| Desde
hace casi medio siglo Kurt Vonnegut cuenta el mundo con el
desencanto de su "así va la vida", como repetía en su
novela Matadero 5 . Medio siglo en el que la crítica trató
de encontrar un nombre para la originalidad de este escritor que
hace poco cumplió ochenta años. A veces lo llamaron visionario;
otras, amable Casandra, auténtico desobediente y humanista.
"Diga más bien que soy un socialista", dice durante la
entrevista que me concedió en el escritorio de su representante en
Nueva York. "He descubierto que un humanista es una persona que
tiene un gran interés por los seres humanos. Mi perro es un
humanista."
-¿Qué
escribe hoy uno de los mayores autores norteamericanos, que ha unido
su nombre a las protestas contra Vietnam y a la revolución cultural
de los años 60 y que siempre está cerca del corazón de los más jóvenes?
.
-Nada.
Estoy literalmente paralizado por el estado en que se encuentra mi
país. La televisión no ha transmitido ni siquiera las protestas de
los pacifistas. The New York Times se negó a publicar un
discurso que pronuncié en un encuentro por la paz. Es como vivir
bajo un ejército de ocupación que se ha apoderado de los medios de
comunicación.
.
Y después
arroja sobre la mesa un fascículo de pocas páginas fotocopiadas.
.
-Este es
mi último libro. He debido publicarlo a mis expensas.
.
-¿De
qué trata?
.
-Es una
colección de comentarios que escribí para un diario de Chicago
sobre el golpe de Estado de las últimas elecciones.
.
-Habla
de la victoria de Bush.
.
-Hablo de
cómo el poder ha terminado en manos de gente terrible, malvada,
ignorante y privada de conciencia, que no tiene ningún respeto por
el sistema norteamericano. En otros tiempos, sobre un argumento
semejante podría haberse escrito una obra teatral que hubiera
provocado una reacción. Pero no ahora que nuestro gobierno moral
está representado por la televisión. Una televisión que nos dice
siempre y únicamente que todo va bien. Debo mirar la BBC si quiero
saber cuántos civiles hemos matado en Afganistán y en Irak. Sin
embargo, debería ser noticia cómo hemos reducido a esos países y
qué estúpido fue hacerlo.
.
-En
efecto, muchos se han sorprendido por la falta de planes de los
norteamericanos para la gestión posterior a la caída de Saddam.
.
-¿Sabe
por qué? Porque esta gente del gobierno no tiene conciencia. Porque
son las personas más inclinadas a decidir en el mundo y no les
importa nada de lo que ocurrirá después, ni siquiera les importa
lo que les ocurrirá a ellos mismos. Son psicópatas y patrones del
planeta. ¿Sabe qué dicen del desastre que hicieron en Irak? "OK.
Ha sucedido esto, pero no es nuestra culpa, es culpa de los iraquíes..."
.
Vonnegut
estalla en una carcajada sarcástica y continúa.
.
-"No
deberían haber disparado sobre nuestro muchachos..."
.
-¿Cree
que habría sido muy distinto de haber ganado Al Gore?
.
-No,
porque nuestros representantes en el Congreso están financiados por
gente que tiene toneladas de dinero. Ciertamente, en el lugar de
Bush y de los suyos hubiéramos podido tener a personas que
respetaran el sistema norteamericano y representaran a los
ciudadanos y no a las corporaciones. En cambio, todo es tan estúpido.
La inteligencia en los Estados Unidos ya no cuenta para nada.
.
-Clinton
era un hombre inteligente.
.
-Sí, pero
ha hecho una cosa terrible.
.
-¿Cuál?
.
-Se ha
aprovechado de aquella muchacha. Yo, con usted, por ejemplo, no me
hago el imbécil.
.
Y ríe.
.
-No, pero
como dicen ustedes los norteamericanos: se necesitan dos para bailar
el tango. La muchacha habrá tenido su responsabilidad en el asunto.
.
-Naturalmente.
Pero lo que ha hecho Clinton en favor de los republicanos es
imperdonable. Una cosa terrible. Matar, en cambio, eso está bien.
¿Sabe qué quiere decir Shock and awe ? Quiere decir
asesinar.
.
-Y
usted, Vonnegut, ¿ha combatido en la Segunda Guerra Mundial? ¿Alguna
vez mató a alguien en una guerra?
.
-No,
porque era un tipo particular de soldado, no un cobarde, sino un scout
. Nuestro deber era penetrar en las líneas enemigas sin
hacernos notar, descubrir qué había detrás, volver y contarlo a
la artillería. Me considero afortundo de no haber matado a nadie.
Pero si hubiese sido necesario, lo habría hecho. Era un buen
soldado.
.
-En Matadero
5 ha contado la locura del bombardeo de Dresde: ciento treinta y
cinco mil muertos, dos veces las víctimas de Hiroshima. Usted
estaba allí como prisionero de guerra. ¿Cómo fue capturado?
.
-Nuestro
batallón fue arrollado por una división de alemanes en las Ardenas.
Nos hicieron abandonar nuestro medio y entrar directamente en una
pesadilla. No teníamos la más pálida idea del destino hacia el
que nos encaminábamos. Habían capturado a nuestro comandante y éste
había dado la orden de rendirse. Una orden ilegal: es como decir a
un soldado que se suicide. Pero esto sucedió por lo menos cincuenta
años antes de que usted naciese.
.
-Tan sólo
trece. De todos modos le tomó veinticuatro años elaborar esa
historia en Matadero 5.
.
-Más que
para elaborarla para escribirla. Tenía una familia que mantener ( Vonnegut
tiene siete hijos, de los cuales tres son adoptados, de una hermana
muerta. N. R) , y me dije, ok, no he escrito nunca una novela de
guerra. Entonces fui a encontrarme con el scout que en
aquella época de la guerra era mi compañero -entre tanto se había
convertido en procurador- y le dije: "Ayúdame a recordar lo
que pasaba en aquel entonces". Entonces entró su mujer y dijo:
"¡pero si eran dos niños!". Y esa fue la clave del
libro. Todos éramos niños.
.
-¿Lo
volvió a leer?
.
-Nunca. Ni
siquiera pude tocar las galeras.
.
-Entonces
le gustará saber que después de treinta y cuatro años es todavía
una de las novelas más fuertes y más originales de la narrativa
norteamericana, y no sólo de las novelas sobre la guerra. Es un
libro que no ha envejecido.
.
-Me da
mucho placer, por cierto, lo que me dice. Es la nave almirante de mi
pequeña flota. Aunque el libro más cercano a mi corazón es Cuna
de gato .
.
-¿Por
qué
.
-No lo sé.
¿Alguna vez se enamoró?
.
-¿Cree
que si no hubiese combatido en la Segunda Guerra se habría
convertido, de todos modos, en un escritor?
.
-Mi amigo
Joe Heller, que escribió Catch 22 , decía que si no hubiese
sido por la Segunda Guerra habría terminado en el rubro tintorería.
En cuanto a mí, no lo sé. Por cierto, hay otras cosas que me han
hecho escribir: los cambios tecnológicos que han destruido tantas
culturas, por ejemplo. Soy un antropólogo de formación. Una de las
razones por las cuales nosotros los norteamericanos somos odiados es
porque hemos introducido en otros países nuevas tecnologías y
planes económicos que han destruido el autorrespeto y la cultura de
mucha gente.
.
-En Cuna
de gato , en el 63, usted escribía que "los
norteamericanos no logran imaginar qué significa ser distinto de
ellos y sentirse orgulloso de esa circunstancia". Y que
"la política exterior norteamericana debería aprender a
reconocer el odio en vez de imaginar el amor". ¿El 11 de
septiembre lo sorprendió?
.
-No. Me
sorprendió más que nada el óptimo trabajo que hicieron los
terroristas. ¡Vaya si estaban preparados! Naturalmente, son las
mismas personas que inventaron los números, el cero y el álgebra,
por lo cual no hay de qué asombrarse tanto.
.
-Usted
ha dicho siempre que la literatura es por definición portadora de
opiniones. ¿Cuál es la literatura que hoy importa?
.
-El
problema es que no importa, y por eso no puedo escribir. En una época
importaba, y muchísimo. Era el lugar en el cual durante la Gran
Depresión se debatían los temas de la economía y de la política.
Y en la posguerra nos interrogábamos sobre el tipo de país que
hubiera podido llegar a ser los Estados Unidos. Después llegó la
televisión y todo se terminó.
.
Enjuto y
desgarbado, Kurt Vonnegut se levanta para volver a su casa. Pero
justo antes de salir, en el último momento, se da vuelta:
"Debe de ser por el álgebra que Bush los odia". Y una última
carcajada retumba, batalladora, detrás de la puerta
Fuente: Corriere
della Sera - Nueva York, 2003
(Traducción de Hugo Beccacece) La Nación. Buenos Aires
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