160605 -
La Jornada
. Desde 1999 una asociación civil, de 300 integrantes, aplica
risaterapia en hospitales
. "La alegría es la mejor medicina",
dice; los niños la practican 200 veces al día y los adultos 15
Los niños ríen alrededor de 200 veces al día, los
adultos sólo entre 15 y 20, y no por incapacidad, sino por falta de
ocasiones propicias, y sobre todo por exceso de problemas. Pero no cabe
duda de que la cuota debería aumentar, pues con cada risa se activan más
de 400 músculos, se aumenta la capacidad pulmonar, se oxigenan los
tejidos, baja la presión sanguínea, se alivia el estreñimiento, se
libera adrenalina, se levanta la autoestima y se reducen el estrés y el
miedo. Por eso no es conveniente escatimar una sola risa, y mucho menos
si son carcajadas.
Además, no se necesita mucho: basta ser testigo de
situaciones que diluyan las máscaras sociales, que pongan en ridículo a
alguien, o inclusive a uno mismo, como ocurre en algunos chistes, ya
sean de corte feminista o machista, de borrachos, de sexo; de lo que sea
es bueno, porque lo medular en un chiste es que haya una abrupta ruptura
de una situación lógica mediante el efecto sorpresa.
Por eso no es de extrañar que si a algunas mujeres les
preguntan ¿en qué se parecen los perros a los hombres?, y se les da por
respuesta "en que cuando te miran, parece que te entienden" o ¿por qué
los hombres se ponen tan felices cuando terminan un rompecabezas en sólo
tres meses?, "porque en la caja decía de 3 a 5 años", o bien ¿qué es un
espermatozoide con maletín?: "el representante del cerebro del hombre",
puedan reír o inclusive carcajearse.
Para otros es mucho más probable la hilaridad si los
protagonistas de la historia son gallegos, como aquella en que Venancio
le dice a Manolo: "Oye, pásame otro champú", y Manolo responde, "pero si
ahí en el baño hay uno". A lo que Venancio replica: "¡sí hombre, pero
éste es para cabello seco y yo ya me lo he mojado!"; o aquel en que a un
gallego le dijeron que su mujer lo engañaba con su mejor amigo, y
entonces, enardecido, mató a su perro.
Justamente han sido baterías de chistes como los
anteriores las que se han utilizado en estudios científicos
internacionales para determinar en qué zona del cerebro reside la
capacidad de que estas narraciones nos hagan reír. Investigadores del
Instituto de Neurología de Londres y de la Universidad de York, en
Toronto, Canadá, realizaron una indagatoria (publicada en la revista
Nature Neuroscience) acerca del sitio exacto del cerebro en el que
un chiste o una situación se transforman en risas y carcajadas. La
institución concluyó que es el córtex prefrontal medial (detrás de la
frente) el área a la que hay que agradecer nuestro sentido del humor.
Aunque algunos los consideren algo nimio, la risa y el
sentido del humor han sido abordados por importantes pensadores, como
Aristóteles, Sigmund Freud, Immanuel Kant, Thomas Hobbes, Friedrich
Nietzsche y Oscar Wilde, y hoy día, debido a los beneficios tanto
físicos como sicológicos que según se ha comprobado reditúan, se
utilizan en acciones curativas en lo que se conoce como risaterapia,
ampliamente utilizada con enfermos.
Gratificante labor
Andrés Aguilar, fundador y promotor de alegría de los
Médicos de la Risa, organización civil sin fines de lucro que opera
desde 1999 en el país, comentó a este diario que visitar niños
hospitalizados y hacer gala del "arte de la nariz roja" es una actividad
sumamente gratificante no sólo para el niño, sino también para los casi
300 galenos de la risa que colaboran en la asociación.
En entrevista explicó que la "alegría es la mejor
medicina", pues científicamente se ha comprobado que la risa genera
endorfinas, el analgésico natural del cuerpo, y aumenta los niveles de
células T, las cuales defienden al organismo del desarrollo de tumores y
de infecciones virales. Por ello las visitas de esos galenos a los
nosocomios del sector público "desdramatizan el ambiente" y contribuyen
a la mejoría del menor.
"A nosotros no nos es de relevancia si el niño sólo se
machucó un dedo o está en fase terminal de alguna enfermedad, si tiene
dinero o no; nos basta con promover la alegría en las personas que se
encuentran en vulnerabilidad", sostuvo Aguilar, quien es comunicólogo y
en 1996 se graduó en la universidad de payasos de Florida.
Los Médicos de la Risa empezarán a visitar también
asilos de ancianos en el DF y se extenderán su presencia a otros estados
del país (ya la hay, aunque escasa, en Cancún y Monterrey, indicó, al
subrayar que estos galenos no son necesariamente médicos, sino que hay
de todo: "desde amas de casa hasta entretenedores profesionales y
profesionistas de todos los colores y sabores, que como única paga a su
acción voluntaria reciben la sonrisa de los niños, que aflora cuando el
arte de la nariz roja llega en su ambulancha. No por nada el mes pasado
visitaron a 2 mil 173 menores".
Según estudios del siquiatra estadunidense William Fry,
cinco minutos de risa equivalen a 45 de ejercicio ligero, y lo que se
conoce como morirse de la risa dista mucho de llevar a la tumba; por el
contrario, proporciona un masaje vibratorio a todo el cuerpo, elimina
toxinas y reduce los niveles de hormonas relacionadas con el estrés,
como el cortisol y la epinefrina, además de que favorece la agilidad
mental, gracias a la descarga de dopamina, y genera un efecto calmante
del hambre y la ansiedad debido a la estimulación de la serotonina.
Ante estos beneficios los expertos consideran que son
pequeñeces aspectos como que a más risa más arrugas, porque también los
ceños fruncidos las originan, así que "más vale una arruga obtenida a
fuerza de risa". Además, los estudios apuntan que "un rostro siempre
alegre aparenta menos edad de la que se tiene debido a que las mejillas
se relajan, pero sobre todo la vida se ve de forma más optimista.
Entonces no cabe duda que bien vale correr el riesgo de las arrugas
alrededor de los ojos, más aun cuando la industria cosmética ha
elaborado productos que las atenúan".
Entre más espontáneas, mejor
Asimismo se sabe que, mientras más espontáneas son las
risas, mejor efecto tienen. La risa es, "más que un estado de ánimo, una
realidad bioquímica que genera respuestas tales como duplicar la rapidez
del pulso, bajar la presión sanguínea, incrementar la concentración de
colágeno, tonificar y relajar los músculos, mientras en el aspecto
sicológico facilita la comunicación, pues obliga a estar en contacto con
otras personas, y eleva la autoestima y la confianza en personas
deprimidas".
No por nada un hombre de la talla de Erasmo de Rotterdam
afirmaba que "reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada
lo es de estúpidos". Nietzsche aseveraba que "el poder intelectual de un
hombre se mide por el humor que es capaz de utilizar", mientras Oscar
Wilde sostenía que "la vida es demasiado importante para tomársela en
serio".
Por todo lo anterior, si le preguntan ¿cuál es el colmo
de la lujuria? y le responden "querer tirarse al mar", no lo dude:
ríase.