Disminuyen
En situaciones en las que la médula ósea no puede producir células, por
estar ocupado su espacio e inhabilitada su función debido a agentes
infecciosos, tejido tumoral u otro tipo de agentes.
En infecciones graves. Aunque en un primer momento el número de
estas células aumenta debido a una invasión externa, la cifra puede llegar
a disminuir si el agente agresor es más fuerte y produce la muerte de los
leucocitos.
Por algunos medicamentos que producen toxicidad sobre la médula
ósea como los quimioterápicos (para el tratamiento del cáncer). También
algunos antibióticos (cloranfenicol) o analgésicos (nolotil) pueden
producir como efecto no deseado una reducción de su número
Número de hematíes (RBC)
Valor normal entre 4.300.000 y 5.900.000/mL
Los glóbulos rojos o hematíes se encargan del transporte de la hemoglobina
y del oxígeno. Gracias a ellos el O2 que entra en los pulmones llega al
resto del cuerpo.
Una cifra por encima de lo normal puede indicarnos:
Tabaquismo: Las personas que
fuman suelen tener más glóbulos rojos de lo normal. Esto es debido a que
el tabaco disminuye el oxígeno que hay en la sangre y esa reducción
estimula la producción de glóbulos rojos.
Insuficiencia respiratoria:
Los pacientes que tienen poco oxígeno por otros motivos, por ejemplo por
tener una bronquitis crónica, también pueden tener más glóbulos
rojos de lo normal. En ocasiones hasta puede ser necesaria la realización
de una sangría para que disminuyan.
Vivir en zonas muy elevadas:
Los individuos que habitan en áreas montañosas o en ciudades como La Paz
(Bolivia), a una altitud muy elevada, el número de glóbulos rojos puede
ser mayor sin que esto signifique ninguna enfermedad para estas personas.
El incremento está relacionado con la presión atmosférica y la
falta de oxígeno, factores a los que el cuerpo responde fabricando más
hematíes.
Una cifra por debajo de lo normal nos indica:
Anemia: Las causas pueden
ser muy variadas como la falta de hierro, de vitamina B12 o de ácido
fólico. Un sangrado excesivo (por ejemplo reglas abundantes, o
después de una intervención quirúrgica) o una enfermedad de la médula
ósea, encargada de fabricarlos, puede dar lugar a un descenso del
número de hematíes. Otras causas de la anemia son la destrucción acelerada
de glóbulos rojos (debido a diversas patologías) o algunas enfermedades
crónicas
Hemoglobina (HGB)
Valor normal entre 12,5 y 17gr/L
Es una proteína que existe en el interior de los glóbulos rojos y que
transporta el oxígeno en su interior. Por lo general la cantidad de
hemoglobina que tenemos es proporcional al número de hematíes.
Una cifra superior a la normal indica lo mismo que el aumento en el número
de
glóbulos rojos. Una cifra por debajo de
lo normal indica también lo mismo que el descenso de
hematíes.
Existe una situación en la que la cantidad de hemoglobina es
discrepante con el número de glóbulos rojos: la talasemia. En este
caso el individuo tiene muchos glóbulos rojos pero de menor tamaño que lo
habitual y poca hemoglobina en comparación.
Volumen corpuscular medio (VCM)
Valor entre 78 y 100 fL
Indica el tamaño de los glóbulos rojos.
El VCM alto indica que los glóbulos rojos son grandes. Esto se
produce en enfermedades como el déficit de vitamina B12 o de ácido fólico,
en patologías del hígado, o cuando hay un consumo elevado de alcohol.
Algunos individuos tienen los hematíes un poco más grandes de lo normal
sin que esto sea una enfermedad.
El VCM bajo indica que los glóbulos rojos son pequeños. Se produce
en la talasemia (alteración de la hemoglobina que conlleva una reducción
del tamaño de los hematíes) y en el déficit de hierro.
Hemoglobina corpuscular media (HCM)
Valor normal entre 27 y 32pg
Indica la cantidad de hemoglobina que hay en cada glóbulo rojo. En cierto
modo nos está diciendo lo 'rojos' que son los hematíes.
Está aumentado en el déficit
de vitamina B12, ácido fólico.
Está disminuido en el
déficit de hierro o en la talasemia
Plaquetas
Valor normal entre 130.000 y 450.000/mL
Son las células de la sangre encargadas de la hemostasia, es decir, de
cerrar los vasos sanguíneos cuando se produce una herida formando
parte del coágulo.
Aumentan
En ocasiones las plaquetas aumentan como reacción a una enfermedad
transitoria o crónica o en casos de hemorragia aguda.
Existen patologías de la sangre que se caracterizan por un número
de plaquetas por encima de lo habitual (entre dos y tres veces). En
ocasiones es necesario un tratamiento quimioterápico para reducir dichas
cifras y evitar que aparezcan trombos en la sangre.
Disminuyen
Algunas infecciones muy graves pueden reducir el número de células
que se producen en la médula ósea, por ello los pacientes tienen anemia,
pocas plaquetas y pocos leucocitos.
Algunos individuos tienen unas sustancias (anticuerpos) en su sangre que
destruyen sus propias plaquetas, como si no las reconocieran como propias.
Es más frecuente en mujeres jóvenes. El nombre de esta enfermedad es 'púrpura
trombocitopénica idiopática'. Si las cifras bajan por debajo de
10.000/mL existe riesgo de sangrado espontáneo.
Cuando existe una actividad excesiva del bazo, un órgano situado en
la parte izquierda de nuestro abdomen cuya función es ayudar en la defensa
frente a las infecciones. En algunas situaciones crece de tamaño (por
ejemplo cuando hay una enfermedad hepática crónica y evolucionada) y
trabaja más de la cuenta, produciendo una disminución en las células de la
sangre
Velocidad de Sedimentación (VSG)
Valor normal por debajo de 20mL/h
Se relaciona directamente con la tendencia que tienen los glóbulos rojos a
formar acúmulos y con la cantidad de proteínas que hay en el plasma.
Aumenta
En infecciones.
En enfermedades inflamatorias crónicas como el lupus, la artritis
reumatoide, la polimialgia reumática...
En anemia.
Es una prueba inespecífica, es decir, no sirve para detectar el lugar
de la infección o inflamación en caso de que las hubiera, ni diferencia
unas de otras. Sin embargo, su alteración indica que existe algún
trastorno que hay que intentar diagnosticar. También es útil en el
seguimiento de pacientes: la eficacia del tratamiento se evalúa mediante
la reducción de la velocidad
Glucosa
Valor normal entre 70 mg/dL y 110 mg/dL
Mide la cantidad de este azúcar que circula por la sangre. Estas cifras se
miden cuando la persona se encuentra en ayunas.
Aumenta
En pacientes con diabetes. Para considerar que una persona es
diabética es necesario que tenga dos determinaciones en ayunas por encima
de 126 mg/dL, o una por encima de 200 mg/dL aunque sea después de comer.
Cifras por encima de 100mg/dL pero por debajo de 126mg/dL pueden indicar
una intolerancia a la glucosa, que en muchos casos indica una pre-diabetes.
A esos pacientes se les puede hacer un estudio con una sobrecarga de
glucosa, es decir, se les da azúcar y se comprueba si las cifras aumentan
mucho o no, para intentar averiguar su tendencia a desarrollar una
diabetes.
Algunos medicamentos favorecen el aumento de glucosa, sobre todo en
personas con predisposición. Por ejemplo, los corticoides suben la
glucemia y en pacientes que los toman hay que vigilar las cifras o incluso
poner tratamiento.
Algunas enfermedades que producen exceso de corticoides pueden
aumentar la glucosa en la sangre como por ejemplo el síndrome de Cushing.
Las personas con predisposición también pueden tener aumentos de azúcar en
otras situaciones como las infecciones. En estos individuos muchas
veces las cifras vuelven a la normalidad una vez se han recuperado de la
enfermedad.
Disminuye
En casos de ayuno prolongado. Esta es la causa más frecuente de
'hipoglucemia' que se expresa con mareo, sudoración y síntomas generales
de desmayo. Se corrige comiendo algo dulce.
El exceso de medicación para la diabetes (antidiabéticos orales o
insulina) es otra causa frecuente de hipoglucemia. Todo paciente con
niveles bajos de azúcar en sangre debe ser investigado sobre la
posibilidad de que esté tomando medicación para la diabetes, consciente o
inconscientemente.
Algunos tumores producen aumento de insulina en la sangre por lo
que el azúcar puede bajar. Son extremadamente infrecuente
Creatinina
Valor normal entre 0.6 y 1.2 mg/dl
Es una proteína derivada del músculo que circula por la sangre y se
elimina a través de la orina. Se emplea para valorar la función de los
riñones.
Aumenta
Cuando el riñón no funciona correctamente. El aumento de creatinina
puede deberse a que la persona está un poco deshidratada, o a
problemas dentro de los riñones o en las vías urinarias (por
ejemplo, una obstrucción por un cálculo o por aumento del tamaño de la
próstata).
También puede estar un poco por encima de lo normal en individuos muy
musculosos, sin que esto tenga que estar relacionado con una
enfermedad.
Disminuye
En individuos desnutridos, con poca masa muscular (frecuente en
ancianos)
Urea
Fosfatasa Alcalina
Valor normal entre 40 y 129 U/L
Es una sustancia (enzima) presente en diferentes partes del organismo,
como el hígado, el hueso o el intestino. Puede alterarse en situaciones de
enfermedad, pero también durante el crecimiento.
Aumenta
En obstrucciones de la vía biliar. Generalmente su aumento es
paralelo al de la GGT.
En enfermedades del hueso, por ejemplo en infecciones,
inflamaciones, o infiltraciones tumorales.
Crecimiento óseo: Los niños suelen tener cifras altas de fosfatasa
alcalina durante la etapa en la que les están creciendo los huesos.
Después de una fractura ósea aumentan los niveles de fosfatasa en
la etapa de recuperación del hueso.
En el raquitismo, enfermedad debida a un déficit de vitamina D y
que da lugar a una serie de alteraciones como los trastornos esqueléticos.
Con el consumo de algunos medicamentos, como los que se toman en
las epilepsias, o los anticonceptivos.
Disminuye
En la desnutrición
Valor normal entre 10 y 40 mg/dl
Es otra medida de la función renal y también del grado de hidratación y de
la masa muscular.
Aumenta
En la insuficiencia renal, en la deshidratación y en individuos con mucha
masa muscular.
La urea es además un producto de degradación de la hemoglobina, de modo
que cuando hay sangrado digestivo se absorbe por el intestino y se
pueden detectar cifras altas en la sangre.
Disminuye
En personas con poca masa muscular
Ácido Úrico
Valor normal entre 3.4 y 7 mg/dl
Es el producto final del metabolismo de algunos aminoácidos, que a su vez
son las sustancias que componen las proteínas. Se elimina fundamentalmente
por la orina.
Aumenta
Las cifras aumentan debido a una dieta abundante en alimentos ricos
en proteínas como el marisco, carnes de caza, espinacas o el pescado azul.
Cuando existe recambio celular rápido (por ejemplo en los tumores)
también se puede elevar el ácido úrico.
También puede aumentar después de un ejercicio extenuante.
El incremento del ácido úrico puede dar lugar a la aparición de gota,
una artritis por depósito de cristales de esta sustancia en la
articulación, que generalmente se suele manifestar con una inflamación del
dedo gordo del pie. Las cifras elevadas de esta sustancia también pueden
producir cálculos en el riñón
Colesterol
Valor normal entre 0 y 200 mg/dL
Es un lípido o grasa que circula por la sangre y que también está presente
en otros tejidos como el hígado o el cerebro. Las cifras normales varían
en función de la forma de colesterol de la que hablemos.
Colesterol total: No es
exactamente la suma de los otros dos colesteroles. Si la cifra es
normal, el nivel de grasas en el organismo es bueno. Cuando está
elevado, hay que analizar las otras fracciones de colesterol. Aunque no es
frecuente, se puede tener un colesterol total alto porque se tiene un
colesterol 'bueno' o HDL muy elevado sin que en estos casos sea necesario
hacer dieta o tomar tratamientos.
Colesterol LDL o 'malo': Los
niveles altos se asocian a mayor riesgo de infarto de miocardio y
otras enfermedades cardiovasculares. Se deben tener cifras bajas, sobre
todo después de haber tenido algún problema cardiovascular (esto es lo que
se llama prevención secundaria). En la actualidad se recomiendan niveles
por debajo de 100mg/dL. Cuando la prevención es primaria (en
personas con riesgo pero sin antecedentes de enfermedad cardiovascular),
se es menos exigente: por debajo de 135mg/dL.
Colesterol HDL o 'bueno':
Las cifras elevadas son protectoras del sistema cardiovascular, de forma
que no solo no importa tenerlo alto sino que es el objetivo de algunos
tratamientos que esta cifra se eleve, al menos por encima de 35 mg/dL.
Aumenta
En personas que consumen dietas ricas en grasas. También hay
familias que la mayoría de sus miembros tienen un colesterol elevado sin
que se den las condiciones anteriores (hipercolesterolemia familiar).
Disminuye
Tras dietas muy severas. También puede estar bajo en personas desnutridas.
Triglicéridos
Valor normal entre 0 y 150 mg/dL
Son también un tipo especial de grasas que circulan en la sangre.
Aumentan
Con el consumo de dietas ricas en grasas.
Con la ingesta elevada de alcohol y tabaco.
Hay familias que tienen hipertrigliceridemia familiar, es decir,
heredada
Bilirrubina
Valor normal entre 0,2 mg/dL y 1 mg/dL
Es un pigmento que se almacena en la vesícula y se elimina por la bilis al
tubo digestivo. Se emplea fundamentalmente para valorar la función de la
vía biliar y del hígado.
Aumenta
En enfermedades del hígado, como hepatitis.
En patologías de la vía biliar, como las obstrucciones por piedras
en la vesícula.
En casos de una fuerte destrucción de glóbulos rojos (hemólisis).
Transaminasas
Son enzimas que se encuentran en el interior de las células hepáticas
(hepatocitos). Existen tres tipos principales:
GOT - ALT: Valor normal entre 0 y 37 U/L
GPT - AST: Valor normal entre 0 y 41 U/L
GGT: Valor normal entre 11 y 50 U/L
Sirven para medir la función del hígado.
Aumentan
La inflamación del hígado produce una destrucción de los hepatocitos y
estos enzimas salen a la sangre.
Hepatitis por virus (agudas o crónicas). En los casos agudos, las
elevaciones son muy importantes, cuatro o cinco veces por encima del valor
normal. En casos crónicos, el aumento puede ser menor pero se matiene en
el tiempo.
Hígado graso. En personas obesas se puede acumular grasa en el
hígado y eso aumenta ligeramente las transaminasas. Aunque antes se creía
que el hígado graso podía ser malo, ahora se sospecha que a la larga puede
afectar a la función de este órgano. Por este motivo, los pacientes con
hígado graso deben perder peso para intentar normalizar estas
alteraciones.
Consumo de alcohol. Las personas que beben alcohol pueden tener
inflamación en el hígado que se manifiesta por GOT más alta que la GPT.
Sin embargo, la que más aumenta es la GGT.
Lesiones ocupantes de espacio. Los quistes y los tumores pueden
producir un aumento de las transaminasas.
En casos de obstrucción grave de la vía biliar