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290308 -
"Las personas que se suicidan se sienten
perseguidos por su propia tortura. Es su culpa la que les hace
no estar en paz consigo mismos."
Llamamos Suicidio a aquella acción por la
cual una persona acaba con su propia vida. La clasificamos como conducta
autodestructiva porque esa acción puede conducir directamente a la
muerte o puede ser un intento pero siempre existe una intención letal en
su misma esencia.
En este artículo trataremos de revisar las características humanas que
predisponen más hacia dicha tendencia, los factores de riesgo y los
tipos de suicidio que se conocen.
Partimos de la base de que el suicidio no puede prevenirse, sólo podemos
clasificar a determinadas personas o situaciones en la carpeta de "alto
riesgo" pero su escasa prevención despertará en familiares y amigos
sentimientos de culpa u hostilidad.
Conductas autodestructivas en el
ser humano
El ser humano continuamente lleva a cabo
acciones autodestructivas como por ejemplo fumar, beber en exceso,
practicar deportes de riesgo pero la intención habitualmente no es la de
acabar con la propia vida sino experimentar determinado placer.
Cuando una persona tiene una intención de suicidio no buscan el deleite
sino acabar con el sufrimiento porque su visión de túnel no permite ver
otras posibles salidas.
La jerga suicida más conocida es la
siguiente:
-
Suicidio consumado:
Conducta autodestructiva y autoinfringida que acaba con la muerte de
la persona que lo lleva a cabo.
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Suicidio frustrado:
Suicidio que no llega a consumarse porque un imprevisto (algo con lo
que no contaba el sujeto) lo interrumpe.
-
Intento de suicidio:
Daño autoinfringido con diferente grado de intención de morir y de
lesiones.
-
Ideación suicida:
Pauta de afrontar los problemas que tiene cada persona.
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Gesto suicida:
Amenaza con hechos sobre una conducta autodestructiva que se llevará
a cabo. Suele estar cargada con simbolismos.
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Amenaza suicida:
Lo mismo que el anterior pero con palabras.
-
Equivalentes suicidas:
Son las automutilaciones que puede hacerse una persona.
-
Suicidio colectivo:
La conducta autodestructiva la llevan a cabo varias personas a la
vez. En este tipo de suicidios lo normal es que una persona del
grupo sea la inductora y el resto los dependientes.
-
Suicidio racional:
Una persona que tras una larga enfermedad por ejemplo incapacitante,
llega a la conclusión de que lo mejor que puede hacer es suicidarse.
Hay que diferenciar las tentativas de
suicidios de los suicidios consumados, los primeros suelen ser llamadas
de atención pero hay que controlarlos muy de cerca porque dichas
tentativas suelen repetirse con bastante asiduidad durante las primeras
semanas que siguen a la tentativa y existe el riesgo finalmente de
consumarlo.
Para explicar el Sucidio diferentes
modelos han dado su propia versión, de los cuales analizaremos 4:
biológico, genético, psicológico y sociológico.
Modelo Biológico
Las personas que parecen tener cierta
vulnerabilidad hacia el suicidio presentan un descenso en los niveles de
Serotonina (neurotransmisor) en el Líquido cefalorraquídeo.
También se ha encontrado un descenso en la actividad dopaminérgica.
Modelo Genético
El estudio de los árboles genealógicos
confirma cierta transmisión genética.
Modelo Psicológico
Según el Psicoanálisis, el suicidio es un
homicidio contra uno mismo a causa del abandono vivido por los demás. La
agresividad que siento hacia el entorno la dirijo hacia mi y por ello me
suicido.
Los datos que nos parecen más acertados
son algunos de los postulados por Sneiman:
-
El suicidio es la búsqueda de
solución a un problema que genera sufrimiento.
-
Es una manera de cesar la conciencia,
no necesariamente la vida.
-
El dolor que no controlamos es un
riesgo de suicidio para acabar con ese dolor incontrolable.
-
Para el suicida, el acto siempre es
lógico.
-
La emoción del suicidio es la
desesperanza y el desamparo.
-
Su actitud: la ambivalencia. Vivir y
morir a la vez pero uno de los sentimientos surge con más fuerza.
-
El estado cognitivo es la "visión de
túnel" antes nombrada.
-
El suicidio es un acto de
comunicación interpersonal con "pistas" a modo de señales que ha ido
dejando el ejecutor.
Modelo Sociológico
A cada sociedad le corresponde un número
X de suicidios. Los hay de tipo altruista, egoísta, anómico (sociedad
cambiante en la que se pierde el control social) o incluso ritualista.
Una mirada a los principales
factores de riesgo
Antes podíamos decir que la mayor
proporción de suicidios consumados es a partir de los 65 años pero ahora
la tasa de suicidio juvenil se ha incrementado considerablemente entre
los 15 y los 25 años. El desencadenante más frecuente de tentativa de
suicidio es el fracaso en la relación amorosa. El 98% de los pacientes
suicidas consumados tienen sintomatología de trastorno mental.
La enfermedad psiquiátrica con más riesgo
es la depresión. Los momentos con más riesgo es cuando disminuye la
inhibición y la melancolía, es decir, el paciente deprimido parece
empezar a mejorar, o bien cuando se inicia el cuadro depresivo y todavía
no nos hemos enterado. Los tres síntomas de la depresión relacionados
con el suicidio son:
-
+ insomnios
-
+ abandono del cuidado personal
-
+ deterioro cognitivo
La segunda enfermedad con mayor riesgo es
la esquizofrenia y la tercera, el abuso de sustancias (alcohol y otras
toxicomanías).
Es la ausencia de vida la que lleva más
al suicidio que los "life events" (acontecimientos de la vida) que sólo
se relacionarían con intentos. Las situaciones de cambio, ruptura y
desarraigo son también factores de riesgo suicida.
* * *
La vida avanza inexorablemente como el
agua de un río arrastrando al ser humano con su corriente. El hombre con
su equilibrio ha de ser capaz de afrontar las circunstancias adversas
que le salen al paso. La vida no es más o menos justa, más o menos
injusta, mala o buena, podríamos decir que la vida tan solo ES.
La vida es posible que les parezca dura o
implacable a los fracasados, a los débiles o a los deprimidos, que en
vez de afrontar los obstáculos se sientan a lamentar su fracaso. Una y
otra vez repiten los mismos errores sin llegar a pensar como evitarlos
por lo que el círculo se cierra sobre ellos fracasando de nuevo.
Es inútil maldecir a la suerte, para luchar se necesita
saber como es el adversario si no lo haces ya has perdido la batalla de
antemano. Si eres fuerte y estás equilibrado tienes mucho ganado y
adaptarte a las circunstancias es coser y cantar. Cuando el interior
alcanza el equilibrio es difícil que llegado el fracaso nos afecte
porque nos encontraremos ante un adversario al que conocemos y contra el
que podremos combatir.
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