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Fuente:
Web de Julián Antman En
la presente comunicación se pretende comenzar a indagar una
particular inserción profesional del psicólogo graduado, la
Concurrencia en Salud Mental. Como primera aproximación al tema,
se eligió el paso fundacional para lograr la Concurrencia: el
Examen de Residencia. El
proyecto en el cuál se enmarca este escrito[1]
tiene dos objetivos generales. Por un lado, explorar y
caracterizar las Representaciones Sociales de los Psicólogos
acerca del quehacer del Psicólogo en los Concurrentes de Salud
Mental de la Ciudad de Buenos Aires. El
segundo objetivo es la realización de un análisis y
caracterización de la realidad actual de las Concurrencias,
detectando los niveles Histórico-jurídicos, Socio-económicos,
Institucionales, Subjetivos y sus interrelaciones. Acerca
del Examen, las Residencias y las Concurrencias Muy
poco es lo escrito acerca de los tres Espacios que pretendemos
indagar en esta primera aproximación. A partir de los datos
obtenidos desde varias fuentes (en especial, observamos que una
cantidad importante de estudiantes de los primeros años de la
carrera se imaginan su actividad cómo Psicólogos trabajando en
el Área clínica y en Hospitales[2]),
diríamos que es casi tanto lo que se habla y se espera de ellos
en la práctica Universitaria o en la reciente graduación del
psicólogo, como lo escaso escrito y conceptualizado que se puede
hallar en artículos, publicaciones o revistas del medio “psi”. Con
lo dicho aquí, deseamos destacar desde el comienzo una paradoja
del ámbito de la Inserción del Recién Graduado en Salud Mental:
ni el examen de Residencia, ni las Concurrencias ni las
Residencias, pero en especial los dos primeros términos, son
tomados como objeto de análisis. Consideramos que, posicionados desde una perspectiva de formación de Recursos humanos en Salud e indagando la inserción profesional y el quehacer del psicólogo, es necesaria una mirada que intente aportar significaciones posibles y, porqué no, revisiones de un Sistema de Capacitación de Postgrado donde se inscriben cada año más de 1000 Psicólogos recientemente graduados Las
Residencias y las Concurrencias Veamos
la definición oficial de los diferentes espacios: Las
Residencias duran 4 años y son “Un sistema remunerado de
capacitación de postgrado inmediato, a tiempo completo con
dedicación exclusiva. Lo que caracteriza a este sistema de
formación es la práctica de la capacitación en servicio, esto
es, desarrollar actividades asistenciales programadas y
supervisadas [...] Esta capacitación se desarrolla en el
ámbito intrahospitalario, como así también extramuro, en íntima
relación con la comunidad a la que se dirige y en el marco de la
Atención Primaria de la Salud, destacando aspectos de prevención
y promoción de la salud” (Giorgi y Maggiani Comps., 2000:
5). Las
Concurrencias, en cambio, tienen una duración de 5 años, se
describen como: “Un
sistema honorario de capacitación profesional de postgrado, a
tiempo parcial desarrollado bajo condiciones de programación y
supervisión y con el objetivo de formar en el ámbito intra y
extrahospitalario profesionales capacitados en beneficio de la
comunidad” (Giorgi y Maggiani Comps., 2000: 5). Ambos sistemas de capacitación se desarrollan en los trece (13) Hospitales Generales de Agudos y sus respectivas Áreas Programáticas (Centros de Salud Mental y Centros de salud y Acción Comunitaria) y diecinueve (19) Hospitales Especializados El
examen... Antes
de comenzar, es necesario una aclaración. El examen que estamos
comentando no sólo es para las Residencias y Concurrencias de
Salud Mental sino para prácticamente todas las especialidades del
Equipo de Salud, desde Clínica Médica hasta Servicio Social,
pasando por todas las especialidades de cada disciplina. El
análisis del presente escrito, está circunscrito al programa de
Capacitación en Servicio en Salud Mental en el ámbito
hospitalario, del cual forman parte las Residencias y Concurrencias
de
Psiquiatría y Psicología Clínica (Adultos
e Infanto-Juvenil).[3].
Es
decir que, si bien nos interesa en general la Inserción del Psicólogo
y en particular la de los Concurrentes, haremos referencia también
a los Médicos que eligen la especialidad Psiquiatría. En
la Resolución 45/986 de la Secretaría de Salud Pública y Medio
Ambiente, que establece el “Sistema Municipal de
Concurrencias”, se puede reparar, en el Artículo 4° el
establecimiento del examen: “Anualmente se llamará a
concurso para cubrir plazas de Concurrentes, conforme las áreas,
especialidades y cupos correspondientes a cada hospital [...]”. Según
nos refiere la Coordinadora de Capacitación de las Concurrencias,
con la institucionalización del examen, toma cuerpo legal lo que
venía ocurriendo de hecho en los hospitales desde hacía mucho
tiempo. Cientos de Psicólogos trabajaban en diferentes Servicios
de Psicopatología. Previo
a la legalización del examen, la forma de ingresar al ámbito
hospitalario era mediante una entrevista de admisión que,
generalmente, se realizaba con el Jefe del Servicio y algún
profesional de Docencia y Capacitación del Hospital. En
1986, a partir del movimiento de la Dirección de Capacitación de
la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, se
formalizan las Concurrencias y con ellas el concurso que, mediante
examen y junto con las Residencias, permite el acceso al Hospital. En
la actualidad, el Examen de Residencias y Concurrencias consta de
100 preguntas del tipo “Múltiple Choice” y cada psicólogo
tiene dos horas para completar el cuestionario. El
análisis que sigue está referido al examen que tuvo lugar el
pasado 11 de abril de 2002, como todos los últimos años, en el
Hospital de Clínicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires[4].
En
los Psicólogos, los cargos abiertos para Residencia fueron 26
(entra el 2% de los profesionales), mientras que para las
Concurrencias 302 (entra el 28%). En el caso de los Médicos, la cantidad de puestos para Residencia eran los mismos, en este caso los que entran representan al 13% y para Concurrencias 189 (entra el 78%) Breve
descripción y análisis El total de inscriptos para la especialidad Salud Mental fue de 1291 profesionales, de los cuales 1083 fueron Psicólogos (84%) y 208 Médicos (16%). Esto significa que, por cada médico se presentaron más de cinco Psicólogos Las
cifras de la cantidad de Psicólogos egresados (Abramzón, 2001:
47) nos aportan datos significativos para reflexionar acerca de la
importancia de estos números. Según
estimaciones, entre los años 1993 y 1998, en todo el país, se
graduaron 12.438 Psicólogos, tanto en Universidades Públicas
como Privadas. Por
año, entonces, se reciben alrededor de 2073 estudiantes. El 60%
de ellos (1243) pertenecen a Universidades de la Ciudad de Buenos
Aires; a su vez, el 70% de éstos, es decir 872 Psicólogos, son
graduados en la UBA. En
función del análisis y con la finalidad de rastrear la edad
aproximada de los Psicólogos que dieron el examen, recurrimos a
la información pública provista por la DIRCAP y observamos que
la edad promedio ronda los 27 años[5].
Si
cruzamos estas edades con las de los estudiantes de la Facultad de
Psicología (Ibarra, 2002), podemos concluir que la edad
aproximada de graduación es, en promedio, a partir de los 25 años[6]. Una
posible inferencia de estos datos aproximados daría cuenta que,
si la cantidad de Psicólogos recibidos en la UBA en 2 años es de
alrededor de 1744, más de las mitad de ellos elige como inserción,
por lo menos una vez, el examen de Residencia. Con
estos datos deseamos remarcar la importancia de esta elección en
la inserción profesional, su correspondencia con la hegemónica
representación de la clínica como quehacer del psicólogo y, por
último, comenzar a repensar estos números desde una perspectiva
real de formación y oferta de un Recurso Humano tan “caro” a
la Salud como es el psicólogo. Psiquiatras
y Psicólogos Otro
punto de análisis es la marcada diferencia entre los futuros 208
Psiquiatras y los 1083 Psicólogos. En
este tema observamos otra diferenciación que hace al quehacer del
psicólogo, su inserción y su práctica. Nótese
que expresamos Psiquiatras y no Médicos. Esta posibilidad de
extender el calificativo de futuros, se explica porque, una vez
finalizada la Residencia o Concurrencia y obtener el
correspondiente “Certificado de Residencia o Concurrencia
completa”, los Médicos están facultados para poseer el título
de “Especialista en Psiquiatría”. En
cambio, los Psicólogos tienen que conformarse con el Certificado
y no poseen ninguna especialidad. No
es nuestro interés extendernos en esta palmaria diferenciación,
pero si es interesante preguntarnos acerca de las relaciones
existentes entre la Psiquiatría, el Psicoanálisis y la Psicología
en el marco de las Residencias y Concurrencias. Tanto la historia
de cada una de las disciplinas, como su configuración en el ámbito
de lo público en general y en particular en estos dos “sistemas
de capacitación”, toma vital importancia para cualquier análisis
que se desarrolle de ellas. Cómo
último dato significativo de esta diferencia, observamos un
detalle importante en relación con el Recurso Humano. Si sumamos
los profesionales que efectivamente entran, es decir, los
Concurrentes más los Residentes, en el caso de los Médicos que
eligen dar el examen y trabajar en el Hospital Público, sólo
quedan afuera 19 personas (208 inscriptos menos 26+163). En
el caso de los psicólogos, si tenemos en cuenta que la suma
anterior da 328 y se inscribieron 1083, los que quedan afuera
ascienden a 755. No
agotamos los interrogantes si nos animamos a plantear algunos...
¿Qué sucede con este Recurso Humano? ¿Cómo será la inserción
profesional del psicólogo luego del examen? ¿Cómo consigue su
formación, su práctica? ¿Cuál es la forma de plantear
inserciones diferentes, creativas, originales? ¿Es posible pensar
otras inserciones que vayan más allá de la clínica? ¿Cuánto
hay de responsabilidad en la formación? De
ahora, de hace 10 y de hace 30... la inserción profesional del
psicólogo Como
vimos, este breve, parcial y acotado análisis, nos permite
reflexionar acerca de la inserción laboral, el rol profesional y
la representación sobre el quehacer del psicólogo que tienen los
candidatos a ser Residentes. A
partir de lo anterior, proponemos un breve rastreo (con la
finalidad de ampliarla en próximos escritos), sobre la situación
de recientes graduados de hace diez años respecto de los
recientes graduados de las primeras camadas de Psicólogos (años
1961 a 1968). Para esto nos remitiremos a Gosende, 1993 y
Litvinoff, 1970 respectivamente. Sintéticamente
podemos referenciar acerca del primer autor lo siguiente: realiza
un seguimiento del primer año de inserción profesional de 50
Psicólogos graduados en la UBA en las colaciones de Agosto de
1991 hasta Noviembre de 1992; un 84% de la muestra eran mujeres y
un 16% varones. La
segunda investigación nombrada, toma 85 casos de Psicólogos
graduados recientemente que estaban asociados a la APBA (Asociación
de Psicólogos de Buenos Aires)[7].
La metodología implementada fue un cuestionario autoadministrable
y anónimo. Si
bien las dos investigaciones se plantean diferentes interrogantes,
nos sirven para cotejar ciertas variables y problemáticas
sumamente actuales. La intención para ulteriores análisis, será
analizar estas variables en Concurrentes de Psicología Clínica
de la Ciudad de Buenos Aires. Gosende
plantea una tipología de las Estrategias de Inserción y Formación
Profesional (EIFP) para caracterizar a los recientes egresados, éstas
van desde los “Totalmente desorientados” (prácticamente sin
inserción profesional) hasta los “Pragmáticos muy
eficientes” (con una alta calidad de Inserción), teniendo en
cuenta múltiples dimensiones, concluye en lo siguiente: El
65% de la muestra está compuesta por profesionales con una baja o
muy baja calidad de inserción y sólo el 4,1% posee una calidad
alta. Casi el 60% de las inserciones apuntan al Área Clínica, le
sigue el Área Educacional con 15%, Comunitaria y Docencia con el
8%, Laboral y Orientación Vocacional con 3,5 y Forense con el 2,7 Dos
datos significativos hacen mención por un lado, al alto nivel de
desconocimiento de la existencia de otras Áreas Profesionales y,
por el otro, de las posibilidades de inserción que ofrecen otras
Áreas no Clínicas. Por
último, el análisis muestra que el 82% de los psicólogos
plantea que la formación recibida no capacita para la inserción
profesional. Con esto, Gosende esboza una interesante contradicción:
existe una fuerte crítica a la formación recibida y, sin
embargo, las inserciones y la formación de postgrado continúan
por el mismo camino teórico y
práctico que el recibido. Lo
más interesante para destacar del rastreo de Litvinoff, se
relaciona también con una contradicción. En
su muestra de 1970, en relación con la inserción profesional
efectiva, encontramos cifras no muy disímiles a Gosende: Clínica
66%, Docencia 20%, Otros campos 20%, Educacional 15%, Laboral 12%,
Orientación Vocacional 7%. Pero
lo interesante de esta indagación y su correspondiente
contradicción, es la pregunta por el trabajo ideal, que arroja
los siguientes porcentajes: Planificación, Psicohigiene, Psicología
Comunitaria, Institucional 40%; Psicología Clínica 20%;
Educacional, Orientación Vocacional 20%; actividades docentes
10%; Laboral 10%. Otro
dato significativo es el relacionado con el número de trabajos:
casi un 30% de la muestra tiene mas de tres trabajos. Para
seguir reflexionando Las
relaciones posibles entre la actualidad de las Inserciones
Profesionales, las históricas planteadas, la Concurrencia y la
formación son muchas, variadas y complejas. Una
forma de visualizarlo claramente es observar que, el ejemplo de
una Inserción Profesional muy baja para Gosende, es “una Psicóloga
recién Graduada, que trabaja como visitante en un hospital, sin
nombramiento y ad-honorem” (1993, 22). Lo
que pretendimos presentar en este breve escrito, es una primera
aproximación a las temáticas planteadas, para comenzar a abrir
interrogantes acerca de la necesidad de reflexionar y actuar sobre
la problematización de la inserción profesional y la revisión
de la formación del Psicólogo de la UBA. Bibliografía
Abramzón,
M. Et al.:
“Recursos Humanos en Salud en Argentina/2001”, Observatorio de
Recursos Humanos en Salud, Representación OPS/OMS en Argentina,
Organización Panamericana de la Salud, Buenos Aires, 2001. Agrest,
M.; Arin, C.; Greco, C.; Nemirovsky, M.; Vainer, A.:
“¿Qué pasó con los Ex-Residentes de Salud Mental?”, en Clepios,
Una revista para Residentes de Salud Mental, Vol. IV, N° 1,
Marzo/Mayo 1998, Buenos Aires. Digesto
Municipal de la Ciudad de Buenos Aires:
“Resolución SSP y MA N° 45/986”, Boletín Municipal 17.763,
Publicada 15/4/1986, Buenos Aires. Editorial:
Clepios, Una revista para Residentes de Salud Mental, Vol. VI, N°
4, Diciembre 2000/Febrero 2001, Buenos Aires. Giorgi,
M. J. y Maggiani, A. Comps.:
“Ingreso a Residencias y Concurrencias 2001”, Cuadernillo
informativo, Dirección de capacitación, Secretaría de Salud,
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2000. Gosende,
E.:
“Estudio de las estrategias de inserción profesional de los
Psicólogos de la Universidad de Buenos Aires durante el primer año
posterior a su egreso”, Beca de Estudiante UBACYT, Dirección de
Investigaciones, Facultad de Psicología, UBA, Buenos Aires, 1993.
La copia de este trabajo utilizada para la presente investigación
se obtuvo en la Biblioteca de la Facultad de Psicología de la
Universidad de Buenos Aires. Ibarra,
M. F.:
“Perfil de la Población Estudiantil según Censo de Estudiantes
2000”, [On Line], Facultad de Psicología de la UBA, Buenos
Aires, 2002. Disponible en www.psi.uba.ar, consultado el 24
de agosto de 2002. Litvinoff,
N.:
“El psicólogo y su trabajo: Estudio preliminar”, en Revista
Argentina de Psicología, Año I, N° 4, Editorial Galerna,
Buenos Aires, 1970. Spatola,
G.:
“Por una utopía en transformación”, Clepios, Una revista
para Residentes de Salud Mental, Vol. II, N° 1, Marzo/Mayo 1996,
Buenos Aires. Vainer, A.: “Memorias para el futuro 11. La formación y los Repollos”, en Clepios, Una revista para Residentes de Salud Mental, Vol. VII, N° 1, Marzo/Mayo 2001, Buenos Aires [1]
Proyecto UBACYT: “Representaciones Sociales acerca del
quehacer Profesional del Psicólogo: el caso de las
Concurrencias de Salud Mental de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires”, Dpto. IV, Ciclo Básico Común, Universidad de Buenos
Aires. Director Dr. Héctor Scaglia. [2] Indagaciones Preliminares de la actual Investigación UBACYT, Proyecto Bianual (UO12): “Prevalencia de la representación profesional clínica en los ingresantes y en los estudiantes de la carrera de Psicología”. [3] No es la intención de este trabajo ampliar sobre la reciente denominación que adquieren las Residencias y Concurrencias “psi”. Antes del año 2000, se nombraba las diferentes especialidades: Salud Mental Psiquiatría y Psiquiatría Infanto Juvenil por un lado y, por el otro, Psicología Clínica y Psicología Clínica Infanto-juvenil. A partir del examen del año 2000, las dos especialidades forman parte de una misma designación: Residencia en Salud Mental. (Cf. Editorial Clepios, 2000: 161 y Vainer, 2001: 20). Por el carácter descriptivo de este trabajo no se analizan los recientes cambios en la denominación que adquieren... [4] Los datos expuestos aquí corresponden al año 2002 y fueron extraídos de http://www.dircap.org.ar/. Página Web de la Dirección de Capacitación y Desarrollo, Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. [5] Para obtener los datos realizamos un promedio de los N° de DNI que figuran en las planillas de la Página web de la DIRCAP. Resulta igualmente significativo para la indagación, que la media obtenida en la muestra realizada al azar en la adjudicación, haya arrojado la cifra de 26 años. [6] Nos dice el Censo: “A partir de los 24 años la población de alumnos va disminuyendo hasta llegar a los 30 años que representa un 2.19% de la población total”. Al no contar con el dato exacto de promedio de edad de graduación, decidimos optar por los 25 años que, si bien no representa un dato preciso y estadístico, nos sirve para aproximarnos. [7] Somos conscientes que estamos realizando una comparación y análisis de muestras significativamente diferentes, pero está justificado por lo único que tienen en común. Si trabajamos con Ex-Residentes, Recientes Graduados o Psicólogos que realizaron el examen de Residencia, comprobamos que todos son Psicólogos jóvenes con particulares formas de inserción, en algunos casos vemos la búsqueda de una inserción homogénea en otros se analizan diferentes quehaceres, ya que la muestra es más heterogénea Lic
Julián Antman (*) |
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