Percepción cambiada del tiempo
El sujeto puede sentir que su percepción del tiempo ha cambiado de
manera que éste parece discurrir muy lento, muy rápidamente o cambiar su
"tempo". Puede parecer que el tiempo se ha detenido por completo. Los
pacientes deprimidos sienten a menudo que el tiempo se ha enlentecido,
que transcurre pesadamente, aunque cuando miran atrás, a algún periodo
anterior, parece que hubiera pasado rápidamente. Los pacientes maníacos,
por el contrario, son especialmente propensos a sentir que el tiempo
fluye con gran rapidez.
Anormalidades muy extrañas en la percepción del tiempo se dan en la
esquizofrenia, donde puede parecer p. ej. que de repente se detiene
completamente y después arranca de nuevo, o su periodicidad puede
cambiar frecuentemente y de manera impredecible. También se producen
alteraciones en la percepción del tiempo en sujetos neuróticos y en
síndromes orgánicos.
PERCEPCIONES ENGAÑOSAS
Ahora vamos a repasar diversos fenómenos en los que, a diferencia de
los anteriores, el sujeto llega a percibir objetos irreales que son de
hecho nuevas percepciones, incluyen: las ilusiones, las alucinaciones y
las pseudoalucinaciones.
Ilusiones
Son percepciones reales, pero adulteradas y deformadas por el sujeto
que las recibe. Es decir, en la ilusión el objeto de la percepción
sirve, únicamente, para que sobre él se construya uno nuevo, merced a la
elaboración que nuestra mente realiza sobre la realidad dada. Buena
parte del proceso perceptivo normal conlleva un cuantum de ilusorio, ya
que nuestra visión de la realidad no es imparcial sino una versión
personal e individualizada. Normalmente se describen tres tipos de
ilusión:
Ilusión de acabado o del "linotipista"
Suelen darse con frecuencia en la vida ordinaria; al leer un libro,
p. ej. los defectos de imprenta son rellenados por nosotros, y son
raramente percibidos. Con ello se demuestra el principio de "cierre" de
la psicología de la Gestalt: ante la imposibilidad de registrar todos y
cada uno de los detalles del mundo objetivo, y siendo siempre nuestro
campo de atención muy reducido, tendemos a percibir figuras completas y
de un modo integrado, viendo complementado por nosotros cualquier
detalle que rompiera la totalidad de la forma.
Ilusiones afectivas
Es un estado afectivo especial el que determina su producción. Un
niño asustado en la oscuridad puede ver en las sombras de la habitación
personas amenazantes. Durante el periodo de duelo es frecuente reconocer
a la persona muerta entre la multitud.
Pareidolias
Ocurren en una proporción importante de la gente normal aunque el
fenómeno puede verse exacerbado mediante drogas simpáticomiméticas. Su
aparición es más frecuente en los niños que en los adultos. Consisten en
imágenes creadas por nuestra imaginación trabajando sobre elementos de
la realidad, en cierto modo amorfos o imperfectos. Son las imágenes que
nos parece ver en los contornos y claroscuros de las nubes, sobre las
manchas y desconchones de la pared, en el test de Roschach... No suelen
ser indicativas de patología psiquiátrica.
Si bien los dos primeros tipos de ilusiones, de acabado y afectivas,
desaparecen con el aumento de la atención, en el caso de las
pareidolias, éstas se vuelven más intrincadas y detalladas cuanto más
nos fijamos en ellas.
Imagen consecutiva y parásita
Ambas aparecen en estados de fatiga, en ciertas intoxicaciones por
drogas y otros cuadros de etiología orgánica, aunque pueden no tener
ningún significado patológico. La imagen consecutiva aparece cuando cesa
un estímulo que ha sido mantenido durante mucho tiempo y dura unos pocos
segundos. Se produce por un agotamiento de los receptores periféricos.
Suele ser un "negativo", es decir, tiene las características opuestas de
la sensación anterior y aparece en el campo exterior. Ej. el estudiante
que tras haber estado leyendo durante horas sigue viendo letras en la
oscuridad. La imagen parásita, a diferencia del fenómeno anterior,
aparece en el espacio interior. Se puede producir también por un
fenómeno de cansancio, en situaciones con un gran impacto emocional y en
los trastornos obsesivos. Tiene mayor duración y puede estar más
distanciada de la percepción original, que en el caso de la imagen
consecutiva. Es fija y autónoma, y puede aparecer también en forma de
"flash-back", tras haber pasado por una experiencia traumática.
Imágenes eidéticas
Se encuentra a caballo entre la percepción y la imaginación. Se
trata de imágenes intuitivas y subjetivas, pues son condicionadas
centralmente como las imaginaciones, sin excitación del órgano
sensorial, pero que aparecen en el espacio exterior, como las
percepciones, siendo además sensibles y corpóreas como si interviniesen
los órganos de los sentidos. Poseen evidencia objetiva, pero son
condicionadas por el sujeto.
Estos fenómenos son frecuentes en la infancia, comienzan a disminuir
a los 15-16 años y sólo un 7% de los adultos muestran fenómenos
eidéticos. Un ejemplo sería el de ciertos pintores que, a voluntad,
pueden evocar un cuadro o imagen, viéndolo con perfecta claridad frente
a ellos. En algunas personalidades histéricas o muy sugestionables
también se puede dar; sería éste el caso de pseudo-apariciones
religiosas o de tipo paranormal.
Pseudoalucinaciones
También llamadas alucinaciones psíquicas. Son una forma intermedia
entre la imaginación y la alucinación. Se diferencia de esta última, en
que la percepción de un objeto inexistente, con conciencia de realidad
por parte del sujeto, se lleva a cabo dentro del espacio interno del
sujeto y no en el mundo exterior. Se captarían no con los órganos de los
sentidos sino con el "ojo interno" (Jaspers, 1975) (2). La
pseudoalucinación tiene, por tanto, una objetivación psíquica pero no
espacial. Pueden ser auditivas o visuales. Existe bastante controversia
acerca de su significación y definición, según las diferentes escuelas.
Cada vez se concede menor importancia a su diferenciación respecto a las
alucinaciones.
Alucinosis
Se trata de una percepción sin objeto, al igual que la alucinación;
pero a diferencia de ésta, el juicio de realidad está conservado. El
sujeto se da cuenta de lo patológico de la percepción y la critica.
Aparece en algunas intoxicaciones por drogas, como la mescalina, el
LSD...
Alucinaciones
Son fenomenológicamente hablando, el tipo más significativo de
percepción engañosa. De toda la psicopatología de la percepción son el
fenómeno mejor estudiado. Esquirol, 1838, define la alucinación como
percepción sin objeto. Jaspers (2), las distingue de las ilusiones en
cuanto que son "percepciones corporales engañosas, que no han surgido de
percepciones reales por transformación, sino que son enteramente
nuevas", y también las distingue de los fenómenos oníricos porque "se
presentan junto y simultáneamente a las percepciones reales". Más
recientemente, Slade, 1976, exige tres criterios para poder llevar a
cabo una definición operativa: 1.-Experiencia perceptiva en ausencia de
estímulo externo; 2.-Experiencia perceptiva que tiene la completa fuerza
e impacto de una percepción real; 3.- Experiencia perceptiva que es
inesperada, ocurre espontáneamente y no puede ser controlada fácilmente
por el sujeto perceptor. Subjetivamente una alucinación es
indistinguible de una percepción normal. La única señal, para el sujeto
que la padece, de que se trata de una alucinación es la imposibilidad de
compartir su experiencia con los demás, aunque, a menudo el sujeto
desarrolla explicaciones delirantes para justificar este hecho (Rojo
Sierra, 1980) (4). En resumen, la alucinación presenta todas las
características de una percepción normal: complejidad, estabilidad,
intensidad, corporeidad y localización en el campo sensorial, sin
embargo, se produce sin la existencia de un objeto real y con
convencimiento de su realidad por parte del sujeto que la sufre, lo que
implica la no conciencia de lo anormal del fenómeno.
Vamos a revisar los distintos tipos de alucinaciones, en función de
la esfera sensorial implicada:
Alucinaciones auditivas
Usualmente son las de mayor significado diagnóstico. Las de
etiología orgánica aguda normalmente son sonidos sin estructurar:
chirridos, golpeteos, silbidos, maquinarias, disparos,... Usualmente el
ruido es experimentado como muy desagradable o amenazante. Oir voces es,
por supuesto, característico de la esquizofrenia, pero también aparece
en otras muchas patologías; por ejemplo, en la alucinosis del
alcoholismo crónico y, ocasionalmente, en las psicosis afectivas. A
estas voces se les ha llamado fonemas, aunque pueden surgir equívocos
pues este término se utiliza con un sentido completamente diferente en
lingüística (Sims, 1988) (7). En las alteraciones orgánicas los fonemas
son palabras sueltas o frases cortas, a menudo hablan al paciente en
segunda persona comunicándole órdenes o comentarios abusivos; aunque
esto también puede aparecer en la esquizofrenia, en ella pueden
manifestarse otros discursos más complicados: las voces pueden ser una o
varias; hombre o mujer, o ambos; conocidas o desconocidas; pueden ser
experimentadas como llegando desde el espacio exterior o desde sí mismo.
La voz es clara, objetiva y definida, y es asumida por el paciente como
una percepción normal que al mismo tiempo puede ser desconcertante e
incomprensible en su sentido. Particularmente características de la
esquizofrenia son las voces que repiten los propios pensamientos del
paciente en voz alta (eco del pensamiento), las que comentan sus
acciones o las que discuten vigorosamente entre sí. Estas se refieren al
paciente en tercera persona. La descripción que el paciente hace de sus
fonemas es muy variable. En ocasiones el paciente habla abiertamente y
sin acaloramiento de sus voces. No es raro que el paciente niegue las
voces pero afirme que oye "mensajes hablados" o "transmisiones". Los
fonemas pueden ser tan convincentes, insistentes e interesantes que la
conversación ordinaria con el médico se encuentre, en comparación,
aburrida e incluso irreal.
Alucinaciones visuales
Las alucinaciones visuales aparecen característicamente en los
cuadros de etiología orgánica más que en las psicosis funcionales. En
muchas ocasiones es dificil decidir si se reúnen todos los criterios
para definir una alucinación en el campo visual, ya que la distorsión de
las percepciones visuales, basadas en sensaciones externas o
interferencias internas en la vía neurológica, puede producir
alteraciones que son similares a aquellas que ocurren completamente como
nuevas percepciones.
Las alucinaciones visuales son infinitamente variables en su
contenido. Desde las más elementales de luces o colores, pasando por
formas más organizadas, hasta percepciones complejas y escénicas, que, a
su vez, pueden ser fijas o cargadas de gran movimiento y dramatismo. Las
alucinaciones visuales y auditivas pueden aparecer sincrónicamente en
las alteraciones orgánicas: por ejemplo en la epilepsia del lóbulo
temporal. Otra forma clásica de dividir las alucinaciones visuales es
en: Centrales, cuando aparecen en el centro del campo visual; o
Periféricas, cuando las alucinaciones entran en el campo visual a través
de la periferia. Este tipo de distinción tenía implicaciones
etiológicas, que no tienen ninguna validez actualmente.
Entre las causas de etiología orgánica, las alucinaciones visuales
aparecen en los tumores del lóbulo occipital que afectan al cortex
visual; especialmente cuando el lóbulo temporal y el parietal están
también implicados. Alucinaciones y otras alteraciones visuales pueden
aparecer con otras lesiones físicas tales como: pérdida de la visión en
color; hemianopsia homónima; dislexia y alexia, en una lesión del
hemisferio dominante; y ceguera cortical. Aparecen alucinaciones
visuales en estados postconmocionales, estados crepusculares epilépticos
y alteraciones metabólicas. Se han descrito en esnifadores de colas o
derivados del petróleo. La mescalina y el LSD son potentes causas de
cambios en la percepción visual. Las alucinaciones visuales también
pueden aparecer asociadas con un estado afectivo de terror o hilaridad
en el delirium tremens u otras clases de delírium. En el delirium
tremens las imágenes pareidólicas o ilusiones afectivas son a menudo los
pródromos, y se siguen por alucinaciones Liliputienses visuales,
pequeños animales (zoopsias) u hombrecillos, y hápticas. Las
alucinaciones pueden cambiar tan rápidamente que el paciente puede tener
dificultades para describirlas. El paciente en delirium tremens es
altamente sugestionable y puede formar experiencias visuales anormales
como resultado de la sugestión.
La alucinación visual es muy rara en la esquizofrenia y se considera
que no aparece en las psicosis afectivas no complicadas. Clásicamente se
describían en la histeria aunque, en la mayoría de ocasiones,
pertenecerían a otra clase de alteraciones perceptivas diferentes de las
alucinaciones: ilusiones, pareidolias, imágenes eidéticas...
Una forma especial de presentarse las alucinaciones visuales es en
el fenómeno de la autoscopia. Este consiste en la experiencia de verse a
sí mismo y reconocerse. Es una de las alteraciones de la unidad del
self. También puede aparecer bajo la forma de pseudoalucinación. Se
presenta en la esquizofrenia, epilepsia del lóbulo temporal y lesiones
del lóbulo parietal. También se ha descrito la autoscopia negativa, en
la que el sujeto se mira en un espejo y no ve a nadie.
Alucinaciones corporales
Pueden afectar a la sensibilidad superficial, kinestésica o
visceral.
Las alucinaciones de la sensibilidad superficial se dividen en:
térmicas; sensaciones anormales de calor o frío; hígricas: percepción de
ser humedecido; y hápticas o de tocamiento. Estas últimas se han
dividido en activas. el sujeto cree haber tocado un objeto inexistente y
son típicas de las psicosis tóxicas; y pasivas, en las que el sujeto
tiene la falsa sensación de haber sido tocado, propias de la
esquizofrenia y otros cuadros delirantes crónicos (Vallejo, 1987) (8).
Las alucinaciones kinestésicas se dan en los músculos y
articulaciones. El paciente puede sentirse levantado, con sensación de
oscilar, que sus miembros son inclinados o retorcidos. En la
esquizofrenia están a menudo ligadas con delirios somáticos muy
abigarrados. Alucinaciones kinestésicas pueden aparecer en síndromes
orgánicos, como en la abstinencia de benzodiacepinas.
Las alucinaciones de la sensibilidad visceral son falsas
percepciones de los órganos internos. Puede aparecer dolor, pesadez,
latido, distensión o vibración. Las alucinaciones corporales son comunes
en la esquizofrenia y casi siempre se elaboran mediante delirios de
control. Una forma particular de alucinación háptica es la formicación,
en la que se tiene la sensación que pequeños animales o insectos corren
por la piel o inmediatamente por debajo de la misma. Suele aparecer en
la intoxicación por cocaína o en la abstinencia de alcohol. Se asocia
con delirios de infestación y, en ocasiones con alucinaciones visuales,
por ejemplo en el síndrome de Ekbom.
Alucinaciones olfativas
Puede aparecer en la esquizofrenia, en depresiones psicóticas y en
otros síndromes de etiología orgánica como tumores y epilepsia, en forma
de aura, sobre todo del lóbulo temporal, especialmente en la zona del
uncus. El olor puede ser desagradable o no; puede ser producido por el
propio paciente o por los demás. En ocasiones puede darse una
elaboración delirante sobre olores corporales normales, sin que se
acompañe de alucinaciones.
Alucinaciones gustativas
Son frecuentes en la esquizofrenia y se asocian a la presencia de
delirios de envenenamiento. En ocasiones es complicado decidir si se
trata de una alucinación o no, ya que alteraciones en el gusto pueden
aparecer también en la depresión, epilepsia y también con ciertos
tratamientos psicotrópicos, como con el disulfiram o el litio.
Otras formas de alucinación
Alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas. Estas percepciones
visuales, auditivas o tactiles, pueden aparecer cuando se está a punto
de dormirse (hipnagógicas) o se está despertando (hipnopómpicas). En
esos momentos hay una marcada disminución del nivel de conciencia y no
tienen porqué tener un significado patológico. Se ha visto con mayor
frecuencia en casos de ansiedad fóbica, depresivos, estados febriles,
sobre todo en niños, esnifadores de colas... Junto con los ataques de
sueño, cataplejia y parálisis de sueño, forman una tétrada de síntomas
característica de la narcolepsia.
Alucinación extracámpica. Tambien se le llama alucinación de
presencia. Estas alucinaciones se experimentan fuera de los límites del
campo sensorial; por ejemplo: por fuera del campo visual o más allá del
rango de audibilidad; el paciente puede contar: "Sé que hay alguien
detrás de mí todo el tiempo y se mueve cuando yo lo hago. Aunque no lo
he visto nunca siento su presencia". Este tipo de alucinación no tiene
importancia diagnóstica. Pueden aparecer en la esquizofrenia, epilepsia,
otros cuadros de etiología orgánica, e incluso en forma de alucinaciones
hipnagógicas en gente sana. El fenómeno debe ser experimentado por el
paciente como una percepción, no sólo como una experiencia o idea. Para
algunos autores se trataría más bien de pseudoalucinaciones.
EXPLORACION DE LOS TRASTORNOS DE LA PERCEPCION
A continuación vamos a poner ejemplos de preguntas exploratorias
para los trastornos de la percepción más importantes, tomados de la
versión española del SCAN, dado el consenso internacional alcanzado con
dicho instrumento y su gran utilidad clínica:
Sensaciones poco habituales
¿Las cosas tienen una apariencia normal, le suenan o las siente
normalmente, o ha percibido sensaciones poco habituales?
Percepciones cambiantes
¿Le parece que las cosas cambian de tamaño, de forma o de color de
una manera que le confunde?
Percepción embotada (hipoestesia)
¿Le han parecido las cosas grises y sin relieve, carentes del color
y del detalle habitual?
Percepción acentuada (hiperestesia)
¿Le resultan los sonidos extraordinariamente molestos? o ¿Los nota
claros y fuertes y ve los objetos con colores vivos o los dibujos le
parecen especialmente detallados e interesantes?
Percepción cambiada en el tiempo
¿Le parece que su vivencia del tiempo ha cambiado?, ¿Va muy deprisa
o muy despacio?; ¿Le parece que su vida discurre de la misma manera que
lo hacía anteriormente?.
Desrrealización
¿Ha sentido recientemente como si el mundo fuera irreal o solamente
una imitación de la realidad, como un escenario, como formado por
recortables o decorados de una película?; ¿Le parece que las demás
personas son irreales, como si estuvieran representando un papel, como
actores en una función, como marionetas e incluso muertos?
Despersonalizacion
¿Ha sentido que Vd. mismo no fuera una persona real, como si no
formara parte del mundo viviente?; ¿Cómo si estuviera soñando?; ¿Cómo si
interpretara una obra en la que su papel ya estaba escrito?.
Sensación de extrañeza ante uno mismo. dismorfofobia
¿Ha sentido que parte de su cuerpo no le pertenecía, que le
resultaba desconocida o que tenía un tamaño o forma inadecuado?.
Experiencias perceptivas poco habituales
¿Qué puede decirme acerca de experiencias o facultades poco
habituales que tienen algunas personas, tales como ver cosas que otros
no pueden, tener premoniciones o ser conscientes de presencias
extrañas?; ¿Es Vd. supersticioso?; ¿Tiene poderes especiales de los que
carecen los demás?; ¿Cómo son?; ¿Pertenece a algún grupo de gente que
tenga ese tipo de experiencias o poderes?
Presencia de alucinaciones
¿Ha oido en alguna ocasión ruidos o voces cuando no había nadie
cerca y no parecía posible que hubiera una explicación lógica?; ¿Vio o
sintió cosas que los demás no podían?
Alucinaciones auditivas no verbales
¿Escucha sonidos como música, pájaros, murmullos o susurros?; ¿Puede
describirlos?; ¿Puede distinguir en ellos alguna palabra?
Alucinaciones auditivas verbales
¿Qué es lo que el/ellos le dicen?; ¿Puede ponerme algunos ejemplos?;
¿Dicen algunas palabras o mantienen un largo monólogo (o conversación
entre las voces)?; ¿Repiten las mismas frases breves una y otra vez?;
· Cualidad de las voces. ¿Cómo son las voces, son cómo una voz
real?; ¿Puede distinguirlas de mi voz?; ¿Hay alguna cualidad especial en
ellas?; ¿Cómo es?
· Procedencia (Pseudoalucinaciones). ¿Las escucha en su cabeza o en
su mente?; ¿En sus oídos o cómo si procedieran de fuera de Vd.?; ¿De
dónde le parece que vienen?.
· Voz/voces que comentan pensamientos o acciones. ¿Las voces
comentan sus pensamientos?; ¿La voz repite cosas que está pensando? (Eco
del pensamiento).
· Alucinaciones auditivas en segunda o tercera persona. ¿Oye voces
hablando entre sí o hablándole directamente a Vd.?
· Alucinaciones funcionales. ¿Oye las voces exclusivamente a través
de otros ruidos? Por ej., algunas personas las oyen sólo sobre los
ruidos del coche, de los aviones, del canto de los pájaros, y no si está
silencioso.
Alucinaciones visuales
¿Ha tenido visiones o ha visto cosas que otras personas no podían
ver?; ¿Qué es lo que vió?; ¿Fueron luces o sombras o formas de personas
u objetos?; ¿Fueron escenas completas o solamente personas u objetos
individuales?; ¿Con sus ojos o con su mente?; ¿Estaba medio dormido en
ese momento o estaba completamente despierto? (Alucinaciones
hipnagógicas/hipnapómpicas); Si era una persona ¿La ha reconocido?;
¿Dijo algo?; ¿Pudieron mantener una conversación entre los dos?. (Con
esta serie de preguntas valorariamos la presencia de alucinaciones
breves asociadas al duelo, las alucinaciones disociativas o imágenes
eidéticas).
Alucinaciones olfativas o gustativas
¿Ha notado olores poco habituales que no puede explicar?; ¿Aparecen
solos o se acompañan de sabores extraños?; ¿Cómo los explica?
Alucinaciones de otros sentidos
¿Ha notado otras sensaciones extrañas o inexplicables: táctiles,
térmicas, dolorosas o erráticas? o ¿Cómo la sensación de que algo se
arrastra bajo la piel?; ¿Puede describirlo?.
BIBLIOGRAFÍA
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Rojo Sierra M. "La Asimetría Cerebral y la Experiencia Psicológica
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