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Semiótica - Semiología / Semiotics - Semiology
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Resumen: Desbrozar el problema Cuando se interroga un conjunto heterogéneo de teorizaciones
para dar cuenta de la noción de simulacro referida a una semiótica
de la imagen, parecen enunciables al menos tres campos de observación,
los que resultan no de la negación de su diversidad sino del
reconocimiento de sus perspectivas disciplinares y matrices teóricas
desde donde construyen y analizan el objeto en cuestión. El simulacro aparece como una categoría a construir desde la
perspectiva de la semio-pragmática. Este es el aporte de Bettetini
(1), inscrito fuertemente en la tradición hjemsleviana reformulada
por Greimas-Courtés, con el aporte pragmático que ambos semióticos
incorporaron en relación con el análisis de la enunciación, en
especial de las estrategias de manipulación y el contrato
veridictorio. Esta aproximación aparece sesgada por el pensamiento
ternario de Peirce, de donde extrae el tipo de inferencia que es la
abducción para vincularla lógicamente a la simulación como
construcción cognitiva. Varias inquietudes, y no aleatorias, surgen
de su lectura: por ejemplo, la postulación de un "referente
verdaderamente existente" que marca una contradicción con la
conceptualización de referente en Greimas-Courtés, para quienes se
trata en todos los casos de un proceso de construcción: la
referencialización, proseguida teórica y metodológicamente por
sus discípulos en los ochenta (2). El segundo campo en su conjunto puede considerarse como cruzado
por acercamientos implícita o explícitamente más o menos fieles
al desclausuramiento foucaultiano, en los que la imagen se piensa
con relación a los dispositivos de poder y a la emergencia de una
nueva configuración histórica.
Mucho menos "aggiornada" en su objeto-lenguaje, la
fotografía -la perspectiva semiótico-crítica de Marc Angenot-
construye la noción de simulacro para validar la tesis rectora de
Critique de la Raison Sémiotique (6), según la cual una semiótica
de la imagen es epistemológicamente inexistente. |
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El proyecto crítico de Angenot: alcances y limitaciones El objetivo de Angenot es mostrar un deber hacer: negar el modelo
lingüístico del signo estructural-funcionalista, de tradición
saussureana, para pensar el posible lugar epistemológico de una
disciplina semiótica específica: la de la imagen. El recorrido crítico
por el dominio aludido es concomitante a la puesta en consideración
de un cuadro teórico general "radicalmente extraño" a la
matriz lingüística. A pesar de su crítica a Kristeva, con relación a la máxima extensión acordada por ésta al dominio de incumbencia de la semiótica -fronteras que el Curso de Lingüística General de Saussure había delegado como delimitación por hacer-, Angenot re-edita el proyecto hegemónico de una semiótica crítica y crítica de las semióticas, postulada y bautizada como gnoseología social. En este marco, la foto -una foto de pin-up- vale como documento y no como monumento. La operación crítica, lo hemos dicho ya, se espacializa en el
territorio de dominio y de fidelidad al "pseudo-Saussure"
del Curso..., en el que tiene lugar el movimiento de debates y
migraciones de ideas "ítalo-francófono", cuyo eje geográfico-epistemológico
es París-Génova-Bolonia-Urbino hacia Bruselas, Lieja y Montreal.
Este dominio feudal está densamente poblado: Acá, Prieto, Jakobson,
Mounin, Hjemslev, Greimas, Barthes, Eco, Lindekens, ... Las tesis de Angenot "... Es necesario concluir que no hay nada que se pueda instituir, sin impostura, como "semiología icónica", pues esta disciplina estaría desprovista de objeto propio" (pág. 14). Esta es la última de las diez tesis enunciadas como tales por
Angenot, a la cual se llega por un riguroso encadenamiento. "Hemos retenido sin embargo de la lingüística estructural la manera en que ella concibe la pertinencia, es decir, su gnoseología (...)" (pág. 85). Aquí cabe preguntarse si no es demasiado grande la deuda con un dominio de teorización que se propone disolver, sobre todo siendo el gnoseológico su núcleo teórico; aunque radicalizado: las operaciones diferenciales del conocimiento son necesariamente previas a las operaciones significantes (semióticas) y están determinadas por un punto de vista inseparable de una praxis. Para expulsar al icono La tradición de Peirce a Morris, introduce la noción de icono en concomitancia con al relación de semenjanza o analogía con el objeto, la que con Morris se vuelve empirista y con el estructuralismo, incoherente, ya que para Angenot sólo a costa de una incoherencia teórica se pudo hacer ingresar el objeto "imaginario o ficticio" en el icono peirceano. Se pueden sisntetizar al menos tres modos de entender la analogía fundante del icono que le permiten a Angenot mostrar su improcedencia semiótica: la analogía "natural" del Barthes de 1961 y 1964 (el mensaje sin código, "la copia", o mensaje icónico de denotación) (12); la analogía "construida" convencional y codificada, de Eco en "Semiología de los mensajes visuales" (13) y la analogía como especificidad icónica del plano de la expresión, de impronta hjemsleviana en Lindekens (Cf. págs. 34 a 36). Desde un punto de vista semiótico, semejanza y significación
deben distinguirse porque la semejanza no es de orden semiótico. Y
aquí Angenot introduce la noción de simulacro. La foto -el
simulacro- es un objeto segundo que, por una relación mecánica,
reproduce un objeto primero -el modelo, fragmento del mundo-, el
cual se define por una serie de rasgos axiomáticos que conciernen a
su función utilitaria y por una serie de rasgos contingentes,
forma, dimensión, colores, que le confieren identidad. El simulacro
presenta una diferencia gradual con relación al objeto primero, del
cual preserva rasgos de identificación sin presentar todos los
rasgos axiomáticos de utilidad. Si la conservación fuera total, el
simulacro se disolvería en el modelo. "Hay un conocimiento del mundo en cuanto a un sujeto (...) Hay muchas maneras de conocer el mundo sin que haya sin embargo tantas maneras de conocer el mundo cuantos sujetos empíricos hay. Estos múltiples sujetos/no sujetos que producen la predicación (que diferencian el mundo constituyéndolo en multiplicidad diferencial para reconectar estos objetos diferentes en una totalidad que es una "visión del mundo"), los llamo ideológicos" (pág. 80). El simulacro es un fragmento de la manera en que un sujeto ideológico
conoce el mundo que simula representar un fragmento del mundo como
"previo" a las operaciones cognitivas diferenciales. Lo
semiótico en la foto es la indicación notificante de que en ella
hay significación, en tanto objeto segundo, y aquí Angenot, a su
pesar, contamina el orden de lo semiótico con el estatuto del
soporte material que es del orden de la simulación (el carácter de
imagen fija, que se da a un continuum de observación y es
reproductible). La foto es "el simulacro material y
transmisible de un segmento de predicación, el simulacro de una
ideología" (pág. 80). La analogía es gnoseológica Ahora bien, no obstante la diferencia de naturaleza entre el
modelo y el simulacro, semióticamente, esta diferencia no oculta
que la analogía es la relación necesaria que se establece entre el
simulacro y las construcciones gnoseológicas. Constituyendo una
categoría epistémica, la foto, el cine, etc., no se pueden
considerar como fenómenos cognitivos específicos respecto de
otros, sino que entre ellos existe una diferencia de grado y no de
naturaleza. No es posible entonces postular la existencia de una
semiótica de la imagen puesto que carece de objeto específico: éste
se confunde con la gnoseología. Ahora bien, ¿cuál es la unidad mínima de esta análisis
atendiendo a un efecto global? Los ideologemas, que no sólo valen
como tales unidades elementales, sino que permiten dar cuenta de las
operaciones de redoblamiento (y no de connotación) que se difuminan
en distintas zonas del simulacro. "(...) las convenciones culturales de la representación plástica (...) se limitan a connotar (redoblar) la manera en que el mundo es conocido sin poseer significación inmanente" (pág. 126). "Las convenciones plásticas no nos parece que puedan ser tratadas aisladamente de lo que ellas señalan. Las convenciones¿ significantes primarias no se inscriben como semejanzas con un objeto¿, sino como proyección de predicaciones ideológicas que permiten conocer el mundo bajo un punto de vista dado" (pág. 127) (16). Pero no sólo el icono es expulsado, la noción de índice -tal
como Angenot la encuentra desarrollada en Prieto (Cap. II)-, ligada
a la "relación natural" entre indicante/indicado, no
puede sostenerse, puesto que en el mundo empírico no existe relación
entre "clases" de fenómenos; desde el punto de vista
gnoseológico hay una relación construida por el sujeto cognoscente
en la operación misma de conocimiento. El estatuto de la noción nuclear de ideología, en el marco de
reflexión teórica sobre la fotografía, en Angenot parece
concernir a una pregnancia: pre-existe a la semiosis, produce (y se
reproduce en) los simulacros-productos y circula en sus
configuraciones, construyendo sujetos discursivos, enunciativos y
consumidores-destinatarios en la totalidad del discurso social, de
las producciones simbólicas sincrónicas. Sin dudas, en esta apertura ¿imperialista? de la semiótica crítica
identificada con la gnoseología social, es el campo mismo de las
ciencias el que queda bajo su dominio, tal como lo anunciaba
Kristeva aunque desde la impronta althusseriana. El ejercicio crítico
somete especialmente al dominio de "las semióticas"
acusadas por el desconocimiento de su propia ideología, ya sea por
el fetichismo del objeto de indagación, ya sea por el fetichismo de
las unidades teóricas construidas. "De Mc Luhan a Baudrillard, del optimismo tecnológico al crepuscularismo anaxiológico, la sociedad posmoderna es concebida por todas partes como sociedad de simulacros (...) Porque es necesario pensar históricamente el mundo de los simulacros; ya es hora de salir de los esquemas de comunicación, de los códigos de lenguaje, de terminar de concebir una semiótica de la imagen fija o del cine como un avatar de la lingüística general. Sin embargo, no hemos situado el debate más allá de una crítica elemental de ciertos prejuicios semio-lingüísticos y de una contraposición general. Todo el resto será para otra vez " (pág. 12) (La cursiva es nuestra). Quizás esta elección no sea ingenua, ya que le exime de dar cuenta de los complejos fenónemos que introducen los nuevos tipos de imágenes, según vimos en nuestras páginas iniciales. A nuestro juicio, la necesidad de salir del modelo comunicativo del signo que prescribe Angenot en el plano teórico, exige en la actualidad una reflexión que parta de dominios en que la imagen problematice la representación y la referencia, si no quiere expulsar de su gnoseología lo que hoy conmueve los procesos de producción, almacenamiento y circulación de conocimientos y el sujeto de estos procesos. Es probable que desconozcamos que esa promesa "para otra vez" ya se ha cumplido, y nuestras observaciones se volverían así impertinentes. SUMMARY: As an introduction, three fields of observation in which
the theory of the notion of simulacrum is central for the semiotic
image. The development of this work takes as a source for the
critical reading La Critique de la raison sémiotique by Marc
Angenot. This choice is based in the importance of the main thesis
of this contribution. According to that thesis a semiotic of the
image is epistemological inexistent. In order to validate his work
Angenot constructs around "the photography" the notion of
simulacrum as the reproduction of the way in which an ideological
subject knows the world. PALABRAS CLAVE: Analogía - Gnoseología social - Icono - Ideologema - Ideología - Imagen - Semiótica - Simulacro - Simulación BIBLIOGRAFÍA ANGENOT, Marc. Critique de la Raison Sémiotique, Fragment avec pin-up. Montreal. Les presses de liUniversité de Montréal. 133 págs. 1985. ANGENOT, Marc. 1889. Un Åtat du discours social. Le Préambule. Québec. 1989. BARTHES, Roland. "Retórica de la imagen" en La semiología. Comunicaciones. Buenos Aires. 1982. BAUDRILLARD, Jean. El sistema de los objetos. Siglo XXI. México. 1969. BAUDRILLARD, Jean. Cultura y Simulacro. Kairós. 193 págs. Barcelona. 1987. BAUDRILLARD, Jean. "El éxtasis de la comunicación" en BAUDRILLARD et alt. La postmodernidad. Kairós. Págs. 187-197. Barcelona. 1986. BAUDRILLARD, Jean. "Videosfera y Sujeto Fractal" en VVAA: Videoculturas de fin de siglo. Cátedra. Madrid. 1990. BERTRAND, Denis. LiEspace et le Sens. Germinal, diEmile Zola. Editions Hadis-Benjamin. Collection Actes Semiotiques. 213 págs. 1986. BETTETINI, Gianfranco. "Por un establecimiento semio-pragmático del concepto de simulación¿" en VVAA: Videoculturas de fin de siglo. Págs. 67-96. Cátedra. Madrid. 1990. BOURDIEU, Pierre. Le sens practique. Miuit. París. 1980. BOURDIEU, Pierre et alt. Un art moyen. Essai sur les usages sociaux de la photographie. Miuit. París. 1965. ECO, Umberto. "Semiología de los mensajes visuales" en Análisis de las imágenes. Comunicaciones. Págs. 23-80. Buenos Aires. 1982. GOFFMAN, E. Los momentos y sus hombres. Paidós. Barcelona. 1991. KRISTEVA, Julia. Semiótica. Fundamentos. Madrid. 1978. KRISTEVA, Julia. El lenguaje, ese desconocido. Fundamentos. Madrid. 1988. SCHAEFFER, Jean-Marie. La imagen precaria. Del dispositivo fotográfico. Cátedra. 164 págs. Madrid. 1990. VIRILIO, Paul. "El último vehículo" en VVAA: Videoculturas de fin de siglo. Págs. 37-46. Cátedra. Madrid. 1990. (1) Nos referimos a Gianfranco Bettetini: "Por un establecimiento semio-pragmático del concepto de simulación" en VVAA: Videoculturas de fin de siglo, Madrid, Cátedra, 1990, págs. 67 a 96. (2) Sobre este punto, remitimos a Denis Bertrand: LiEspace et le Sens, Germinal, diEmile Zola. Editions Hadis-Benjamin, 1986. Collection Actes Semiotiques, 213 págs. Cf. I Parte: "De lo figurativo a lo abstracto. Figuratividad, iconicidad, referente" (págs. 29-40). Traducción de Mirta Antonelli para la Cátedra de Semiótica Lit. I, Universidad Nacional de Córdoba. CONICOR. 1990. (3) Los trabajos citados de Baudrillard corresponden a las siguientes ediciones: Baudrillard (Jean): El sistema de los objetos, Siglo XXI, México, 1969; Cultura y Simulacro, Barcelona, Kairós, 1987, 193 págs.; y los artículos: "El éxtasis de la comunicación" en Baudrillard et alt. La Postmodernidad, Barcelona, Kairós, 1986, 187-197; y "Videosfera y Sujeto Fractal" en VVAA: Videoculturas de fin de siglo, ed. cit., págs. 27 a 45. (4) El entrecomillado corresponde a uno de los subtítulos del artículo de Renaud: "Comprender la imagen hoy. Nuevas imágenes, nuevo régimen de lo visible, nuevo imaginario" en VVAA: Videoculturas de fin de siglo, ed. cit., págs. 11 a 76. (5) Aquí hacemos referencia sólo a "El último vehículo", de Paul Virilio, en VVAA, op. cit., págs. 37 a 46. (6) El texto de Angenot en que basamos el presente trabajo es Critique de la Raison Sémiotique, Fragment avec pin-up, Montreal, Les presses de liUniversité de Montréal, 1985, 133 págs. Todas las referencias, citas o remisiones corresponden a esta edición. (7) Cf. Kristeva (Julia): Semiótica y El lenguaje, ese desconocido, Madrid, Fundamentos, 1988, 372 págs. (8) Se trata de 1889. Un Åtat du discours social, Le Préambule, Québec, 1989. Advertimos que nuestras referencias se limitan al capítulo I: "Le discours social: Problématique diensemble", págs. 13 a 39. Traducción de Alejandro Gay y Gabriela Weller para la Maestría en Sociosemiótica, CEA, UNC. Revisión a cargo de la Dra. María Teresa Dalmasso. (9) Cf. Jean-Marie Shaeffer: La imagen precaria. Del dispositivo fotográfico, Madrid, Cátedra, 1990, 164 págs. (10) Angenot se refiere al trabajo de Goffman, "Gender advertisments", que aparece traducido como "La ritualización de la femeneidad" en Los momentos y sus hombres, Paidós, Barcelona, 1991, págs. 135 a 168. (11) Estos dos textos de Bourdieu aparecen en la bibliografía citada por Angenot: Bourdieu (Pierre), Le sens practique, París, Minuit, 1980 y Bourdieu (Pierre) et alt., Un art moyen. Essai sur les usages sociaux de la photographie, París, Minuit, 1965. (12) Cf. Barthes (Roland): "Retórica de la imagen" en La semiología, Buenos Aires, Comunicaciones, 1982. Allí retoma su artículo de 1961, "Elementos de semiología". (13) Cf. Eco (Umberto): "Semiología de los mensajes visuales" en Análisis de las imágenes, Buenos Aires, Comunicaciones, 1982, págs. 23 a 80. (14) Remitimos a la obra ya citada de Schaeffer. (15) Cf. especialmente el Capítulo I, "El Arché de la fotografía", op. cit., págs. 11 a 14. (16) Esta cita corresponde al Capítulo VI, donde Angenot critica la "crítica del iconismo" que hace Umberto Eco. (17) Cf. Capítulo I, "Le discours social: problématique diensemble", op. cit., del texto de Angenot (*) Profesora y Licenciada en Letras Modernas. Egresada de la Universidad Nacional de Córdoba. Premio Universidad 1980. Egresada de la Maestría en Sociosemiótica, del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba. Doctorado ante la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba. Profesora de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Universidad Blas Pascal Este trabajo fue presentado en el seminario "La imagen y el sentido", dictado por la Dra. María Teresa Dalmasso - Fuente: Universidad Blas Pascal Córdoba Argentina |
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