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A- Introducción Con la desaparición
de Lacan, en el campo de la psicosis, quedan extendidos los lazos
para anudar con mayor teoría la clínica. La segunda clínica de Lacan
deja preparada cuestiones que serán abordadas por sus discípulos en
este campo. El concepto de la forclusión del nombre del padre, no modificó el planteamiento de la cura analítica en la psicosis, no obstante, luego de la muerte de Lacan algunos de sus discípulos comienzan con “el otro centramiento” del que habló el “maitre”; si bien lo no reprimido no se interpretará, será posible alguna elaboración. Se modifica, entonces la clínica de la psicosis apuntando a una moderación del goce para permitir una elaboración de suplencias. Esto cuestiona la pertinencia del concepto de forclusión del nombre del padre. La pluralización del nombre del
padre, su declinación y aplicación en los nudos borromeos y la
fijación final al síntoma permitieron el encuentro con otras
soluciones subjetivas en materia de suplencia a la función del
Padre. 1) Primera clínica, discontinuista con el mantenimiento de categorías netas como neurosis-psicosis-perversión. Es segregativa, con un rasgo diferencial permanente –el Nombre del Padre- cuya represión o forclusión define una estructura neurótica o psicótica. 2) Segunda clínica, continuista, dedicada al estudio de las deformaciones o rupturas de los anudamientos de la estructura del sujeto. En la que no se puede distinguir un elemento diferencial, que no es segregativa y a partir de la cual se amplía la concepción del Nombre del Padre, se toma su pluralización. Entonces, la metáfora paterna es un aparato del síntoma entre otros cuyo fin será el de garantizar la articulación entre la operación significante y sus consecuencias sobre el goce del sujeto. Ubicadas estas dos concepciones clínicas, podríamos formularlas a modo de matemas para globalizar las ideas de este escrito:
Para toda psicosis hay
forclusión del Nombre del Padre
Para toda psicosis, ante
Un-Padre equivale un desencadenamiento
Para
toda psicosis, ante Un-Padre, no siempre equivale a un
desencadenamiento B- Un comienzo: la constitución del paradigmaEl concepto de desencadenamiento es un término lacaniano, correspondiente a la teoría de la psicosis que designa el inicio con evidencia clínica de la estructura. El acercamiento teórico de la psiquiatría pueden pensarse así:
El concepto de desencadenamiento en Lacan, y como paradigma inicial reúne tres cuestiones:
Estos tres rasgos fundamentales del desencadenamiento, además de convalidar los dos primeros matemas, tienen su evolución en la bibliografía lacaniana: Hasta 1957La Familia (1938). Anticipando la postulación de 1957, Lacan concebía el desencadenamiento a partir de una estructura que reproduce el momento culminante del Complejo de Edipo y que revela su fracaso. En estas circunstancias, el objeto paterno de la identificación edípica no conseguía superar al objeto del deseo, dejando de esta forma al sujeto enfrentado sin mediación con imágenes narcisistas. |
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A partir del 60´Lacan mismo señala dos formas distintas de desencadenamiento: 1) Seminario 3. Pág.
360 ”si, si, si, al vecino” 2) De una cuestión preliminar…: Los sabios psicóticos (Cantor, Janos, Julios Robert von Mayer, etc.). revelarán que no siempre el Padre está presente en el desencadenamiento psicótico. Se impone un giro en la incompletud del Otro: la hiancia de lo simbólico no se puede reducir, cada sujeto se tiene que adaptar a ella. Entonces el nombre del Padre (ahora escrita como S(A), se transforma en el significante que permite darle una respuesta fálica a la hiancia del Otro. Cuando el desencadenamiento revela la falla de esta respuesta, aparece una figura persecutoria, el Un-Padre en lo real. No es el encuentro con Un-Padre lo que muestra la falla simbólica, sino la confrontación de la incompletud del Otro es que hace surgir al Padre gozador, por lo cual, justificaría proponer una formulación extendida del paradigma del desencadenamiento. B.1. Breve panorama teóricoa) Estructura de las psicosis paranoicas, de 1931, aparecido en La Semaine des Hôpitaux de París, Nª 14. En este texto, el concepto de desencadenamiento se asimila al de eclosión delirante. b) Tesis de 1932 c) La Familia (1938). Anticipando la postulación de 1957, Lacan concebía el desencadenamiento a partir de una estructura que reproduce el momento culminante del Complejo de Edipo y que revela su fracaso. En estas circunstancias, el objeto paterno de la identificación edípica no conseguía superar al objeto del deseo, dejando de esta forma al sujeto enfrentado sin mediación con imágenes narcisistas. d) Seminario 3 – Schreber
e) De una cuestión preliminar a todo
tratamiento posible de la psicosis, 1958 De esta forma queda constituidos los tres ejes señalados más arriba (causa accidental: el encuentro con Un-padre, disolución de una estabilización: identificaciones puramente conformistas y operatividad de una causa específica: forclusión del Nombre-del-padre), en dónde el desencadenamiento estaría referido a este encuentro que desenmascara los efectos de la forclusión del Nombre-del-Padre, es decir, la ausencia de significación fálica. El encuentro con un goce, demuestra si el sujeto dispone o no de ese significante fundamental. La evidencia de fenómenos elementales, precisos, dan cuenta de la estructura psicótica en donde los “abismos” o agujeros se surcan en lo Simbólico con P0 (alucinaciones verbales y trastornos del lenguaje, de la palabra y la enunciación, y fenómenos de pensamiento impuesto) [automatismo mental]) y en lo Imaginario con F0 (ideas vinculadas con la sexualidad y el cuerpo, delirantes; pasaje al acto, alguna disfunciones corporales, ideas referidas al amor y a las relaciones sexuales, perdida enigmática del sentimiento de vida) según el esquema I (deformación del esquema Rho). B.2. Viñetas clínica: la confirmación del paradigma “canónico”
N., 73 años, publica su libro “Qué
pasa en la Argentina según los ángeles”, en dónde testimonia su
nuevo estado. La primera parte del libro (Ciencia y mística) da cuenta
-sin muchos detalles- de algunas cuestiones de su vida. El desencadenamiento se
precipita a partir de dos cuestiones, el libro Nunca más y la muerte
de su esposo. Continúa con un sueño: la virgen de la Medalla Milagrosa le
solicita que salve a la patria organizando una cruzada social (“Paz, Amor y
Democracia”) desde la Argentina que deberá recorrer los pueblos de América..
Luego comienza la segunda parte del libro titulada Las primeras señales
con el relato de diferentes milagros, y elucubraciones delirantes que ponen de
manifiesto todos los fenómenos elementales típicos.
L., 21 años, es traído por su madre a un hospital
público. Los síntomas más destacados, en un principio fue la apatía afectiva; se
presentaba insensible, incluso a los dolores físicos. La mirada perdida, de
caminar cancino, lento y automático. Con gestos bizarros, insomnio, frases
desordenadas e interrumpidas, sin sentido, transcurría sus horas caminando en
círculo, comía en forma exagerada, grosera y desordenada, que luego vomitaba.
Podía estar frente al televisor (apagado o encendido). La memoria, inteligencia
y orientación estaban conservadas.
B.3. Un origen al paradigma del desencadenamiento
El significante del nombre-del-padre, o se
inscribe en lo simbólico, o se rechaza, forcluído, pero sin simultaneidades.
Esto constituiría el paradigma del desencadenamiento, es decir el origen, de
comenzar a considerar el fenómeno.
C- Segunda clínica: hacia la extensión (o relativización) del paradigma del desencadenamiento Delinear la segunda clínica de la psicosis, es
más complicado, está confeccionándose en los lógicos términos largos de una
generación de analistas postlacanianos basados fundamentalmente en la dispersa
práctica clínica a nivel mundial, por lo cual se aproximan ideas generales que
deben ser confrontadas con la realidad. La cuestión preliminar en la psicosis
podría resumirse en la forclusión del significante del nombre del padre,
propiedad de la psicosis. Lo propio sería un modo de llegar a un algún universal
de la psicosis, porque permite hablar de la psicosis como conjunto. Este
universal sería la falta del significante del nombre-del-padre. Lacan parece
interesarse mucho por este punto decisivo y particular: el desencadenamiento, el
efecto de la forclusión se hace más evidente. Aunque la estructura ya
está manifiesta por el lenguaje. D – Comentarios finales y Conclusiones ProvisoriasEn esta segunda clínica, poco estudiada
todavía, encontraríamos la estructura psicótica sin desencadenamiento. Lo cual
no sería una novedad, pero, el tema estaría centrado en las suplencias
de esta estructura, de algo que oficie de función paterna. Atinado, también será el comentario de Serge
Cottet, en la Hipótesis continuista de las psicosis, cuando invita, a
partir de la pluralización del Nombre del Padre, a “extraer las
consecuencias de una clínica e las suplencias abierta a una gran variedad que el
concepto de forclusión y sus efectos permiten deducir por sí solos…”
Las nuevas épocas confirmarán, modificarán o no estos nuevos latidos teóricos extraídos de la clínica Bibliografía consultada
* Psicoanalista. Docente. Director de Ediciones El Øtro - Email: jmendez@comnet.com.ar - http://www.jotamendez.blogspot.com |
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