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El virus del papiloma humano es un grupo grande de virus de los cuales
se han identificado más de 100 tipos, de éstos cerca de 40 son
transmitidos sexualmente e infectan el aparato genital masculino y
femenino.
El virus del papiloma humano produce infecciones de piel
y también afecta las mucosas del tracto anogenital, el oral (boca,
garganta) y respiratorio.
En la piel las lesiones más frecuentes son las verrugas
cutáneas, también llamadas verrugas vulgares y las verrugas plantares,
que son lesiones en las plantas de los pies, a menudo dolorosas.
Las lesiones anogenitales incluyen las verrugas genitales
(condiloma acuminado, cresta de gallo) que son formaciones carnosas con
aspecto de coliflor que aparecen en las zonas húmedas de los genitales.
Las verrugas genitales, por lo común, son causadas por los tipos VPH-11
y VPH-16. Estos tipos de VPH también pueden producir verrugas en el
cuello del útero, en la vagina, la uretra y el ano.
En el boca y garganta el virus del papiloma humano
produce el papiloma oral y el papiloma laríngeo. También producen el
papiloma de la conjuntiva del ojo y el papiloma nasal.
Este virus esta relacionado con alteraciones del epitelio
del cuello uterino denominadas neoplasia intraepitelial cervical (NIC),
las cuales se han clasificado en tres grados: I, II y III. La NIC III en
particular se considera una lesión precancerosa precursora del cáncer
cervicouterino.
Los virus del papiloma humano también están relacionados
con varios tipos de cáncer, entre los cuales se incluyen: cáncer del
cuello del útero (cervicouterino) y cáncer de varios órganos, tales
como: amígdala, faringe, esófago, mama, próstata, ovario, uretra y de
piel.
El cáncer del cuello uterino es el segundo cáncer de la
mujer en frecuencia en todo el mundo después del cáncer de mama y es el
principal cáncer de la mujer en la mayoría de los países en vías de
desarrollo, donde ocurre el 80% de los casos de cáncer de cuello
uterino. Se estima que causa alrededor de 500.000 muertes al año en todo
el mundo. Su frecuencia es mayor en países en desarrollo.
Clasificación del Virus del Papiloma Humano
Los virus de papiloma humano se dividen en dos grandes
grupos dependiendo del riesgo que tienen de provocar lesiones
cancerígenas: alto y bajo riesgo.
Se denomina factor de riesgo a aquel factor asociado con
el riesgo de desarrollo de una enfermedad pero no suficiente para
causarla. Es necesario la presencia de otros factores asociados para
causar la enfermedad (en el caso del VPH otros factores son: conducta
sexual, mala nutrición, tabaquismo, etc.)
VPH de Bajo Riesgo
Virus de papiloma humano de bajo riesgo se les llama a
aquellos cuyo riesgo de provocar cáncer es bajo y son el VPH 6, 11, 40,
42, 53, 54 y 57. Los VPH que provocan verrugas genitales, también
llamado condiloma acuminado y cresta de gallo, están en este grupo.
VPH de Alto Riesgo
Los virus de papiloma humano de alto riesgo son los que
se encuentran con mayor frecuencia asociados en los casos de cáncer de
cuello uterino e incluyen el VPH 16, 18, 31, 35, 39, 45, 51, 52, 56 y
58. De estos tipos el VPH 16 y el 18 son, sin duda, los más importantes
dado que se encuentran con más frecuencia vinculados al cáncer
cervicouterino.
Modo de Transmisión
Las infecciones en el cuello uterino y en la vagina por
lo general se transmiten por contacto sexual; no obstante, hay evidencia
de otras formas de contagio como son: instrumentos médicos
inadecuadamente esterilizados y juguetes sexuales. 4
Otra forma de contagio, aunque poco frecuente, es de la
madre al niño durante el parto en los casos que existen verrugas
genitales en el canal vaginal. En estos casos puede producirse en el
niño un cuadro denominado papilomatosis laríngea. Este tipo de
transmisión del virus es poco común y se previene practicando una
cesárea en el momento del parto.
Las verrugas vulgares pueden autoinocularse. Las verrugas
genitales pueden transmitirse por contacto directo de la piel con las
verrugas.
Período de incubación:
Es muy variable. Por lo general de dos a tres meses1,
aunque puede ser de años.7 La mayoría de las infecciones
transcurren sin lesiones aparentes y desaparecen sin dejar evidencias de
la infección. Un porcentaje pequeño de las infecciones persisten al cabo
del tiempo (5-10%) provocando lesiones que podrían evolucionar a
lesiones precancerosas (neoplasia intraepitelia cervical grado 3, NIC 3)
o cáncer al cabo de los años ( 10 a 12 años).
Frecuencia de la Infección por Virus del Papiloma
Humano
Estudios realizados en los Estados Unidos han demostrado
que la infección por el Virus del Papiloma Humano es muy frecuente entre
la población. Se calcula que un 1% de la población sexualmente activa
tiene verrugas genitales; 4% de la población podrían tener lesiones por
VPH si se evalúan mediante la colposcopía; cerca de un 10% de la
población serían VPH positivos aunque tendrían una colposcopía negativa
y, por último, un 60% de la población podrían tener anticuerpos
detectables en su cuerpo que indicarían que en algún momento se han
expuesto a algún tipo de virus del papiloma humano.4
En mujeres jóvenes la frecuencia de
infección con el virus de papiloma humano es muy alta: hasta un 50% de
las mujeres adolescentes y adultas jóvenes adquieren la infección por el
virus del papiloma humano en los primeros 4-5 años de tener una vida
sexual activa. De estas mujeres hasta un 25% de las que se infectan por
VPH desarrollan lesiones escamosas epiteliales de bajo grado (LSIL). No
obstante, en estas mujeres jóvenes el 90-95% de las infecciones curan
solas, sin ningún tratamiento; al igual que el 95% de los casos de LSIL
que se detectan en estas mujeres jóvenes.5
En mujeres jóvenes sexualmente activas la frecuencia de
la infección por el VPH es tan alta que una persona puede infectarse,
curarse de la infección y volverse a infectar por un nuevo tipo de VPH,
que a su vez cura espontáneamente después de algún tiempo.
En un estudio que en la actualidad se esta realizando en
Guanacaste, Costa Rica, para evaluar una vacuna contra el virus del
papiloma humano, se encontró que un 26.4% de las 7234 mujeres
participantes en el estudio tenían infecciones por VPH; un 18% de las
mujeres estudiadas se encontraban infectadas por solo un tipo de virus
de papiloma humano y un 8.2% se encontraban infectadas por al menos dos
tipo de VPH.
Un 24.4% de las mujeres menores de 25 años de este
estudio se encontraban infectadas con virus VPH oncogénicos (alto riesgo
de producir cáncer). La frecuencia de infección con virus oncogénicos en
las mujeres de 35 a 44 años fue de un 9,7%; en las mujeres de 45-54 años
fue de 9.8% y en las mujeres de 65 años y más la frecuencia de infección
fue de 12.6%.
En este estudio el VPH 16 fue el virus de alto riesgo que
se encontró con mayor frecuencia (3.6% de la población estudiada). Por
su parte, los tipos 16, 58, 18 y 31 fueron los tipos de VPH que se
encontraron con más frecuencia en las mujeres diagnosticadas con NIC 3 y
cáncer. 6
En el mundo la mayor frecuencia de virus de papiloma
humano de alto riesgo se encuentran en África y América Latina (los
virus más frecuentes son VPH 16, 18, 31, 35, 39, 45, 51, 52, 56 y 58) De
éstos el más frecuente en América Latina es el VPH-16. En Centroamérica
y Suramérica también son frecuentes los virus de alto riesgo VPH-33, VPH-39
y VPH-59.
Factores de Riesgo asociados al VPH para el Desarrollo de Cáncer
Cervicouterino
Como vimos anteriormente solo una pequeña parte de las
infecciones crónicas por VPH evolucionan de neoplasia intraepitelial
cervical I (NIC I ) a NIC II, NIC III y cáncer cervicouterino. Se han
encontrado algunos factores de riesgo asociados al VPH que son
determinantes para que esta evolución hacia el cáncer se dé, los más
importantes son: 3
1. Conducta sexual
2. Consumo de tabaco.
3. Mujeres con alto número de embarazos
4. Sistema inmunológico deprimido.
5. Uso prolongado de anticonceptivos
6. Nutrición
1. Conducta Sexual
Se considera el principal factor de riesgo. El inicio
precoz de relaciones sexuales (antes de los 20 años) y el número de
compañeros sexuales aumentan el riesgo de cáncer cervicouterino. Se ha
demostrado la presencia de VPH cervical o vulvar en un 17-21% de las
mujeres con una pareja sexual y en 69-83% de las mujeres con 5 o más
parejas sexuales.7
La promiscuidad sexual del hombre también constituye un
factor de riesgo dado que en sus múltiples contactos sexuales se
contamina con virus de papiloma humano que trasmite después a su pareja.
En población de prostitutas la frecuencia de infección
por virus de alto riesgo VPH-16, 18, 31 y 58 es hasta 14 veces más
frecuente que en la población general.7
2. Consumo de Tabaco
Las mujeres fumadoras tienen un riesgo mayor de padecer
de cáncer del cuello uterino que las mujeres no fumadoras. Estudios de
investigación han demostrado que en el moco cervical (sustancia que
reviste la mucosa del cuello del útero) hay una concentración elevada de
sustancias provenientes del fumado de tabaco.
3. Alto Número de Embarazos
Los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo
favorecen el desarrollo de las infecciones por VPH.
4. Sistema Inmunológico Deprimido
Factores genéticos o enfermedades como el SIDA,
medicamentos, consumo de drogas, etc. que provocan la depresión del
sistema inmunológico de la persona predispone al desarrollo de cáncer
anogenitales y del cuello uterino ante la presencia de la infección por
virus de papiloma humano.
5. Uso Prolongado de Anticonceptivos
El uso prolongado de anticonceptivos se ha vinculado con
la persistencia de infecciones por virus del papiloma humano. Estudios
científicos han estimado que las mujeres que utilizan anticonceptivos
orales por más de 5 años duplican el riesgo de contraer cáncer
cervicouterino.
6. Factores Nutricionales
Aunque los estudios científicos no son concluyentes se
considera que una dieta baja en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C
favorece la persistencia de la infección por virus de papiloma humano y
la evolución de las lesiones de CIN I a CIN II, III y cáncer
cervicouterino.
Recomendaciones Generales para Prevención del Cáncer Cervicouterino
1. Un control riguroso, periódico, mediante el examen de
Papanicolaou (al menos una vez al año o más frecuente si así lo indica
su médico).
2. Las mujeres mayores de 30 años también es recomendable
que se sometan a una prueba de ADN de VPH, además de la citología.9
3. No fumar. El fumado aumenta el riesgo de que las
lesiones provocadas por este virus evolucionen hacia cáncer.
4. Limitar el uso de anticonceptivos orales como método
de planificación. Investigaciones médicas han demostrado que el uso de
anticonceptivos orales, en forma continua, por más de 5 años puede
incrementar el riesgo de carcinoma cervical hasta 4 veces en mujeres
infectadas por VPH.
5. Estimular el sistema inmunológico.
Para ello es conveniente tener una alimentación muy sana
y variada.
-
Aumentar el consumo de sustancias antioxidantes. Para
ello debe comer mucha fruta y verdura: el tomate, de preferencia
cocido es rico en un antioxidante llamado licopeno; otros alimentos
ricos en antioxidantes son las frutas y vegetales rojos y amarillos
(ricos en betacarotenos).
-
Consumir mucha vitamina C natural presente en el jugo
de naranja fresco, limón, tomate, kiwi, fresa.
-
Consumir alimentos ricos en fibra vegetal.
-
Evitar comer o comer poco carnes en conserva (jamones
y similares) y reducir el consumo de carnes rojas.
-
Consumir alimentos ricos en ácido fólico. Algunas de
las principales fuentes alimentarias de ácido fólico son los
vegetales de hojas verdes (que se deben consumir crudas o poco
cocidas), el hígado, los granos integrales, los cítricos, las
nueces, las legumbres y la levadura de cerveza. También puede
consumir el ácido fólico en tabletas. La dosis es de 400 microgramos
diarios, para ello puede consumir media tableta de 1mg al día.(lo
usual es conseguir tabletas de 1 mg.)
-
Evitar el estrés dado que éste baja las defensas del
organismo. Se pueden utilizar técnicas para ayudar a manejar el
estrés tal como el yoga y la meditación.
-
Hacer ejercicio físico al menos 3 veces por semana
(caminar, nadar, etc.). El ejercicio físico estimula el sistema
inmunitario de su organismo. Si usted sufre de alguna enfermedad
crónica, obesidad o tiene dudas sobre su salud antes de comenzar a
hacer ejercicios consulte con su médico.
-
No consuma drogas ni alcohol dado que reducen las
defensas de su organismo.
-
Duerma al menos ocho horas diarias. Si le quita el
sueño a su organismo sus defensas bajan.
Bibliografía
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las Enfermedades Transmisibles. Decimoséptima Edición. Washington, 2001.
2. Muñoz Nubia, Bosch Javier. Relación Causal entre el virus de papiloma
humano y el cáncer cervicouterino y consecuencias para la prevención.
Bol. Oficina Sanit Panam 121(6), 1996
3. Muñoz, N. Et al. Epidemiologic Classification of Human Papillomavirus
Types Associated with Cervical Cancer. The New England Journal of
Medicine, 348:6, February 6, 2003
4. Thomas Cox. HPV Prevalence, Virology and Epidemiology.
http://www.baylorcme.org/hpv/presentations/cox/presentation_text.html
5. Moscicki, B. VPH y la Mujer Adolescente. En : HPV
Today. No 5 Setiembre 2004.
6. Herrero et al. Journal of Infectious Diseases. Epidemiologic Profile
of Type-Specific Human Papillomavirus Infection and Cervical Neoplasia
in Guanacaste, Costa Rica. Journal of Infectious Diseases 2005:191 (1
June )
7.Rivera R. et al. Epidemiología del Virus Papiloma
Humano. Rev. Chil.Obstet. Ginecol 2002; 67(6): 501-506
8. Torrejón, R. Factores de Riesgo de Cáncer Uterino. Estrategias de
Prevención. Salud Total de la Mujer 2002: 4(1):23-31
9. Cox, T. Guía Provisional sobre el Uso del Test de VPH
en Combinación con la Citología en el Cribado Cervical Primario. En HPV
Today, No 6 Abril 2005
Actualizado Julio 2005
Dr. Carlos Muñoz Retana
San José, Costa Rica
geosalud@gmail.com
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