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Fuente
Alimentación
sana
. Gota
. Hiperuricemia
El ácido úrico son sustancias que se forman principalmente en el
hígado a partir de los núcleos celulares animales como la carne o el
pescado, y que se eliminan a través de la orina. Lo que ocurre es que si
su producción es muy abundante, por ejemplo en un consumo excesivo de
carne, entonces no se elimina completamente, acumulándose sobre todo en la
inmediación del cartílago, y por lo tanto produciendo enfermedades tan
molestas y dolorosas como es la propia gota
Cuando hablamos de ácido úrico hablamos muchas veces de artritis y gota.
La artritis es curable perfectamente siempre y cuando se siga un régimen
especial de alimentación complementándolo con plantas medicinales que
purifiquen la sangre, eliminen ácido úrico y activen las funciones de los
órganos de nuestro cuerpo.
Las personas que padecen de artritis manifiestan por lo general síntomas
como jaquecas, eczemas, urticaria, reumatismos gotosos, gota, dolores de
articulaciones, lumbago, dolor de cabeza, ciática, dolores nerviosos en
diversos lugares del cuerpo, piedras en los riñones, erupciones en la
piel, etc.
Lo más importante es la alimentación. Contra las artritis deformantes de
la gota crónica ayudan los baños saladoyódicos, los fangos, las curas
físicas artificiales (rayos ultravioletas, ondas cortas, baño de luz,
etc.)
INGERIR PREFERENTEMENTE: es necesaria
una dieta estricta, a base de zumos, fruta y un severo tratamiento de
alimentos vegetales crudos, entre los cuales debe ocupar el primer lugar
el ajo, la cebolla, el puerro, el apio, perejil, zanahoria, levadura de
cerveza, miel y limón.
Si queremos erradicar de forma duradera la gota, es imprescindible adoptar
una dieta eminentemente vegetariana.
- hortalizas, en especial: zanahoria, zapallo, calabaza, zapallito de
tronco, remolacha, apio, cebolla, ajo, papa, batata, nabo, berro, pepino,
achicoria; especialmente el apio crudo en forma de ensalada.
- frutas, en especial: durazno, banana, uvas, pasa de uva, caqui, damasco,
higo, higo seco, naranja, pomelo, mandarina, limón, ananás, sandia, melón;
- ingerir bastante agua/líquidos - cerca de 3 litros al día -Es
aconsejable el uso de aguas minerales diuréticas, alcalinizantes y
sulfatosódicas. Objetivo: diluir la orina, reducir infecciones y tratar
lesiones obstructivas;
Infusiones recomendadas: alcachofa, carqueja, cola de
caballo, diente de león, bardana, raíces de zarzaparrilla, raíces de
saponaria, corteza de agracejo, raíces de betónica, raíces de hinojo y
raíces de brusco.
Endulzar con miel, tomar una taza por la mañana en ayunas y el resto lejos
de las comidas, ortiga verde, agracejo, hojas de abedul, estigma de maíz y
ginkgo biloba. Beber abundantemente durante la crisis de gota.
CURA DE LIMÓN.- Además de someterse a
una dieta vegetariana estricta, hasta que desaparezca la dolencia, será
necesario tomar abundantes zumos de frutas y verduras durante el día. El
zumo de limón ayuda notablemente a la eliminación del ácido úrico. Para
ello debemos de exprimir un limón cada mañana y beberlo en ayunas durante
21 días seguidos. No debe de beberse de golpe como el que se toma un vaso
de agua, si no que debe de beberse poco a poco a sorbitos y ensalivándolo
bien antes de tragar, de esta manera conseguimos que llegue al estómago
envuelto en saliva y siendo más fácil su asimilación.
USAR CON MODERACIÓN:
- asados: pescados, aves, conejo;
- espárragos, maní, legumbres, hongos, espinaca.
CONTRA INDICADOS:
evitar el consumo de café, té, bebidas alcohólicas, principalmente:
cerveza y chopp; bebidas a base de colas y bebidas carbónicas. -
- alimentos embutidos: salchichas, mortadela, salame, jamón, chorizo;
- frutos de mar: lenguado, sardina, mariscos, anchoas, arenque, caballa,
- menudos: mollejas, chinchulines, hígado, corazón, riñones, etc.;
- carnes: carne bovina y porcina, cabrito, carnero, panceta, extractos o
salsas a base de carne, caldo de carne en cubitos.
- otros: mayonesa, sopas industrializadas;
OBSERVACIONES :
- evitar la ingestión de gorduras y el exceso de proteínas. Los
carbohidratos (almidón) pueden ser usados para la contribución en la
excreción de ácido úrico;
- la recomendación dietética es para la reducción de los niveles de ácido
úrico en sangre, alcalinización de la orina, e incremento de la ingesta
hídrica;
- es importante mantener la continuidad de la dieta aún en las fases
asintomáticas;
- Los ejercicios mejoran la circulación sanguínea, contribuyen para el
control de la presión arterial y peso, promueven bien estar, pero deben
ser practicados sin excesos. Busque orientación médica. Además de este
tratamiento dietético, se recomendará al paciente llevar una vida
higiénica: evitar la excesiva fatiga intelectual y material y la vida
demasiado sedentaria, vivir al aire libre o por lo menos efectuar
frecuentes paseos y realizar actividades deportivas.
TRATAMIENTO DE LA GOTA EN MEDICINA NATURAL
GEOTERAPIA.- Durante la crisis, tomar baños de
pies de agua arcillosa incorporándole una decocción de 200 gr. de flores
de heno en un litro de agua y otra decocción de 200 gr. de paja de avena
igualmente en un litro de agua. Baño de pies muy caliente a 42 º C.
durante 15 o 30 minutos.
Aplicaciones diarias, o días alternos de cataplasmas
frías y espesas de arcilla verde sobre las partes afectadas. Para aumentar
la eficacia del tratamiento, se podrá aplicar una cataplasma caliente de
flores de heno seguida inmediatamente de la cataplasma fría de arcilla
verde. Dos veces por semana medio baño o baño completo con agua de arcilla
y flores de heno. Incorporar 2 Kg. de arcilla, a una temperatura de 38 º
C., durante 10 minutos. Los días sin baño, chorro de agua fría en las
piernas y en los brazos.
HIDROTERAPIA.- Con el fin de estimular
el metabolismo y activar la circulación sanguínea de las articulaciones,
es aconsejable efectuar el lavado hidroterápico total del cuerpo por las
mañanas. Baños de pies de temperatura alternante o chorros fríos
(rodillas, brazos, etc.), son también de gran utilidad, junto con
procedimientos sudoríficos tanto en forma de saunas como ejercicio físico
moderado
Gota
DEFINICIÓN
Es una enfermedad metabólica persistente, que produce
un aumento del ácido úrico circulante, este se deposita en las
articulaciones produciendo inflamación con dolor sobre todo en los pies y
las piernas. Este problema se suele asociar también a la diabetes,
obesidad y enfermedades renales.
CAUSAS
La gota se origina por un exceso ácido de úrico en el
cuerpo, bien sea por la falta de su eliminación por el riñón, por causas
desconocidas, o por un aumento en su producción, asociado a un exceso de
ingesta de alimentos ricos en purinas que son metabolizadas por el
organismo a ácido úrico (vísceras de animales, mariscos y legumbres). El
alcohol en exceso también aumenta el ácido úrico. En todo caso la
alteración del metabolismo es causante de las 2/3 partes del nivel de
ácido úrico circulante.
Al aumentar el ácido úrico se produce su depósito, en
forma de cristales afilados, en las articulaciones, sobre todo de partes
inferiores del cuerpo (pies y piernas). Este depósito produce una
inflamación de las articulaciones con un dolor intenso que se llama ataque
de gota agudo. Otra parte de los cristales se elimina por la orina en
forma de piedras produciendo cólicos renales.
Si los ataques de gota son persistentes se producen lesiones deformantes
en las articulaciones, formando los llamados tofos gotosos que producen
las lesiones de la artritis gotosa crónica.
Esta alteración del metabolismo afecta a 2/1000
personas.
La relación con otras enfermedades crónicas como son la obesidad,
hipertensión, hiperlipemia (aumento de la grasa de la sangre) y la
diabetes es muy frecuente, por lo que las complicaciones de éstas también
aparecen en esta enfermedad (accidentes vasculares cerebrales y ataques
cardíacos).
DIAGNÓSTICO
Se realiza por la clínica de artritis aguda con dolor
e impotencia funcional en una persona joven, se confirma con un análisis
del ácido úrico en la sangre, que se encuentra elevado. A veces si la
artritis es más persistente se realiza un análisis del líquido sinovial
(se extrae con una aguja de la articulación) para ver si hay cristales de
ácido úrico. La Rx de la articulación suele mostrar los tofos gotosos en
una artritis cronificada.
TRATAMIENTO
Se debe bajar el ácido úrico circulante mediante
medicamentos uricosúricos (que aumentan la eliminación renal de ácido
úrico), y también de drogas que bloquean la producción de ácido úrico por
el organismo (Allopurinol).
En los ataques de artritis gotosa se usan los
antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), principalmente la Indometacina,
ya que la Aspirina debe evitarse en estos casos. La colchicina se usaba
como medicamento antigotoso, pero su mala tolerancia intestinal suele
contraindicarlo.
Hiperuricemia
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Fuente
Tuotromedico
La hiperuricemia es una concentración de ácido úrico en sangre por encima
de 7 miligramos por decilitro. La hiperuricemia no necesariamente se
acompaña de gota o de litiasis renal, en cuyo caso se denomina
hiperuricemia asintomática. Sin embargo a mayores niveles de ácido úrico,
las posibilidades de sufrir
gota aumentan
significativamente. A medida que avanza la enfermedad, los síntomas son
más frecuentes y prolongados. En cuanto a los ataques, se sabe que tienen
relación con la alimentación, la obesidad, la ingesta de bebidas y los
ejercicios excesivos.
Alimentación sugerida
El tratamiento de la hiperuricemia comprende la dieta y agentes reductores
del ácido úrico. Actualmente la dieta no tiene el papel fundamental que ha
tenido en épocas anteriores en el tratamiento de la hiperuricemia ya que
los agentes farmacológicos son muy eficaces y, además, es necesario seguir
una dieta muy pobre en purinas para conseguir descensos moderados de los
niveles de ácido úrico. Una dieta con restricción estricta en purinas
puede descender el nivel de ácido úrico entre 0,6 y 1,8 miligramos por
decilitro de sangre. Sin embargo, el consejo dietético sigue siendo
importante para el control completo del paciente con hiperuricemia.
Adecuar la ingesta calórica para conseguir el normopeso de forma
progresiva y no brusca (el ataque de gota puede ser provocado por una
comida muy copiosa o, paradójicamente por una cura de
ayuno).
Reducir las purinas de la dieta para ayudar a que descienda el valor de
ácido úrico en sangre. Se debe disminuir el consumo de alimentos ricos en
purinas (vísceras, carnes, pescados azules, marisco…). Las legumbres
tienen un contenido moderado en purinas (consumir tan sólo una vez por
semana).
Reducir o suprimir las bebidas alcohólicas ya que pueden dar lugar a una
crisis aguda de gota (incrementa la producción de ácido úrico).
No excederse en el consumo de grasas, ya que la excreción de suratos por
la orina tiende a reducirse y puede favorecer la formación de cálculos en
el riñón.
Aumentar el consumo de hidratos de carbono complejos frente a los
sencillos y las grasas. Una dieta rica en cereales, féculas y verduras
pobre en purinas, estimula la excreción de uratos.
Beber dos litros y medio de líquidos al día: alimentos y bebidas (agua,
infusiones, zumos, gelatina). Elegir alguna bicarbonatada para alcalinizar
la orina, sobre todo si se toman fármacos uricosúricos (que tienden a
aumentar la eliminación de ácido por úrico por la orina). Puede
administrarse también bicarbonato o citrato.
Recomendaciones
Crisis aguda:
Tomar alimentos que no contienen purinas:
- Leche y lácteos poco grasos.
- Huevos: Hasta 5 semanales si no existe hipercolesterolemia.
- Cereales, pastas alimenticias, patatas.
- Frutas y verduras excepto las ricas en purinas.
- Moderar el consumo de azúcar, miel, mermeladas, etc.
Etapa de remisión tras crisis aguda:
Llevar a cabo una alimentación variada y equilibrada, para asegurar que no
se produzca ningún déficit, especialmente durante los primeros años de
vida, de todos aquellos nutrientes que participan en la composición de
huesos y dientes.
Si la persona tiene sobrepeso u obesidad, programar una dieta más
equilibrada y ajustada en calorías hasta lograr el peso adecuado.
Consumir gran variedad de alimentos de acuerdo con el plan dietético
aconsejado.
Preferir los lácteos descremados para reducir la energía y el margen de
grasa de la dieta.
Evitar la ingesta de alcohol. Sólo aporta calorías vacías y aumenta la
producción de ácido úrico y triglicéridos en sangre. (Aproximadamente un
75% de las personas con gota padecen hipertrigliceridemia).
Está permitido el consumo de café, té, cacao y chocolate. Estos alimentos
contienen metilxantinasas, así como cafeína o teína, con semejanza química
a las purinas, pero que no se transforman en ácido úrico.
Tomar suficiente cantidad de líquidos, para prevenir la litiasis,
especialmente si existen antecedentes de cálculos o se utilizan
medicamentos uricosúricos. Al alcalinizar la orina aumenta la solubilidad
del ácido úrico (aguas bicarbonatadas).
Excluir las vísceras y despojos, pescado azul, extractos y caldos de
carne, salsas de carne, marisco y verduras ricas en purinas.
Reducir la frecuencia de consumo o la ración de:
- Carnes, aves, pescado blanco y derivados (80-100 gramos).
Legumbres, sobre todo lentejas, habas y guisantes secos. Contienen una
cantidad moderada de purinas. No es necesario suprimirlas por completo, ya
que su consumo es bajo.
La cantidad de aceite viene dada en función del margen de grasa de la
dieta. Siempre que sea posible, emplear el aceite y la margarina vegetal
como aliño en crudo, mejor tras el cocinado, para controlar la cantidad.
Preferir alimentos jugosos y poco grasos. Utilizar salsas y guarniciones
bajas en grasa: a base de hortalizas, salsas con mínima cantidad de
ingredientes grasos (evitar las ricas en nata, quesos grasos, aceites y
mantequilla).
¿Cómo cocinar y condimentar?
Preferir las técnicas culinarias que menos grasa
aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-,
rehogado, plancha, horno y papillote.
Puede emplearse la fritura para tortillas, revuelto y croquetas, a la
temperatura adecuada para absorber mínima cantidad de aceite.
Evitar en etapa de remisión tras un ataque agudo los fritos, rebozados,
empanados, guisos y estofados.
Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos
condimentos:
- Ácidos: Vinagre y limón.
- Aliáceos: Ajo, cebolla, cebolleta, cebollino, chalota, puerro, según
tolerancia.
- Hierbas aromáticas: Albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo,
orégano, perejil, mejorana.
- Evitar las especias fuertes, pimienta (negra, blanca, cayena y verde),
pimentón y guindilla.
El vinagre y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas
aromáticas.
En la elaboración de salsas, los vinos u otras bebidas alcohólicas como
ingrediente flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas (el
alcohol se evapora durante la cocción).
ALIMENTOS ACONSEJADOS
Leche y lácteos: Leche y yogur desnatados, queso fresco y requesón, quesos
especiales con porcentaje de grasa modificada estilo "manchego" y quesos
blancos desnatados.
Carnes, pescado, huevos y sus derivados: Limitar la cantidad de consumo de
estos alimentos a 80-100 gramos la ración; pollo sin piel y carnes con
poca grasa, pescado blanco y huevos.
Cereales, patatas: Patatas (fécula), arroz, pastas alimenticias y otros
cereales.
Legumbres: Pueden tomarse una vez por semana. Se recomienda combinar con
patata o arroz y verduras bajas en purinas y no incluir ingredientes de
origen animal ni demasiadas grasas.
Verduras y hortalizas: Crudas, cocidas y en puré, salvo las flatulentas y
las ricas en purinas.
Frutas: Frescas a ser posible con piel y bien lavadas, batidas, cocidas y
al horno, salvo las indicadas en "alimentos limitados".
Bebidas: Agua bicarbonatada, infusiones, zumos naturales y licuados de
frutas.
Grasas: Aceites de oliva y semillas (girasol, maíz, soja), mantequilla,
margarinas vegetales, mejor en crudo.
ALIMENTOS PERMITIDOS (Consumo moderado y ocasional)
Leche y lácteos: Cuajada, arroz con leche, natillas y flan, batidos
lácteos.
Carnes semigrasas: jamón serrano sin el tocino y fiambre de pollo.
Bebidas: Zumos comerciales sin azucarar, café, descafeinado, leche con
malta o achicoria, bebidas sin gas.
Otros productos: Mayonesa extra light y bechamel (mejor con leche
desnatada y un poco de aceite de oliva), sorbetes, gelatina de frutas,
repostería suave (bollo suizo, bizcocho desayuno, galletas, magdalenas
etc.).
ALIMENTOS LIMITADOS (consumir de forma esporádica o en
pequeñas cantidades)
Leche y lácteos: Limitar los más grasos y los que están enriquecidos con
nata o que llevan nata.
Carnes grasas, productos de charcutería y vísceras, pescados azules,
marisco, conservas, salazones y ahumados.
Cereales: Galletería, pastelería y bollería rellenas.
Verduras ricas en purinas: Espinacas, espárragos, setas y champiñones,
puerros, coliflor, rábanos.
Frutas: Fruta en almíbar, frutas secas, frutas confitadas y escarchadas.
Bebidas: Caldos de carne o pescado o de extractos (cubitos para sopas),
zumos azucarados, bebidas refrescantes y bebidas alcohólicas.
Grasas: Nata, manteca, tocino y sebos, mayonesa y bechamel normales.
Otros productos: Chocolate y derivados por su contenido graso.
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