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BUEN HUMOR Y SALUD
Pacientes, doctores y cuidadores están reportando que la risa puede ser
la mejor medicina. Reír baja la tensión arterial, reduce las hormonas
del estrés, aumenta la flexión muscular y activa funciones inmunes
elevando las células T que luchan contra las infecciones, aumentando
las proteínas que combaten las infecciones denominadas Gamma-interferón
y las células B, productoras de anticuerpos. La risa produce liberación
de endorfinas que combaten el dolor y producen una sensación de
bienestar.
En muchas instituciones se están estableciendo programas formales e
informales de humor terapia. En la India hay clubes de risa donde se
celebran reuniones tan sólo para reir. En Australia hay grupos de médicos
y enfermeras que hacen reír a sus pacientes para facilitar su
tratamiento. En USA desde 1987 existe la American Association for
Therapeutic Humor. Se sigue la idea de que el humor es un lenguaje
universal y una emoción contagiosa puede tener efectos saludables, no
cuesta nada y al parecer no tiene reacciones adversas, como por el
contrario sucede con casi todos los fármacos.
El término humor cubre una variedad de factores como sentido del humor,
generación del humor, apreciación del humor y risa. Por ello no debe
sorprender que muchos estudios digan cosas distintas acerca de efectos
del humor sobre la ansiedad, depresión e IgA y frecuencia de resfriados
(1, 2, 3, 4, 5, 6). La variable más común en investigaciones del humor
es el sentido del humor que se mide mediante el cuestionario de
respuesta situacional al humor desarrollado por Martín y Lefcourt (7)
que pregunta a la persona cómo ríe ante distintas situaciones. También
se utiliza una escala que mide la tendencia de las personas a reaccionar
con humor ante situaciones estresantes. Los récords de humor se
interpretan relacionados con el nivel de estrés y del estado de ánimo
(8). Thorson y Powell (9) arguyen que el sentido del humor es
multidimensional y desarrollan una escala denominada Multidimensional
Sense of Humour Scale (MSHS) que tiene cuatro subescalas para medir:
producción de chistes (uso de humor en situaciones sociales); coping
humor (tratando activamente de ver el chiste a cada cosa); apreciación
del humor; y actitud de aprobación al chiste. Algunos recomiendan dar a
los pacientes materiales humorísticos. Sin embargo no se debe asumir a
priori que la exposición del paciente al humor tiene siempre efectos
beneficiosos. Algo similar sucede con las terapias de relajación en la
que se reportan algunos casos de ansiedad inducida por la relajación
(10). Muchos estudios detectan direcciones apensiónales (consideradas
negativas por contribuir a psicopatología como la dependencia alcohólica)
que favorecen el surgimiento de trastornos obsesivo-compulsivos (11,12).
ESTRÉS Y BUEN HUMOR
Como se ha planteado que el buen humor puede contrarrestar las
manifestaciones del estrés resulta de interés para nosotros conocer lo
que se polemiza en torno a esta reacción del organismo y sus
consecuencias dañinas.
Uno de los términos que casi todo el mundo utiliza hoy en día es la de
estrés aunque a veces con diferentes significados. Con mucha razón
Pushkin planteó la necesidad de esclarecer el significado de las
palabras para librar al mundo de la mitad de los equívocos que derivan
en el cincuenta porciento de las discusiones estériles. Por ello es
conveniente ponernos de acuerdo a priori del significado del estrés con
vistas a evadir pseudoproblemas.
La palabra estrés proviene del vocablo inglés stress que significa
tensión. Fue usado por el físico inglés Robert Hook en el siglo XVII
para explicar el punto preciso en el que se produce la modificación física
de los metales sometidos a estímulos intensos. Hans Selye, por analogía,
aplicó el término a las situaciones extremas en las que el organismo
sometido a fuertes agresiones no específicas debe adaptarse empleando
mecanismos fisiológicos-metabólicos que permiten obtener la energía
necesaria para la adaptación a la nueva situación. De acuerdo a la hipótesis
de Selye, si el proceso continúa la adaptación mantenida agotaría la
energía, lo que conduciría al daño de órganos y tejidos más
debilitados, e incluso del organismo en su conjunto. Los mecanismos que
ligan a los agentes causales con la reacción organismal celular se
conciben como neuroendocrinos.
Se puede definir por tanto al estrés siguiendo las ideas de Selye como
el conjunto de procesos fisiológicos y metabólicos que se desencadenan
como consecuencia de estresores físicos, metabólicos y psicológicos
que desafían la homeostasis de los procesos del organismo. Llamamos la
atención que muchas veces el empleo del término es confuso pues a
veces algunos identifican incorrectamente al estrés como la causa, ello
ocurre cuando escuchamos la expresión hace un estrés tremendo.
CONSECUENCIAS O RESULTADOS DEL ESTRÉS.
Queda claro que identificamos al estrés como la reacción del organismo
y que los estresores son sus agentes causales (Estresor --> Estrés).
En una situación de estrés cualquiera nos interesan también las
consecuencias: Estresor --> Estrés --> Efectos. Los resultados o
efectos pueden ser positivos y negativos. Para entender los positivos
que en ocasiones no se notan ejemplifiquemos: a veces ante un frío
intenso o calor extenuante la reacción de estrés proporciona la
adaptación necesaria sin la cual la vida no continuaría. También
pueden verse en el deporte y las competencias que implican situaciones
de estrés sin las que el avance, logro de metas ambiciosas y récordes
no serían factibles. En el estudio y en las pruebas o exámenes los
estudiantes están en lo general en situaciones de estrés que en un
nivel mínimo le ayudan a obtener mejores resultados. En cualquier
actividad cultural o en una actuación de un artista o disertación en
una conferencia el nivel mínimo de estrés se requiere para obtener
buenos resultados. Se puede concluir que la reacción de estrés posee
efectos positivos en su esencia. Pero en el campo de la medicina el estrés
tiene una faceta diferente, la de las consecuencias dañinas o
negativas. Éstas se evidencian como consecuencia de una estimulación
muy intensa o prolongada, y pueden ir desde una alteración simple hasta
enfermedades crónicas, envejecimiento acelerado o incluso la muerte del
sujeto. Estas a veces no se notan o se contemplan como resultado
inevitable. Lo cierto es que en verdad pueden ser controladas por los
sujetos mismos con la ayuda de personal especializado.
MECANISMOS DEL ESTRES. SISTEMA NEUROENDOCRINOINMUNE (SNEI)
SU AFECTACIÓN POR EL ESTRÉS CRÓNICO. ENVEJECIMIENTO POR DETERIORO DEL
SNEI A CONSECUENCIA DEL ESTRÉS CRÓNICO
El sistema límbico y el hipotálamo proporcionan la base biológica de
nuestros estados emocionales y rítmos diversos del organismo. El
mecanismo del estrés se integra en estos sitios del sistema nervioso y
desde aquí se controlan directa o indirectamente acciones hormonales e
inmunológicas. El hipotálamo constituye el punto nodal del mecanismo
del estrés y del hipotético sistema neuroendocrino inmune (SNEI). Esto
se comprende mejor si interpretamos que el hipotálamo recibe y/o envía
señales nerviosas, hormonales y de cambios físicos del medio interno.
Veamos mediante un ejemplo concreto. Algunas de estas señales provienen
de receptores que informan sobre la temperatura corporal (calor o frío
intenso) mientras otras provienen de regiones límbicas que representan
sentimientos de miedo, alegría, dolor, etc. La integración en el hipotálamo
de estas señales confluentes se traduce en mensajes que regresan a las
regiones límbicas y al mismo tiempo en cambios hormonales y del sistema
autónomo (simpático-parasimpático). De esa manera en una reacción de
estrés se manifiesta tanto el contenido psíquico psicológico mediante
las señales hipotálamo-límbicas como la reacción neuroendocrina
inmune. Las reacciones metabólicas incrementadas durante la reacción
de estrés producen un estrés metabólico (estrés oxidativo)
correlacionado con el estrés del organismo. Como consecuencia del estrés
oxidativo se producen especies reactivas de oxígeno (ERO) que son
potencialmente productoras de afecciones y enfermedades y se han
vinculado al proceso de envejecimiento (13, 14, 15, 16, 17)
La prevención incluye acciones de los sujetos en situaciones mantenidas
de estrés relativas al reposo, acción sobre los estresores
individuales, en el plano familiar y el trabajo. Se comprende que aquí
también el personal de enfermería o médico puede ayudar en la
prevención de daños mayores pues la disminución la caída inmune se
acompaña de alteraciones que promueven enfermedades y envejecimiento
acelerado.
A pesar que hay mucho que investigar aún, la hipótesis del estrés
como proceso predisponente a cambios o alteraciones del organismo es
aceptada por la mayor parte de la comunidad científica actual. El desafío
de la homeostasis de los procesos fisiológicos-metabólicos que se
produciría mediante una reacción neuroendocrina-inmune situaría al
sujeto que se halla bajo la acción de estresores intensos y/o duraderos
en desventaja para resistir las agresiones y por tanto enfermaría. Las
cicatrices que fuesen dejando las diferentes situaciones del estrés a
lo largo de la vida acelerarían el proceso de envejecimiento del
individuo y disminuirián la calidad de vida durante la vejez. Existen
evidencias experimentales que señalan el rol del sistema endocrino en
el estrés y el envejecimiento (19, 20, 21)
ACTIVIDAD CEREBRAL Y HUMOR
Después del descubrimiento de la Venus de Milo en 1820, comenzaron los
estudios científicos de la simetría en Biología y Medicina. La
descripción del cuerpo asimétrico de la Venus fue el punto de partida
para el inicio de este campo de estudio (22). Muy pocos sujetos poseen
un fenotipo perfectamente simétrico. Entre los tipos de asimetría
encontramos:
a) Asimetría fluctuante. Pequeñas variaciones de la simetría
perfecta.
b) Asimetría direccional. Un carácter es mayor hacia uno de los dos
lados. Ejemplos: testículos derechos de mamíferos más grandes;
lateralización del canto en canarios (hipogloso izquierdo);
lateralización derecha de la mano en humanos; áreas del lenguaje en el
hemisferio izquierdo (HI); áreas de reconocimiento de rostros en el
hemisferio derecho (HD).
c) Antisimetría. En una población donde los individuos son asimétricos
pero el 50 % tira a un lado y el otro 50% hacia el otro. Ejemplos: una
de las dos muelas del cangrejo violinista; preferencia de extremidad
anterior en roedores (50 % derechas y 50 % zurdas)
Las variaciones de la simetría se tratan hoy día de explicar mediante
factores del medio y genéticos como: alimentación, calor, frío,
productos químicos, las radiaciones, las lluvias ácidas, el ruido, la
luz, la competencia e interespecies, parásitos y enfermedades.
Entre los genéticos están: consanguinidad, hibridización, mutaciones
y homocigotos.
Con respecto de las diferencias hemisféricas, estas constituyen un tipo
de asimetría direccional. Sus desviaciones pueden determinar
inestabilidad del desarrollo.
Son los trabajos realizados con pacientes a los que se le seccionó el
cuerpo calloso como tratamiento, los que más aportaron en el campo de
la investigación de las lateralizaciones. Después de los trabajos de
Sperry, Gazzaniga y Bogen realizados en varios pacientes a los que se le
seccionó el cuerpo calloso (debido a epilepsia irreductible por otros métodos)
se ha demostrado que el cerebro humano posee lateralización. El
hemisferio izquierdo en la mayoría de los humanos se ocupa del
lenguaje, mientras que el derecho parece ser mudo. El izquierdo parece
ser completamente dominante para las funciones cognitivas. El hemisferio
izquierdo, racionalista extremo, construye, inventa historias falsas
cuando no tiene un conocimiento exacto de las cosas (no puede dejar de
conjeturar). El hemisferio derecho en contraposición siempre nos dice
la verdad. Pronto tal vez en el argot popular se comience a decir:
"háblame con tu hemisferio derecho, no con tu corazón, como se
indica a veces". El hemisferio izquierdo también domina en tareas
como la búsqueda de un objeto discordante entre un conjunto de objetos
similares. Esta última actividad la realizan mejor los sujetos con
cerebro dividido que los sujetos con cerebro intacto porque no existen,
al parecer, mecanismos que inhiban la búsqueda. El hemisferio derecho
domina en tareas visuales y motoras. En conclusión, debido a esos
resultados y a otros que incluyen la imagenología cerebral mientras se
realizan tareas, la ciencia cognitiva, la inteligencia artificial, la
psicología evolutiva y la neurociencia coinciden en rechazar la hipótesis
de que el cerebro es un dispositivo general de resolución de problemas
en el que cada parte es capaz de realizar cualquier función. Más bien
parece ser un conjunto de dispositivos, de módulos, algunos de ellos
lateralizados, que atienden las demandas de la información que la mente
hace. Los hemisferios lateralizados en este contexto constituyen la base
para aprendizajes como el lenguaje, la destreza manual, el
reconocimiento de rostros, etc. Ahora bien, ¿cómo es que ha surgido la
lateralización de los hemisferios cerebrales?
La mayoría de las especies existentes presentan simetría en la mayoría
de sus funciones. En algunas tareas en que la creatividad puede ser
nociva, las ratas que son mucho más simétricas que nosotros, son más
eficientes que los humanos. En una experiencia en la que al apretar un
botón entre dos se enciende una luz, los humanos desarrollaron 68 % de
aciertos, mientras que los sujetos con cerebro dividido y los roedores
alcanzaron el 80 %. En nosotros la conciencia es útil para resolver
problemas, más cuando están resueltos y ya no son dificultad, nuestra
conciencia en vez de ayudar dificulta. Se puede conjeturar que nuestro
hemisferio izquierdo al no poder parar de hacer conjeturas --aunque sean
falsas-- trata de crear una teoría del 100 % y no se conforma con el 80
%. Esta actitud creativa que resulta útil para los problemas, es
ineficiente en tareas automáticas (23, 24).
Se ha pensado clásicamente por tanto que la lateralización del cerebro
humano es un añadido evolutivo. En la dura competencia por el espacio
cortical, el cerebro en evolución de los primates tenía dificultades
para adquirir nuevas facultades (lenguaje, habilidad manual para el
trabajo) que implicaban creación de nuevas regiones cerebrales sin
perder las antiguas, la lateralización pudo ser la respuesta adaptativa
más eficiente. Al estar los dos hemisferios conectados, las mutaciones
podrían hacer que una región cortical homóloga asumiera una nueva
función, incluso sin coste alguno para el animal, ya que el otro lado
permanecería intacto. Tal pudo ser el caso del área de Wernicke y de
otras zonas del lenguaje que sólo existen en uno de los dos
hemisferios, más frecuentemente el izquierdo, aún en los individuos
siniestros. No obstante hay experimentos que sugieren otra alternativa,
consistente en que la adquisición de nuevas funciones expulsara algunas
viejas. Los dos hemisferios en sujetos con cerebro dividido pueden
percibir contornos ilusorios, pero el derecho tiene ventaja perceptual
para comprender ciertas agrupaciones que el izquierdo no puede.
Interesante es que los ratones si pueden realizar la segunda tarea. El
hecho de que un ratón tiene capacidades que escapan al hemisferio
izquierdo humano parece indicar que el surgimiento de funciones como el
lenguaje y la función interpretativa del hemisferio izquierdo humano
hayan expulsado esta posibilidad perceptiva (23). No obstante las
regularidades señaladas en este campo, hay muchas individualidades señaladas,
pues posiblemente se presentan asimetrías fluctuantes que tal vez
pudieran explicar las diferencias observadas en el aprendizaje cognitivo
o motor de muchas personas. Ante la pregunta de por qué hay unos que
parecen ser más inteligentes o eficientes que otros en ciertas tareas
se podrían indagar el nivel de lateralización hemisférica que poseen
los distintos sujetos, y tal vez posteriormente entrenar las capacidades
disminuidas o no desarrolladas (23).
Cabe preguntarse si la lateralización hemisférica de funciones tiene
bases en asimetrías morfológicas. La lateralización de funciones en
el ser humano, está vinculada con la localización de funciones en el
Sistema Nervioso Central (SNC). La idea de situar la sensibilidad, los
actos motores voluntarios, la inteligencia y las emociones es muy
antigua pero la idea de localizarlas en el encéfalo no se expresó con
claridad hasta el VI AC (25). En 1861 Pierre Paul Broca presentó un
caso que revolucionó el ambiente precedente. Monsieur Tan Tan podía
comprender el lenguaje pero sin deficiencias motoras de la lengua tan sólo
podía replicar Tan Tan, algunas palabras aisladas, cantar una melodía
pero no podía hablar gramaticalmente en oraciones completas, ni
expresar ideas con la escritura (27). Al morir el paciente en 1864,
Broca mostró en la Sociedad de Neurología de París su cerebro,
portador de una lesión en el tercio posterior de la circunvolución
frontal inferior del hemisferio izquierdo. Postuló que esa región era
el centro de las imágenes motoras de la palabra (26). En los instantes
en que enunció su famosa frase: "Nous parlons avec l´hemisphère
gauche, cest`une habitude que nous prenons des notre premier
enfance" por primera vez se estaba ubicando una función mental
compleja (el lenguaje) en una zona precisa del cerebro (27).
Se abrió así un siglo en el que los conceptos de lateralización
hemisférica para el lenguaje y la dominancia manual se solidificaron
aunque con un marcado carácter dogmático (considerar al hemisferio
izquierdo como dominante y el derecho como el menor) superado tan sólo
por Huglins Jackson (1868) quien al estudiar pacientes epilépticos
concluyó que los procesos mentales complejos no debían limitarse en su
localización a áreas particulares del cerebro (26).
Actualmente se considera que al menos una parte importante de los
atributos del lenguaje humano tienen relación con el hemisferio
izquierdo denominado cualificador. El hemisferio derecho conocido como
identificador, especializado en reconocer rostros, relaciones
espacio-temporales, identificar objetos por su forma y reconocer temas
musicales y tonos del lenguaje (28). Lesiones del hemisferio izquierdo
impiden al sujeto otorgar cualidades a un objeto determinado y se
molestan por ello. Lesiones en el diestro por otro lado, provocan
asteriognosia (incapacidad de reconocimiento táctil) y otras agnosias,
sin el más mínimo asomo de molestia o depresión (28).
Existen evidencias de alteraciones que se producen por afectación de un
hemisferio cerebral dado. Una afectación de lóbulo parietal derecho
produce en el sujeto negación de miembros contralaterales y del rostro
izquierdo (29).
Las emociones también se relacionan con los hemisferios diestro e
izquierdo. En una presentación de dos filmes (uno con contenido
negativo y el otro positivo) por separado a los dos hemisferios mediante
espejuelos especiales, la respuesta emocional más intensa fue la del
hemisferio derecho (30).
El test del amital sódico produjo un resultado interesante pues se
afecta no tan sólo el habla sino el humor. La inyección izquierda
afecta el habla y provoca depresión breve, mientras que la inyección
derecha provoca euforia (27).
En los humanos las dos funciones lateralizadas más estudiadas e
intrigantes son el lenguaje y la utilización preferencial de la mano
diestra. Éstas parecen descansar sobre asimetrías en la estructura y
microestructura cerebral susceptibles de ser investigadas en el momento
presente. Razones éticas impiden investigaciones clínicas en humanos,
por ello la búsqueda de ejemplos en animales es una tarea que justifica
que prosigamos adelante en la búsqueda de circuitos neurales y
neurotrasmisores que subyacen en la lateralización motora en roedores.
En cuanto al buen humor tal parece que aún antes de producirse su
manifestación externa, la risa, se producen acciones coordinadas en los
dos hemisferios, iniciadas en el HI luego pasan al HD. La pregunta de si
el humor está restringido a los humanos no tiene respuesta absoluta en
el presente, pero si algún día la tuviese, la dicotomía HI y HD de
los humanos jugará un rol protagónico con toda seguridad
CONSIDERACIONES
FINALES
1.- Con fidelidad a la idea de Pushkin expuesta al principio, el objeto
conocido como buen humor en un sentido restringido estrictamente al
neurofisiológico se sitúa en los circuitos neurales, neurotransmisores
y campos físicos que se activan inmediatamente antes durante y
posteriormente a la expresión de un acto de risa no fingida.
2.- El problema del humor o estado de ánimo positivo contrapuesto al
estado de ánimo colérico en medicina ha sido resaltado en los últimos
tiempos producto de datos experimentales que parecen demostrar que las
situaciones de estrés acompañadas de aumentos de la tensión arterial,
ansiedad, depresión y disminución de la resistencia inmune, entre
otros signos, mejoran cuando el sujeto estresado se anima y ríe de
veras. Puede sugerirse que el mantener en una persona un estado de ánimo
caracterizado por la alegría vislumbrando el lado gracioso aún en los
momentos más deplorables es una respuesta adaptativa que promueve
salud.
3.- Hay algunos datos que permiten sugerir que el estado de ánimo
depende de la actividad cerebral de áreas diversas. En el caso del mal
humor y la cólera (acompañada de hipertensión y otros signos) es bien
conocida la puesta en marcha de circuitos que combinan la amígdala
centromediana y el hipotálamo lateral. El estado de altruismo ha sido
vinculado a ciertas zonas como las regiones septales. En el caso del
buen humor y la risa se han registrado activaciones del hemisferio
izquierdo primero y luego del hemisferio derecho antes de que el buen
humor se manifieste en risa abierta y bienhechora. Cuando la risa se está
manifestando los impulsos se detectan en las áreas sensorimotoras y
puede especularse que también se hallarían en los circuitos límbicos
encargados del control hipotálamico del Sistema autónomo. Estas
acciones permiten proponer que como consecuencia de todo esto durante un
acto de risa plena no fingida se ponen en juego las zonas del hipotálamo
encargadas de producir hormonas que promueven la normalización de la
tensión arterial y la promoción del anabolismo con lo que el organismo
tiende a conformarse, rejuveneciendo o envejeciendo más lentamente y
con menor probabilidad de sufrir enfermedades degenerativas como el cáncer.
El mecanismo señalado sería similar al propuesto en el llamado efecto
curativo de la mente que se logra según se ha sugerido mediante
hipnosis, sugestión, autosugestión. La risa y su medio habitual, el
buen humor, es un medio más natural, económico y simple.
4.- Puede especularse que el tipo de chiste sano pudiera tener efectos
beneficiosos mediados por el circuito mencionado mientras que el chiste
tendencioso de efectos nocivos pudiera afectar otros circuitos y
provocar otros cambios pero aún faltan experiencias que comparen los
efectos del chiste tendencioso (sexo, político, discriminatorio)
impregnado de carácter social con otros tipos de chistes no
tendenciosos y más naturales que pudieran tener sus antecedentes filogéneticos
en los juegos de primates y canes.
5.- También son necesarias las experiencias que comparen los efectos
del chiste sobre su creador o actor con los del receptor. En tal sentido
la tragedia de Canio, de Garrid, de Tribulois, de Rigoletto y de otros
tantos que han hecho reír a los demás mientras sufren interiormente sus
complejos o decepciones, encontraría explicación.
6.- En otro orden de ideas cabe interrogarse si hay características
socioculturales autóctonas en cada región que promueven un tipo de
humor u otro pero esto escapa de la neurofisiología y constituye interés
de otras especialidades.
7.- Como quiera que el problema del humor en medicina está contenido en
un problema más general que es el de la relación de nuestra conciencia
con nuestro cerebro, resulta válido utilizar un esquema de trabajo en
las investigaciones que contenga al menos:
Primero.- Conjetura filosófica. Determinar el status y valor de nuestra
teoría ordinaria del Humor (Si cada vocablo expresa una o varias
propiedades).
Segundo.- Experimentación global o psicológica. Ahora pasamos de la
consideración del Humor como un todo (nivel personal) a los elementos o
partes en que se organiza (nivel sub-personal). Se organiza el Humor en
varios componentes o cajas negras que interactúan entre sí
funcionalmente a partir de ciertas entradas y de tal interacción
resulta el efecto global
Tercero.- Trabajo integrador. Se debe lograr un punto de vista
interdisciplinario en el que convivan la teoría personal, la
sub-personal que logra descubrimientos a nivel general y la
neurociencia, neuroinmunología, neuroendocrinología, etc. que
convalida esos descubrimientos generales utilizando los cánones de la física
que conlleva:
a) Una hipótesis a priori del humor que se contraste por las
experiencias y se vaya perfeccionando o rechazando hasta encontrar la
verdadera.
b) Experiencias socioculturales y psicológicas que incluyan estudios
epidemiológicos
c) Experimentos neurofisiológicos con estudios electrofisiológicos,
conductuales e imagenológicos que se corresponden con nuestro campo de
acción cuyos resultados complementarían los estudios de los dos
primeros incisos.
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