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El Mal de Chagas en Argentina
e Ibero América -
Otro ladrillo para la cárcel de cristal.
Informe de una pandemia que azota al continente americano y
que, a pesar del tiempo transcurrido desde su descubrimiento, es
prácticamente olvidada por la autoridades gubernamentales. El
mal de Chagas,
el mal de la pobreza en América
0398 - La tierra se resquebraja bajo sus pies, el sol
quema su piel trigueña, posee seis o, tal vez, siete. Sentado sobre
un tronco a modo de silla, espera que los días se sucedan unos tras
otros. Primero fue su ojo derecho, ahora es el izquierdo, no puede
abrir el párpado por la hinchazón. Posee el signo de Romania ó
chagoma de inoculación en su rostro, la marca de su infección de la
enfermedad de Chagas.
Ese hombre que está
sentado sobre el tronco tiene la particularidad de encontrarse en
varios lugares a la vez. Puede estar en el Chaco en el noroeste
argentino, o en la región de Chiapas, o tal vez sea un campesino
colombiano, o uno de los "sin tierra" del Brasil, o cualquier otro
en ibero América. Un cuadro diferente para la misma situación.
La Organización
Mundial de la Salud considera el Chagas como "uno de los mayores
flagelos de América Latina", al punto que ya es una endemia. Se
calcula que unas veinticinco millones de personas sufren sus
consecuencias y que más de 100 millones están en riesgo de contagio.
El motivo de ese
peligro está en que el Mal de Chagas tiene como agente causal al
parásito TRYPANOSOMA CRUZI, y se trasmite al hombre principalmente
través de triatomas –cuyo nombre más común es vinchuca- que en el
momento en que se alimentan (únicamente de la sangre de los humanos
y animales domésticos) deyectan, eliminando así en su materia fecal,
los parásitos que luego se introducen, producto de la comezón, a
través de la piel al organismo humano o al animal doméstico. El
Trypanosoma Cruzi con el tiempo puede atacar órganos vitales como el
corazón, el colon, el esófago, los intestinos y el sistema nervioso
periférico.
De acuerdo con
FALCHA (Fundación Argentina de lucha contra el Mal de Chagas) esta
enfermedad es el problema sanitario más relevante de la República
Argentina. Aproximadamente unos 3.000.000 de personas la padecen, de
los cuales entre un 15% a un 30% de los infectados presentan
lesiones cardíacas o de otros órganos, irreversibles. A principios
de siglo, el Chagas afectó mayormente al interior del país - sobre
todo Santiago del Estero y Chaco-, hoy, luego de las diferentes
migraciones hacia la ciudad de Buenos Aires, más de un millón de
infectados vive en zonas marginales del conurbano bonaerense.
De causas y
efectos
"Mucha de la gente
que se nos acerca conoce perfectamente a la vinchuca, sólo que ni se
imaginaba, o no podía creer que ese insecto, tan común y cotidiano
para ellos, fuese el causante de sus males", confiesa María Catalina
Antico Penna, presidenta de ALCHA (Asociación de Lucha contra el Mal
de Chagas) entidad que desde 1974 desarrolla una contienda desigual
contra esta verdadera plaga, ya que no reciben ningún apoyo oficial.
Este insecto tiene diferentes denominaciones en América Latina, en
Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay es llamada "vinchuca ", en
Brasil "chupao", en otros países "chinchorro, bandola, chinche
picuda o chirima". Existen 122 especies potencialmente peligrosas,
destacándose el Triatoma Infestans al sur del continente y el
Rhodnius Prolixus al norte del Ecuador.
"Es que si la gente
no tiene trabajo, no tiene que comer, difícilmente pueda cuidarse de
cumplir con las normas de prevención y de higiene", dice angustiada
y con evidente lógica la señora Antico Penna. Por eso señala que "la
falta de educación y la pobreza son las principales causas de la
endemia".
En esta ausencia de
recursos e información los más indefensos son quienes más sufren
esta enfermedad, para la que no hay vacuna, ya que ataca
especialmente a chicos menores de cinco años y en las zonas
endémicas es un importante factor de mortalidad infantil. Según la
información del Boletín Epidemiológico Semanal de Patologías de
Vigilancia Intensificada, del Ministerio de Salud y Acción Social,
la mortandad infantil ocasionada por el Chagas congénito fue de 166,
en 1995, y en 1966 de 95 (dato de la semana 52, actualización al
7/2/97). Aunque esta estadística resulta limitada, pues en los
lugares de mayor miseria del país –y también en Iberoamérica- ni
siquiera hay un adecuado censo de la población, mucho menos uno
sanitario...

Mapa de Situación del Mal de Chagas
en la Rep. Argentina. Zonas de alta, media y baja endemicidad
Una
enfermedad "silenciosa".
En 1928 el Doctor
Carlos Chagas, oriundo de Brasil y descubridor del mal, le envía una
carta al argentino Doctor Salvador Mazza- y en ella le señala "Si
desea investigar esta enfermedad, tendrás todos los gobiernos en
contra. A veces pienso que más vale ocuparse de crustáceos y
batracios que no despiertan la alarma de nadie". Esta cita pertenece
a un pasaje de la película argentina - dirigida por Juan Batista
Stagnaro- "Casas de fuego", que evoca la figura del médico
argentino que dedicó su vida a la lucha contra el Mal de Chagas y
debió enfrentar a las autoridades sanitarias de la época para
convencerlos de la necesidad de quemar las viviendas de paja y
barro- verdaderos nichos ecológicos de las vinchucas- único medio
conocido, en aquel entonces, para combatir la enfermedad.
En la actualidad,
el avance de la medicina provee a los médicos elementos rápidos y
efectivos para la detección de la enfermedad. Pero la enfermedad
"silenciosa" no sólo es un problema sanitario.
Prisioneros de
la endemia.
Otro aspecto para
tener en cuenta, y no menos importante, es que esta enfermedad, en
su etapa crónica, provoca problemas cardíacos resultando que
personas relativamente jóvenes y que tienen un organismo
aceptablemente sano presentan invalidez para la vida normal debido a
la lesión del corazón.
Sin embargo la
enfermedad no se desarrolla en el 80% de los infectados y cuando se
presenta afecta generalmente después de los 40 años. Es decir que el
Chagas puede causar una vida sin problemas o una muerte fulminante
por paro cardíaco si no se recibe tratamiento, por lo cual muchas
personas, en su mayoría de escasos recursos, a las cuales se les
detecta la presencia del parásito Trypanosoma Cruzi, sufren
marginación laboral por ello.
Y es que ese hombre
sentado sobre el tronco padece la convivencia cotidiana del Mal de
Chagas al igual que las diarreas y el paludismo, que son realidades
diarias para los pobres, desde la Patagonia hasta el estado de Texas
en Estados Unidos. Otro ladrillo más, como la deuda externa, la
corrupción, el ajuste, la desocupación, el narcotráfico, la
explotación, y demás calamidades que conforman una cárcel de tipo
virtual en donde sus muros no tienen la consistencia material de las
edificaciones reales, pero sus efectos sobre la libertad están
absolutamente presentes.
En este presidio la
mayoría de sus habitantes no poseen los medios, ni la información,
ni posibilidades de acceso a las estructuras de poder, por lo tanto
no despiertan el interés, en general, de las autoridades de salud y
políticos, o de los organismos e instituciones –oficiales o
privados- encargados de destruir los calabozos.
El delito de ese
hombre del tronco es ser pobre. Su número de presidiario, está
escrito en su cara. Y su condena, se paga con la vida.
Tipo de viviendas que favorecen
la proliferación de vinchucas
MAL DE
CHAGAS EN 10 RESPUESTAS
1. ¿En qué
consiste?
Es una parasitosis
que puede lesionar seriamente el corazón y también otros órganos
tales como el aparato digestivo, el sistema nervioso, etc.
2. ¿Cómo se
trasmite la enfermedad?
La vinchuca o chinche gaucha,
cuando está infestada, es el agente vector de mayor importancia
sanitaria en nuestro país. Se trata de un insecto de hábitos
estrictamente domiciliarios que se encuentran en el 70% del
territorio nacional y en mayor cantidad en las regiones de clima
cálido y seco. La segunda vía de transmisión de mayor importancia es
la transfusión de sangre. Otra vía es la placentaria, por vía
digestiva- de la leche de una madre chagásica- y por último por el
manejo de animales infectados.
3. ¿Qué la
produce?
El agente causal es
el Trypanosoma Cruzi, parásito hemoflagelado que se reproduce
en el interior de las células y circula en la sangre. La forma
circulante es de gran movilidad y su tamaño y longitud son similares
a dos glóbulos rojos. En la etapa inicial de la infección los
parásitos circulantes son abundantes, disminuyendo en la medida en
que aumentan las defensas inmunológicas del organismo, a partir del
tercero o cuarto mes de la infección.
4. ¿Cómo se
produce la infección?
El mecanismo más
frecuente se realiza por medio de la vinchuca, insecto de hábitos
nocturnos que se alimenta exclusivamente de sangre humana o de
animales. Inmediatamente después de comer, el insecto deposita sobre
la piel su material fecal, que contiene Trypanosoma Cruzi
infectantes. Esto produce picazón, a través de lastimaduras por el
rascado, los parásitos penetran en el organismo y se diseminan por
la sangre, para alojarse posteriormente en los tejidos.
5. ¿Quiénes se
enferman?
El ser humano y los
animales domésticos mamíferos (perros, gatos) expuestos a la
picadura de la vinchuca. Los animales son solamente reservorio del
parásito y no lo transmiten al ser humano.
6. ¿Cómo
evoluciona la enfermedad?
En el curso de la
enfermedad en el hombre se distinguen tres etapas:
- aguda
- indeterminada
- crónica.
Estas fases tienen
caracteres clínicos evolutivos diferentes. La primera –que dura
entre 20 o 30 días-, comienza con un período de incubación de 4 a 10
días, la infección tiene como puerta de entrada el ojo en el 50% de
los casos, el cual se presenta con edema palpebral (hinchazón) y
crecimiento de los ganglios. Conjuntamente con fiebre, malestar
general, cefalea, decaimiento. Se presenta agrandamiento del hígado
y bazo, miocarditis aguda. En los niños es más común que afecte el
encéfalo y el corazón, lo que origina un mayor riesgo de muerte.
La segunda, pasada
la fase aguda, el paciente entra en un estado de cura aparente y
asintomático, que puede durar de 10 a 20 años, hasta la aparición de
otras manifestaciones. La fase crónica se presenta en alrededor del
30% de los pacientes y produce lesiones en el sistema cardíaco,
digestivo y en el sistema nervioso central y periférico.
7. ¿Con qué
frecuencia se observan los síntomas?
La gran mayoría
adquiere la infección silenciosamente, sin que presenten síntomas
evidentes de que han contraído la enfermedad. Se puede afirmar que
un 5% presenta el complejo oftalmológico ganglionar que caracteriza
a la enfermedad aguda.
8. ¿Cuál es la
diferencia entre el infectado y el enfermo chagásico?
El infectado
chagásico es el individuo sin síntomas, en buen estado de salud, sin
lesiones viscerales, pero con parásitos circulantes en su sangre y
con análisis de laboratorio positivo.
El enfermo
chagásico es aquel que además de tener parásitos circulantes y
serología positiva, presenta lesiones viscerales (por ejemplo,
cardiopatía chagásica).
9. ¿Existe
tratamiento para la infección chagásica?
Si, solamente para
la etapa aguda. El enfermo debe atenderse con un profesional quien
le debe indicar el tratamiento correspondiente.
10. ¿La
enfermedad de Chagas es mortal?
Si, la enfermedad
puede llegar a ser mortal en aquellos pacientes, en la etapa
crónica, que desarrollan lesiones cardíacas graves, las que
determinan la muerte en forma sincopal o por insuficiencia cardíaca
progresiva.
El porcentaje de
mortalidad en el Chagas varía del 1% al 5% con una mayor incidencia
en niños de corta edad... En los casos de muerte cardíaca los casos
ocupan más del 50%

Área endémica
del mal de Chagas
DICCIONARIO BÁSICO DEL MAL
DE CHAGAS.
-
Chagas, Carlos
Justiniano Riveiro (1879-1934): Médico
brasileño. Fue director del Instituto Osvaldo Cruz. En 1909
comprobó que un insecto hemotófogo, el Triatoma Infestans, que se
alimenta sólo de sangre, transmitía al ser humano a través de su
deyección coincidente con el momento de la picadura, un parásito
Trypanosoma Cruzi, agente causal de la enfermedad que lleva su
nombre. Estos hallazgos y sus demostraciones, en un principio, no
fueron aceptados por científicos y compatriotas.

-
Mazza,
Salvador (1886-1946) Médico argentino.
Su vida puede considerarse como paradigma del investigador médico,
por su consagración a la lucha contra el Mal de Chagas. En el año
1926 ratifica los descubrimientos del Dr. Chagas, revelando que,
en la Argentina, la enfermedad tenía el carácter de endemia. Sus
comprobaciónes fueron resistidas, al igual que las del Dr. Chagas,
pero la cantidad de documentación aportada, el apoyo de otros
colegas y la extraordinaria actividad desplegada superaron toda
oposición.
Era hijo de Francisco Mazza y Josefa Alfise, inmigrantes italianos
de Palermo. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional
de Buenos Aires. Ingresó en la Facultad de Medicina en 1903, en
donde se destacó por sus actividades en el Centro de Estudiantes
–por ejemplo, dirigió la "Revista del Círculo Médico Argentino y
Centro de Estudiantes de Medicina", en la que publicó varios
trabajos- y egresó, con el título de médico, en 1910. Ese año fue
nombrado bacteriólogo del Departamento Nacional de Higiene.
En 1914 se casó con Clorinda Brígida Razori, inseparable compañera
y colaboradora de toda su vida. Seis años después conoció al
doctor Carlos Chagas y en 1925 creó, junto a otros profesionales,
MEPRA (Misión de Estudios de Patología Regional Argentina) de la
que fue director hasta su muerte el 9 de noviembre de 1946 en
Monterrey, México. Según las anotaciones de su médico principal,
tal vez, el Tripanozoma Cruzi haya estado presente.
En 1930 consiguió que le construyeran un vagón de ferrocarril y le
dieran un pase libre para trasladarse por todo el país. Ahí se
encontraba un laboratorio y consultorio completo, que había sido
diseñado por el propio Mazza.
Después de su muerte, el MEPRA fue dirigido por Miguel E. Jörg
(interino en 1946), Alberto Manso Soto (1946-1955), Flavio L. Niño
(1955) y Guido A. Loretti hasta su disolución, el 16 de mayo de
1959, por rector interino de la Universidad de Buenos Aires, el
Vicerrector Florencio Escardó, con el argumento de que en la
institución no se realizaban trabajos de investigación.
En relación a esta cuestión, llegó un e-mail a la redacción de
Sitio al margen firmado por Juan José Loretti, que efectuó la
siguiente aclaración:
" Mi padre fué el Doctor Guido Antonio Loretti, último director de
MEPRA, y no es cierto que se haya cerrado por no efectuarse
investigaciones, sino que MEPRA, de estar instalada en toda una
casa en el barrio de La Paternal, fué reducida a dos cuartos en el
edificio de la facultad de medicina, sin presupuesto y casi sin
personal, teniendo mi padre que ir a dar de comer a los animales
de laboratorio los sábados y domingos, ya que no había personal
para eso y más de una vez yo lo acompañé y hasta teniamos que
subir por las escaleras porque los ascensores no funcionaban. En
esas condiciones mi padre renunció a su cargo de director de MEPRA.
Gracias por poder aclarar esto."

-
Dr. Mario
Fatala Chabén (1936-62) Médico que
falleció el 22 de julio de 1962, luego de debatirse con una grave
miocarditis chagásica, tenía sólo 26 años y hacía 8 meses que se
había graduado. Posteriormente se dio su nombre al Instituto del
Diagnóstico e Investigación de Chagas, fundado en 1962, bajo la
presidencia del Dr. Arturo H. Illia, que conoció a Salvador Mazza
en su época de estudiante y cuando trabajaba en el Hospital
Ferroviario en Cruz del Eje.
-
Vinchuca:
especie argentina transmisora "por excelencia" de la Enfermedad de
Chagas, se denomina Triatoma Infestans, vulgarmente conocida como
VINCHUCA o CHINCHE GAUCHA. Es ovípara y pone hasta 200 huevos por
año. Inicialmente tiene unos 3 mm de largo, pasando por cuatro
mudas sin alas, que aparecen en la quinta etapa de adulta que
alcanza después de 7 meses.
Posee costumbres domésticas y convive con el ser humano,
refugiándose en grietas, techos y muebles, o en los alrededores de
las viviendas, en corrales, gallineros o casillas para perros.
Desde que nace se alimenta exclusivamente de sangre, tanto de
animales domésticos como de seres humanos. Le afecta la luz,
motivo por el cual deambula de noche para alimentarse; vive
aproximadamente 15 meses. Conviene aclarar que cuando nace la
vinchuca no está infectada con el Trypanosoma Cruzi, sino que se
infectan al alimentarse con sangre de personas que padecen el mal

-
Actualizaciones en la Enfermedad
de Chagas. Simposio Satélite, Cordoba, noviembre de 1992.
Editores: Cristian y Roberto J. Madoery, Mario I. Cámera.
Organismo oficial del Congreso Nacional de Medicina. 1993
Argentina. (de la biblioteca de la Sociedad Argentina de
Cardiología)
Fuentes
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ALCHA: Asociación Lucha
contra el Mal de Chagas.
Fundadora: María Brígida Penna de Antico. Presidente actual: María
Catalina Antico Penna. Director: Dr. Luis E. Rodríguez. (Fundada
en 1974)
Dirección: J. Jaurés 695 4 A, Buenos Aires, Argentina. Tel:
4962-0205 / 4961-5946.
http://www.drwebsa.com.ar/alcha
-
FALCHA:
Fundación Argentina de Lucha contra el mal de Chagas.
Premio Konex 1988 (premio a la fundación de asistencia
comunitaria) Presidente y fundadora: Beatriz Camps de Perez. Vice:
Emilio Brunetti. Director Médico; Juan Hannuduche
Dirección: P. Echagüe 1261 / 65 / 79, Buenos Aires, Argentina. Tel:
4304-1300 / 4305 - 1110 - 14
-
Organización Mundial de la
Salud y la Organización Panamericana de la Salud.
Representante en la Argentina: Henry
Jouval (M. T. de Alvear 684 4to. Piso. Buenos Aires, Argentina. CP:
1395 Tel: 4312-5301 / 03 fax: 4311-9151. E-mail:
info@ops.org.ar.
Site en Internet:
http://www.ops.org.ar/
Organización Mundial de la Salud.
Site en Internet: www.who.ch/
Organización Panamericana de la Salud (incluye una
revista).
Site en Internet:
http://www.paho.org
-
Ministerio de Salud y Acción
Social. (Av. 9 de Julio 1925, Buenos
Aires, Argentina. Tel: 379-9000)
www.presidencia.gov.ar
Secretaría de Programas de Salud. Secretario: Víctor Hugo Martínez
8vo. Piso. CP:1332 Tel: 4379-9012
-
Instituto del Diagnóstico e
Investigación de Chagas, Doctor Fatala
Chaben, o Instituto Nacional de Parasitología, Doctor Mario Fatala
Chaben, dependiente del Ministerio de Salud y Acción Social.
(Paseo Colón 568. Buenos Aires, Argentina. Tel: 4331-2330 / 4010 /
4016 / 17
-
Sociedad Argentina de
Cardiología.
Dirección: Azcuénaga 980 / 984. Buenos
Aires, Argentina
Tel: 4963-741 / 9408
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