Google

Avizora - Atajo Google

Manejo del Síndrome del intestino irritable
Michael Camilleri

Salud Humana /
Human Health

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Síndrome de Intestino Irritable
- ¡Cuidado!: Industria "inventa enfermedades"
- ¿Qué sabes sobre la Viagra?
- Diccionario de sexualidad
-
El Mito de la Soja ¿Verdaderas Mentiras?

 

Google

Avizora - Atajo Google
 

Parte 1 - Parte 2

Programa de Neurociencias Entéricas, Clínica Mayo y Fundación Mayo, Rochester, Minnesota

El Papel de la Fibra en el Tratamiento del SII
En pacientes con SII y constipación predominante, la fibra acelera el tránsito colónico y oroanal100; esta aceleración está asociada a un peso aumentado de excremento y a un porcentaje de heces mal formadas. Como grupo, los pacientes con SII y constipación predominante, no consumen menos fibra dietética que los sujetos controles.101 Frecuentemente se postula que la fibra puede disminuir la presión intracolónica y por ello reducir el dolor, puesto que se sabe que la tensión parietal es uno de los factores que contribuyen al dolor visceral.102-104 La fibra reduce la concentración de sales biliares en el colon, y se ha especulado que esto reduce indirectamente la actividad contráctil del colon.105 Sin embargo, no se asoció un alivio sintomático con cambios en la motilidad rectosigmoidea.106

La fibra alivia el dolor en los niños con dolor abdominal crónico idiopático.107 Sin embargo, no está claro el mecanismo de este efecto benéfico, y cualquier beneficio percibido puede ser secundario a un alivio de la constipación. Al ser probado formalmente, el suplemento de fibra no redujo la actividad periódica contráctil en pacientes con SII,106 y los efectos del suplemento de fibra sobre el tono, la sensación y la aceptación del colon en el SII no han sido evaluados adecuadamente. Ha habido pocos estudio aleatorios o mecanísticos sobre la fibra en pacientes con SII. En una comparación cruzada de 30g/día de salvado o salvado placebo en 18 pacientes, el salvado incrementó el peso de las heces y redujo el tiempo de tránsito intestinal, pero los síntomas no fueron evaluados.108 Otro estudio cruzado de 14 pacientes usó 15.6 g/día de fibra contra 2.7 g/día (grupo placebo) e identificó los efectos significativos con el primer tratamiento, fuera este salvado o placebo,109 un hallazgo frecuente en los estudios cruzados sobre un trastorno con altas respuestas a placebo. Un estudio de la India identificó correlaciones entre la dosis de ispaghula (10-30 g/día) y los síntomas y el peso de las heces, pero no con el tiempo total de tránsito intestinal.110 Los autores también reportaron un efecto significativo de la fibra sobre los síntomas, pero no hubo un placebo, y 4 de los 14 pacientes no fueron incluidos en el análisis final debido a abandono. Un estudio cruzado con 80 pacientes, con salvado versus placebo, no encontró diferencias en las respuestas globales, e identificó peores síntomas relacionados con gases en el grupo tratado con salvado.111 Francis y Whorwell112 reportaron exacerbación de los síntomas al inicio del tratamiento que persistió por un largo plazo, particularmente con cítricos.

En la práctica, muchos pacientes se quejan de inflamación con dosis mayores de fibra. No se refiere que el salvado sea mejor que el placebo para aliviar, en general, los síntomas del SII111 y puede ser peor que una dieta normal112 para algunos síntomas del SII causados por la distensión intraluminal113 por gas intestinal producido por la fermentación bacteriana de la fibra.114,115 La fibra puede inducir la inflamación al incrementar la carga residual y la fermentación bacteriana sin acelerar el movimiento progresivo del residuo aumentado.116

A pesar de estas limitaciones, hay una mejoría significativa en la constipación si se consume suficiente cantidad de fibra (20-30 g/día).100,117 Los beneficios inciertos de la fibra son la base de la práctica habitual de iniciar con una baja dosis, incrementar gradualmente y abandonar con altos niveles de suplemento (e.g., >30 g/día) si los pacientes experimentan síntomas de empeoramiento.112 Así que, en resumen, mientras que la fibra tiene un papel en el tratamiento de la constipación, su valor en el alivio del dolor abdominal y la diarrea asociada al SII es controversial. La eficacia de la fibra a largo plazo es también cuestionable porque resultó en el beneficio equívoco de un grupo de 14 pacientes con SII a los que se les dio seguimiento por 3 años.118

La Loperamida y Agentes Antidiarréicos en el SII
El SII con predominio de diarrea está asociado a una aceleración del transito del intestino delgado y colon proximal y responde a los opioides.119 La mayoría prefiere el uso de la loperamida sobre el difenoxilato, el cual contiene atropina y puede inducir efectos adversos que pueden ser preocupantes en las personas de edad avanzada, e.g., disfunción vesical, glaucoma, taquicardia. La loperamida (2-4 mg hasta 4 veces al día), un opióide sintético, disminuye el tránsito intestinal, mejora la absorción intestinal de agua y iones, y aumenta el tono en reposo del esfínter anal.119 Estas acciones fisiológicas parecen explicar la mejoría de la diarrea, la urgencia, y el manchado fecal observado en pacientes con SII.119 El efecto del reposo sobre el tono anal120 puede ayudar a reducir el manchado fecal durante la noche, cuando la función del esfínter anal interno es el mecanismo predominante de continencia, en un momento en el que es mejorado por la contracción voluntaria del esfínter anal externo. Dado que no atraviesa la barrera hemato-encefálica, la loperamida generalmente se prefiere a otros opiáceos tales como el difenoxilato, la codeína, y otros narcóticos para tratar a pacientes con SII quienes tienen predominio de diarrea y/o incontinencia. Clínicamente, la loperamida puede también usarse para reducir la urgencia posprandial asociada a una respuesta colónica prominente a la alimentación o como un medio para mejorar el control en tiempos de estrés anticipado o otros estímulo colónicos (e.g., ejercicio, reuniones sociales). Una de las desventajas de los opiáceos es su tendencia a inducir contipación. Como resultado, la dosis debe ser dosificada para cada paciente individualmente, y el uso de la fórmula líquida de loperamida es útil. Un estudio reciente también mostró la intensidad reducida de dolor asociada a una mejor consistencia de las heces y una menor frecuencia de defecación. Sin embargo, los pacientes tratados con loperamida también experimentaron mayor dolor abdominal nocturno.121 Los síntomas de los pacientes con SII con predominio de constipación no muestran mejoría al administrarles loperamida.122 La colestiramina es considerada un tratamiento de tercera línea para el SII con predominio de diarrea, debido a su mal sabor y al bajo apego de los pacientes. La razón fundamental de su uso está basada en la documentación de malabsorción de ácido biliar en algunos pacientes con diarrea funcional, típicamente indolora123,124 que mimetiza al SII con diarrea. La diarrea colérica se confirma más típicamente por un ensayo terapéutico, aunque puede ser diagnosticado con el examen de retención 75SeHCAT o con la medición en suero del 7 -hidroxicolesten-3-uno125 en pocos centros. El secuestro del ácido biliar puede aliviar el efecto colérico de los ácidos biliares en los pacientes que tienen malabsorción idiopática de ácido biliar.126 Sin embargo, es concebible que un componente de la malabsorción del ácido biliar pueda resultar de un tránsito ileal rápido. El planteamiento más simple, y frecuentemente más aceptable para los pacientes que encuentran la colestiramina de mal sabor, sería es usar la loperamida como primera medida para la malabsorción del ácido biliar.

Uso de Relajantes de Músculo Liso en el SII?
Tal como dijo Klein previamente,86 el campo de la terapia antiespasmódica y anticolinérgica en el SII se confunde con problemas metodológicos. En muchos ensayos, un número significativo de pacientes abandonan durante el seguimiento (hasta el 60%), y se encuentran índices altos de respuesta al placebo (tan altos como el 69%). No obstante, estudios totalmente aleatorios, doble ciego, controlados por placebo9 de al menos 2 semanas de duración, muestran que el dolor abdominal fue aliviado en el 68% (rango pRomadio 22%-66%) para el placebo. Similarmente, para una valoración global, las respuestas medias al fármaco y al placebo fue de 73% (rango 39% a 89%) y 41% (rango 13%-69%, respectivamente. El meta-análisis de los estudios disponibles sugiere que algunos de estos agentes, tales como la mebeverina, octilonio, y cimetropio,9,127 pueden ser efectivas aunque metodología de ensayo fuera inadecuada por estándares modernos.86 En el meta-análisis por Poynard et al.127 de relajantes de músculo liso en el SII, 5 fármacos mostraron eficacia sobre el placebo: el bromuro de cimetropio (un compuesto antimuscarínico); bromuro de pinaverio y bromuro de octilonio u octilinio (derivado del amonio cuaternario con propiedades calcio-antagonistas); trimebutina (un antagonista opiaceo periférico); mebeverina (un derivado de la -fenil-etilamina que tiene una actividad colinérgica antimuscarínica). Ninguno de estos fármacos pasó por ensayos extensos en EUA o recibió la aprobación de la FDA. Las comúnmente prescritas diciclomina y hioSIIna no fueron efectivas en el meta-análisis. Ocho ensayos del aceite de menta para el SII, incluyendo un meta-análisis de 5 ensayos, doble ciegos, controlados por placebo, no han establecido un papel para este tratamiento en el SII.127

En la práctica clínica, los antiespasmódicos y agentes anticolinérgicos son usados mejor en base a una por-razón-necesaria hasta 2 veces al día para ataques agudos de dolor, distensión, o inflamación. Agentes tales como la diciclomina o mebeverina parecen mantener su eficacia al ser utilizados en base a una por-razón-necesaria pero se vuelven menos efectivos con el uso prolongado. El clidinio no está disponible ya como un fármaco separado y se encuentra combinado con una benzodiacepina, clorodiazepoxido. Aunque estos fármacos generalmente han caído fuera de aprobación, queda por ser demostrado concluyentemente que las nuevos medicaciones (discutidas abajo) son actualmente superiores para el dolor en el SII en comparaciones directas. Esto ha sido demostrado en un ensayo de fase III del alosetrón versus mebeverine (discutido abajo). El desarrollo de agentes gastrointestinales más específicos con actividad antiespasmódica o anticolinérgica y con menos efectos adversos (e.g., salivación, disfunción cardiaca, renal) puede llevar al uso más efectivo de esta clase de agentes.

Agentes Psicotrópicos
A la fecha, los agentes psicotrópicos han sido reservados mejor para aquellos pacientes con SII con predominio de diarrea y dolor.8 Sin embargo, hay un interés creciente en la aplicación potencial de inhibidores selectivos de la recaptura de la serotonina (ISRS), los cuales tienden a no causar constipación y pueden incluso inducir diarrea en algunos pacientes. Un estudio no-controlado128 sostiene la eficacia de los ISRS en el tratamiento de pacientes con SII.

Los agentes tricíclicos (e.g., amitriptilina, imipramina, doxepina) son ahora utilizados frecuentemente para tratar a los pacientes con SII, particularmente aquellos con síntomas más severos o refractarios, afección del desempeño diario, y depresión asociada o ataques de pánico. Inicialmente eran usados debido a la alta proporción de pacientes con SII reportados con depresión significativa.129-131 Los antidepresivos tienen propiedades neuromoduladoras y analgésicas, que pueden beneficiar a los pacientes independientemente de los efectos psicotrópicos de los fármacos.130 Parece que los efectos clínicos de agentes tales como la amitriptilina resultan de sus acciones centrales. De esta manera, la amitriptilina no tuvo efectos significativos sobre los umbrales sensoriales del esófago y el recto y de apego en pacientes sanos,132 y beneficio clínico en el trastorno funcional del aparato gastrointestinal superior, dispepsia no-ulcerosa, pareció estar asociada a un mejor sueño más que a cambios en la sensibilidad gástrica.

Los efectos neuromoduladores ocurren más pronto y con dosis mejores en los pacientes con SII que las dosis utilizadas en el tratamiento de la depresión (e.g., 10-25 mg de amitriptilina o 50 mg de desipramina). Dado que los antidepresivos deben ser utilizados en una base continua más que en una base por-razón-necesaria, generalmente se reservan para los pacientes con síntomas continuos o frecuentemente recurrentes. Un ensayo de 2-3 meses es habitualmente necesario antes de que el beneficio terapéutico pueda ser excluido.

Los ensayos controlados por placebo sobre antidepresivos en el SII han sido sintetizados en otra parte.8 En 2 grandes estudios,133,134 la trimipramina disminuyó el dolor abdominal, la náusea, y la depresión, pero no alteró la frecuencia de las evacuaciones. El efecto benéfico parece ser mayor en aquellos con dolor abdominal y diarrea. Por ejemplo, la desipramina mejoró el dolor abdominal y la diarrea,135 mientras que en un estudio previo129 que combinó pacientes con diarrea y aquellos con constipación, no hubo beneficio significativo de la desipramina sobre el placebo. La nortriptilina, en combinación con la flufenazina, redujo el dolor abdominal y la diarrea en 2 estudios.131,136 Los antidepresivos no resultaron en una mejoría del SII con predominio de constipación. Sin embargo, esto puede reflejar empeoramiento de la constipación por confusión de los efectos anticolinérgicos. El papel de los inhibidores de la recaptura de la serotonina, que pueden causar diarrea,137 es actualmente el enfoque de los estudios prospectivos.

Hipnoterapia y Otros Tratamientos Psicológicos
Una estrategia terapéutica alternativa para los pacientes con dolor significativo es el uso de la hipnoterapia o la psicoterapia, pero estos abordajes están generalmente menos disponibles para la práctica médica.138-140 Los factores que indican una respuesta favorable a la psicoterapia incluyen un predominio de diarrea y dolor, asociado con SII con síntomas psiquiátricos abiertos, y dolor intermitente exacerbado por el estrés.140 En contraste, los pacientes con dolor abdominal constante tienen peores resultados con la psicoterapia140 o la hipnoterapia.141 El papel de los tratamientos psicológicos se discute en detalle en una revisión reciente.8 En una revisión sistemática de la literatura, Talley et al.142 concluyeron que la eficacia del tratamiento psicológico para el SII no ha sido establecida debido a insuficiencia metodológica. Aunque 8 estudios reportaron tratamientos psicológicos superiores al tratamiento control, 5 fallaron en detectar un efecto significativo.

Tratamientos Alternativos en el SII
Varios reporte han documentado el mayor uso de la consulta y la terapia de medicina alternativa en el SII que en enfermedades "orgánicas" tales como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerativa, y los trastornos del intestino delgado; estos incluyen reportes del Reino Unido, Dinamarca y Canadá143-145 El uso de la medicina alternativa fue correlacionado positivamente con escepticismo hacia la medicina convencional y negativamente relacionado con el estatus y la satisfacción de salud percibida con los médicos de la clínica universitaria.146 La eficacia de las terapias alternativas ha sido difícil de averiguar en vista de la falta de ensayos controlados147; sin embargo, un primer estudio paralelo, controlado por placebo, de 16 semanas de ensayo de la medicina alternativa ha sido reportado recientemente. En este estudio, la medicina herbolaria China convencional mejoró significativamente los marcadores sintomáticos y los síntomas globales, y redujo la interferencia del SII con la vida en relación al placebo, el cual fue administrado en una cápsula y fue diseñada para tener un olor, sabor y apariencia similar a la fórmula de hierba China.148 Los pacientes que recibieron la medicina herbal China continuaron reportando beneficios más haya del periodo real de tratamiento.148

Antagonismo 5-HT3 en SII

En los últimos años, ha habido mejorías significativas en el diseño de ensayos terapéuticos. Las mejorías incluyen una mejor caracterización de los subgrupos de pacientes, exclusión de trastornos fisiológicos que se superponen con o complican el SII (tales como la dic-sinergia del piso pélvico), y el uso de estudios correctamente impulsados con metas globales clínicamente relevantes, definibles, y derivadas de los pacientes. Los receptores tipo 3 y 4 de serotonina están involucrados en las funciones sensoriales (Figura 2) y motoras (Figura 3) del intestino, y objetivos de la farmacoterapia en el SII (Tabla 7).

El hidrocloritao alosetron, un agonista selectivo 5-HT3, es efectivo en aliviar el dolor (Figura 4), normalizar la frecuencia intestinal, y reducir la urgencia en pacientes femeninas con SII con predominio de diarrea.149 El alosetrón fue aprobado recientemente para el tratamiento de mujeres con SII, cuyo síntoma predominante fuera la diarrea. Los receptores 5-HT3 se encuentran distribuidos extensamente en las neuronas motoras entéricas y en la aferencias periféricas y localizaciones centrales tales como el centro del vómito. El antagonismo de estos receptores reduce el dolor visceral, el tránsito colónico, y la secreción del intestino delgado. Estudios de farmacología clínica del alosetrón sugieren que reduce de manera dosis-dependiente la respuesta depresora arterial a la distensión rectal nociva en ratas150; relaja el colon, aumentando el umbral a la distensión asociada al volumen en pacientes con SII151; y retarda el tránsito del intestino delgado y del colon en pacientes con SII, con significativamente mayores efectos en los pacientes femeninos que en los masculino.152 El alosetrón es absorbido rápidamente tras la administración oral, con concentraciones plasmáticas picos después de una hora. El fármaco puede ser tomado con o sin alimentos.

En ensayos grandes, controlados con placebo, el alosetrón fue más efectivo que el placebo en inducir un alivio adecuado del dolor y la molestia y mejoría de la frecuencia, consistencia y urgencia intestinal153-155 en mujeres con SII con predominio de diarrea. Otro estudio comparó el alosetrón (1 mg dos veces al día) con la mebeverina, un antiespasmódico aprobado en Europa para el tratamiento del SII, y mostró resultados similares sobre el comparador activo.156 La respuesta benéfica para el dolor y la disfunción intestinal fue observada a 1-4 semanas del inicio del tratamiento y fue sostenida durante la duración del ensayo. Dentro de 1 semana después de la suspensión del fármaco, los síntomas fueron comparables con aquellos de las mujeres que recibieron placebo. El beneficio fue observado sólo en las pacientes femeninas con síntomas de SII con predominio de diarrea, y se esperan estudios posteriores en pacientes masculinos.

El evento adverso más frecuente con el tratamiento de alosetrón es la constipación, la cual en un ensayo fue significativamente más frecuente entre las mujeres recibiendo alosetrón que entre aquellas recibiendo placebo (28% vs. 5%). La mayoría de los pacientes que reportaron constipación tuvieron síntomas de leves a moderados; sólo el 10% de esos pacientes se retiraron del estudio debido a la constipación. Un evento adverso significativo con una relación confusa con el alosetrón es la colitis aguda isquémica, estimado que ocurre en 0.1%-1% de los pacientes. Los casos reportados resolvieron tras varios días a semanas sin secuelas. No fueron identificados factores de riesgo. El fabricante inicialmente recomendó que el fármaco debía ser discontinuado en los pacientes que experimentaran sangrado rectal o empeoramiento repentino del dolor. Este medicamento fue retirado del mercado en Noviembre del 2000. Otros fármacos en esta clase (e.g., cilantetrón) están siendo estudiados.

Medicaciones Experimentales para el SII

La disponibilidad de agentes con propiedades analgésicas viscerales y moduladoras-sensorimotoras han estimulado mucho interés en el campo de la terapéutica para el SII (Tabla 7). Estos incluyen el agonista -opioide fedotozina,157 otros antagonistas 5-HT3 y 5-HT4, serotoninérgicos, y antagonistas NK, algunos de los cuales empiezan a estar disponibles actualmente para su uso clínico rutinario.

Nuevos agonistas 5-HT4 parciales o completos parecen pRomatedores en el tratamiento de la constipación o el SII con predominio de constipación y están en ensayos fase III. Recientemente se mostró que el agonista parcial tegaserod mejora la peristalsis en un modelo in Vitro y lo hace al menos en parte, al estimular la neurona primaria aferente intrínseca, activando neuronas intrínsecas excitatorias e inhibitorias que resultan en la contracción ascendente y la relajación descendentes, respectivamente (Figura 5158). Tegaserod puede también estimular la motilidad vía una acción sistémica debido a que incrementa las contracciones del intestino delgado y del colon después de la administración intravenosa en el perro.159 Reduce el impulso visceral aferente durante la distensión rectal y reduce las contracciones abdominales en respuesta a la distensión rectal nociva, un modelo pseudoafectivo del dolor visceral.160 El tegaserod reduce los impulses viscerales aferentes durante la distensión rectal nociva.161

El tegaserod resulta en el alivio global de los síntomas del SII en los pacientes femenino con SII con predominio de constipación.162 Las dosis efectivas de tegaserod son 4-12 mg/día dividido en 2 dosis (2 mg o 6 mg dos veces al día). El tagaserod resultó en un alivio significativo de la evaluación global de los sujetos al final del estudio, lo que fue preestablecido en las últimas 4 semanas de un ensayo de 12 semanas. El alivio global fue medido como al menos "algún alivio" durante las 4 semanas completas o "alivio completo/considerable" de los síntomas del SII. Ha sido demostrado que "algún" alivio se asoció con una mejoría significativa de un número de metas secundarias tales como días sin-dolor, frecuencia de los movimientos intestinales, consistencia de las heces (Figura 6). A la fecha, el programa de desarrollo del fármaco tegaserod consistió en 3 ensayos de fase III; uno de los ensayos incluyó un paso de titración. La eficacia observada en los 3 ensayos no fue uniforme. Sin embargo, el análisis reunido muestra un beneficio significativo del tegaserod sobre el placebo, y esto fue especialmente evidente cuando los subgrupos fueron analizados. Específicamente, el fármaco es significativamente efectivo con una ventaja aproximada del 15% sobre el placebo en pacientes femeninos y en aquellos con constipación documentada durante el período de línea de arranque. La eficacia mayor del tegaserod sobre el placebo fue también más pronunciada si los pacientes usaban laxantes más de 5 veces durante las 12 semanas del estudio o tomaron un laxante durante las últimas 4 semanas del estudio.163

El tegaserod también pareció proveer un beneficio sobre varios objetivos secundarias evaluados por respuestas diarias, e.g., calificación diaria del dolor, calificación de la inflamación, y frecuencia y consistencia de los movimientos intestinales. El efecto de la inflamación, en particular, merece un estudio posterior, puesto que esto podría ser la primera demostración de que alguna medicación tiene un impacto significativo sobre este síntoma enigmático. La eficacia del tegaserod sobre la inflamación sería consistente con la hipótesis de que el tránsito de gas es anormal y un objetivo potencial de la farmacoterapia.73-75 El Tegaserod parece bastante seguro. Ningún evento adverso grave ha sido reportado en el programa de ensayos clínicos y en la cohorte tratada en evaluación abierta por más de 6 meses. Se anticipa que la medicación será aprobada para su prescripción en el 2001.

El agonista 5-HT4 completo prucaloprida induce fuertes contracciones en el colon proximal in vivo en perros164 y acelera el tránsito colónico en participantes sanos.167 La prucaloprida induce un aumento significativo del número de movimientos intestinales espontáneos y completos en ensayos fase II de pacientes con constipación funcional.168,169 Aunque este grupo es teóricamente distinto de aquellos con SII con predominio de constipación, las diferencias en estos 2 subgrupos de pacientes son probablemente pequeñas, y en la práctica clínica, los pacientes frecuentemente reciben ambos diagnósticos en diferentes momentos. Los efectos de la prucaloprida sobre el dolor abdominal no ha sido evaluado completamente, y se necesitan estudios posteriores. Sin embargo, los ensayos clínicos fase III están actualmente en espera mientras que una se realiza una evaluación más completa del potencial carcinogénico intestinal en especies animales.

Otros agentes para ser investigados y nuevos planteamientos (Tabla 7) que actualmente están siendo explorados en estudios fase II incluyen un nuevo agente antimuscarínico tipo 3, antagonistas colecistocinéticos, agonista 2-adrenérgicos, clonidina,170 un agonista 5-HT1, buspirona,171 y un citalopram SSRI,172 A dosis de hasta o.3mag, se ha mostrado que la colonidina reduce la sensación de distensión gástrica y colónica en salud sin alterar significativamente el tránsito gastrointestinal o colónico. La clonidina también mejora la conformidad rectal en estados de salud y en el SII.173,174 Se esperan ensayos serios de esta eficacia clínica.

La buspirona reduce las respuestas gástricas y colónicas a la distensión por volumen171 y puede tener potencial, de manera similar, en los trastornos funcionales. El Citalopram reduce la sensación colónica de distensión por volumen.172 La actividad ansiolítica de la buspirona puede tener un impacto sobre los beneficios sintomáticos demostrados en un ensayo clínico pequeño.171 De manera similar, los efectos sensoriales y motores del citalopram deben ser evaluados en los pacientes con SII.

Los antagonistas neurocinina también tienen un potencial terapéutico en el SII. Se han desarrollados tres tipos de receptores antagonistas y confieren beneficio a través de sus efectos sobre el músculo liso, neuronas excitatorias intrínsecas, y aferencias viscerales. Se necesitan realizar estudios de farmacodinamia para aclarar cuales son los subgrupos de SII más susceptibles a responder a estos agentes.

La inflamación sigue siendo un síntoma significativo, para el cual no hay una terapéutica efectiva basada en evidencia. Como se señaló arriba, el tegaserod, un procinético colónico, ha mostrado alguna eficacia sobre la inflamación en el programa fase III. La neostigmina anticolinesterasa administrada parenteralmente reduce el gas intestinal inducido experimentalmente, con perímetro abdominal disminuido. Sin embargo, también resulta en un aumento significativo de los calambres abdominales.175 El planteamiento procinético es pRomatedor como un medio de reducir la inflamación abdominal, pero se necesitan estudios apropiados en pacientes con SII con inflamación predominante.

Síntesis y Conclusión

El manejo del SII incluye un diagnóstico positivo, la exclusión limitada de padecimientos orgánicos, y el tranquilizar al paciente. Con vistas a la neurociencia entérica y a un mejor entendimiento del eje cerebro-intestinal, se están desarrollando nuevas terapéuticas que hacen posible un planteamiento más comprensible. Se ha aprendido mucho sobre esta condición y las formas de estudiar la patofisiología y desarrollar ensayos clínicos en SII. El papel de los agentes infecciosos y las interacciones neuroinmunes y los neurotransmisores involucrados en la mediación del dolor será aclarado en la próxima década y mejorar el manejo del SII. Sin embargo, el desarrollo de terapéuticas óptimas requerirá de la colaboración entre los gastroenterólogos, los neurocientíficos básicos, los farmacólogos del dolor, los fisiólogos aplicados y los ensayistas clínicos.

Notas a pie de página

Recibido el 12 de septiembre de 2000. Aceptado el 23 de noviembre de 2000.

Dirigir peticiones de reimpresiones a: Michael Camilleri, M.D., Enteric
NeuroSIIence Program-Gastroenterology Research Unit, Charlton 7-154, Mayo Clinic, 200 First Street S.W., Rochester, Minnesota 55905.
doi:10.1053/gast.2001.21908
Patrocinado en parte por subvenciones RO1-DK54681-02 y K24-DK02638-02 y por una donación de un Centro de Investigación Clínica General (RR00585) por parte de los Institutos Nacionales de Salud.
El Dr. Camilleri ha recibido donaciones para la investigación y ha trabajado como consultor para varias compañías farmacéuticas cuyos medicamentos son tratados en este artículo.

Reconocimientos

El autor agradece a Cindy Stanislav por su excelente asistencia secretarial.

Abreviaturas
Abreviaturas utilizadas en esta publicación: SII Síndrome del Intestino Irritable. ISRS, inhibidor selectivo de la recaptura de la serotonina.
Referencias

1. Drossman DA, Corazziari E, Talley NJ, Thompson WG, Whitehead WE. Roma II: a multinational consensus document on functional gastrointestinal disorders. Gut 1999;45(suppl II):1-81.
2. Kruis W, Thieme C, Weinzierl M, Schussler P, Holl J, Paulus W. A diagnostic score for the irritable bowel syndRoma. Its value in the exclusion of organic disease. Gastroenterology 1984;87:1-7[Resumen].
3. Vanner SJ, Depew WT, Paterson WG, DaCosta LR, Groll AG, Simon JB, Djurfeldt M. Predictive value of the Roma criteria for diagnosing the irritable bowel syndRoma. Am J Gastroenterol 1999;94:2912-1917[Medline].
4. Manning AP, Thompson WG, Heaton KW, Morris AF. Towards a positive diagnosis of the irritable bowel. BMJ 1978;2:653-654[Medline].
5. Thompson WG, Dotevall G, Drossman DA, Heaton KW, Kruis W. Irritable bowel syndRoma: guidelines for the diagnosis. Gastroenterol Int 1989;2:92-95.
6. Thompson WG, Longstreth GF, Drossman DA, Heaton KW, Irvine EJ, Muller-Lissner SA. Functional bowel disorders and functional abdominal pain. Gut 1999;45:II43-II47[Medline].
7. Camilleri M, Prather CM. The irritable bowel syndRoma: mechanisms and a practical approach to management. Ann Intern Med 1992;116:1001-1008[Medline].
8. Drossman DA, Whitehead WE, Camilleri M. Irritable bowel syndRoma: a technical review for practice guideline development. Gastroenterology 1997;112:2120-2137[Medline].
9. Camilleri M, Choi MG. Review article: irritable bowel syndRoma. Aliment Pharmacol Ther 1997;11:3-15[Medline].
10. Drossman DA, Li Z, Andruzzi E, Temple RD, Talley NJ, Thompson WG, Whitehead WE, Janssens J, Funch-Jensen P, Corazziari E, Richter JE, Koch GG. U.S. householder survey of functional gastrointestinal disorders. Dig Dis SII 1993;38:1569-1580[Medline].
11. Talley NJ, Zinsmeister AR, Melton LJ. Irritable bowel syndRoma in a community: symptom subgroups, risk factors and health care utilization. Am J Epidemiol 1995;142:76-83[Resumen].
12. Saito YA, Locke GR, Talley NJ, Zinsmeister AR, Fett SL, Melton LJ. The effect of new diagnostic criteria for irritable bowel syndRoma on community prevalence estimates (abstr). Gastroenterology 2000;118:A396.
13. Sandler RS. Epidemiology of irritable bowel syndRoma in the United States. Gastroenterology 1990;99:409-415[Resumen].
14. Locke GR, Yawn BP, Wollan PC, Lydick E. The incidence of clinically diagnosed irritable bowel syndRoma in the community (abstr). Gastroenterology 1999;116:A76.
15. Talley NJ, O'Keefe EA, Zinsmeister AR, Melton LJ III. Prevalence of gastrointestinal symptoms in the elderly: a population-based study. Gastroenterology 1992;102:895-901[Resumen].
16. Chaudhary NA, Truelove SC. The irritable colon syndRoma. A study of the clinical features, predisposing causes, and prognosis in 130 cases. Q J Med 1962;31:307-322.
17. Choi M-G, Camilleri M, O'Brien MD, Kammer PP, Hanson RB. A pilot study of motility and tone of the left colon in diarrhea due to functional disorders and dysautonomia. Am J Gastroenterol 1997;92:297-302[Medline].
18. Bazzocchi G, Ellis J, Villanueva-Meyer J, Reddy SN, Mena I, Snape WJ Jr. Effect of eating on colonic motility and transit in patients with functional diarrhea. Simultaneous SIIntigraphic and manometric evaluations. Gastroenterology 1991;101:1298-1306[Resumen].
19. Locke GR III, Zinsmeister AR, Talley NJ, Fett SL, Melton LJ. Risk factors for irritable bowel syndRoma: role of analgesics and fool sensitivities. Am J Gastroenterol 2000;95:157-165[Medline].
20. Dainese R, Galliani EA, De Lazzari F, Di Leo V, Naccarato R. Discrepancies between reported food intolerance and sensitization test findings in irritable bowel syndRoma patients. Am J Gastroenterol 1999;94:1892-1897[Medline].
21. Bearcroft CP, Perrett D, Farthing MJ. Postprandial plasma 5-hydroxytryptamine in diarrhoea predominant irritable bowel syndRoma: a pilot study. Gut 1998;42:42-46[Resumen/Texto completo].
22. Ragnarsson G, Bodemar G. Pain is temporally related to eating but not to defecation in the irritable bowel syndRoma (IBS). Patients' description of diarrhea, constipation and symptom variation during a prospective 6-week study. Eur J Gastroenterol Hepatol 1998;10:415-421[Medline].
23. Talley NJ, Gabriel SE, Harmsen WS, Zinsmeister AR, Evans RW. Medical costs in community subjects with irritable bowel syndRoma. Gastroenterology 1995;109:1736-1741[Resumen].
24. Fullerton S. Functional digestive disorders (FDD) in the year 2000 economic impact. Eur J Surg 1998;582 (suppl):62-64[Medline].
25. Camilleri M, Williams DE. Economic burden of irritable bowel syndRoma reappraised with strategies to control expenditures. Pharmacoeconomics 2000;4:331-338.
26. Stewart WF, Liberman JN, Sandler RS, Woods MS, Stemhagen A, Chee E, Lipton RB, Farup CE. Epidemiology of constipation (EPOC) study in the United States: relation of clinical subtypes to sociodemographic features. Am J Gastroenterol 1999;94:3530-3540[Medline].
27. Hahn BA, Kirchdoerfer LJ, Fullerton S, Mayer E. Patient-perceived severity of irritable bowel syndRoma in relation to symptoms, health resource utilization and quality of life. Aliment Pharmacol Ther 1997;11:553-559[Medline].
28. Hahn BA, Yan S, Strassels S. Impact of irritable bowel syndRoma on quality of life and resource use in the United States and United Kingdom. Digestion 1999;60:77-81[Medline].
29. Wells NEJ, Hahn BA, Whorwell PJ. Clinical economics review: irritable bowel syndRoma. Aliment Pharmacol Ther 1997;11:1019-1023[Medline].
30. Karampela K, Lacey L, Hahn B, McGuire A. Costs associated with healthcare resource use and productivity loss in patients with irritable bowel syndRoma (IBS) (abstr). Gastroenterology 1999;116:A69.
31. Longstreth GF. Irritable bowel syndRoma. Diagnosis in the managed care era. Dig Dis SII 1997;42:1105-1111[Medline].
32. Longstreth GF, Preskill DB, Youkeles L. Irritable bowel syndRoma in women having diagnostic laparoscopy or hysterectomy. Relation to gynecologic features and outcome. Dig Dis SII 1990;35:1285-1290[Medline].
33. Everhart JE, Renault PF. Irritable bowel syndRoma in office-based practice in the United States. Gastroenterology 1991;100:998-1005[Resumen].
34. Mitchell CM, Drossman DA. Survey of the AGA membership relating to patients with functional gastrointestinal disorders (letter). Gastroenterology 1987;92:1282-1284[Medline].
35. Camilleri M, Neri M. Motility disorders and stress: significance to the irritable bowel syndRoma. Dig Dis SII 1989;34:1777-1786[Medline].
36. Almy TP, Tulin M. Alterations in man under stress. Experimental production of changes simulating the "irritable colon." Gastroenterology 1947;8:616-226.
37. Bazzocchi G, Ellis J, Villaneuva-Meyer J, Jing J, Reddy SN, Mena I, Snape WJ Jr. Postprandial colonic transit and motor activity in chronic constipation. Gastroenterology 1990;98:686-693[Resumen].
38. Cann PA, Read NW, Brown C, Hobson N, Holdsworth CD. Irritable bowel syndRoma: relationship of disorders in the transit of a single solid meal to symptom patterns. Gut 1983;24:405-411[Resumen].
39. Vassallo M, Camilleri M, Phillips SF, Brown ML, Chapman NJ, Thomforde GM. Transit through the proximal colon influences stool weight in the irritable bowel syndRoma. Gastroenterology 1992;102:102-108[Resumen].
40. Stivland T, Camilleri M, Vassallo M, Proano M, Rath D, Brown M, Thomforde G, Pemberton J, Phillips S. SIIntigraphic measurement of regional gut transit in idiopathic constipation. Gastroenterology 1991;101:107-115[Resumen].
41. Hammer J, Phillips SF, Talley NJ, Camilleri M. Effect of a 5-HT3 antagonist (ondansetron) on rectal sensitivity and compliance in health and the irritable bowel syndRoma. Aliment Pharm Ther 1993;7:543-551[Medline].
42. Prior A, Maxton DG, Whorwell PJ. Anorectal manometry in irritable bowel syndRoma: differences between diarrhoea and constipation predominant subjects. Gut 1990;31:458-462[Resumen].
43. Vassallo MJ, Camilleri M, Phillips SF, Steadman CJ, Hanson RB, Haddad AC. Colonic tone and motility in patients with irritable bowel syndRoma. Mayo Clin Proc 1992;67:725-731[Medline].
44. Kellow JE, Phillips SF. Altered small bowel motility in irritable bowel syndRoma is correlated with symptoms. Gastroenterology 1987;92:1885-1893[Resumen].
45. Gorard DA, Libby GW, Farthing MJ. Ambulatory small intestinal motility in diarrhoea predominant irritable bowel syndRoma. Gut 1994;35:203-210[Resumen].
46. Schmidt T, Hackelsberger N, Widmer R, Meisel C, Pfeiffer A, Kaess H. Ambulatory 24-hour jejunal motility in diarrhea-predominant irritable bowel syndRoma. Scand J Gastroenterol 1996;31:581-589[Medline].
47. Evans PR, Bennett EJ, Bak YT, Tennant CC, Kellow JE. Jejunal sensorimotor dysfunction in irritable bowel syndRoma: clinical and psychosocial features. Gastroenterology 1996;110:393-404[Resumen].
48. Camilleri M, Zinsmeister AR. Towards a relatively inexpensive, noninvasive, accurate test for colonic motility disorders. Gastroenterology 1992;103:36-42[Resumen].
49. Charles F, Camilleri M, Phillips SF, Thomforde GM, Forstrom LA. SIIntigraphy of the whole gut: clinical evaluation of transit disorders. Mayo Clin Proc 1995;70:113-118[Medline].
50. Charles F, Phillips SF, Camilleri M, Thomforde GM. Rapid gastric emptying in patients with functional diarrhea. Mayo Clin Proc 1997;72:323-328[Medline].
51. Ritchie J. Pain from distension of the pelvic colon by inflating a balloon in the irritable bowel syndRoma. Gut 1973;14:125-132[Medline].
52. Prior A, Maxton DG, Whorwell PJ. Anorectal manometry in irritable bowel syndRoma: differences between diarrhoea and constipation predominant subjects. Gut 1990;31:458-462[Resumen].
53. Mertz H, Naliboff B, Munakata J, Niazi N, Mayer EA. Altered rectal perception is a biological marker of patients with irritable bowel syndRoma. Gastroenterology 1995;109:40-52[Resumen].
54. Lembo T, Munakata J, Naliboff B, Fullerton S, Mayer EA. Sigmoid afferent mechanisms in patients with irritable bowel syndRoma. Dig Dis SII 1997;42:1112-1120[Medline].
55. Schmulson M, Chang L, Naliboff B, Lee OY, Mayer EA. Correlation of symptom criteria with perception thresholds during rectosigmoid distension in irritable bowel syndRoma patients. Am J Gastroenterol 2000;95:152-156[Medline].
56. Cook IJ, van Eeden A, Collins SM. Patients with irritable bowel syndRoma have greater pain tolerance than normal subjects. Gastroenterology 1987;93:727-733[Resumen].
57. Morris-Yates A, Talley NJ, Boyce PM, Nandurkar S, Andrews G. Evidence of a genetic contribution to functional bowel disorder. Am J Gastroenterol 1998;93:1311-1317[Medline].
58. Aggarwal A, Cutts TF, Abell TL, Cardoso S, Familoni B, Bremer J, Karas J. Predominant symptoms in irritable bowel correlate with specific autonomic nervous system abnormalities. Gastroenterology 1994;106:945-950[Resumen].
59. Bharucha AE, Camilleri M, Low PA, Zinsmeister AR. Autonomic dysfunction in gastrointestinal motility disorders. Gut 1993;34:397-401[Resumen].
60. Gwee KA, Leong YL, Graham C, McKendrick MW, Collins SM, Walters SJ, Underwood JE, Read NW. The role of psychological and biological factors in postinfective gut dysfunction. Gut 1999;44:400-406[Resumen/Texto completo].
61. Gwee KA, Graham JC, McKendrick MW, Collins SM, Marshall JS, Walters SJ, Read NW. Psychometric scores and persistence of irritable bowel after infectious diarrhea. Lancet 1996;347:150-153[Medline].
62. Neal KR, Hebden J, Spiller R. Prevalence of gastrointestinal symptoms six months after bacterial gastroenteritis and risk factors for development of the irritable bowel syndRoma: postal survey of patients. BMJ 1997;314:779-782[Resumen/Texto completo].
63. Thornley JP, Brough J, Wright T, Neal DR, Jenkins D, Spiller RC. Bacterial toxins influence long-term bowel dysfunction following campylobacter enteritis (abstr). Gastroenterology 2000;118:A702.
64. Drossman DA. Mind over matter in the postinfective irritable bowel. Gut 1999;44:306-307[Texto completo].
65. Rumessen JJ, Gudmand-Hoyer E. Malabsorption of fructose-sorbitol mixtures. Interactions causing abdominal distress. Scand J Gastroenterol 1987;22:431-436[Medline].
66. Suarez FL, Savaiano DA, Levitt MD. A comparison of symptoms after the consumption of milk or lactose-hydrolyzed milk by people with self-reported severe lactose intolerance. N Engl J Med 1995;333:1-4[Resumen/Texto completo].
67. Haderstorfer B, Psycholgin D, Whitehead WE, Schuster MM. Intestinal gas production from bacterial fermentation of undigested carbohydrate in irritable bowel syndRoma. Am J Gastroenterol 1989;84:375-378[Medline].
68. Chami TN, Schuster MM, Bohlman ME, Pulliam TJ, Kamal N, Whitehead WE. A simple radiologic method to estimate the quantity of bowel gas. Am J Gastroenterol 1991;86:599-602[Medline].
69. Jones VA, McLaughlan P, Shorthouse M, Workman E, Hunter JO. Food intolerance: a major factor in the pathogenesis of irritable bowel syndRoma. Lancet 1982;2:1115-1117[Medline].
70. Nanda R, James R, Smith H, Dudley CRK, Jewell DP. Food intolerance and the irritable bowel syndRoma. Gut 1989;30:1098-1104[Medline].
71. King TS, Elia M, Hunter JO. Abnormal colonic fermentation in irritable bowel syndRoma. Lancet 1998;352:1187-1189[Medline].
72. Oddsson E, Rask-Madsen J, Krag E. A secretory epithelium of the small intestine with increased sensitivity to bile acids in irritable bowel syndRoma associated with diarrhoea. Scand J Gastroenterol 1978;13:409-416.
73. Serra J, Azpiroz F, Malagelada J-R. Intestinal gas dynamics and tolerance in humans. Gastroenterology 1998;115:542-550[Medline].
74. Serra J, Azpiroz F, Malagelada J-R. New insight on functional gut disease: is gas handling the answer? (abstr). Gastroenterology 2000;112:A822.
75. Caldarella M-P, Serra J, Azpiroz F, Malagelada J-R. Stimulation of intestinal gas propulsion is the key to treat gas retention in functional patients (abstr). Gastroenterology 2000;118:A138.
76. Alvarez WC. Ways in which emotion can affect the digestive tract. Helps in sizing up the patient. In: Nervousness, indigestion and pain. NewYork: Hoeber, 1943:1-21, 83-99.
77. Lydiard RB, Laraia MT, Howell EF, Ballenger JC. Can panic disorder present as irritable bowel syndRoma? J Clin Psychiatr 1986;47:470-473[Medline].
78. Whitehead WE, Bosmajian L, Zonderman AB, Costa PT, Schuster MM. Symptoms of psychologic distress associated with irritable bowel syndRoma. Comparison of community and medical clinic samples. Gastroenterology 1988;95:709-714[Resumen].
79. Whitehead WE, Crowell MD, Robinson JC, Heller BR, Schuster MM. Effects of stressful life events on bowel symptoms: subjects with irritable bowel syndRoma compared with subjects without bowel dysfunction. Gut 1992;33:825-830[Resumen].
80. Young SJ, Alpers DH, Norland CC, Woodruff RA Jr. Psychiatric illness and the irritable bowel syndRoma. Practical implications for the primary physician. Gastroenterology 1976;70:162-166[Resumen].
81. Drossman DA, McKee DC, Sandler RS, Mitchell CM, Cramer EM, Lowman BC, Burger AL. Psychosocial factors in the irritable bowel syndRoma: a multivariate study of patients and nonpatients with irritable bowel syndRoma. Gastroenterology 1988;95:701-708[Resumen].
82. Whitehead WE, Bosmajian L, Zonderman A, Costa PT, Schuster MM. Role of psychologic symptoms in irritable bowel syndRoma: comparison of community and clinic samples. Gastroenterology 1988;95:709-714[Resumen].
83. Drossman DA, Talley NJ, Leserman J, Olden KW, Barreiro MA. Sexual and physical abuse and gastrointestinal illness. Ann Intern Med 1995;123:782-794[Medline].
84. Talley NJ, Fett SL, Zinsmeister AR, Melton LJ. Gastrointestinal tract symptoms and self-reported abuse: a population-based study. Gastroenterology 1994;107:1040-1049[Resumen].
85. Alpers DH. Why should psychotherapy be a useful approach to management of patients with non-ulcer dyspepsia? (editorial). Gastroenterology 2000;119:869-871[Medline].
86. Klein KB. Controlled treatment trials in the irritable bowel syndRoma: a critique. Gastroenterology 1988;95:232-241[Resumen].
87. Whitehead WE, Bosmajian L, Zonderman AB, Costa PT, Schuster MM. Symptoms of psychologic distress associated with irritable bowel syndRoma. Comparison of community and medical clinic samples. Gastroenterology 1988;95:709-714[Resumen].
88. Drossman DA. Diagnosing and treating patients with refractory functional gastrointestinal disorders. Ann Intern Med 1995;123:688-697[Medline].
89. Talley NJ, Weaver AL, Zinsmeister AR, Melton LJ III. Onset and disappearance of gastrointestinal symptoms and functional gastrointestinal disorders. Am J Epidemiology 1992;136:165-177[Resumen].
90. Harvey RF, Mauad EC, Brown AM. Prognosis in the irritable bowel syndRoma: a 5-year prospective study. Lancet 1987;1:963-965[Medline].
91. Owens DM, Nelson DK, Talley NJ. The irritable bowel syndRoma: long-term prognosis and the physician-patient interaction. Ann Intern Med 1995;122:107-112[Medline].
92. Thompson WG, Heaton KW, Smyth GT, Smyth C. Irritable bowel syndRoma: the view from general practice. Eur J Gastroenterol Hepatol 1997;9:689-692[Medline].
93. Francis CY, Duffy JN, Whorwell PJ, Martin DF. Does routine abdominal ultrasound enhance diagnostic accuracy in irritable bowel syndRoma? Am J Gastroenterol 1996;91:1348-1350[Medline].
94. MacIntosh DG, Thompson WG, Patel DG, Barr R, Guindi M. Is rectal biopsy necessary in irritable bowel syndRoma? Am J Gastroenterol 1992;87:1407-1409[Medline].
95. Winawer SJ, St. John DJ, Bond JH, Rozen P, Burt RW, Waye JD, Kronborg O, O'Brien MJ, Bishop DT, Kurtz RC. Prevention of colorectal cancer: guidelines based on new data. WHO Collaborating Center for the Prevention of Colorectal Cancer. Bull World Health Organ 1995;73:7-10[Medline].
96. Winawer SJ, Fletcher RH, Miller L, Godlee F, Stolar MH, Mulrow CD, et al. Colorectal cancer screening: clinical guidelines and rationale. Gastroenterology 1997;112:594-642[Medline].
97. Bond JH. Screening guidelines for colorectal cancer. Am J Med 1999;106:7S-10S[Medline].
98. Camilleri M, Thompson WG, Fleshman JW, Pemberton JH. Clinical management of intractable constipation. Ann Intern Med 1994;121:520-528[Medline].
99. Clouse RE, Lustman PJ, Geisman RA, Alpers DH. Antidepressant therapy in 138 patients with irritable bowel syndRoma: a five-year clinical experience. Aliment Pharmacol Ther 1994;8:409-416[Medline].
100. Cann PA, Read NW, Holdsworth CD. What is the benefit of coarse wheat bran in patients with irritable bowel syndRoma? Gut 1984;25:168-173[Resumen].
101. Jarrett M, Heitkemper MM, Bond EF, Georges J. Comparison of diet composition in women with and without functional bowel disorder. Gastroenterol Nurs 1994;6:253-258[Medline].
102. Distrutti E, Azpiroz F, Soldevilla A, Malagelada J-R. Gastric wall tension determines perception of gastric distention. Gastroenterology 1999;116:1035-1042[Medline].
103. Thumshirn M, Camilleri M, Choi M-G, Zinsmeister AR. Modulation of gastric sensory and motor functions by nitrergic and alpha2-adrenergic agents in humans. Gastroenterology 1999;116:573-585[Medline].
104. Malcolm A, Phillips SF, Camilleri M, Hanson RB. Pharmacological modulation of rectal tone alters perception of distention in humans. Am J Gastroenterol 1997;92:2073-2079[Medline].
105. Mueller-Lissner SA. Effect of wheat bran on weight of stool and gastrointestinal transit time: a meta-analysis. BMJ 1988;296:615-617[Medline].
106. Cook IJ, Irvine EJ, Campbell D, Shannon S, Reddy SN, Collins SM. Effect of dietary fiber on symptoms and rectosigmoid motility in patients with irritable bowel syndRoma. Gastroenterology 1990;98:66-72[Resumen].
107. Feldman W, McGrath P, Hodgson C, Ritter H, Shipman RT. The use of dietary fiber in the management of simple, childhood, idiopathic, recurrent abdominal pain: results in a prospective, double-blind, randomized, controlled trial. Am J Dis Child 1985;138:1216-1218[Medline].
108. Arffmann S, Andersen JR, Hegnhoj J, Schaffalitzky de Muckadell OB, Mogensen NB, Krag E. The effect of coarse wheat bran in the irritable bowel syndRoma. A double-blind, cross-over study. Scand J Gastroenterol 1985;20:295-298[Medline].
109. Lucey MR, Clark ML, Lowndes J, Dawson AM. Is bran efficacious in irritable bowel syndRoma? A double-blind, placebo-controlled crossover study. Gut 1987;28:221-225[Resumen].
110. Kumar A, Kumar N, Vij JC, Sarin SK, Anand BS. Optimum dosage of ispaghula husk in patients with irritable bowel syndRoma: correlation of symptom relief with whole gut transit time and stool weight. Gut 1987;28:150-155[Resumen].
111. Snook J, Shepherd HA. Bran supplementation in the treatment of irritable bowel syndRoma. Aliment Pharmacol Ther 1994;8:511-514[Medline].
112. Francis CY, Whorwell PJ. Bran and irritable bowel syndRoma: time for reappraisal. Lancet 1994;344:39-40[Medline].
113. Whitehead WE, Holtkotter B, Enck P, Hoelzl R, Holmes KD, Anthony J, Shabsin HS, Schuster MM. Tolerance for rectosigmoid distention in irritable bowel syndRoma. Gastroenterology 1990;98:1187-1192[Resumen].
114. Haderstorfer B, Psycholgin D, Whitehead WE, Schuster MM. Intestinal gas production from bacterial fermentation of undigested carbohydrate in irritable bowel syndRoma. Am J Gastroenterol 1989;84:375-378[Medline].
115. Lasser RB, Levitt MD. The role of intestinal gas in functional abdominal pain. N Engl J Med 1975;293:524-526[Resumen].
116. Hebden JM, Blackshaw E, Perkins AC, D'Amato M, Spiller RC. Impaired ascending colon clearance in response to rapid small bowel transit in bloated irritable bowel syndRoma: bran exaggerates the problems (abstr). Gastroenterology 1999;116:A1004.
117. Voderholzer, Schatke W, Muhldorfer BE, Klauser AG, Birkner B, Muller-Lissner SA. Clinical response to dietary fiber treatment of chronic constipation. Am J Gastroenterol 1997;92:95-98[Medline].
117. Voderholzer, Schatke W, Muhldorfer BE, Klauser AG, Birkner B, Muller-Lissner SA. Clinical response to dietary fiber treatment of chronic constipation. Am J Gastroenterol 1997;92:95-98[Medline].
119. Cann PA, Read NW, Holdsworth CD, Barends D. Role of loperamide and placebo in management of irritable bowel syndRoma. Dig Dis SII 1984;29:239-247[Medline].
120. Read M, Read NW, Barber DC, Duthie HL. Effects of loperamide on anal sphincter function in patients complaining of chronic diarrhea with fecal incontinence and urgency. Dig Dis SII 1982;27:807-814[Medline].
121. Efskind PS, Bernklev T, Vatn MH. A double-blind, placebo-controlled trial with loperamide in irritable bowel syndRoma. Scand J Gastroenterol 1996;31:463-468[Medline].
122. Hovdenak N. Loperamide treatment of the irritable bowel syndRoma. Scand J Gastroenterol 1987;130(suppl):81-84[Medline].
123. Thaysen EH, Pedersen L. Idiopathic bile salt catharsis. Gut 1976;17:965-970[Resumen].
124. Luman W, Williams AJ, Merrick MV, Eastwood MA. Idiopathic bile acid malabsorption: long-term outcome. Eur J Gastroenterol Hepatol 1995;7:641-645[Medline].
125. Brydon WG, Nyhlin H, Eastwood MA, Merrick MV. Serum 7 alpha-hydroxy-4-cholesten-3-one and selenohomocholyltaurine (SeHCAT) whole body retention in the assessment of bile acid induced diarrhoea. Eur J Gastroenterol Hepatol 1996;8:117-123[Medline].
126. SIIarretta G, Fagioli G, Fumo A, Vicini G, Cecchetti L, Grigolo B, Verri A, Malaguti P. 75Se HCAT test in the detection of bile acid malabsorption in functional diarrhoea and its correlation with small bowel transit. Gut 1987;28:970-975[Resumen].
127. Poynard T, Naveau S, Mory B, Chaput JC. Meta-analysis of smooth muscle relaxants in the treatment of irritable bowel syndRoma. Aliment Pharmacol Ther 1994;8:499-510[Medline].
128. Clouse RE. Antidepressants for functional gastrointestinal syndRomas. Dig Dis SII 1994;39:2352-2363[Medline].
129. Heefner JD, Wilder RM, Wilson JD. Irritable colon and depression. Psychosomatics 1978;19:540-547[Medline].
130. Hislop IG. Psychological significance of the irritable colon syndRoma. Gut 1971;12:452-457[Medline].
131. Lancaster-Smith MJ, Prout BJ, Pinto T, Anderson JA, Schiff AA. Influence of drug treatment on the irritable bowel syndRoma and its interaction with psychoneurotic morbidity. Acta Psychiatr Scand 1982;66:33-41[Medline].
132. Gorelick AB, Koshy SS, Hooper FG, Bennett TC, Chey WD, Hasler WL. Differential effects of amitriptyline on perception of somatic and visceral stimulation in healthy humans. Am J Physiol 1998;275:G460-G466[Medline].
133. Myren J, Groth H, Larssen SE, Larsen S. The effect of trimipramine in patients with the irritable bowel syndRoma. Scand J Gastroenterol 1982;17:871-875[Medline].
134. Myren J, Lovland B, Larssen S-E, Larsen S. A double-blind study of the effect of trimipramine in patients with the irritable bowel syndRoma. Scand J Gastroenterol 1984;19:835-843[Medline].
135. Greenbaum DS, Mayle JE, Vanegeren LE, JeRoma JA, Mayor JW, Greenbaum RB, Matson RW, Stein GE, Dean HA, Halvorsen NA, Rosen LW. The effects of desipramine on IBS compared with atropine and placebo. Dig Dis SII 1987;32:257-266[Medline].
136. Ritchie JA, Truelove SC. Comparison of various treatments for irritable bowel syndRoma. Br Med J 1980;281:1317-1319[Medline].
137. Gram LF. Fluoxetine. N Engl J Med 1994;20:1354-1361.
138. Whorwell PJ, Prior A, Faragher EB. Hypnotherapy in irritable bowel syndRoma. Lancet 1984;2:1232-1234[Medline].
139. Svedlund J. Psychotherapy in irritable bowel syndRoma: a controlled outcome study. Acta Psychiatr Scand 1983;67:1-86[Medline].
140. Guthrie E, Creed F, Dawson D, Tomerson B. A controlled trial of psychological treatment for the irritable bowel syndRoma. Gastroenterology 1991;100:450-457[Resumen].
141. Whorwell PJ. Hypnotherapy in the irritable bowel syndRoma. Stress Med 1987;3:5-7.
142. Talley NJ, Owen BK, Boyce P, Paterson K. Psychological treatments for irritable bowel syndRoma: a critique of controlled treatment trials. Am J Gastroenterol 1996;91:277-283[Medline]
143. Smart HL, Mayberry JF, Atkinson M. Alternative medicine consultations and remedies in patients with irritable bowel syndRoma. Gut 1986;27:826-828[Resumen].
144. Mortensen NH, Bisgard C. Irritable colon and ulcerative colitis. Alternative treatment is used frequently. Ngeskrift Laeger 1991;153:3304-3306[Medline].
145. Verhoef MJ, Sutherland LR, Brkich L. Use of alternative medicine by patients attending a gastroenterology clinic. Can Med Assoc J 1990;142:121-125.
146. Sutherland LR, Verhoef MJ. Why do patients seek a second opinion of alternative medicine? J Clin Gastroenterol 1994;19:194-197[Medline].
147. Bittinger M, Barnert J, Wienbeck M. Alternative therapy methods in functional disorders of the gastrointestinal system. Z Gastroenterol 1998;36:519-524[Medline].
148. Bensoussan A, Talley NJ, Hing M, Menzies R, Guo A, Ngu M. Treatment of the irritable bowel syndRoma with Chinese herbal medicine: a randomised controlled trial. JAMA 1998;280:1585-1589[Medline].
149. Camilleri M, Mayer EA, Drossman DA, Heath A, Dukes GE, McSorley D, Kong S, Mangel AW, Northcutt AR. Improvement in pain and bowel function in female irritable bowel patients with alosetron, a 5HT3-receptor antagonist. Aliment Pharmacol Ther 1999;13:1149-1159[Medline].
150. Kozlowski CM, Green A, Grundy D, Boissonade FM, Bountra C. The 5-HT3 receptor antagonist alosetron inhibits the colorectal distention induced depressor response and spinal c-fos expression in the anaesthetised rat. Gut 2000;46:474-480[Resumen/Texto completo].
151. Delvaux M, Louvel D, Mamet JP, Campos-Oriola R, Frexinos J. Effect of alosetron on responses to colonic distension in patients with irritable bowel syndRoma. Aliment Pharm Ther 1998;12:849-855[Medline].
152. Viramontes B, McKinzie S, Pardi DS, Burton D, Thomforde G, Camilleri M. Alosetron retards small bowel and overall colonic transit in diarrhea-predominant irritable bowel syndRoma (D-IBS) (abstr). Gastroenterology 2000;118:A848.
153. Bardhan KD, Bodemar G, Geldof H, Schutz E, Heath A, Mills JG, Jacques LA. A double-blind, randomized, placebo-controlled dose-ranging study to evaluate the efficacy of alosetron in the treatment of irritable bowel syndRoma. Aliment Pharmacol Ther 2000;14:23-34[Medline].
154. Mangel AW, Camilleri M, Chey WY, Hamm LR, Harding JP, Lawler C, Dukes GT, McSorley D, Koug S, Heath AT, Northcult AR. Treatment of female IBS patients with alosetron, a potent and selective 5HT3-receptor antagonist (abstr). Gastroenterology 1999;116:A1036.
154. Mangel AW, Camilleri M, Chey WY, Hamm LR, Harding JP, Lawler C, Dukes GT, McSorley D, Koug S, Heath AT, Northcult AR. Treatment of female IBS patients with alosetron, a potent and selective 5HT3-receptor antagonist (abstr). Gastroenterology 1999;116:A1036.
156. Jones RH, Holtmann G, Rodrigo L, et al. Alosetron relieves pain and improves bowel function compared with mebeverine in female nonconstipated irritable bowel syndRoma patients. Aliment Pharmacol Ther 1999;13:1419-1427[Medline].
157. Dapoigny M, Abitbol JL, Fraitag B. Efficacy of peripheral kappa agonist, fedotozine, vs. placebo in treatment of irritable bowel syndRoma. A multicenter dose-response study. Dig Dis SII 1995;40:2244-2249[Medline].
158. Grider JR, Foxx-Orenstein AE, Jin JG. 5-Hydroxytryptamine4 receptor agonists initiate the peristaltic reflex in human, rat, and guinea pig intestine. Gastroenterology 1998;115:370-380[Medline].
159. Nguyen A, Camilleri M, Kost LJ, Metzger A, Sarr MG, Hanson RB, Fett SL, Zinsmeister AR. SDZ HTF 919 stimulates colonic motility and transit in vivo. J Pharmacol Exp Ther 1997;280:1270-1276[Resumen/Texto completo].
160. Coelho A-M, Rovira P, Fioramonti J, Bueno L. Antinociceptive properties of HTF 919 (tegaserod), a 5-HT4 receptor partial agonist, on colorectal distension in rats (abstr). Gastroenterology 2000;118:A834.
161. Schikowski A, Mathis C, Thewissen M, Ross H-G, Pak MA, Enck P. Dose-dependent modulation of rectal afferent sensitivity by a 5-HT4 receptor agonist (abstr). Gastroenterology 1999;17:A643.
162. Mueller-Lissner S, Fumagalli I, Bardhan KD, Pace F, Nault B, Pecher EC, et al. Tegaserod, a 5-HT4 receptor partial agonist, relieves key symptoms of irritable bowel syndRoma (abstr). Gastroenterology 2000;118:A175.
163. Data summarized from presentation to Advisory Committee of Food and Drug Administration., June 2000.
164. Briejer MR, Ghoos E, Eelen J, Schuurkes JAJ. Serotonin 5-HT4 receptors mediate the R093877-induced changes in contractile patterns in the canine colon (abstr). Gastroenterology 1997;112:A705.
165. Emmanuel AV, Kamm MA, Roy AJ, Antonelli K. Effect of a novel prokinetic drug, R093877, on gastrointestinal transit in healthy volunteers. Gut 1998;42:511-516[Resumen/Texto completo].
166. Bouras EP, Camilleri M, Burton DD, McKinzie S. Selective stimulation of colonic transit by the benzofuran 5-HT4 agonist, prucalopride, in healthy humans. Gut 1999;44:682-686[Resumen/Texto completo].
167. Bouras EP, Camilleri M, Burton DD, Thomforde G, McKinzie S, Zinsmeister AR. Prucalopride accelerates gastrointestinal and colonic transit in patients with constipation without a rectal evacuation disorder. Gastroenterology (in press).
168. Johanson JF, Miner PB, Parkman HP, Wojcik MA, Lambert R, Karcher K, Woods M. Prucalopride improves bowel movement frequency and symptoms in patients with chronic constipation: results of two double-blind, placebo-controlled trials (abstr). Gastroenterology 2000;118:A175.
169. Miner PB, Nichols T Jr, Silvers DR, Joslyn A, Woods M. The efficacy and safety of prucalopride in patients with chronic constipation (abstr). Gastroenterology 1999;116:A1043.
170. Bharucha AE, Camilleri M, Zinsmeister AR, Hanson RB. Adrenergic modulation of human colonic motor and sensory function. Am J Physiol 1997;273:G997-G1006[Medline].
171. Tack J, Piessevaux H, Coulie B, Fischler B, De Gucht V, Janssens J. A placebo-controlled trial of buspirone, a fundus-relaxing drug, in functional dyspepsia: effect on symptoms and gastric sensory and motor function (abstr). Gastroenterology 1999;116:A325[Medline].
172. Tack JF, Vos R, Broekaert D, Fischler B, Janssens J. Influence of citalopram, a selective serotonin reuptake inhibitor, on colonic tone and sensitivity in man (abstr). Gastroenterology 2000;118:A174.
173. Malcolm A, Camilleri M, Kost L, Burton DD, Fett SL, Zinsmeister AR. Towards identifying optimal doses for alpha-2 adrenergic modulation of colonic and rectal motor and sensory function. Aliment Pharmacol Ther 2000;214:783-793[Medline].
174. Malcolm A, Camilleri M, Kellow JE. Clonidine alters rectal motor and sensory function in irritable bowel syndRoma (abstr). Gastroenterology 1999;116:A1035.
175. Caldarella M-P, Serra J, Azpiroz F, Malagelada J-R. Stimulation of intestinal gas propulsion is the key to treat gas retention in functional patients (abstr). Gastroenterology 2000;118:138A.
176. Kim D-Y, Camilleri M. Serotonin: a mediator of brain-gut connection. Am J Gastroenterol 2000;95:2698-2709[Medline)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

AVIZORA.COM
TEL: +54 (3492) 452494
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com