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Comer despacio
. Indigestión
Comer rápido, comer despacio
Un régimen alimentario
para mantener el peso exacto a tú edad, sexo y actividades diarias que
realizas, consiste en comer cosas saludables y variadas, pero con aporte
de energía rica en verduras,
frutas, legumbres y lácteos. Debes olvidarte de la comida alta en calorías
y grasas.
La llave del
éxito para la pérdida de peso es hacer cambios en tus hábitos de comer y
en la actividad física que puedas mantener el resto de ti vida
Hay que reflexionar por qué consumimos comida, llevar una
estadística y verificar si nuestro estado de ánimo se relaciona con la
ingestión de alimentos.
Mantener un peso
estable es señal de buena salud. Una nutrición
adecuada es aquella que nos mantiene fuertes y saludables. Hay que
planificar las comidas y hacer un listado de alimentos que se van a
comprar en el supermercado. Al momento de ir a comprarlos es importante
que se tenga tiempo y, sobre todo, no acudir con hambre a surtirlos. Se ha
evaluado que si se tiene hambre, se compran más alimentos con muchas
calorías y poco saludables.
Si deseas adelgazar, nada como comer despacio. El comer rápido ocasiona no
sólo que nuestra digestión sea mala, sino que comemos de más y de manera
menos selectiva. Aprender a no “abalanzarse” sobre la comida es una de las
claves para bajar de peso.
Al comer rápido, tú cerebro no alcanza a recibir los mensajes de saciedad
y puede que sigas “devorando”, aunque ya hayas cubierto de sobra tus
necesidades. Comer despacio nos permite un enorme control sobre el
organismo.
Otra consecuencia de comer en exceso y aceleradamente es que la comida sin
masticar produce una digestión acelerada en el estómago y eso nos lleva a
una desagradable sensación de dolor y plenitud (dispepsia). Para
acostumbrar al cuerpo a tener buenos hábitos alimenticios debes echar mano
de algunos trucos. Por ejemplo, si comes rápido procura no llegar a la
mesa con demasiada hambre, no te saltes las comidas y mejor come algún
aperitivo. Una fruta o yogur no agregan muchas calorías a tú régimen
alimentario.
Debes balancear tú régimen alimentario, porque el incremento de peso se da
al ingerir un exceso de carbohidratos, azúcares y grasas. Analiza cuáles
son tus malos hábitos alimenticios. Por ejemplo, el “picoteo” entre
comidas puede ser uno de ellos.
Debes erradicarlo, porque el 18 por ciento de las calorías que ingieres
durante el día provienen de este mal hábito.
Si eres de las personas que lleva una vida sedentaria, pasas horas frente
al televisor o computadora y no realizas algún ejercicio físico, debes
tener cuidado, ya que estos factores propiciarán que aumentes rápidamente
de peso.
Para controlar tú voracidad en la mesa:
1.- aleja el tenedor. Suelta los cubiertos mientras estés masticando y no
lo vuelvas a coger hasta haber digerido el bocado.
2.- Relájate y no te concentres sólo en la comida, charla con los demás
comensales.
3.- Come con tú otra mano, Si eres diestro, come con la izquierda, esto
hará que comer te lleve más tiempo.
4.- Haz una pausa en la comida, sobre todo si estás comiendo demasiado
rápido.
5.- Fija siempre tú tiempo para comer.
6.- Imita al más lento. Trata de comer al ritmo de la persona que come más
despacio en la mesa.
7.- Escucha a tú estómago. Ten claro si de verdad tienes hambre o vas a
comer por aburrimiento o nervios.
8.- No comas frente a la televisión o leyendo, porque comerás más y de
manera rápida.
9.- Procura al menos tomarte 30 minutos para comer, no es bueno comer
acelerado.
Los alimentos más recomendables para tú
salud son:
Verduras y hortalizas. Estas son una buena fuente de vitaminas y
minerales. También tienen un gran contenido de agua y aportan fibras y muy
pocas calorías. Frutas. Son básicas para depurar el cuerpo por sus
vitaminas, minerales y su alto contenido en agua, su riqueza en fibra y
aporte energético. Legumbres e integrales. Son una fuente importante de
vitaminas. Aportan hidratos de carbono de absorción lenta (almidón). Agua.
Es fundamental beber dos litros al día, ya que arrastra las toxinas y
actúa como un potente limpiador de los “filtros” del organismo: riñones e
hígado
Comer despacio
Parece que con cada día que
pasa, el mundo occidental tiene más y más prisa. Aunque a nivel profundo
no se sabe muy bien a dónde pretende llegar, siempre nos encontramos con
algo que hacer y que por supuesto ¡hay que hacer cuanto antes! Prisas para
llegar al trabajo, prisas para estudiar, prisas por encontrar pareja,
prisas, prisas y más prisas.
Lamentablemente, ni siquiera nuestra
alimentación se ha salvado de este ritmo tan veloz y misterioso. Así,
ahora ya podemos comprar en las tiendas de alimentación comida precocinada
e incluso ya cocinada para llegar a casa y comerla rápidamente. También
los restaurantes de comida rápida o la conocida "fast food" terminan por
tener un gran peso en nuestros hábitos de comida.
Sin embargo, este tipo de alimentación
no es nada saludable. Y quizá ya no tanto por los preparados y sus
ingredientes en sí, sino por la rapidez en que los ingerimos, de hecho
deberíamos masticar unas 20 veces cada pedazo que nos llevamos a la boca.
Sería bueno que le echaras un vistazo a estos puntos que te demuestran la
importancia de comer despacio. Además, piensa que si comes más despacio,
llegas a saciarte mucho más con la comida por lo que puede ayudarte
también a cuidar tu silueta.
En la boca: nuestra saliva tiene una
función antibacteriana en el sentido que al darle muchas vueltas a la
comida en la boca, facilitamos que la segregación de ésta que elimina
numerosas bacterias que pueden venir en la comida. Además nos ayuda a
tragar mucho mejor.
En el intestino y el estómago: si masticamos muchas más veces la comida,
nos permitiremos una digestión mucho más saludable y ligera. Además es
necesario también comer poco a poco para ir despertando poco a poco y de
una forma natural nuestros jugos gástricos que serán los que nos ayuden a
asimilar las propiedades de los alimentos. Por otro lado también estaremos
cuidando la salud de nuestro estómago que evitará así los tan dolorosos y
molestos trastornos digestivos.
En el cuerpo: si se ingieren demasiado
rápido los alimentos y sin masticar adecuadamente se le impedirá al cuerpo
que absorba muchos de los nutrientes. Así que por ejemplo, si nos comemos
una deliciosa ensalada llena de vitaminas y minerales sin apenas
masticarla, de nada nos servirá.
Indigestión
El autodiagnóstico de la
indigestión es frecuente y cuando el paciente va al médico y se queja,
éste, a menudo no tiene una respuesta o cura. Para el diagnóstico es
importante eliminar otras posibles causas. Éstas incluyen angina de pecho
o dolores cardiacos, intolerancia a la lactosa (incapacidad de digerir el
azúcar de la leche), varios síndromes de mala absorción (enfermedades que
se caracterizan porque los alimentos no son absorbidos, la enfermedad se
presenta con trastornos digestivos: pesadez, diarrea, etc) y úlceras.
Descripción
Se puede llamar indigestión al dolor de
estómago que sobreviene después de comer. Sin embargo, no hay evidencias
de que esta molestia sea causada por fallos o incapacidad del estómago e
intestinos a la hora de digerir los alimentos.
Consideraciones
El desarrollo varía en cada caso. En
algunos pacientes, puede aparecer y desaparecer, mientras que en otros es
persistente. A menudo la indigestión desaparece junto con la ansiedad o
las preocupaciones y recurre con una nueva situación de estrés.
Causas
En la mayoría de los casos, puede ser
atribuida al hecho de comer rápido. Si bien las personas responden de
forma variada a los alimentos, las coles y cebollas suelen causar
problemas con más frecuencia. Muchas personas atribuyen su indigestión al
"dolor por gases". El tragar aires produce gases y causa molestias
intestinales, pero la noción de que la indigestión es producto de la
concentración de aire, o "gas" intestinal, no ha sido probada. En cambio,
la causa parece ser una sobrecarga temporal de alimento en el comienzo del
aparato digestivo. Cuando esta sobrecarga se mueve y descongestiona el
resto del tubo digestivo, los síntomas se alivian.
Signos y Síntomas
Los principales síntomas aparecidos
durante una indigestión son:
- Dolor de estómago
- Hinchazón e inflamación abdominal
- Punzadas de dolor
- Gases y eructos después de comer
- Flatulencia
Si la indigestión persiste o empeora,
sobre todo si cambia repentinamente, debería visitar a su médico de
familia o, mejor aún, a un gastroenterólogo. También debería verlo si el
dolor recurre durante el día, no sólo después de comer.
Ante todo, el médico, le hará un examen
físico, palpará su abdomen y escuchará el sonido de sus intestinos. Usted,
será interrogado acerca de sus hábitos alimenticios así como acerca de
cualquier enfermedad o problema médico que tenga o haya tenido.
El doctor puede pedir análisis y
radiografía. El objetivo es descartar otras enfermedades como úlcera de
estómago, bloqueo de intestinos, cáncer, etc. La mayoría de los médicos
opinan que la indigestión no es un problema médico grave, pero es
importante descartar otras posibles causas de estas molestias.
Tratamiento
Si su problema es causado por:
- Gases: un medicamento que contenga
agentes tensoactivos puede ayudarle
- Estrés: Aprenda técnicas de
relajamiento que le ayuden a controlar las situaciones de estrés y que
esta situación no le afecte al tubo digestivo
- Rapidez: Hoy día la situación
laboral ha reducido el tiempo del que se dispone para comer. Si bien,
esto es una realidad, debe tener presente que el proceso de la
masticación es un punto esencial el la ingesta de los alimentos y su
posterior digestión. Por ello debe realizar una masticación adecuada
de todos los alimentos
Lo más efectivo es evitarla, para ello:
- Coma lentamente
- Consuma comidas pequeñas y
frecuentes
- Combata el estrés
- Evite las comidas indigestas
La información presentada en este
espacio es solo de carácter general y educativo. En ningún caso dicha
información reemplaza la atención del profesional de salud que corresponde
o el diagnóstico o tratamiento de una enfermedad determinada. Esta
información es derivada de la revisión del tema a través de varias fuentes
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