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Un hombre atormentado
Para cualquier periodista que viaja a Buenos Aires, es casi una obligación
procurar hacerle una entrevista a alguno de los jerarcas de la literatura
argentina, lo que no resulta fácil porque se defienden como pueden de los
preguntones y los curiosos. Creo que, por una vez, me sirvió de algo mi
apellido (Allende) y gracias a él conseguí que Sábato me recibiera en su
casa, santuario raras veces pisado por los que no llevan una muy buena
justificación.
-Yo quiero mucho a Chile y algunas veces en
mi vida he pensado irme para allá- fue lo primero que me dijo Ernesto Sábato
mientras me invitaba a pasar.
... No sé por qué imaginaba su casa totalmente
diferente. Me encontré en un caserón hecho como de parches, completamente
loco, una casa-laberinto, con escalas inútiles, piezas distribuidas en
fantástica geografía y una rara vegetación de árboles viejos y plantas
apolilladas. Un frío casi glacial y una chimenea encendida en un living
tapizado de libros donde el teléfono sonaba cada cuatro minutos, como en
cualquier oficina pública. Todo esto a una hora y media de Buenos Aires.
Estaba solo y me imagno que un poco triste, porque la entrevista, que debía
durar 30 minutos, se convirtió en una conversación de horas en la que se me
olvidó el frío, el tiempo y hasta el motivo por el cual estaba allí: un
reportaje.
NI YO MISMO SE QUIEN SOY
...
Ernesto Sábato me exigió las preguntas escritas y luego contestó (por
escrito también) sólo algunas y en forma tan escueta que parecen aforismos.
Cuando empezó a hablar, recostado en un diván raído del living de su casa,
yo saqué papel y lápiz, pero me los arrebató de las manos.
... -No quiero que publique nada más que lo que
le he dado escrito -dijo-. Me ha costado muchos años llegar a ciertas
conclusiones y he necesitado muchas páginas para expresar mis ideas. No
quiero que por resumirlas en tres líneas se desvirtúen o vulgaricen. O
escribo un ensayo que puede resultar tan gordo como una enciclopedia, o
mejor me callo y no digo nada.
...
Sintiéndome frustrada como periodista, pero fascinada como mujer, abrí
entonces las orejas y los ojos mientras él hablaba y hablaba, haciendo de
cualquier pequeñez todo un monumento. (Entonces es cuando uno desea tener
uno de esos aparatitos a lo James Bond que se disimulan en un prendedor y
pueden grabar desde el vuelo de una mosca hasta el rugido de un cohete y con
mayor razón las ideas de un hombre como Sábato).
... Desde las primeras frases el escritor me
dio la impresión de ser un hombre terriblemente atormentado que busca
incansablemente una realidad que se le escapa en laberintos de sueños.
... -Usted me pregunta quién soy... ¡Ojalá lo
supiera!... Ignoro quién soy así como todavía ignoro cuál es mi Dios.
...
Sábato es de los menores de una familia de ocho hermanos hombres. Y se crió
en un ambiente disciplinado, severo, masculino, al que le atribuye su
aspereza ante la vida tanto como su admiración por los caracteres viriles,
por la lealtad, la amistad entre hombres, el coraje.
... En este momento se está presentando en
Buenos Aires una obra teatral de Sábato "Romance a la Muerte de Juan
Lavalle", que es un canto a la lealtad de 170 hombres que siguen a su
general hasta que él encuentra la muerte inevitable. Los soldados, entonces,
unidos por el juramento de que el enemigo no tendrá nunca la cabeza del
general, huyen hacia la frontera boliviana y durante días y noches, a pleno
sol o al intenso frío, galopan con el cadáver en descomposición, hasta que,
finalmente, deciden descarnarlo y llevarse con ellos solamente los huesos
envueltos en un poncho celeste y el corazón en un jarro con aguardiente. Esa
loca aventura, que 170 hombres realizan de puro valientes y leales, inspiró
a Ernesto Sábato y sobre eso habló mucho. Explicó que para él nada es más
conmovedor e impresionante que el coraje y la amistad de los hombres. Piensa
que no hay más puro que el amor viril y cree que difícilmente eso puede
conseguirse con una mujer, porque siempre en el amor entre un hombre y una
mujer entran a jugar factores que ensucian las cosas, el tira y afloja de la
posesión, la lucha por demostrar quién es más poderoso, el sexo, el amor
propio y otras exigencias. Tampoco cree que las mujeres entre ellas sean
capaces de sentimientos tan nobles, aunque admite que hay mujeres
extraordinarias. Sin ser "machista" Sábato contesta sin vacilaciones que lo
que más le atrae en una mujer es que sea femenina. Le causa espanto la mujer
masculinizada y deplora que en la lucha por igualdad de derechos se pierda
la noción fundamental de que hombres y mujeres son diferentes "¡y viva la
diferencia!"
SOBRE HEROES Y TUMBAS
...
Hablando sobre su obra, Sábato dice que considera que el libro más logrado
es "Sobre Héroes y Tumbas".
... -Es la obra en que intento dar una versión
total de mi realidad. De toda mi realidad. Sobre héroes y tumbas, sobre
esperanzas y desesperanzas, sobre la vida y la muerte, sobre el bien y el
mal.
... A pesar de
que muchas partes del libro son bastantes oscuras y rebuscadas, se han
editado 200.000 ejemplares. El autor piensa que su mensaje ha llegado a todo
el mundo.
... -Creo que el gran público puede entenderla,
aunque en diferentes planos y profundidades.
... Alejandra, la heroína del libro, que ya
puede considerarse un personaje clásico de la literatura, es un engendro de
la realidad y la fantasía. Sábato la copió de ninguna mujer en especial y de
todas en general.
... -Ibsen decía que todos los personajes
habían salido de su corazón. Flaubert dijo "Madame de Bovary soy yo mismo".
Todos los personajes centrales de una novela son más caras de diversos
fantasmas que viven en lo más profundo de nuestro ser. El adolescente, el
viejo, el intelectual, el artista, el ángel, el demonio. Todo sale de allí.
También Alejandra. Sobre todo Alejandra. Es uno de los personajes que quizás
más me representa.
... -¿Y Bruno y Fernando Vidal?
... -También, claro. Pero Bruno es apenas el
emanado de mis mejores sentimientos, que son los menos.
... Sábato (que, sin embargo, no me pareció un
hombre falsamente modesto), confiesa tener muchos más defectos que virtudes.
Se reprocha especialmente tener un carácter difícil, que hace desgraciados a
los seres que lo rodean y a quienes él quisiera darles felicidad. Pero es un
hombre incapacitado para la felicidad, permanentemente torturado y tironeado
por los diversos personajes que viven dentro de él mismo. Un hombre
multifacético, que aunque tiene un solo matrimonio, confiesa haber tenido
varias mujeres importantes en su vida y en su obra, que han satisfecho los
diversos aspectos de su personalidad. A pesar de todo, la dedicatoria de su
libro es muy decidora: "Dedico esta novela a la mujer que tenazmente me
alentó en los momentos de descreimiento, que son los más. Sin ella, nunca
habría tenido fuerzas para llevarla a cabo. Y aunque habría merecido algo
mejor, aun así, con todas sus imperfecciones, a ella le pertenece". Esa
mujer es su esposa.
ODIA SER
ESCRITOR
...
Ernesto Sábato no se considera encasillado dentro de una "escuela"
determinada.
... -No. Soy un francotirador. Tengo con la
literatura la misma relación que puede tener un guerrilero con el ejército
regular. No soy un escritor profesional. Detesto la literatura y los
literatos.
... Si no fuera escritor ¿qué le gustaría ser?
... -No me gusta ser escritor. Me gustaría ser
arqueólogo, lingüísta. O tener un pequeño taller mecánico en un barrio
desconocido.
... Hablando de política, de la realidad
argentina y de la chilena, opina que no se puede estar al margen de los
procesos de cambio que tienen que enfrentar los países subdesarrollados.
... -Ningún hombre lúcido, digno y generoso
puede apoyar la injusticia en ninguna de sus formas. Soy partidario de la
transformación social. Pero quiero justicia social con libertad. No quiero
que se reemplace la esclavitud economica por la esclavitud política. Todas
las esclavitudes me repugnan.
... -¿Cree en el hombre?
... -Sí, a pesar de ser el animal más siniestro
de la creación. Si no creyera en el hombre ¿cómo podría seguir viviendo?
... Durante la conversación en el
living-escritorio de Sábato muchas veces noté el desprecio del escritor por
las vacas sagradas de la literatura latinoamericana, por lo que considera
una moda en la que hay muchos vivos que se han inflado sin tener verdadero
talento y en cambio hay otros, como Juan Rulfo, que son verdaderos genios,
pero que tienen mucho menos renombre.
... -No creo en el "boom" de la literatura
latinoamericana. Las modas nada tienen que ver con la historia profunda de
una literatura. Kafka no formó parte de ningún boom de literatura checa.
... -¿Qué opina del lector?
... -Para él escribo, responde lacónicamente.
... -¿Logró expresar a través de su obra todo
lo que quería?
... -Cada obra es un borrador de algo que uno
intenta decir. Las obras sucesivas se acercan o se deberían acercar, cada
vez más, a ese misterioso enigma de uno mismo. La preocupación fundamental
de mi obra soy yo mismo, es decir, el hombre. Decía Kierkegaard que en la
medida en que ahondamos en nuestro propio corazón ahondamos en el corazón de
los demás.
... Pero, para ahondar en el corazón de Sábato
tal vez el único camino sea tratar de desenredar su "Informe Sobre Ciegos"
que termina con esta frase simbólica: "La astucia, el deseo de vivir, la
desesperación, me han hecho imaginar mil fugas, mil formas de escapar a la
fatalidad. Pero ¿cómo puede nadie escapar a su propia fatalidad? |