque en cada país tenga
su prototipo de
belleza específico. Por ejemplo, en la India,
donde escasea el
alimento, la obesidad es signo de prestigio social y de potencial
socioeconómico. Por el contrario, el ideal de delgadez se da
en sociedades donde la obtención de alimento no es problema.
Los estereotipos estéticos suelen extenderse en las sociedades
complejas en sentido descendente, es
decir, de las clases
más elevadas a las más bajas.
En las sociedades más desarrolladas, hay una relación
inversa entre clase social y obesidad. Huenemann (1969)
verificó que el 11,6 % de la población adolescente femenina
de clase baja
eran obesas mientras que las de clase alta sólo había un 5,4 %.
Esta distribución por
clases sociales es totalmente
opuesta a la que se da con la anorexia. Este fenómeno entremaña
que los valores
asociados al alimento(necesidad básica) son
sustituidos por otros de carácter estético más culturizados y
alejados de lo primario, de lo mas estrictamente biológico.
Pero para que la restricción ingestiva se inicie no basta
con que la persona tome la decisión de reducir las dimensiones de
su cuerpo, sino que es necesario que sufra las influencias sociales. Éstas
se canalizan a través de los demás y del ambiente.
Un canal importante y de influencia efectiva son los medios de
comunicación de masas. Nos
hallamos inmersos en una sociedad donde TV, prensa, radio, bombardean
continuamente a los
ciudadanos con múltiples mensajes.
También se sabe que los valores del
mundo anglosajones,
en especial EEUU, ejercen una
gran influencia sobre el
resto del mundo y que pronto serán implantados en otros países.
En relación con los grupos de jóvenes más afectados por la
anorexia, Garnel y Garfinkel realizaron algunos estudios concluyéndolos
con la afirmación de que toda la presión sociocultural
todavía es mayor en determinados grupos homogeneizados que están
en función de ciertos intereses y actividades. Éste es el caso del
estudiante de música y danza o en modelos de alta costura.
Se plantearon la posibilidad de que unos estudios de este género
resultaran humanamente estresantes por su competitividad. Más adelante se
vio que el factor clave no es la competitividad sino la dedicación a
actividades que subrayen el valor del cuerpo delgado. En
1986, se volvió a hacer otro
trabajo (por Ordeig y Cols)
con muestras de estudiantes de danza, modelos de alta costura y gimnastas.
Las puntuaciones obtenidas ante el E.A.T. fueron de 30, 14,8 y 18,6
respectivamente; mientras que en el grupo control fue de 11.
Entran en
patología el 30% de
los bailarines, el 18% de los gimnastas, el
13,3% de los
modelos. Este estudio
confirmó el resultado obtenido por Garner y Garfinkel.
5.1 La coacción publicitaria: hasta ahora nos hemos
referido a los medios de comunicación como
portavoces y
creadores de los estereotipos estéticos corporales que surgen en
la población.
El cine, la fotografía, los reportajes sobre métodos de
adelgazamiento contribuyen a determinar el estado de opinión y evaluación
corporal. Pero, además, todo este mundo de palabras e imágenes van a
crear un importantísimo mercado descubierto por los comerciales y
productores de más de
mil recursos de adelgazamiento. El
estado de opinión, por tanto queda en cierto, enrizado en una publicidad
comercial, que con sus mensajes incorporan el estereotipo estético, lo
concreta y potencia.
Se realizó un análisis de publicidad de pro-adelgazamiento en
1985. De todas las revistas
que se publicaron en España se eligieron aquellas que contaban con un 60%
de lectores del sexo femenino
que a la vez tenían una difusión de más de 100.000 ejemplares.
De aquí se seleccionaron diez que constituyeron el 80% de todas
las revistas leídas por la población femenina.
De estas revistas, se analizaron todos los anuncios que aparecían
seleccionando todos
aquellos que de manera directa o indirecta incitaban al uso o consumo de
productos para adelgazar. Los
resultados fueron éstos:
Anuncios Directos
....................... 10,43%
Anuncios Indirectos .......................
14,24%
Anuncios Totales
....................... 24,64%
Con esto
se constata que casi
uno de
cada cuatro
anuncios que llegan a un público femenino invitan de alguna
manera a la mujer, a perder peso. También
se midió el coeficiente de
Impacto. Éste mide
la capacidad de difusión de
un mensaje en una población dada. Como se
ve en la tabla toman
prioridad aquellos productos
que son de actuación específica
e inmediata, como
es el
caso de
las cremas y
pomadas adelgazantes. En
segundo lugar aparecen los alimentos de tipo calórico. En
la tabla, vemos
un cambio significativo
en las
razones que
los anunciantes dan para
invitar a perder peso. Es difícil predecir si esta tendencia se mantendrá,
por eso antes había una gran
preocupación por la salud y actualmente lo que se está dando es
un vuelco hacia
lo estético, es decir, se hace notar que vende más la motivación
en estética que lo sanitario.
En 1985 el 55%
de los argumentos
pro-adelgazamientos eran estéticos mientras que
sólo el
19% estaban
relacionados con la salud.
El llamado
coeficiente de
utilización indica
la cantidad de veces que una palabra
aparece en
publicidad. En
la tabla del anexo 3, hay 24 términos verbales. Los más utilizados
son: tipo, silueta,
figura, delgado, línea, centímetro,
kilos, adelgazar, calorías e hipocalorías. También
se llegó a la conclusión que la mayor
difusión de esta publicidad se produce, principalmente en mujeres
de 15 a 24 años de edad. Esto es solo un botón de muestra para darnos
cuenta del bombardeo al que estamos sometidos los
jóvenes y adolescentes.
Cada época ha tenido unos prototipos de belleza. En la década de
los 50, existían dos modelos: uno
el de Marilin Monroe con
caderas anchas, cintura ceñida etc. y el de Grace Kelly tendiente a lo
rectilíneo, era la delgadez extrema. Las seguidoras de Marilin eran mucho
más vulgares que
las de Kelly que eran chicas aristocráticas.
En los
años 60,
se da el fenómeno Twiggy. Una chica inglesa, francamente esquelética,
que se introdujo como un ciclón en el mundo de la moda de América y
Europa.
Publicaciones como
" Vogue "
trasladaron sus escuálidas
dimensiones a los ojos de todo el
mundo occidental. El
impacto que produjo constituyó un ejemplo de la eficacia de
los medios
de comunicación
y de
las campañas de
publicidad. La
aparición de este fenómeno Twiggy es un hecho
clave para entender el incremento epidémico de los trastornos en
el comportamiento
alimentario. De algún modo el modelo de Marilin y el de Twiggy
se han mantenido hasta
nuestros días.
El anhelo de la delgadez
sigue vigente. Un estudio
pionero de Garner verificó
de las medidas de las modelos fotografiadas en las páginas centrales del
Playboy y otras revistas,
fueron disminuyendo
cada vez
más. Eran más delgadas.
5.2. Del culto a lo utópico: Kim Cherin desde
una perspectiva
feminista hace
una importante
crítica acerca
de esta
sociedad generadora de
la actual epidemia de anoréxicas y bulímicas
En 1981 ya señalaba que E.E.U.U. se gastaba 10 billones de dólares
anuales en servicios y productos relacionados con la búsqueda y pérdidas
de peso y que 20 millones de personas seguían una dieta rigurosa.
La preocupación por
el peso y la imagen corporal está
tan extendida que en la sociedad actual, es un fenómeno que puede
considerarse como normal en la experiencia femenina; lo anormal es la no-
preocupación por el cuerpo. Ésta preocupación e insatisfacción suscitada por el propio cuerpo, tiene que encontrar alguna vía de solución. Los afectados intentan resolver sus problemas eligiend |