110307 - La epicatequina,
un nutriente del cacao, parece reducir el riesgo de
cuatro enfermedades comunes pero

CACAO
El
cacao empezó a cultivarse entre el
año 250 y el 900 por la civilización
Maya en lo que ahora es México y
Centroamérica.
Los
Mayas ofrecían los granos a sus
dioses, los usaban como moneda y
para efectos medicinales, como
combatir la fatiga y la incomodidad
intestinal.
Un
fruto normal de este árbol contiene
entre 25 y 75 granos.
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mortales.
Para los indígenas kuna de Panamá, que beben un
promedio de 40 tazas de chocolate por
semana, los índices de infarto, enfermedades
coronarias, cáncer y diabetes son inferiores al 10%.
Los kuna también parecen vivir más que otros panameños y
no sufren de demencia, afirma un científico
estadounidense en la revista Chemistry and Industry.
Los expertos subrayan que los genes y otros factores de
estilo de vida también tienen un papel.
Sin embargo, el investigador Norman Hollenberg, de la
Escuela de Medicina de la universidad de Harvard, dice
que el químico del cacao también podría beneficiar a
otros pueblos del mundo occidental, aunque acepta que
puede haber diferencias étnicas.
También reconoce que sus estudios están basados en la
observación y que no puede dar pruebas definitivas.
Los kuna
Hollenberg ha estado investigando durante los
últimos 15 años, los efectos de la epicatequina en
cientos de personas mayores de diferentes culturas,
entre ellos, los kunas.
"Mi interés empezó con el hecho de que
los kunas no desarrollan alta presión sanguínea",
explicó.
"Estaba en busca de genes protectores
pero resultó ser una causa medioambiental; cuando
migraron hacia el continente con todos los beneficios de
la vida urbana occidental y moderna, su presión
sanguínea se elevó con la edad y la hipertensión se
volvió común".
Las tasas de isquemia, infarto, diabetes
mellitus y cáncer también aumentaron, según lo expuso en
el International Journal of Medical Sciences.
El doctor Hollenberg cree que la clave
está en el chocolate de los kunas.
"Para muchos kunas, es la única cosa que
beben desde el destete hasta el día que mueren".
Afirma que su hallazgo es tan
significativo que la epicatequina debe considerarse
parte esencial de al dieta y, por lo tanto, ser
clasificada como vitamina.
"Vitamina esencial"
Por el momento, la ciencia no apoya la
idea de que la epicatequina tenga un papel esencial,
pero hay evidencia abundante que sugiere que puede tener
un efecto protector en el cuerpo .
La epicatequina, un tipo de flavonoide,
también está presente en el té, el vino, el chocolate y
en algunas frutas y vegetales.
Se cree que uno de sus efectos se da por
medio de la elevación de los niveles de óxido nítrico en
la sangre, que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y
mejora el flujo de sangre.
Sus propiedades antioxidantes también
podrían explicar cómo pueden detener el cáncer.
El experto en nutrición Daniel Fabricant,
vice presidente de asuntos científicos de la Asociación
de Productos Naturales, dijo que el vínculo entre el
alto consumo de epicatequina y la disminución del riesgo
de enfermedades mortales debe investigarse más.
"Tal vez sea que estas enfermedades sean
el resultado de una deficiencia en epicatequina", indicó
Fabricant.
Los flavanoles como la epicatequina son
retirados de los chocolates comerciales porque tienden a
tener un sabor amargo.
Los expertos también se preguntan si
sería recomendable y posible comer grandes cantidades de
alimentos que contengan epicatequina, como vino y
chocolate.
El doctor Hollenberg, quien es asesor
científico de varias compañías farmacéuticas, y ha
recibido apoyo financiero de M&M/Mars Company, cree que
hay un rango de compañías que pueden desarrollar
suplementos de epicatequina así como barras de
chocolate.
De hecho, Mars ha puesto su logo de
Cocoapro en los empaques de confitería para indicar que
al cacao de sus productos se les han preservado los
flavanoles.
Paul Kroon, del Instituto de
Investigación Alimenticia, dice que las compañías
farmacéuticas pueden querer desarrollar nuevas drogas
que imiten la estructura y las acciones de la
epicatequina.
"Pero apenas son los primeros días.
Tampoco hay peligro en tomar una aproximación
reduccionista e intentar señalar a un químico particular
en las comidas. A menudo, lo que importa es la mezcla",
dijo.
Ellen Mason, enfermera cardíaca de la
Fundación Británica del Corazón, dijo que "ésta es una
observación interesante de una cultura única", pero que
no recomendaba beber chocolate en grandes cantidades
para proteger el corazón.