|
Fuente: Sociedad
española de cuidados paliativos
En 1972 Jennet y
Plum introdujeron por primera vez el concepto de "Estado Vegetativo
Persistente" para describir la situación de los pacientes con daño
cerebral severo, que evolucionan desde el coma a un estado de vigilia sin
evidencia de ser conscientes de sí mismos ni de su entorno, publicando el
artículo: "El Estado Vegetativo Persistente debido a lesión del encéfalo.
Un síndrome en busca de un nombre".
En 1994 la "Multi-Society
Task Force on PVS" publicó los criterios para establecer el diagnóstico
de Estado Vegetativo:
—No evidencia de que el
paciente tenga consciencia de sí mismo ni de su entorno, con incapacidad
para interactuar con las personas.
—No evidencia de
actitudes voluntarias, reproducibles, y mantenidas a estímulos visuales,
auditivos, táctiles o nociceptivos.
—No evidencia de
comprensión ni expresión verbal.
—Presencia de ciclos
" sueño-vigilia".
—Preservación de
suficientes funciones autónomas del hipotálamo y tronco cerebral para
permitir la supervivencia con cuidados médicos y de enfermería.
—Incontinencia urinaria
y fecal.
—Preservación variable
de los reflejos craneales y espinales.
Se trata pues de un síndrome
complejo, de etiología variada y cuyo diagnóstico se basa principalmente
en sus expresiones clínicas, que deben ser analizadas rigurosamente
durante todo el proceso evolutivo.
Exploraciones complementarias (no diagnósticas)
Potenciales Evocados –EEG–
Neuroimagen Metabolismo cerebral (PET).
En cuanto al Diagnóstico
Diferencial a parte del Coma y la Muerte Cerebral se deben tener muy
presentes el Mutismo Acinético y el Síndrome de Locked-in, por la
conciencia de sufrimiento que comportan.
EVP y Paliación
Para contextualizar este
síndrome en el marco de los cuidados paliativos y teniendo en cuenta que
por definición el paciente en Estado Vegetativo no es susceptible de
presentar síntomas, creo importante diferenciar dos grandes grupos de
pacientes según la forma de aparición de las lesiones causantes del
mismo:
a) Lesiones agudas:
traumáticas, anóxicas, vasculo-cerebrales agudas, infecciosas,
intoxicaciones o envenenamientos.
b) Lesiones crónicas:
trastornos degenerativos y metabólicos, trastornos del desarrollo en niños.
En el caso de las lesiones
agudas, los cuidados paliativos en el amplio sentido de la acepción
debieran iniciarse en la UCI, focalizados en la familia del paciente y en
la exploración activa de los valores expresados con anterioridad por el
propio paciente.
En el caso de las lesiones
crónico-evolutivas los cuidados paliativos debieran seguir el esquema
clásico de la progresión de enfermedad:
Abordaje del enfermo y su familia (ya en
la UCI si se trata de una lesión aguda)
Valoración conjunta con
el equipo responsable, de la situación actual y comorbilidad del enfermo.
Consenso para retirar elementos de alta tecnología. Primer contacto con
la familia. Inicio de la comunicación continuada con la familia.
Elaboración del plan básico de tratamientos y cuidados. Preparación de
la reubicación en una planta de hospitalización convencional.
Abordaje del enfermo v su familia (en
planta de hospitalización)
Reunión del médico
responsable con: El equipo asistencial de planta + La familia + Psicólogo
+ Asistente social. Establecimiento del plan terapéutico. Primeros pactos
con la familia.
Aspectos importantes a considerar
Gran impacto emocional
del proceso. Reacciones emocionales de la familia. Explorar
manifestaciones previas del paciente. Consenso continuado con la familia.
Mantener disponibilidad para: aclarar dudas y dar soporte. Ajustar
expectativas sin desesperar. La comorbilidad suele empeorar el pronóstico.
Documentar claramente en la historia clínica el momento evolutivo y las
decisiones consensuadas.
Decisiones a tomar en cuanto a
Alta tecnología.
Tratamientos habituales. Rehabilitación. Alimentación. Hidratación,
Cuidados de la dignidad personal. Dinámica familiar. Ubicación
definitiva. ¿Quién toma las decisiones?: ¿La familia? ¿El equipo? El médico?
Interlocutor principal. La comunicación continuada se concreta en
decisiones progresivamente establecidas.
Evolución y pronóstico
El pronóstico es
variable según la etiología de las lesiones, la edad y la comorbilidad
del paciente. Las lesiones traumáticas en personas jóvenes sin
comorbilidad implicaría, en principio, el mejor pronóstico.
En cuanto a la nomenclatura
utilizada hay consenso en que: Estado Vegetativo persistente es un
diagnóstico y Estado Vegetativo Permanente incluye un pronóstico.
Recuperación improbable
y parcial a partir de los 6 meses
de evolución en: Nniños, adultos con patología de origen traumático.
Recuperación improbable
y parcial a partir de los 3 meses de evolución en: adultos
con patología de origen no traumático.
Posible evolución hacia
un estado de "bajo nivel de consciencia" (nomenclatura sin
consenso actual, que identifica una situación clínica).
Vigilia sin consciencia:
esto no implica que el córtex cerebral esté totalmente destruido, sino
que no resta suficiente córtex viable o conectado para permitir la
consciencia" Prof. Bryan Jannett.
Resumen
—La paliación en los
pacientes en Estado Vegetativo Persistente debe focalizar sus esfuerzos en
cuidar al paciente y tratar a la familia.
—En las etiologías
agudas, la actuación debe iniciarse ya en UCI.
—Idoneidad de los
especialistas en Curas Paliativas para liderar el trabajo interprofesional
de atención a estas situaciones
Experto
estadounidense define características del estado vegetativo
El estado vegetativo es un proceso de sueño-vigilia
registrado en ciclos no relacionados con las 24 horas del día, afirmó en esta
capital el renombrado neurólogo estadounidense Fred Plum. Ante los cerca de 300
delegados asistentes al III Simposio Internacional sobre Coma y Muerte, Plum señaló
que -aunque el fenómeno afecta enormemente las capacidades de quienes lo
sufren- algunos pueden sonreír, tragar y respirar espontáneamente. Asimismo,
girar los ojos y la cabeza hacia un objeto determinado, registrar alguna
experiencia visual o una determinada actividad tónica (estado normal de tensión),
e incluso, pronunciar palabras aisladas. El experto norteamericano explicó que
ello suele suceder en pocos casos, pero demuestra que en tales pacientes existe
conciencia, "una lectura atrasada de lo que recibe la mente. Es como cuando
vemos que un carro se nos viene encima y sentimos miedo de ello
retrospectivamente", precisó. Generalmente, quienes sufren del estado
vegetativo no responden a los estímulos exteriores, y pueden mantenerse
"aislados del mundo" durante tiempo indefinido. En el caso de los niños,
apuntó Plum, el proceso está asociado a trastornos obsesivos-compulsivos, y,
al igual que los jóvenes afectados por el fenómeno, los infantes manifiestan
su estado de forma vulgar, por supuesto, sin darse ni la más mínima cuenta.
"Hay pacientes que aparentan tener un cerebro normal, sin embargo, en un
momento determinado empiezan a emitir -inevitablemente- sonidos y hasta palabras
obscenas, y es que a veces ni siquiera uno conoce su propia mente", indicó.
Actualmente, para conocer los defectos funcionales de quienes vegetan, se usan múltiples
métodos y técnicas de avanzada, como la resonancia magnética. Malformaciones
arteriovenosas con sangramiento, así como traumas craneoencefálicos
ocasionados por accidentes o ciertas enfermedades, entre otros, son algunos de
los factores desencadenantes del estado vegetativo. El III Simposio
Internacional sobre Coma y Muerte reúne a renombrados expertos en la materia,
entre ellos el norteamericano Peter Safar, pionero de la rehabilitación cardio-pulmonar.
También cuenta con la asistencia del brasileño Cicero Galli, defensor del uso
de la hipotermia (enfriamiento del cuerpo) para salvar la vida de pacientes con
trauma craneano o paro cardíaco prolongado. El evento sesiona en el capitalino
Palacio de Convenciones y cerrará sus debates el venidero viernes.
Fuente: La Habana, feb. 22/00 (PL).
|