Cada vez más frecuentemente,
recibimos consultas relacionadas con los problemas que ocasionan a ciertas
personas su condición de roncadores. Lo que antes era considerado normal y
causaba risas o bromas hoy está considerado un serio problema que afecta
la salud y el desenvolvimiento social de las persona afectadas.
En la medicina actual no se puede
desconocer los problemas de los roncadores, pues ello supondría desatender
una causa primordial de afección de la salud y su repercusión en el ámbito
social.
El ronquido es más molesto para
los compañeros de habitación e inclusive el vecindario del roncador. Por
eso, muchas veces estos pacientes vienen a consultarnos acompañados por
personas que son testigos de su forma de dormir.
¿Qué es el ronquido?
El ronquido es un ruido o sonido ronco que se emite al respirar mientras
se duerme.
Es un síntoma de que algo anormal sucede durante el sueño de quien lo
padece. Puede obedecer a causas a veces no del todo sencillas y que
requieren una adecuada evaluación.
En muchos casos se trata de un
ronquido benigno, provocado simplemente por la vibración de estructuras
blandas, como la úvula o campanilla y otros tejidos próximos, que
constituyen el llamado paladar blando.
Apnea del sueño:
Otros pacientes,
padecen el denominado síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño. (Apnea:
interrupción de la respiración)
Este cuadro se presenta solamente cuando el sujeto duerme: en ese estado
se interrumpe el paso del aire por nariz o boca, en ocasiones por más de un
minuto.
Para retomar su respiración el
sujeto emite un sonido vigoroso que le permite continuar respirando y,
muchas veces, salvar su vida.
Estos episodios de apnea (duración mínima: 10 segundos) se presentan
durante el sueño decenas o centenas de veces. Hay que tener en cuenta que,
en estos casos, la interrupción del paso del aire disminuye la cantidad de
oxígeno circulante en la sangre y aumenta la de anhídrido carbónico y
también puede alterar el ritmo o la frecuencia cardiaca. Casi siempre, se
producen muy breves reacciones de despertar en relación con estos
episodios apneicos .
Consecuencias:
Estas circunstancias, cuando se producen en
alto número durante la noche, generan una situación de alto riesgo, para
la salud y la vida del roncador.
Las personas que padecen de ronquido benigno (ronquido sin apneas) sufren
solamente las consecuencias sociales que este desagradable síntoma les
provoca. No obstante, deben atenderse para
eliminarlo, pues su persistencia podría conducir a un estado de riesgo.
En cambio, los que padecen Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño con
Ronquido, presentan además síntomas desagradables durante el día, como
excesiva somnolencia, alteraciones del estado de ánimo (decaimiento o
irritabilidad), disminución del rendimiento físico y/o intelectual, a
veces insomnio y, muy frecuentemente en el hombre, impotencia sexual. Con
el correr del tiempo, aparece hipertensión arterial y, en la mayoría de
los pacientes pueden presentarse enfermedades vasculares cardíacas o
cerebrales, con el consecuente trastorno que ello acarrea.
Diagnóstico:
El adecuado diagnóstico de esta patología,
mucho más frecuente de lo que pueda creerse en general, facilita el
hallazgo del tratamiento con la consecuente mejoría del paciente.
Estos pacientes deben ser estudiados, después de una adecuada evaluación
clínica, mediante un polisomnograma
(estudio del sueño nocturno) con oximetría
(medición del oxígeno circulante en sangre).
Este examen es totalmente inofensivo y es el único que da la información
más precisa acerca de la severidad del problema del paciente.
En la evaluación clínica debe incluirse un examen realizado por un
otorrinolaringólogo, quien descartará o no la existencia de alteraciones
de la nariz o la garganta, muchas veces causantes de la producción del
ronquido.
La relación peso/talla (IMC: Índice de Mase Corporal) es muy importante en
la evaluación del roncador.
Tratamiento:
Se basa en la correlación entre el resultado del polisomnograma y la
evaluación clínica.
Lineamientos generales:
bajar de peso es una indicación básica
en los roncadores con kilos de más. Se comprueba mejoría en la calidad del
sueño (menos movimientos, disminución de sudoración y quejidos, mejoría de
la somnolencia excesiva diurna)
evitar el alcohol y disminuir la cantidad de comida nocturna, son también
mejoradores del ronquido y de las apneas obstructivas del sueño.
evitar la pastillas para dormir: muchos roncadores toman tranquilizantes o
hipnóticos para mejorar su calidad de sueño ( a veces tienen dificultad
para dormir) y con esa medicación empeoran el ronquido y aumentan la
cantidad de apneas.
acostumbrarse a dormir sobre un costado favorece la disminución de
ronquido y de apneas, en casos leves. e) recordar que fumar agrava el
cuadro.
algunos descongestivos nasales pueden dar alguna mejoría transitoria, pero
no son efectivos en el mediano o el largo plazo.
En casos moderados a severos:
Además de bajar de peso, muchos
roncadores requieren el uso de aparatos especiales, cada vez menos
incómodos para el paciente y que se basan en el uso de una máscara nasal,
a través de la cual se envía aire a presión.
Con este procedimiento, se mantiene el paso del aire en forma continua
durante toda la noche y el paciente respira en forma adecuada mientras
duerme.
Estos equipos se llaman CPAP(cipap) o BiPAP y existen distintos modelos.
Algunos pacientes requieren algún tipo de cirugía que, en la actualidad,
es sencilla y no requiere internación.
La "uvulopalatofaringoplastia" (UPPP) se reserva en la actualidad para
casos muy específicos.
Debe tenerse en cuenta que no hay
tratamiento medicamentoso que haya demostrado ser útil, hasta la fecha,
en el tratamiento del ronquido y la apnea.
Es de fundamental importancia recordar
que " el ronquido es una señal de alarma " a la que se debe prestar
atención, ya que ignorarla puede llevar a consecuencias graves en la
calidad de vida y en la salud. Lo que hasta hace pocos años no se tenía en
cuenta como problema médico, es reconocido actualmente como una de las
principales causas de enfermedad vascular, hipertensión y disminución del
estado de alerta.
No prestarle atención puede crear
víctimas que hoy están en condiciones de tener una expectativa de vida sin
problemas.