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Peleas que hacen mal al corazón
091007 - El Mundo -
Cristina G Lucio - De todos es
sabido que los gritos, las peleas y los conflictos constantes
ponen en riesgo a la más sólida de las parejas y pueden acabar
rompiendo más de un corazón.
Por si alguno aún lo dudaba, un estudio científico acaba de
confirmarlo. Literalmente. Según este trabajo, las personas que
mantienen una relación tormentosa tienen más posibilidades de
padecer una enfermedad cardiovascular.
Para llevar a cabo esta investigación, publicada en el último
número de la revista 'Archives of Internal Medicine', un equipo
de científicos británicos dirigidos por el especialista Roberto
de Vogli analizó el caso de más de 9.000 individuos, quienes
completaron un cuestionario sobre los aspectos negativos de sus
relaciones más íntimas.
Entre otras cosas, los participantes tuvieron que aportar datos
sobre el apoyo mutuo, la confianza, los intereses compartidos o
la reciprocidad de la relación.
Además, los investigadores también midieron otras variables como
la edad, el sexo, el tipo de ocupación laboral o si los
individuos se habían divorciado o separado en los últimos meses.
Después, siguieron la evolución de cada paciente durante más de
12 años para comprobar si desarrollaban algún problema de salud
y, especialmente, si padecían algún evento cardiovascular.
Más conflictos, más enfermedades
De los 8.499 individuos que no presentaban un problema
cardiovascular en el momento de iniciar el estudio, 589
sufrieron algún trastorno en su corazón durante el seguimiento.
Después de tener en cuenta otros factores que podrían interferir
y provocar un aumento en el riesgo cardiovascular, los
científicos hallaron que aquellos que presentaban problemas en
sus relaciones más íntimas tenían un 34% más de posibilidades de
desarrollar una enfermedad coronaria que el resto de sus
compañeros.
"Los resultados de nuestro estudio indican que las interacciones
negativas en las relaciones más estrechas incremental el riesgo
de incidencia de una enfermedad cardiovascular. El efecto es
independiente de cualquier característica sociodemográfica,
factores biológicos o psicosociales o comportamientos
relacionados con la salud", comentan los autores en su trabajo.
El poder de las emociones
"Es posible que los aspectos negativos de las relaciones íntimas
sean más importantes para la salud de los debido al poder de
estas relaciones negativas para activar emociones fuertes, como
la preocupación o la ansiedad y sus efectos fisiológicos
consecuentes", explican.
De este modo, según aclaran, sus hallazgos apoyarían
parcialmente la hipótesis de que "las emociones negativas
podrían mediar entre las relaciones conflictivas y el desarrollo
de una enfermedad cardiovascular".
Las peleas entre parejas producen
más que palabras de enojo y malos humores, también pueden dañar el
corazón.
Así lo indica un nuevo estudio, que
advierte que las discusiones maritales pueden llevar a un
endurecimiento de las arterias.
La investigación realizada por la
Universidad de Utah, en Estados Unidos, involucró a 150 parejas
casadas, y llegó a la conclusión de que la causa de los daños
difiere según el género de la persona.
En mujeres la enfermedad arterial
está vinculada a demostraciones de hostilidad por parte de
cualquiera de los cónyuges.
En cambio en los hombres se da cuando
una de las partes trata de controlar a la otra.
Los resultados de la investigación
fueron presentados durante una reunión de la Sociedad Psicosomática
Estadounidense.
Motivos de pelea
Las 150 parejas observadas, que
recibieron una compensación económica por participar del estudio,
tenían en común que al menos uno de los cónyuges tenía al menos 60
años y a ninguno se le había diagnosticado una enfermedad
cardiovascular.
A cada pareja se le pidió que
eligieran un tema -dinero, familia política, niños, vacaciones,
tareas del hogar- algo que fuera motivo de desacuerdo en el
matrimonio.
Luego se los filmó discutiendo,
mientras eran observados por estudiantes de psicología -algo que se
asumió produciría versiones más "calladas" de lo que podría ser una
discusión en la privacidad del hogar.
Los comentarios emitidos fueron
separados según las categorías de amigable o hostil, sumiso o
dominante o controlador.
Los participantes también fueron
escaneados para detectar signos de enfermedades coronarias.
Resultados
Cuando se analizaron los resultados,
los investigadores notaron que aquellas esposas que habían realizado
los comentarios más hostiles durante la discusión tenían un mayor
grado de calcificación, lo que puede obstruir las arterias que
llevan sangre al corazón.
Aquellas mujeres cuyos maridos se
habían comportado con igual hostilidad tenían niveles aún más altos
de calcificación.
En cambio en los hombres, aquellos
que desplegaban un comportamientos más dominante o controlador, o
cuyas esposas se mostraban de esa manera, tenían mayor tendencia a
mostrar signos de endurecimiento de las arterias.
"Los desacuerdos son una parte
inevitable de las relaciones", concluyó el profesor Tim Smith, quien
lideró la investigación.
"Pero la manera en que nos
comunicamos durante altercados nos da una posibilidad de hacer algo
saludable".
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