Distimia de miedo
Se caracteriza por un estado afectivo intenso causado por la
conciencia de un peligro que el paciente vive como una situación de
inseguridad, la cual conlleva una inclinación a la fuga, la defensa o la
inhibición.
En el terror, en cambio, la sensación de amenaza es menos fuerte que
en el miedo porque el objeto que lo desencadena aparece menos
estructurado. Las situaciones de pánico distintamente se caracterizan
por un descontrol que acompaña la conducta y la facilidad con que se
comunican a los demás.
La fobia es un miedo patológico e irracional a objetos, fenómenos o
situaciones que no representan un peligro real para el sujeto. Este
miedo puede ser controlado mediante las llamadas "maniobras de
evitación", por las que, como su nombre indica el paciente evita el
contacto con el objeto fobígeno.
Hay varias clases de fobias, pero las mas frecuentes son la
agorafobia y la claustrofobia que son respectivamente temor a los
espacios abiertos y a los espacios reducidos.
ALTERACIONES EN LA EXPRESIÓN DE LA AFECTIVIDAD
Ambivalencia afectiva
Considerada según Bleuler como síntoma primario de esquizofrenia,
consiste en la presencia de sentimientos, tendencias o pensamientos
opuestos simultáneamente. En este sentido el paciente puede experimentar
en el mismo momento sentimientos de atracción y de repulsión por algún
objeto o persona, o bien tiene tendencias a realizar actos contrapuestos
al mismo tiempo, como querer hablar y no querer hacerlo. Aunque puede
encontrarse en personas sin alteraciones psicológicas se trata de un
síntoma que a veces se observa en cuadros obsesivos y depresivos, pero
sobretodo es característico de la esquizofrenia, donde surge como
expresión de la división interior que experimentan estos pacientes.
Paratimia afectiva
Los sentimientos y emociones que experimenta el paciente no son
adecuados o no se adaptan al contexto en un momento determinado. Por
ej., un paciente nos cuenta que sufre mucho y al mismo tiempo está
sonriendo.
Suele ser frecuente en esquizofrénicos en los cuales es imposible
conocer la motivación de una sonrisa o una crisis de llanto, ya que es
interno a ellos mismos y escapan a nuestro entendimiento.
Labilidad afectiva
El paciente presenta una facilidad llamativa para cambiar de
sentimientos y para expresar los mismos de forma generalmente brusca y
poco duradera. Nos llama la atención como puede mostrarse triste y
quejumbroso y seguidamente irrumpir con llanto. Puede ser manifestación
de un síndrome orgánico cerebral y aparecer en personas inmaduras, en
oligofrénicos y en psicópatas explosivos.
Incontinencia afectiva
Dificultad para controlar la expresión de los sentimientos en un
momento determinado, mostrándose estos de forma brusca y exagerada. El
sujeto irrumpe llorando o riéndose ante un estímulo mínimo. Podemos
observarlo en personas psicolábiles y en el psicosíndrome orgánico.
Frialdad y rigidez afectiva
Se trata de una falta de modulación emocional sin respuesta a
estímulos afectivos. El sujeto es frio, indiferente, insensible, con
escasez de sentimientos, ya sea con respecto al mundo externo o a su
propia persona. Hay que diferenciarlo del embotamiento afectivo, en el
que no existe una escasez de sentimientos sino una dificultad para
exteriorizar los mismos.
Se puede apreciar este síntoma en trastornos de base
timopático-neurótico, en el psicosíndrome orgánico, en esquizofrenia
residual y como desarrollo secundario en toxicómanos.
Sentimiento de falta de sentimiento
El sujeto se siente vacío, indiferente, y con incapacidad para
sentir pena, dolor, tristeza, alegría... Este estado genera sufrimiento
al paciente, ya que él siente que no es capaz de sentir, todo le resulta
indiferente y no encuentra ninguna motivación para vivir. Muy
característico de depresiones endógenas y a veces lo observamos en
trastornos distímicos.
Viscosidad
Adherencia afectiva con tendencia a ser perseverante, pesado y
pegajoso con personas, determinados hábitos o cosas. Suele ir unido a un
pensamiento pertinaz, con tendencia a perseverar, poco flexible y que
gira continuamente sobre sí mismo. A veces va seguida de una explosión
afectiva secundaria al estancamiento que finalmente termina por
descargarse. Es característico de epilépticos y lesionados cerebrales.
Moria
Es un cuadro compuesto por excitación, euforia, puerilidad y
tendencia a realizar juegos de palabras. El enfermo presenta un humor
expansivo, eufórico, con tendencia al erotismo, que a diferencia de los
enfermos hipomaníacos, se presenta en un contexto menos adecuado.
Se observa en tumores cerebrales de localización frontal.
Hipocondría
Temor y deseo al mismo tiempo a padecer una enfermedad. El enfermo
manifiesta quejas repetidamente y de forma intensiva sobre alteraciones
corporales, mostrándose preocupado y temeroso por padecer alguna
enfermedad, y al mismo tiempo convencido de ello.
Puede existir en:
Cuadros depresivos: donde la preocupación por el cuerpo está
agudizada por la tristeza que padece. A veces, las quejas somáticas
forman parte de un cuadro de "depresión sin depresión", donde no hay una
alteración del estado de ánimo y el sujeto se siente enfermo y no
triste.
Neurosis fásicas: donde siempre existe la angustia vital y las
quejas somáticas son una forma de racionalizar ésta.
Desarrollo neurótico hipocondríaco: actitud anormal frente a las
sensaciones corporales propias.
Esquizofrénicos: en los que existe un trastorno de los
sentimientos corporales.
Neotimias
Son nuevos sentimientos que el sujeto los vive de forma muy
especial, dadas las características de estos. Por ej. en un
esquizofrénico la sensación de detención del tiempo, la vivencia de la
salida del yo...
Autismo
Es un estado de incomunicación con el mundo externo, perdiendo el
sujeto todo contacto afectivo. Este concepto se debe a Bleuler, el cuál
pensaba que es un síntoma básico en la esquizofrenia en el que la
persona ha perdido su identidad interior y como consecuencia pierde
también sus conexiones con el mundo real.
Trema
Se ha denominado de múltiples formas: humor delirante (Hagen),
esquizoforia (L. Ibor) y trema (Conrad). Se trata de un estado de ánimo
amenazador, vivido como que "algo va a ocurrir", con la sensación por
parte del sujeto de que el mundo exterior está cambiando (vivencias de
lo puesto, vivencias de vaga significación y percepciones delirantes).
Considerado por algunos autores de gran importancia diagnóstica en la
esquizofrenia, dado que suele ser el síntoma de inicio de la enfermedad
precediendo generalmente a las vivencias delirantes.
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