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Fuente:
Protección
Civil
Generalidades
Reptiles
Insectos
Arácnidos
Miriápodos
Animales
marinos
Cuadro
resumen de síntomas y conducta a seguir
Generalidades
Frecuentemente en el hogar, en el
jardín o en la naturaleza se producen picaduras o mordeduras de animales
que pueden inocular distintos tipos de veneno. Algunos de ellos son
tóxicos para el hombre en general, pero otros solo revisten peligro para
aquellas personas que sean alérgicas a un determinado veneno animal.
Es importante, pues, hacer hincapié
en este concepto de la alergia. Hay personas que son alérgicas a uno de
estos venenos y reaccionan de forma grave frente a una picadura de un
insecto cuya picadura es de escasa importancia, como la abeja, la avispa
o el abejorro. No es que el veneno en ellos cause mas síntomas o sea de
mayor gravedad que en otras personas no sensibles, sino que en ellos
reacciona de esa manera, como lo haría una persona alérgica al polen al
salir en primavera a un campo con flores. Hay personas que conocen su
alergia y conocen las repercusiones de la picadura; hay otras personas
que se acuerdan de picaduras anteriores y por último hay otros que no
recuerdan ninguna picadura anterior.
Como para este fenómeno alérgico es
necesario un contacto previo con el veneno se requeriría que la persona
hubiese sido picada por el mismo animal anteriormente.
Se pueden clasificar a los animales
venenosos en varios grupos, y lo haremos conforme a los géneros a los
que pertenezcan. Los agruparemos en los siguientes apartados:
- Reptiles
- Insectos
- Arácnidos
- Miriápodos
- Animales marinos
Solo se hará hincapié en los animales
que con frecuencia producen picaduras en España, descartando muchos
otros que no existen en nuestras latitudes.
En España poseemos un número muy
elevado de serpientes venenosas: de un total de trece especies, cinco
son venenosas; y de estas cinco, tres corresponden a la familia
Viperidae y dos a la Culebridae.
Las especies de Viperidae son:
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Vipera latastei o
víbora cornuda |
Vipera aspis o
víbora áspid |
Vipera berus o
víbora europea |
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Estas víboras son animales tímidos de
hábitos crepusculares que sólo atacan al hombre cuando se encuentran
acorraladas o sin salida. Para morder disparan su cabeza y cuello a gran
velocidad y la huella del mordisco suelen ser dos incisiones paralelas
de 2 mm. de longitud y separadas más de 6 mm. Las mordeduras de las
víboras españolas son menos graves que las de los grandes vipéridos
africanos.
Suelen habitar en zonas relativamente
secas, con hojarasca, rocosas y no demasiado soleadas. Ante la presencia
del hombre suelen recurrir a la huida, y rara vez le hacen frente. En
España la víbora europea habita en Galicia, León, Cornisa Cantábrica y
País Vasco, la víbora áspid habita en el País Vasco, Pirineos y Cataluña
y la víbora hocicuda habita en toda la Península Ibérica excepto en la
Cornisa Cantábrica y Pirineos.
Las especies de Culebridaes son:
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Macroprotondon cucullatus o
culebra de cogulla |
Malpolon monspessulanus o
culebra bastarda o
de Montpellier |
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Ambas son opistoglifos, es decir,
tienen los colmillos venenosos ubicados en la parte posterior del
maxilar superior. Al parecer, el veneno contribuye a inmovilizar a la
presa durante la deglución. La posibilidad de que la mordedura de estas
serpientes produzca un envenenamiento en el ser humano es remota.
Estas son más agresivas,
concretamente la Malpolon monspessulanus, y antes de atacar producen
fuertes silbidos intimidatorios, pero cuando muerden, la inoculación del
veneno se ve dificultado por la posición de sus "colmillos". Las huellas
del mordisco son puntiformes y distanciadas entre 10 y 18 mm. Se sabe
que el veneno de esta culebra es neurotóxico, pero se carece de
información acerca del curso clínico que podrían tener las mordeduras
venenosas en el ser humano. Si tal mordedura se produjera, el
tratamiento sería sintomático.
Es la serpiente más grande de Europa: puede medir
entre 1 y 2 metros. El hábitat de las culebras es más amplio que el de
las víboras, ya que viven también en ambientes húmedos. Ante la
presencia humana suelen huir, pero en ocasiones les hacen frente, e
incluso se han dado casos de ataque a niños pequeños.
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Pupilas |
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CULEBRA |
VÍBORA |
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Cabeza |
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CULEBRA |
VÍBORA |
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Dorso de las víboras |
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V. Seoanei |

V. Seoanei |

V. Latastei |
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La inoculación del veneno |
Se produce por la mordedura que se
origina al intentar coger estos reptiles, pero también se puede dar de
manera imprevista, accidental. Solo es probable que se produzca en los
meses de verano, ya que hibernan. Probablemente menos de 50% de las
mordeduras se asocian a la inyección del veneno.

Por lo general, este tipo de mordeduras son frecuentes y
graves en algunas zonas geográficas, pero afortunadamente la mortalidad
es escasa, estando por debajo del 1%.
La gravedad de la mordedura está en
relación con la potencia del veneno, la cantidad del mismo y el peso,
patología previa y zona de la inoculación de la persona afectada. Siendo
lógicamente más grave en niños y aún más en lactantes, puede ser
peligrosa en ancianos y personas inmunodeprimidas.
No todas las mordeduras de víbora son
venenosas. Aproximadamente los vipéridos sólo logran inyectar veneno en
uno de cada dos ataques.
El miedo y la aprensión, en muchos
pacientes, son responsables de manifestaciones clínicas difíciles de
distinguir de las causadas por el propio veneno (nerviosismo, agitación,
temblores, parestesias por hiperventilación, taquicardia, sequedad
bucal, sudoración, diarrea, dolores variados ..). Estas manifestaciones
pueden presentarse aunque la serpiente no sea venenosa.
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Síntomas Locales. |
La huella de la mordedura suele ser
dos pinchazos separados entre 6 y 10 mm. Dolor inmediato y de
intensidad variable en el lugar de la mordedura. Entre 15 y 30
minutos aparece la zona amoratada y al cabo de una hora surge
gran inflamación, que en ocasiones se extiende hasta la raíz del
miembro afectado. Secundariamente puede darse necrosis, casi
siempre superficial, en la zona mordida. La regresión de la
inflamación es lenta y puede durar varias semanas |
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Síntomas Generales |
Se producen manifestaciones
digestivas, como vómitos, dolor abdominal, diarrea, sed intensa
y tendencia al shock. Las formas mas graves no son frecuentes,
pero se pueden producir en niños de corta edad, tras la
mordedura con inyección intravascular de veneno o mordedura a
nivel de cabeza o cuello. Estas formas presentan inflamación
grave y extensa con situación de shock y aparición de
hemorragias. En ocasiones puede producirse una depresión
neurológica, aunque es raro el coma. También pueden aparecer
arritmias cardíacas, cefaleas, trastornos respiratorios y otras
sintomatologías de gravedad. Este grave cuadro suele durar 36
horas de evolución y con frecuencia son los que producen casos
mortales. |
El tratamiento a instaurar incluye
las siguientes medidas:
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- Reposo de la victima,
tranquilizarle informándole que las serpientes españolas no son
muy peligrosas, e inmovilizar la parte afectada en una postura
cómoda. Es aconsejable matar el animal (evitando ser mordido)
para poderlo transportar junto con el accidentado, con la
finalidad de determinar el tipo de ofidio de que se trate, así
como su peligrosidad. En la medida de lo posible no aplaste la
cabeza del mismo, pues ahí residen gran parte de las
características morfológicas que le identifican. |
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- Desinfección de la herida
utilizando antisépticos locales. |
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- Colocación de una ligadura que
comprima ligeramente el miembro afectado por la picadura por
encima del lugar de inoculación del veneno. Dicho torniquete se
podrá mantener como máximo dos horas, aflojándolo 30 segundos
cada 10 minutos. En caso de mordeduras sobre cara, cabeza o
cuello se realizará una presión firme y uniforme sobre la herida
para retardar la absorción del veneno. Las ligaduras deberán
realizarse con una banda de unos 5 a 10 cm. de ancho que
imposibilite la circulación superficial pero no la profunda.
Verifique siempre que haya pulso por debajo de la banda y
quítela si el miembro se pone morado o se hincha en exceso. |
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- La incisión de la zona mordida,
que era aconsejada hasta hace poco, hoy es rechazada por la
mayoría de los autores por inútil y peligrosa, ya que aumenta la
superficie de difusión del veneno y los riesgos de infección y
de necrosis. La succión sobre la herida se considera hoy también
ineficaz ya que extrae poca cantidad del veneno y es peligrosa
si se realiza con la boca puesto que podría absorberse por
lesiones existentes en la cavidad bucal. |
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- La aplicación de frío sobre la
zona es aconsejable, ya que disminuye la difusión del veneno e
inactiva la actividad de las enzimas responsables de la
respuesta local inflamatoria. Sin embargo, está contraindicada
en la actualidad la aplicación subcutánea de vasoconstrictores,
dado que aumenta la posibilidad de necrosis local y las
complicaciones sobre la parte afectada. |
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- Se trasladará inmediatamente al
intoxicado a un centro sanitario en condiciones de absoluto
reposo, pues el ejercicio muscular del miembro afectado aumenta
el riesgo sanguíneo de dicha zona y puede producir una rápida
distribución del veneno por todo el organismo. |
Si no ha sido posible identificar al
animal, hay dos criterios clínicos útiles para saber si la mordedura era
venenosa o no:
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- Las mordeduras de las culebras
pueden no dejar señal o dejar las marcas de pequeños dientes
dispuestos más o menos en semicircunferencia, pero las
mordeduras de las víboras suelen dejar las marcas de los dos
colmillos. Según la distancia entre éstos es posible calcular el
tamaño del animal y con ello suponer aproximadamente la magnitud
del empozoñamiento. Una distancia inferior a 8 mm indica que se
trata de una serpiente de tamaño pequeño, entre 8 y 12 mm indica
tamaño medio y superior a 12 mm indica tamaño grande. |
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- Si transcurridos 20 minutos desde
el momento de la mordedura el paciente no presenta dolor intenso
y edema en el punto de la mordedura, debe suponerse que la
serpiente no inyectó veneno. Este criterio es válido para todas
las víboras de Europa, pero no para las serpientes de otros
continentes. |
En el centro sanitario se aplicarán
las siguientes medidas:
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- Aplicación de antisépticos con
antibióticos de amplio espectro. |
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- Instauración de un tratamiento
con antibiótico de amplio espectro. |
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- Vacunación y profilaxis
antitetánica (si el paciente no está inmunizado previamente). |
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- Analgésicos o sedantes por vía
general. |
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- Los antihistamínicos y
corticoides han sido utilizados profusamente en casos de
picaduras por ofidios, a pesar de que no existen pruebas claras
y evidentes de que sus efectos sean beneficiosos. En caso de que
no se disponga de otras medidas terapéuticas, es recomendable su
utilización. Por el contrario, los corticoides están plenamente
indicados ante los accidentes alérgicos producidos frente al
suero antiofídico. |
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- El desbridamiento de la herida
está justificado en presencia de edema compresivo del miembro
afectado. Sin embargo, no es frecuente que se presente este tipo
de edema en las mordeduras producidas por las víboras existentes
en nuestra zona. |
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- El uso de heparina esta
justificado ante la aparición de graves alteraciones de la
coagulación sanguínea. |
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- El suero antiofídico es el
antídoto específico y constituye la terapéutica más eficaz ante
las picaduras por víboras. Antes de proceder a su aplicación se
realizarán pruebas anafilácticas, y se tendrá el pleno
convencimiento clínico de que la mordedura ha producido
inoculación de veneno (evidencia de inflamación local al cabo de
una hora, edema local al cabo de 30 minutos después de la
mordedura). El suero únicamente deberá utilizarse en medio
hospitalario y bajo estrecho control médico. |
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- El tratamiento del resto de las
manifestaciones será sintomático. |
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a) Las excursiones por lugares
rocosos en donde se tenga evidencia de la existencia de este
tipo de animales se realizará protegiendo las partes inferiores
de las piernas mediante zapatos o botas de material grueso, así
como polainas de lona gruesa para la zona tibial, dado que la
mayoría de las mordeduras se producen en las extremidades
inferiores. |
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b) Deben evitarse las marchas
nocturnas por zonas de hierba alta, maleza o zonas rocosas. |
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c) Evitar el acceso a cuevas o
lugares rocosos sin previa inspección. |
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d) No matar serpientes de cualquier
tipo de manera innecesaria, pues gran número de picaduras se
producen en tales circunstancias. |
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e) No introducir la mano bajo
piedras o huecos de las rocas sin haberse cerciorado de que no
hay animales dentro. |
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f) Se tendrá a disposición un
botiquín de emergencias con el material adecuado por si se
produce este tipo de accidentes tóxicos, cuando se vayan a
realizar excursiones o se visite una zona en donde abunde este
tipo de animales. |
Se ha de destacar que existe un gran
número de insectos que inoculan veneno y que hay otro número aún mayor
que pican pero que no inoculan veneno. Por último, hay insectos, tales
como mosquitos, chinches, garrapatas, piojos y otros, que pueden
transmitir diversas enfermedades infecciosas por virus y bacterias. Aquí
solo hablaremos de los más frecuentes entre los del primer grupo.
En nuestro país, los insectos
venenosos más frecuentes son:
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Abeja |
Avispa |
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Ciertos tipos de hormigas |
Abejorros |
La sintomatología que producen es
leve, limitándose sólo a una afectación local con dolor, hinchazón y
enrojecimiento de la zona de la picadura. Solo existiría peligro cuando
alguien fuese picado de manera múltiple, es decir, por varios insectos a
la vez (por ejemplo, un enjambre de abejas).
Se ha de hacer referencia de nuevo al
hecho de que existen personas alérgicas al veneno de estas picaduras, y
que ellas cabe el desarrollarse un cuadro clínico que puede ser de
extrema gravedad, por lo que es preciso que ante cualquier síntoma
sospechoso en este sentido acuda con urgencia a un médico.
El tratamiento de las picaduras
simples no complicadas con procesos alérgicos es relativamente sencillo
y consistirá en las medidas siguientes:
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a) Limpiar y desinfectar la zona de
la picadura. |
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b) Extraer el aguijón cuando éste
se haya introducido en la piel y permanezca en la misma. Se hará
con sumo cuidado y con unas pinzas finas previamente
desinfectadas. |
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c) Aplicación de frío y
antiinflamatorios locales. |
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d) Mantenga en reposo la zona de la
picadura y el miembro afectado. |
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e) No aplicar remedios caseros,
tales como barro, saliva, amoníaco y otros productos difundidos
entre la población general. No son útiles o lo son en menor
medida que una buena crema antiinflamatoria que contenga
antihistamínicos, y pueden ser en ocasiones más perjudiciales
que beneficiosos. |
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a) Protección, sobre todo en niños,
con mosquiteros, lociones antimosquitos, productos ahuyentadores
de insectos, etc. |
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b) Evitar permanecer en lugares
donde exista agua estancada o alimentos expuestos a estos
insectos. |
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c) Evitar prendas textiles cuya
tonalidad sea amarilla, verde o de colores vivos, en zonas donde
abunden los insectos. |
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d) Las personas alérgicas o
sensibles a las picaduras de estos insectos deberían portar
estuches de tratamiento. Asimismo, deben evitar zonas o jardines
que estén en floración durante los meses de verano. |
Dentro de este grupo de animales,
caracterizados entre otros aspectos por poseer ocho patas, en vez de las
seis que tienen los insectos, se han de destacar tres por su especial
toxicidad:
- Escorpión o
Alacrán
- Araña
- Tarántula
Estos dos últimos (La araña y la
Tarántula) los agruparemos por su relativa semejanza.
En España existen dos tipos de
escorpiones:
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Escorpión amarillo, de color
claro y tono amarillento |
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Escorpión de cola amarilla, más
pequeño, de color pardo pero con la cola de tonalidad más clara
y viva |
El primero de ellos, en la edad
adulta, puede llegar a medir hasta unos 10 cm. como máximo, aunque lo
normal es que oscile entre los 5 y 6 cm.

El escorpión posee una larga cola,
levantada hacia adelante y sobre el cefalotórax, con una uña al final de
la misma, por donde inocula el veneno. Las picaduras son relativamente
frecuentes en nuestro país, aunque dada la pequeña cantidad de veneno
inoculado en cada picadura, rara vez produce sintomatología de gravedad.
No todos los escorpiones segregan veneno de igual toxicidad, e incluso
puede darse el caso de que haya picaduras sin inoculación del veneno.
Suele vivir en zonas secas y
pedregosas, no extremadamente frías, habitando en lugares oscuros y
resguardados, huecos entre rocas o debajo de piedras grandes. En
ocasiones puede verse a una familia completa debajo de una de ellas,
aunque la hembra suele matar y devorar al macho y a las crías si no
encuentra otro sustento. Tiene hábitos nocturnos, aunque si son
molestados durante el día también llegan o ocasionar picaduras.
La inoculación produce una fuerte
reacción local, con dolor agudo en la zona de picadura, inflamación y
edema regional del miembro afectado.
Esta inflamación cursa con
enrojecimiento y tumeración de la zona y rara vez produce sensación de
hormigueo en la parte expuesta. De forma excepcional, puede provocar la
aparición de trastornos neurológicos, que suelen cursar con agitación,
inquietud, desorientación, obnubilación y convulsiones. Todavía son más
raras las manifestaciones más graves, que en todo caso se darían en
niños muy pequeños (lactantes), ancianos o adultos inmunodeprimidos, y
que consistirían en una grave depresión del sistema nervioso central,
con coma e incluso parada respiratoria.
Con frecuencia, la picadura provoca
en el miembro afectado un gran edema, de carácter centrípeto, y en
ocasiones calambres musculares, temblores y hormigueo (parestesias).
Los escorpiones de zonas tropicales
son más tóxicos que los de nuestro medio y son capaces de provocar
espasmos laríngeos, fibrilaciones musculares, convulsiones,
hipertensión, insuficiencia renal, arritmias cardíacas y un edema
pulmonar que puede ser la causa de grave insuficiencia respiratoria que
acabe con la vida del paciente.
Los dos tipos de escorpiones o
alacranes que existen en España no producen esta grave sintomatología,
aunque pueden, de nuevo provocar afecciones alérgicas que complicarían
el cuadro clínico y que requieren un tratamiento en medio hospitalario,
incluso con suero específico (que no se halla habitualmente en nuestro
país y es necesario importarlo).
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a) Inmovilizar al individuo en
especial la zona de la inoculación. Incluso si ha de ser
trasladado, lo conveniente es fabricar unas parihuelas o
andaderas (o, en caso de que se disponga de ello, en camilla). |
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b) Aplicar frío sobre el lugar de
la inoculación (a ser posible una bolsa de hielo). La
vasoconstricción que producirá retardará la absorción del
veneno. |
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c) Aplicar una banda constrictora,
que comprima tan sólo la circulación venosa superficial, sin
afectar la circulación profunda del miembro afectado. Se
recomienda utilizar hule de 1 mm. aproximado de espesor o un
tubo delgado de goma de 3 mm. de diámetro. En ningún caso es
útil la aplicación de esta banda 30 minutos después de la
inoculación. Si la banda esta correctamente aplicada, no debería
suprimirse hasta la instauración de un tratamiento específico
por personal sanitario, pero cuando se trate de personal no
adiestrado se recomienda mantenerla 15 minutos y después
cambiarla de lugar, dejando un corto período de tiempo el
miembro sin la misma. |
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d) No se recomienda la incisión en
el lugar de la inoculación, por conllevar, en este caso, más
riesgo. |
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e) Sería recomendable empezar a
instaurar un tratamiento sintomático, si el sitio donde se ha
producido la picadura se encuentra a bastante distancia de
cualquier centro sanitario o del médico mas próximo. Para se
recomienda (con las debidas reservas) la siguiente medicación: |
1. Fármacos antihistamínicos:
administrar por vía oral en forma de comprimidos o tabletas. |
Dado que en el mercado español
existen multitud de nombres comerciales y productos activos, no
se especifica ninguno. La dosis a administrar, debe
individualizarse en cada caso, aunque como regla general se
indica que se debe seguir siempre lo indicado en el apartado de
posología del prospecto del fármaco en cuestión. |
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2. Corticosteroides: administrar
por vía oral (aunque lo ideal sería su administración
intramuscular, creemos que es mejor dejar esa vía para personal
sanitario especializado, por los riesgos que una inyección puede
suponer cuando la pone alguien no habituado). |
Puede administrarse algún
corticoide de acción rápida, en forma de comprimidos de 4 mg a
dosis de 0.2 mg/k de peso. No conviene sobrepasar una dosis
total de 40 mg diarios, excepto si así lo considerase pertinente
el médico. |
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3. Analgésicos - antiinflamatorios
(por ejemplo, ácido acetil salicílico) a dosis habituales. |
Como tratamiento médico más
específico, en centro hospitalario, suelen requerirse las siguientes
medidas:
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a) Control de las convulsiones
con diazepan. |
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b) Administración de gluconato
cálcico. |
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c) Administración de anestésicos
locales o regionales para aliviar el dolor. |
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d) No se administrarán
analgésicos derivados de la morfina, puesto que pueden
interreaccionar con el tóxico animal. |
|
a) Evitar el contacto con los
escorpiones una vez localizados. |
|
b) No meta la mano o el pie en
huecos entre las rocas o debajo de piedras sin asegurarse
previamente de que no hay ningún animal. |
|
c) Si nota uno sobre sus ropas,
apártelo con un periódico enrollado u otro objeto, nunca con la
mano. |
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d) Durante la noche protéjase con
un mosquitero si duerme en lugares donde abunden estos animales. |
No existen en España arañas o
tarántulas peligrosas, tratándose en la mayor parte de las ocasiones de
la araña de las bodegas y la araña tejerina.
Suelen vivir en zonas no muy
iluminadas y frescas, aunque no excesivamente frías. No acostumbran
picar a seres humanos excepto en casos extremos o cuando se ven
amenazadas.
La picadura es poco peligrosa. El
dolor suele aparecer pocos momentos después de la misma, acompañándose
de una reacción inflamatoria local, alrededor de una zona cianótica (de
color azulado). Rara vez provocarían más síntomas, como hinchazón del
miembro afectado, dolor de cabeza, náuseas o dolores articulares.
El tratamiento debe consistir en la
aplicación de frío en la zona de la picadura, corticoides y
antihistamínicos de forma tópica, según la edad y la evolución del
paciente, y analgésicos contra el dolor de forma tópica o vía general.
No suele revestir serio peligro y
rara vez requieren un tratamiento médico más extenso.
|
a) Evite el contacto con estos
animales una vez localizados. |
|
b) No meta la mano o el pie en
huecos entre las rocas o debajo de piedras sin asegurarse
previamente de que no hay ningún animal. |
|
c) Si nota uno sobre sus ropas,
apártelo con un periódico enrollado u otro objeto, nunca con la
mano. |
|
d) Durante la noche protéjase con
un mosquitero si duerme en lugares donde abunden estos animales. |
Dentro del grupo de animales, a los
que pertenece el conocido ciempiés, existe un único animal de verdadero
interés desde el punto de vista toxicológico: la escolopendra.

La escolopendra es un animal plano,
alargado y dotado de múltiples patas a semejanza del ciempiés. En su
extremo caudal posee dos especies de uñas o pinzas con las que inocula
el veneno.
En España abundan en lugares oscuros,
abrigados y pedregosos.
Puede tener gran actividad nocturna,
descansando durante el día debajo de alguna piedra, en huecos rocosos o
en zonas oscuras.
Su picadura, realizada como hemos
dicho a través de las pinzas situadas en la parte final del cuerpo,
provoca un gran dolor, enrojecimiento y edema de la zona de la
inoculación del veneno. En ocasiones puede provocar la aparición de
pequeñas vesículas cutáneas. Excepcionalmente provocaría síntomas
generales, que en todo caso serían parecidos a los que produciría un
pequeño escorpión.
Ante la picadura de una escolopendra
se debe inmovilizar la zona afectada y aplicar compresas frías sobre la
misma. Puede utilizarse una pomada que contenga corticoides y
antihistamínicos, así como analgésicos para calmar el dolor, tanto por
vía tópica como por vía oral. Si los síntomas persistiesen, sería
necesario acudir al médico para que éste administrase un tratamiento por
vía general.
|
a) Evite el contacto. |
|
b) No meta la mano o el pie en
huecos entre las rocas o debajo de piedras sin asegurarse
previamente de que no hay ningún animal. |
|
c) Si nota uno sobre sus ropas,
apártelo con un periódico enrollado u otro objeto, nunca con la
mano. |
|
d) Durante la noche protéjase con
un mosquitero si duerme en lugares donde abunden estos animales. |
|
e) No ande descalzo por la noche
por el campo o jardín. |
En este apartado solamente se
contemplan, entre otros, por mas comunes en nuestras costas, los
siguientes:
- Medusa
- Araña de mar
- Raya
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Medusa |
Rayas |
La medusa es un animal perteneciente
al orden de los celentéreos. La más frecuente implicada en las picaduras
pertenece al género Physalia. Contiene en su ectodermo unas células
urticantes, las cuales poseen un conjunto de pequeñas cápsulas
piriformes (llamadas nemotoristos), en cuyo interior existe un líquido
tóxico.
Las medusas pueden llegar flotando
hasta las mismas playas, y la picadura suele producirse tras el contacto
con el animal, bien de forma accidental, bien al intentar cogerlo de
forma voluntaria.
La picadura produce una gran
sensación de dolor y picor (prurito), seguida de una inflamación de la
zona afectada, con enrojecimiento e hinchazón del lugar en el que se
produjo. Posteriormente pueden aparecer vesículas similares a las
producidas por una quemadura. La distribución del veneno por todo el
organismo puede conducir a una sensación de opresión torácica, calambres
musculares e incluso dificultad respiratoria. Aparece con cierta
frecuencia un cuadro con angustia, agitación, pérdida de apetito,
conjuntivitis y en ocasiones dolor de cabeza.
De manera más rara y en personas
especialmente sensibles a estas picaduras, como lactantes, ancianos o
pacientes con graves enfermedades generales, la sintomatología pudiera
ser de mayor gravedad, y cursar con una depresión importante del sistema
nervioso central, convulsiones y algún otro síntoma de importancia.
Cuando se produzca la picadura del
animal, se inmovilizará la zona afectada, aplicando además compresas
calientes. Se administrará una pomada antiinflamatoria que contenga
corticoides y antihistamínicos. Pueden ser útiles los analgésicos, que
aunque mitigan el dolor, no mejoran el cuadro clínico. Deberá acudirse
con rapidez al centro médico más próximo para que evalúen la gravedad de
la sintomatología.
|
a) Deberá vigilarse la aparición de
este tipo de animales en playas o lugares donde habitualmente se
realicen inmersiones o simples baños. |
|
b) Nunca deberá tocarse ni cogerse
con las manos uno de estos animales si no se llevan los guantes
protectores adecuados. |
|
c) Limítase a observarlo desde
lejos, puede resultar un animal curioso, pero hay que recordar
que su picadura puede ser peligrosa. |
La araña de mar o dragón marino es un
pez conocido como tóxico desde la antigüedad. Hay varias especies del
mismo, pero quizás las más importantes de la familia sea la Tranchinus
draco y la Tranchinus vipera. Posee glándulas cutáneas venenosas cuyas
secreciones son transmitidas por espinas de 10 a 30 mm. de longitud,
situadas en las aletas dorsales y en las operculares.
El hábitat de este pez suele ser
rocoso, encontrándose con frecuencia en pozas y balsas de agua marina
situadas entre las rocas o en acantilados. Sin embargo, también puede
encontrarse en mar abierto y con alguna frecuencia se han producido
picaduras al ser pisado por encontrarse enterrado en la arena.
Su picadura da lugar a un cuadro
local con un dolor fortísimo, prurito y necrosis local de la piel en la
zona de la picadura. Existe siempre el grave peligro de una
sobreinfección de la herida que complique el cuadro clínico, porque
además de la necrosis local las picaduras pueden ser algo anfractuosas y
relativamente profundas. Los síntomas generales se caracterizan por
dolor en el miembro o zona afectados, cierta sensación de opresión o
dificultad respiratoria y cianosis (color azulado de la piel). Rara vez
pueden aparecer trastornos del ritmo cardíaco, vértigos o depresión del
sistema nervioso central.
Una vez que se haya producido la
picadura, se inmovilizará el miembro afectado, y se aplicará sobre la
zona de la picadura compresas de agua caliente o se sumergirá el miembro
en agua caliente tanto como pueda resistirse. La toxina puede destruirse
por la acción del calor. Se aplicará asimismo un antiséptico tópico.
Como medidas de urgencia, se recomienda la administración de profilaxis
antitetánico, analgésicos para calmar el dolor y antiinflamatorios. Bajo
control médico, puede requerirse tratamiento general dependiente de la
sintomatología presentada.
|
a) Es de tener en cuenta el cuidado
pertinente que es necesario tomar. |
|
b) No toque nunca este pez ni
intente atraparlo. |
|
c) Si lo ha pescado, manipúlelo con
sumo cuidado, evitando tocar las espinas, pues aún después de
muerto puede resultar peligroso. |
|
d) No ande descalzo entre las rocas
situadas a la orilla del mar o en la playa. |
Las rayas pertenecen al género de los
seláceos. Son animales planos y con una larga cola, que posee un aguijón
por el cual inocula el veneno.
Suele vivir en zonas arenosas y es
frecuente que permanezca inmóvil sobre el fondo, produciéndose la
picadura al ser pisada por el ser humano. También es una buena nadadora,
aunque en esta ocasión puede ser excepcionales las picaduras.
La penetración en la piel del aguijón
produce un intenso dolor local, inflamación, decoloración de los tejidos
circundantes y en ocasiones edema hemorrágico en la zona de la picadura.
En determinadas circunstancias puede seguirse de la formación de una
escara que al desprenderse produce una pérdida de los tejidos afectados,
linfagitis y adenopatías próximas a la zona de la picadura. La
sintomatología general suele consistir en náuseas, vómitos, dolor
abdominal, vértigo, cefalea, debilidad, calambres musculares, sudoración
y caída de la presión arterial. Puede ser frecuente la infección de la
herida.
Limpiar cuidadosamente la herida,
utilizando un antiséptico local y retirando la púa si es que está quedó
clavada. Sumergir la zona de la picadura en agua caliente durante 30 a
60 minutos. De urgencia puede instaurarse un tratamiento con
analgésicos, antiinflamatorios y profilaxis antitetánica. Suele ser de
gran utilidad la aplicación de antibióticos tópicos sobre la zona de la
picadura. En ocasiones requiere un desbridamiento quirúrgico de la
herida y cierre de la misma.
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a) En el caso de descubrirse uno de
estos animales, aléjese del lugar. |
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b) No manipule sin necesidad el
pez, ni aun después de muerto. |
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c) Si hace submarinismo, no
considere inofensivos a estos animales y no los excite sin
necesidad. |
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Cuadro resumen de síntomas y
conducta a seguir |
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Síntomas |
Conducta a seguir |
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Avejas y avispas |
- Enrojecimiento
- Edema
- Dolor
-Sensación de quemazón |
- Retirar el agujón
- Antihistamínicos
- Corticoides
- Paños fríos sobre la zona |
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Medusas |
- Dolor intenso
- Inflamación local
- Opresión torácica
- Espasmos musculares
- Dolor de cabeza y vómitos |
- Antihistamínicos
- Corticoides
- Trasladar a centro sanitario |
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Araña de mar |
- Dolor
- Destrucción del tejido superficial
- Alteración cardiaca
- Alteración respiratoria
- Convulsiones |
- Calentar la zona afectada
- Antihistamínicos
- Corticoides
- Trasladar a centro sanitario |
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Serpientes |
- Síncopa inicial
- Tumefacción
- Dolor intenso
- Náuseas, vómitos
- Fiebre
- Insuficiencia respiratoria
- Colapso |
- Aplicación de un torniquete por
encima de la mordedura (aflojar 90º cada 15')
- Inyectar antiveneno específico
- Trasladar a centro sanitario |
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Arañas |
- Dolor y edema
- Ulceración
- Dolores musculares
- Espasmos viscerales
- Hipersecreción salival
- Pérdida de conciencia
- Colapso |
- Aplicar paños húmedos estériles
- Antihistamínicos y corticoides
- Trasladar a centro sanitario |
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Escorpiones |
- Dolor vivo
- Enrojecimiento
- Edema
- Temblores
- Vértigo
- Alteraciones respiratorias
- Aumento o disminución de la temperatura |
- Torniquete por encima de la
zona.
- Paños fríos estériles
- Trasladar a centro sanitario |
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