Fuente
Creatividad Feminista
Como se sabe a lo largo de la historia han existido mujeres que por su
orientación sexual han permanecido en la invisibilidad, no han sido solo
las mujeres en la totalidad de los casos uno de los sectores mas
discriminados a lo largo de los siglos, las lesbianas como mujeres han
sido doblemente discriminadas y castigadas; lo interesante de todo esto es
que, no por esa especie de ostracismo anti humano, degradante de la
condición del ser han logrado muchas de estas mujeres sobresalir por
diversos medios en el mundo de las letras, la filosofía, las artes, como
la pintura, la música, la fotografía, la medicina, la política e
innumerables sectores de la vida.
Estas mujeres han dejado un invaluable legado a nuestra cultura, y no solo
a la misma, sino que han aportado con su sabiduría, conocimiento y talento
a toda la humanidad. Esas mujeres marcaron un hito en la historia, por su
talento y no necesariamente por ser lesbianas.
La historia da cuenta de estas mujeres. En el mismo Código de Hammurabi
aparece la caracterización de salzikrum, como una especie de mujer hombre,
con diferentes derechos de herencia respecto a otras mujeres, eran mujeres
que probablemente estaban destinadas a un rol de sacerdotisas, podían
tener una o varias esposas, así como la posibilidad de adoptar hijos.
El lesbianismo ha sufrido a lo largo de la historia tratos diferentes,
respecto a las épocas, ha habido lugares donde era completamente admitido
como ciertas regiones de Albania y la ahora ex Yugoslavia, en épocas
pretéritas.
En ciertas regiones de Italia, y particularmente en lugares muy apartados
de la "civilización" las relaciones homosexuales eran consideradas moneda
corriente, rescatadas estas historias, gracias a la transmisión oral,
cuentos, proverbios, fábulas y canciones, son ejemplos también de la
existencia de prácticas lésbicas en comunidades aisladas.
La existencia de relaciones amorosas entre mujeres era práctica normal en
regiones como Cabiria, zonas donde difícilmente accedía el imperio de la
ley, y esta no era tenida demasiado en cuenta.
En esas zonas montañosas y salvajes, habitaban las "sbraie", mujeres que
no tenían ningún contacto con los hombres.
También según analizan algunos historiadores aparecen dentro de la cultura
china algunos elementos que denotan la existencia de relaciones lesbianas,
Boswell rescata palabras de Ying Shao ( 140206 d.c.) "Cuando dos mujeres
se relacionan entre sí como marido y mujer se denomina esa situación como
dui shi'". Se registra fuera de los casos de la corte también casamientos
grupales de lesbianas. Y "Asociaciones de la Orquídea dorada" que existían
en el sur de China sobrevivieron hasta el siglo XX, las mismas incluían
ceremonias de casamiento e intercambio de presentes entre "esposa" y
"marido". Dichas mujeres podían incluso adoptar niñas, que a su vez podían
heredar de sus adoptantes.
Existe cierta unanimidad entre los historiadores sobre el hecho de que el
primer texto poético en la historia pertenece a una mujer de nombre
Enheduanna, una sacerdotisa sumeria que entonaba exaltados cantos a su
diosa. Judy Grahn señala, o hace una lectura lesbiana de dichos himnos,
cuya existencia se remonta al año 2300 AC. Dicha mujer era una sacerdotisa
y en sus himnos honraba el poder de la diosa Inanna. La presunción
discutible de Grahn surge de las descripciones que hacía sobre Inanna y su
belleza física, junto a narraciones altamente sensuales, refiriéndose a sí
misma además como la "esposa" de Inanna. Y la responsabilidad que le
adjudicaba a Inanna como encargada de los rituales y ceremonias gays.
Avanzando en el tiempo seguimos encontrando cada vez más evidencias de la
existencia de relaciones eróticas entre mujeres; los rituales de
iniciación lésbica en Grecia, las representaciones visuales de posiciones
eróticas tántricas de lesbianas en India según Thadani, y relaciones
lésbicas en los harenes orientales.
Según documentan algunos historiadores, aunque tampoco abunda el material
referencial hubo muchos ejemplos y casos registrados de homosexualidad en
América Latina, si nos referimos a grupos aborígenes, en épocas pre
coloniales ya existían este tipo de prácticas. Entre los pueblos ubicados
en las zonas mas meridionales la práctica era considerada aceptable. Uno
de los registros es del grupo Tupinamba, los hombres homosexuales eran
llamados tibira y las mujeres lesbianas cacoaimbeguira. Un cronista de la
época (año 1587) de nombre Gandavo, describe la conducta de esas
mujeres-macho: "Hay algunas indígenas que no conocen hombre
alguno...abandonan todos las tareas de las mujeres e imitan a los hombres,
siguen sus oficios como si no fuesen mujeres. Llevan los cabellos cortados
de la misma manera que los machos y van a la guerra con sus arcos y
flechas y a la caza, preservando siempre la compañía de los hombres. Y
cada una tiene mujer que la sirve, como quien dice es casada. Y así se
comunican y conversan como marido y mujer."
Por lo que se sabe desde la edad media, hasta los tiempos modernos han
habido diferentes actitudes.
En la Edad Media era bastante difícil aceptar que las mujeres podían
sentirse atraídas hacia otras mujeres, en una sociedad esencialmente
falocéntrica como lo era la del medioevo. Eran conocidos los casos de
juicios y castigos con la hoguera de homosexuales masculinos, pero las
lesbianas prácticamente no "existían", no para la ley, ni para la
medicina, ni para la opinión publica.
En España aparentemente solo se conocen cuatro casos, poco se sabe del
resto de Europa, naciones como Italia, Francia, Suiza, Alemania o los
Países Bajos.
Esta obliteración histórica adquiere relevancia tanto cuando si existían
relaciones amorosas entre mujeres en la práctica.
Lo cierto es que sí aparecen referencias cristianas al hecho, encontramos
muchas, entre ellas a San Ambrosio en el siglo IV declaraba:"Esto es
testimonio de que estando Dios enojado con la raza humana por causa de su
idolatría pudo ver que las mujeres deseaban a otras mujeres para practicar
una lujuria no santa. "
Y en el mismo siglo San Crisóstomo agregaba "nada más digno de vergüenza
que las mujeres tengan este tipo de contacto puesto que deberían ser mas
modestas que los hombres."
Siglos más tarde encontramos sentencias como la de San Anselmo en su
Epístola a los Romanos 1:26: "Se ve a las mujeres atentar contra la
naturaleza al cometer actos vergonzosos con otras mujeres."
Y Pedro Abelardo se pronuncia especificando que es contra la naturaleza:
"es contra natura, Dios creó los genitales femeninos para uso de los
hombres, y viceversa, y no para que las mujeres pudiesen cohabitar con
otras mujeres."
Debido a que las relaciones entre féminas las leyes Divinas y las
naturales, varios manuales penitenciarios las incluyen dentro de aquellas
actividades dignas de castigo.
Aparece también Santo Tomás, con su influyente Suma Teológica, sosteniendo
que existen cuatro categorías de vicios contra la naturaleza y enumera, la
masturbación, el coito con los animales, coito en una posición no natural,
y cópula con el sexo indebido, macho con macho, hembra con hembra.
Con posterioridad muchos teólogos seguirán la línea trazada por Santo
Tomás citándolo en sus obras como es el caso de Silvestre Prierias y Jean
Gerson, rector de la Universidad de Paris en el siglo XV.
Del mismo modo el Arzobispo de la ciudad de Florencia San Antonio
(1363-1451) clasificó la sexualidad lésbica como la octava de nueve
categorías del pecado de lujuria.
En el siglo XVI el penalista Carlos Borromeo especifica: "Si una mujer
fornica con otra mujer, le corresponderá dos años de penitenciaria."
El conocimiento de la existencia de este tipo de relaciones por parte de
jefes de la clerecía condujo a la realización de esfuerzos para frenar
esta situación dentro de las comunidades religiosas.
En los Concilios de París (1212) y Ruan (1214), se establece la
prohibición de dormir juntas a las hermanas, con orden de mantener una luz
encendida en la puerta de los dormitorios durante toda la noche.
A partir del siglo XIII, comenzaron a ser frecuente dentro de las reglas
monásticas determinadas ordenes, como la de pedir la abstención de las
monjas de visitar las celdas de otras hermanas, se prohíbe que tranquen
sus puertas, con el fin de poder ser controladas por la abadesa, y evitar
que se traben relaciones de amistad especiales entre las hermanas.
Los motivos eran implícitos, no especificados claramente, pero tal como se
sabe se han encontrado manuscritos medievales donde se corrobora que las
practicas amorosas entre monjas existía.
También en el mundo secular aparecían algunas referencias a la sexualidad
lésbica. Algunos juristas discutían el tema. Muchos de ellos como Cino de
Pistoia interpretaban erróneamente al parecer por ejemplo la Lex
Foedissimam, un edicto imperial romano del año 287 se refería a las
relaciones entre mujeres, según este autor esta ley cuya finalidad real
fue proteger los derechos de las víctimas de violación podía interpretarse
de dos maneras: una, cuando una mujer es obligada a entregarse a un
hombre, y la otra cuando la mujer es obligada a entregarse a otra mujer,
pues según el autor hay mujeres que debido a sus "viles tendencias
perversas" ejercitan su lujuria sobre otras mujeres y las persiguen tal si
fueran hombres.
Esta misma interpretación fue seguida también por Bartolomeo de Saliceto
(1400), cuyas glosas jurídicas fueron utilizadas con gran frecuencia en
los siglos siguientes.
De todos modos a pesar de estos escritos parece haber escasa legislación
al respecto. Aparentemente en las escasas referencias a la sexualidad
lésbica en las leyes seculares, se encuentra una Constitución provisoria
del Santo imperio romano, promulgada por Carlos V en el año 1532.
La mayoría de las leyes civiles contra las relaciones sexuales entre
personas del mismo sexo, incluyendo la ley inglesa de 1533 que hizo que la
sodomía pasiva fuera pasible de pena de muerte no se referían a las
mujeres en forma específica.
En el arte literario tampoco, Dante en su Divina Comedia, donde enumeraba
los infinitos pecados de este mundo, no enumera o relata nada sobre
lesbianas, no creo que fuera porque no pensara en forma demasiado avanzada
par su época que no fuéramos parte de los pecados, sino simplemente las
lesbianas éramos ignoradas.
Bocaccio, célebre por su Decamerón tampoco relata historias sobre mujeres,
en todo caso homosexuales, y en versión no demasiado agradable.
Torcuato Tasso, en Orlando Furioso: Bradamante y Fiordispina. Un amor
imposible o mejor dicho no consumado en el sentido sexual por el hecho de
que la primera le revela a Fiordispina que es mujer.
Otro escrito italiano del siglo XVI intenta un debate: por que no es mejor
que una mujer ame a otra mujer, de esa manera evitaría cualquier riesgo su
castidad.
Mejor dicho para la opinión de ese autor virginidad. Otro interesante
concepto entre lesbianas supongo.
Parece que para muchos pensadores las lesbianas son vírgenes. Hablo de lo
que deduzco de escritos antiguos. Esto es otro tema, también
Supongo que a muchos les interesaba más, esa eterna invariable cuestión
del himen intacto.
Bien, este autor, concluye en sus razonamientos amorosos sobre la
hipótesis de amor entre mujeres, que este tipo de amor, no es preferible
por una cuestión natural, inspira mayor deseo la belleza de un hombre que
la de una mujer.
Parece que un tanto mas dispuesto a admitir ciertas relaciones entre
mujeres aparece Brantome, comentando cierta "moda", traída de Italia por
una mujer, cuyo nombre no quiere citar. Según este autor muchas de estas
mujeres, o la mayoría eran viudas y vírgenes.
Las viudas que no querían quedar embarazadas, y las vírgenes que no
querían perder su "honor virginal".
Y otras aparentemente como una suerte de ejercicio; educación sexual para
tener sexo con hombres.
Algo que se repite también en la literatura. En Fanny Hill un clásico de
la literatura erótica el lesbianismo aparece también, pero siempre hay
algo que falta. Son experiencias. Una especie de escalón, donde al final
aparece un hombre.
Para Brantome como para otros tantos hombres de su tiempo, la atracción
sexual entre mujeres no era algo para tomar en serio, era un "pequeño
ejercicio...para llegar al mayor (amor) con los hombres".
La otra razón para ignorar la sexualidad lésbica, era la convicción sobre
la inferioridad del sexo femenino, y muchas intentaban "imitarlos", como
para obtener supuestamente la superioridad que les era negada
biológicamente.
La penalización de la homosexualidad femenina, también siguiendo con la
idea, era menor en cuanto a tiempo que la masculina, la conducta era
"disculpada", en tanto que no se veía tan mal, el hecho al ser o una
conducta imitativa tendiente a buscar la "superioridad" o bien un "pequeño
ejercicio".
Con el correr del tiempo las penas fueron endureciéndose, la iglesia iba
imponiendo cada vez mas su voluntad y su rigor, y ya para el siglo XVI, se
hablaba de pena de muerte como castigo, para la homosexualidad tanto
masculina como femenina.
Resulta por demás interesante la visión que Marie Jo Bonnet plantea acerca
de la forma de denominar las relaciones amorosas entre mujeres. No siempre
fueron utilizados los términos lesbianas y homosexuales. Safo refiriéndose
a sus relaciones hablaba de "amiga" o "amada". En el renacimiento comienza
a utilizarse la palabra "tríbade". Durante la Edad Media, los amores
femeninos no eran nombrados genéricamente, a pesar de existir.
Se puede decir que es a partir del siglo XVI que comienza a nombrarse a
las lesbianas de algún modo, a través de el término tríbada. El origen del
mismo proviene del latín, y su significado es "frotar, frotarse". En sí
las lesbianas eran designadas a través de una técnica sexual que no tenía
nada que ver con la sexualidad fálica heterosexual, considerada como la
verdadera técnica sexual. Una especie de simulacro sexual.
Brantome en su Vida de las damas galantes, hace alusión a estas mujeres
"que hacen el amor entre ellas", mujeres que se encuentran en estratos tan
alejados unos del otro como lo son la aristocracia y la clase baja
campesina. Sobre este ultimo estrato, se sabe que muchas mujeres se
"casaban", entre ellas, sobre el particular Montaigne anotó que en uno de
sus viajes a Italia conoció casos de mujeres que fueron arrestadas debido
al hecho de vestirse como hombres y vivir sendas vidas. Relata el caso
particular de una de esas muchachas llamada Maria, esta mujer que ganaba
para su propio sustento, encontró y enamoró a otra mujer a la cual
desposó, vestida de hombre. Al ser denunciada, fue arrestada, juzgada y
luego condenada a la horca. Con su compañera no aconteció lo mismo,
carecía de importancia porque tenía el rol de mujer. No transgredía. Que
hubiera consentido al matrimonio con conocimiento de causa no ameritaba
ninguna condena.
Ya para el siglo XVI, encontramos voces femeninas como la de Louise Labé y
su amiga Clémence de Bourges; y entre la poesía encontramos un largo poema
de Pontus de Tyard denominado Elegía de una dama enamorada de otra dama.
La sexualidad lésbica es vista durante largo tiempo y eso se refleja en la
literatura como una sexualidad de segunda categoría recordemos el texto de
Beranger Les Deux soeurs, ese soneto ataca en forma irónica el silencio y
la hipocresía de la iglesia frente a la sexualidad
De todos modos esos versos no escapan del discurso falocrático, con esa
repetición: "mais au fond ce n'est rien, je le sens bien, mais au fond ce
n'est rien".
Swinburne también dedica textos al lesbianismo recordemos Sapphiques, un
elogio a Safo, a los doloroso amores sáficos, a Afrodita.
René Puaux, con sus versos también se une a la constelación de escritores
que tocaron de una u otra forma el lesbianismo.
Para el siglo XVII, con el fenómeno de La Fronda empezamos a encontrar
otros personajes, mujeres combatientes, imagen de "amazonas", pasiones
amorosas entre mujeres, tal es el caso de el movimiento de Las Preciosas.
Madeleine de Scudery aparecerá con los primeros ataques violentos contra
el matrimonio, al que considera una tiranía, lo interesante es ver en sus
obras como heroína, a Safo. Una Safo que revaloriza con todo la concepción
de la amistad femenina.
Con la Fronda se comienza a ver que muchas mujeres comienzan a vivir
juntas, como testimonio histórico además de la presencia del lesbianismo
tenemos nada mas y nada menos que a Madame d´Aiguillon, sobrina del
Cardenal Richelieu, conocida por su pasión por las mujeres, al igual que
Madame du Vigean ambas mujeres debieron rendirse al yugo del matrimonio,
durante el reinado de Luis XIV, encontramos a Madame de Murat que fue
encarcelada por orden del rey, por los cargos de amar mujeres, dilapidar
la fortuna familiar, jugar, y tener una moral disoluta.
Si bien no puede hablarse propiamente de culturas lésbicas, se hallan
entonces sí desde temprano evidencias para algunos autores de la
existencia de "cuasi culturas lésbicas".
En el siglo XVIII, encontramos la presencia de Frances Brudenell, Duquesa
de Newburgh, viuda y bisexual, a quien se le atribuye haber liderado un
círculo social de tríbadas en Dublín, su primer amante fue Lady Allen, y
existieron otros círculos, pequeños grupos de "tríbadas" en el Amsterdan
de las postrimerías del siglo XVIII.
En Francia fundado en el año 1770 por Therese de Fleury descubrimos la
secta lesbiana de Anandrynas. Una disputa interna llevó a su disolución
temprana en el año 1784. Una de sus líderes, según manifiesta L.Senelick
fue una actriz de apellido Raucourt de quien Napoleón fue gran admirador.
Johann Wilhelm von Archenholtz atestigua en su tiempo que en Inglaterra
por el año 1780, existía asi mismo un club de lesbianas: Sociedad
Anandrinica de Londres, una de cuyas presidentes era una famosa actriz, a
quien no nombra pero los historiadores suponen que se trataba de la actriz
bisexual Mary Anne Yates del Drury Lane
Es a partir de los siglos XIX y XX donde la subcultura lesbiana empieza a
cobrar fuerza y a echar sus primeras raíces.
Pero generalmente ha sido combatido y mantenido en el ámbito del silencio.
Muchas relaciones de evidente tenor amoroso entre mujeres se toleraban
justificándose a través de una fachada de "amistad", negándose
implícitamente cualquier otro vínculo amoroso entre dos mujeres que
implicara el amor de pareja y el sexo.
¿Pero como podemos interpretar eso cuando leemos los poemas, las obras, o
el tenor de la correspondencia que mantenían entre si todas esas mujeres?
En Historia de las mujeres de George Duby y Michelle Perrot, hay un
interesante capitulo dedicado a las amistades románticas entre mujeres
relaciono brevemente el tema, en uno de los capítulos cita a Emma Willard
1889 "Los amores misteriosos entre mujeres, son cada vez más numerosos..."
Los llamados "matrimonios bostonianos", eran una especie de institución
aceptada en ciertos círculos sociales.
Mientras, Baudelaire y Gautier se hacían eco de los estudios sobre
prostitución y lesbianismo realizados por Parent y Duchâtelet abiertamente
describían, los ambientes "sórdidos" del París del novecientos, ya
conocemos, los poemas prohibidos de Baudelaire, su Lesbos y Delfina e
Hipólita y Mujeres condenadas.
En su diario íntimo una mujer alemana escribía "Mi encantadora y confiada
mujercita dirige y guía nuestro feliz hogar como una auténtica ama de casa
alemana y yo trabajo como un hombre enérgico y gano lo necesario para
mantenernos."
En tanto los sicólogos trataban de definir estas situaciones Westphal lo
denominaba como "temperamento sexual invertido", intentando describir la
atracción que una paciente sentía por las mujeres que hasta en sus sueños
"voluptuosos" actuaba "como un hombre".
Krraft Ebbing lo denominaba como "anomalía en su apariencia externa".
En tanto Havelock Ellis culpaba a la "emancipación de la mujer por el
aumento de la cantidad de homosexuales. Y Magnus Hirschfeld tildaba a al
homosexual como "tipo sexual intermedio".
Las referencias al término lesbiana eran pocas y casi secundarias
consideradas al lado de términos e investigaciones sobre homosexualidad,
las mismas abocaban en torno a la masculina. Fue a partir de los estudios
de Havelock Ellis y Richard von Krafft-Ebing que términos tales como
homosexual o invertido empezaron a circular y hacerse conocidos. La
creencia común es que las prácticas lesbianas no existían. Los sexólogos y
psicólogos del siglo XIX, intentaron explicar el fenómeno siempre a partir
de la base de la homosexualidad masculina y no como algo diferenciado. Las
lesbianas eran "mujeres invisibles". Y si bien ya no eran consideradas en
el ámbito secular de la sicología como pecadoras, sí eran consideradas
enfermas y referirse a ellas con términos como desviación.
Ejemplos de esa no visualización de las lesbianas que se convertía en
actos activos de negación, eran muchos escritos que eran "censurados" o
"depurados" por parte de familiares de escritoras o poetas. Un caso,
Christina Rossetti, cuando su hermano, publicó a comienzos del siglo XX
una colección de sus poemas, descartó en forma deliberada aquellos que
pudiesen resultar sospechoso o apelativos a cualquier forma de
significación lesbiana: poemas de amor dirigidos a mujeres. Lo mismo
sucedió en su momento con las cartas de Emily Dickinson dirigidas a Sue
Gilbert. En todo caso, sucedía también que los críticos negaban la idea de
lesbianismo como sucedió con el célebre poema de Rossetti Goblin market
lleno de imágenes sensuales y alusiones al trato entre las dos jóvenes. "Did
you miss me?
Come and kiss me.
Never mind my bruises,
Hug me, kiss me, suck my juices
Squeezed from goblin fruits for you,
Goblin pulp and goblin dew.
Eat me, drink me, love me"
En Inglaterra dentro del ámbito legal permanecían ausentes, y no
nombradas. No estaban prohibidas las relaciones entre mujeres, sí existía
la famosa enmienda Labouchere del año 1885, que tanto mal le hizo a Oscar
Wilde en vistas del ya famoso "love that does not dare to speak its name".
Cabe agregar que no existieron leyes en el sentido estricto reales o
parlamentarias prohibiendo la homosexualidad en Inglaterra hasta el año
1533, aunque si referencias doctrinarias a la sodomía. No se juzgaba las
lesbianas directamente por tal hecho entonces, sino por fraude, vagancia y
delitos ambiguos, como los casos de penalización por hacerse pasar por
hombres, e incluso casarse de esa manera. Lo interesante del hecho en el
caso de Inglaterra es que un intento del año 1921 por introducir una
legislación similar y prohibitiva de las relaciones lésbicas, no tuvo
éxito. Dicho éxito se debió a toda es maquinaria discursiva para mantener
su existencia por debajo de lo hablado y lo cotidiano, una vez más como si
el hecho no existiera.
En Francia tampoco hubo leyes condenatorias de la homosexualidad entre los
años 1810 a 1942, con la aparición de Petain y unas Ordenanzas del año
1942 y 1945 (Código Penal).
En otros países como EEUU, la validez literaria de los escritos de algunas
mujeres eran cuestionados basándose en prejuicios tales como la
homosexualidad de la autora. Tal sucedió con Amy Lowell, existen varias
referencias en torno a la descripción de Lowell, Louis Untermeyer la
describe como una "distribución enorme de carne", aludiendo evidentemente
a su físico, antes de entrar y sin razón al análisis de su obra.
También a Radclyffe Hall a finales de la década de los veinte, le tocó el
turno de la censura y el desprecio cuando publicó El pozo de la soledad.
Eso a pesar de su contenido, y su final que en definitiva no dejaba de
complacer a la mente heterosexual, con ese retrato amargo sobre la
existencia lesbiana, y un final no menos halagador. Con esa notoria
sentencia final donde dice: "Give us also the right to our existence!"
En ese contexto de prohibición, silencio, negación, y términos como
inversión se desarrollaron novelas como Mrs Dalloway, El bosque de la
noche, y El pozo de la soledad. Orlando merece también una lectura desde
lo andrógino y la oscilación de lo ambiguo y lo no nombrado con todas sus
vertientes: "a vacillation from one sex to the other takes place, and
often it is only the clothes that keep the male or female likeness, while
underneath the sex is the very opposite of what is above"
Y rescatada del olvido QED del año 1903, una novela autobiográfica de
Gertrude Stein, que se negó a publicar hasta muchísimo después de haberla
escrito, y que retrataba bajo otros nombres una historia que envolvía a
Gertrude Stein en un círculo amoroso en el cual se vio envuelta.
Prosiguiendo, durante el siglo XIX los casos de mujeres trasvestidas
comenzaron a multiplicarse. En la cultura impresa del siglo XIX figuraban
muchas historias de "espadachines femeninos" y "maridos femeninos".
Históricamente encontramos personajes de la vida real como Emma Edwards
que leyó el cuento llamado Fanny Campbell or the female Pirate Captain, y
luego de esa lectura decidió hacer lo mismo, cortarse el cabello y
comenzar a vestirse como hombre. Documenta Duby que lo hizo tan bien que
estuvo a punto de casarse con una bonita chica de Nueva Escocia, y logró
alistarse en el ejército de la Unión durante la guerra civil
norteamericana.
Otra mujer Eliza Odgen, moza de cordel de Shoreditch, actuó y vivió a la
par de sus compañeros masculinos, lo cual significaba fumar, beber, y
"cortejar a toda bonita zagala que se le cruzara en el camino".
En el Times en el año 1835 se escribía sobre Mary Chapman, boxeaba,
practicaba esgrima y mantenía una amante además de su mujer".
A finales de siglo XIX en Francia otra mujer, Jeanne Bonnet, adoptaba
similares actitudes, arrestada varias veces por la policía por vestirse
hombre, luego de visitar con tal atuendo un burdel se enamora de una de
las prostitutas del mismo Blanche Bruneau, a quien convenció de abandonar
la prostitución.
En un libro titulado Historia General sobre crímenes y robos de los
piratas mas famosos, escrito por el capitán Charles Johnson, aparentemente
un seudónimo bajo el cual se escondía Daniel Defoe, publicado en 1724,
aparecen dos figuras femeninas Anne Bonny y Mary Read, mujeres piratas.
Anne Bonny, nacida como Anne Cormac. Lo primero que se conoce sobre ella
data del año 1710, hija de un adinerado y poderoso terrateniente, se educó
en forma un tanto ruda, adquiriendo ademanes varoniles y desprolijos.
A temprana edad comenzó a frecuentar tabernas y antros donde pululaban
bucaneros, y hay historias que sostienen que un pretendiente terminó
hospitalizado luego de que ella rompiera una silla en su cabeza. Según se
sabe en cierta ocasión utilizó su espada para desnudar botón tras otro
para desnudar a un maestro de esgrima.
Su padre la desheredó cuando se fugó con James Bonny en venganza quemó la
plantación y se escapó a las Bahamas una especie de paraíso para piratas
como Barbanegra y el capitán Kidd. Allí se instaló pronto abandonó a su
esposo y se convirtió en la mujer de Chidley Bayard, el hombre mas
poderoso de la isla, con el fin de obtener protección. Pronto abandonó a
este hombre para irse con un pirata John "Calico Jack" Rackham. Luego de
realizar piratería durante un tiempo, decidió acogerse al indulto ofrecido
por el gobierno inglés. Y regresó pacíficamente a Nueva Providencia. Fue
allí donde conoció a Mary Read, alias Mark.
Las amistades románticas, eran moneda corriente en sociedades pasadas,
mujeres como Madame de Staël, Mary Wollstoncraft, George Elliot, Flora
Tristán o Marina Tsvetsaeva, Bettina von Arnim y Carolina de Günderote,
forman una de esas "amistades románticas", en el siglo XIX, von Arnim le
escribía apasionadamente: "Si no existieses que seria el mundo para mi?
Soy una especie de muerta si no me pides que me levante y viva siempre
contigo. Tengo la certeza que mi vida solo tiene sentido cuando me llamas,
y que mi vida terminará si no puede continuar creciendo junto a ti. Sin ti
mi existencia es incierta, si tu amor igual que una planta mi vida no
florecería." Y Gunderode correspondía esa pasión declarando: "Tu eres mi
rayo de sol que me calienta, en tanto que en todo otro lugar sin ti es
helado." Una voluminosa correspondencia documenta esta relación, de
intenso afecto, tanto como apoyo y estímulo intelectual.
Como se sabe, estas dos mujeres a pesar de la profunda relación de amor
que tenían, jamás vivieron juntas.
Muy pocas mujeres, lo hacían en el siglo XIX, la imposibilidad de
independencia económica debido a la falta de oportunidades, en las mujeres
de clase media y alta, se esperaba que estas se casaran o terminaran sus
vidas en un convento. Este ultimo camino fue el que eligió Von Gunderode.
Jamás vivieron juntas, la única manera hubiera sido huir, del modo en que
lo hicieron las ya míticas Señoras de Langollen, Sarah Ponsonby y Eleanor
Butler, que huyeron de Inglaterra provocando la ira de amigos y
familiares.
He leído que tal vez, si las dos mujeres hubieran pertenecido a clases
sociales mas bajas, la otra opción hubiera sido, que una de las dos
adoptara maneras y formas de vestir de hombre, una suerte de disfraz, y
simular un matrimonio, y trabajar en algún oficio manual a fin de
sustentarse, pero era otra opción difícil, y engorrosa.
En Argentina documentadas tenemos varias historias, a comienzos de siglos,
mujeres poetas que intercambiaban ambiguos poemas de amor.
Haciendo un poco más de historia: Safo, ejemplo repetido y clásico,
temprano encontrábamos en sus textos referencias, como un ejemplo A una
amada "Paréceme a mí que es igual a los dioses el mortal que se sienta
frente a ti, y desde tan cerca te oye hablar dulcemente y sonreír de esa
manera tan encantadora. El espectáculo derrite mi corazón dentro del
pecho. Apenas te veo así un instante, me quedo sin voz. Se me traba la
lengua. Un fuego penetrante fluye enseguida por debajo de mi piel. No ven
nada mis ojos y empiezan a zumbarme los oídos. Me cae a raudales el sudor.
Tiembla mi cuerpo entero. Me vuelvo más verde que la hierba. Quedo
desfallecida y es todo mi aspecto el de una muerta..." , o en el temprano
medioevo las cartas de amor entre dos monjas, de índole evidentemente
sensual..."A C. La cual es mas dulce que la miel o el panal B. Te envía
todo el amor que el amor puede enviar al amor, oh tú mi única mi ser
especial! ..." y la respuesta "...no ceso de sufrir, noche y día/ como
alguien que ha perdido sus pies y sus brazos/ sin ti no hay nada
placentero o agradable/ se parece al barro bajo los pies/ en lugar de
regocijarme lloro/ mi alma nunca esta feliz/ cuando recuerdo los besos que
me diste/ la manera en que refrescaste mis pechos con tus dulces palabras/
desearía morir puesto que no puedo estar contigo"... o bien personajes
históricos como, la reina Cristina de Suecia, que renunció a su trono con
tal de no casarse con un hombre, Muchos creen que Cristina se había
enamorado violentamente de Ebba Sparre, era una belleza deslumbrante y
pertenecía a la nobleza menor. Nunca fue la reina tan feliz como cuando se
iba de picnic con su amiga, pero el idilio acabó cuando Ebba fue casada
contra su voluntad con un hombre muy celoso que nunca le permitió reanudar
sus paseos con Cristina, esta reina inspiró la película homónima
protagonizada por Greta Garbo, otro icono lésbico, María Antonieta de
Habsburgo, esposa del rey francés Luis XVI, no solo tuvo amantes varones
sino que también devaneó con algunas jóvenes nobles de su corte. Tras
verla decapitada en medio de la revolución francesa, su más reciente
amante llamada Janelle se suicidó.
Poetas como Aphra Behn, Wu Tsao, Louise Labbé, Sor Juana Inés de la Cruz,
en el siglo, hablar de todas las poetas, que han sido lesbianas y a la vez
han cantado al amor entre mujeres, pintoras lesbianas como Marie Laurencin,(
"¿Por qué debería pintar peces muertos, cebollas y jarras de cerveza?, las
mujeres son mucho mas hermosas") Romaine Books, Mary Casatt, la escritora
francesa Colette, la pintora Georgia O´Keefe, la pintora Frida Kahlo, y
muchas más, fotógrafas y poetas del siglo veinte. Rosa Bonheur y Louise
Breslau, aristócratas como Élisabeth de Gramont Edmond de Polignac,
princesa mecenas musical, la bailarina americana Loïe Fuller. Poetas como
Adrienne Rich, una mujer particularmente maravillosa, con una vena poética
realmente admirable así como su perfil de ensayista en defensa de la
condición de la mujer y de las lesbianas, en sus Twenty one love poems se
evidencia el tema del lesbianismo. Carson Mc Cullers, norteamericana
escritora de los célebres Reflejos de un ojo dorado, y el Corazón es un
cazador solitario.
Sor Juana Inés de la Cruz, siglos atrás le dirigió hermosos poemas a la
virreina
"Así cuando yo mía
te llamo, no pretendo
que juzguen que eres mía,
sino solo que yo ser tuya quiero"...
Cartas de amor en todas las épocas, Virginia Woolf y Vita Sackville
West se profesaron amor en decenas de cartas....en una de ella Vita le
escribe "Estoy reducida a ser una cosa que quiere a Virginia. Escribí una
carta durante las opresivas horas insomnes de la noche, y todo se ha ido:
Solo te extraño en una manera desesperadamente humana..."
La relación entre Vita Sackville West y Violet Treffusis, esta le escribe
varias cartas, a modo de ejemplo: "Bien tu me preguntas, por que razón te
amo...te amo Vita, porque luche duro para conseguirte...te amo, Vita,
porque nunca devolviste mi anillo....te amo, Vita, porque jamás te
rendiste ante nada...te amo, Vita, porque he visto tu alma..." Y en otra
carta "Te quiero cada segundo, cada hora de mi vida, aunque estoy siendo
inexorable y lentamente arrastrada hacia alguien mas...algunas veces me
inunda una especie de agonía física deseándote...una súplica por tu
cercanía y tu caricia. En otros momentos siento que debería estar
suficientemente feliz, conforme de escuchar tu voz. Trato imaginar tus
labios sobre los míos..."
Eleanor Roosvelt lo hizo del mismo modo con Lorena Hickock..."desearía
poder yacer junto a ti esta noche y tomarte entre mis brazos..." y
viceversa "Más claramente recuerdo tus ojos, con una especie de divertida
sonrisa en ellos y la sensación de ese suave lunar al noreste de la
esquina de tu boca contra mis labios..."
Las cartas de Emily Dickinson a Susan Gilbert, Junio 11, 1852
"Están limpiando mi casa hoy, Susie, y yo aproveché para hacer un vuelo
rasante hasta el escritorio donde con afecto, y contigo, voy a gastar las
más preciosas de todas mis horas para pensar, suspirando, en ti. No puedo
creer, querida Susie, todo el tiempo que hace que estoy sin verte, un
largo y vacío año: sé que a veces el tiempo nos parece que pasa volando
porque mis pensamientos sobre nosotras son tan cálidos como si te hubieras
ido apenas ayer... No viniste, querida, pero un pedacito de cielo sí, un
cielo que se parecía a nosotras... y caminamos de un lado a otro
maravilladas de que la felicidad estuviera acompañándonos. Aquellas
uniones, mi querida Susie, por las cuales vivíamos, esa dulce y extraña
certeza en la que caíamos y que nadie admitía, ¿cómo no habría de llenar
mi corazón y golpearme salvajemente, cómo no habría de hacerme tuya y
hacerte mía y hacerme sentir hoy feliz porque te tuve, aunque parezca
mentira?
Tengo un solo pensamiento, Susie, esta tarde de junio, y es acerca de ti,
y tengo un solo ruego; querida Susie, que es para ti. Porque tú y yo
tomadas de la mano como están tomados entre sí nuestros corazones podrían
quizá correr como chiquillas en medio de bosques y para olvidar muchos
años y sus tristes consecuencias, y sería como volvernos chiquitas
nuevamente... Ojalá así fuera, Susie, pero cuando miro alrededor me
encuentro sola, y suspiro por ti otra vez y otra más, leve suspiro, vano
suspiro que no te traerá de vuelta a casa.
Yo te necesito más y más, y el gran mundo crece y los más queridos son
menos y menos cada día en que tú estás lejos - Yo extraño mi ancho
corazón; toda yo, todo lo mío, va girando alrededor y clama por Susie......No
permitas que nadie vea esta carta. ¿Lo harás, Susie?"
Las casi encriptadas cartas de Anne Lister. Una mujer que requiere una
mención especial "Tu tendrás cada sonrisa, cada suspiro de ternura. Uno
solo serán nuestros intereses una sola nuestra unión. Y cada deseo que el
amor inspira, cada beso, cada sentimiento de encanto solo me hará mas
segura y enteramente tuya....." Anne Lister vivió en la Inglaterra de
comienzos del siglo XIX (1791-1840) esta mujer una terrateniente
adinerada, dejó en sus diarios evidencia de su vida y sus relaciones con
otras mujeres, referencias codificadas en una suerte de lenguaje mezcla de
griego y álgebra donde narra como seducía a las mujeres. De acuerdo a
algunos estudios era una mujer extremadamente consciente de su lesbianismo
y preferencia por lo que ella llamaba "the fairer sex" y se palpa en sus
palabras que era además extremadamente observadora de las "señales" sobre
preferencias de otras mujeres. Según se documenta. Aparentemente una de
las "técnicas"de seducción de Anne consistía en mencionar libros que
tocaban el tema del lesbianismo o la homosexualidad masculina, y entonces
observaba a su compañera cuidadosamente a fin de poder juzgar su reacción.
Y entonces dichas reacciones le daban pautas como para proseguir con sus
juegos.
Poetas y escritores también cantaron el amor entre las mujeres, famoso es
el caso de Pierre Loüys, con su falsa presentación como una suerte de
rescate histórico, del libro Las canciones de Bilitis, Baudelaire y sus
poemas, que fueron unos de los condenados y excluidos y censurados en su
época, Verlaine, hizo lo suyo. Con anterioridad escritores de la talla de
Balzac habían incursionado en el tema con su "La fille aux yeux d´or", la
atracción de la Marquesa de San Real por Paquita Valdés, la "fille aux
yeux d'or" también llevada al cine, por Jean-Gabriel Albicocco, con Con
Marie Laforet, Paul Guers, Françoise Prevost, en el año 1960. Henry James
todo un clásico en la literatura norteamericana se suma con Las
Bostonianas, del siglo XIX título llevado al cine también por el director
James Ivory y protagonizada por Vanesa Redgrave. En ese libro Henry James
retrata parcialmente y en forma "codificada" la unión que existió entre su
hermana lesbiana Alice y Katharine Loring.
Evidentemente el siglo XX es bastante prolífico en el tema; uno de los mas
grandes escritores Proust, donde aparecen los amores juveniles entre
Albertina y sus amigas en "En Busca del Tiempo Perdido", también aparecen
ciertos indicios en "Los Placeres y los Días", preludiada por una cita de
Baudelaire de su poema Mujeres condenadas "y el viento furibundo de la
concupiscencia hace flamear vuestra carne como una antigua bandera en fin
si continúo la lista va a agrandarse indudablemente, muchos libros donde
aparece velada o no tan veladamente la existencia de un vínculo lésbico.
Marguerite Yourcenar, una de las grandes escritoras, sin mencionar a Djuna
Barnes y Virginia Woolf. Yourcenar, vivió casi toda una vida con una
mujer, quien se convirtió además a lo largo de los años también en su
traductora, su nombre era Grace Frick, Yourcenar, escritora de excelentes
libros, entre ellos los magistrales Opus Nigrum, Memorias de Adriano y Que
la eternidad, se convirtió en la primer mujer en ser miembro de la
Academia francesa de letras, y sus libros son lectura destacada e
insoslayable. Ella jamás describió un personaje lésbico, curiosamente, tal
vez, pero ella misma justifica su decisión: La vida de las mujeres es
demasiado limitada, o demasiado secreta. Basta dejar que una mujer narre
su historia y la primera censura que se le hará es que deje de ser mujer".
En otro de sus libros aparece esta frase, que tiene su connotación
sumamente interesante:
"Puede que no se haya remarcado lo suficiente que la libertad sensual
bajo todas sus formas es en gran medida un problema de libertad de
expresión" (Alexis,1929)
Memorias de Adriano, es una especie de reconstrucción histórica de la
relación que le emperador Adriano sostuvo con el joven Antinoo, una
relación de índole evidentemente sexual y sumamente interesante, se puede
leer en Pessoa algo también sobre este tema específico.
Marguerite Yourcenar en uno de sus capítulos del libro Una vuelta por mi
cárcel, el capítulo Azul, blanca, rosa, gay. escribe "Los actos y
tendencias se han dado en todos los tiempos y en todos los lugares, pero
hace poco que el pueblo gay se ha decidido, no a censarse-por un gay que
lo confiesa hay diez que no lo dicen, y cien que ni siquiera se lo han
confesado se lo han confesado a sí mismos-, sino a reconocerse como tal y,
hasta cierto punto, afirmarse. No hace tanto que se consiguió, aunque
tímidamente, que un juicio más racional prevaleciera, a veces, sobre
supersticiones y prejuicios. San Francisco es uno de los lugares donde se
ha manifestado una relativa tolerancia respecto a los gays. De ahí algunas
de las ventajas y también algunos peligros. El gay o la gay- me gusta
mucho este término que parece extraído, por extraña reaparición, de
tiempos lejanos, y que está emparentado se diría, con la Gaya Ciencia de
los trovadores occitanos y de los poetas de la corte de Federico II, en la
cual, por lo demás, no escaseaban los gays-, el gay, por tanto o la gay
que se exhibe es casi siempre un personaje situado en la punta extrema del
grupo, y es por su presencia llamativa por lo que el público divertido o
irritado, juzga a la inmensa mayoría aunque no la vea. El papel de la
"loca" está a punto de convertirse, en las películas y musicales
norteamericanos, en ese ingrediente un poco extravagante y un tanto
conmovedor, hecho para inspirar el llanto fácil o la carcajada, que el
buen negro del antiguo music hall representaba antaño. Se favorece, sin
querer, una subcultura y un gueto.
Las subculturas tienen algo de bueno en una época en que la cultura
oficial se osifica o periclita, y en que la palabra marginal se emplea
peyorativamente como si estuviésemos todos de acuerdo acerca del valor del
texto en plena página. Es natural que, en un mundo amenazado por una
ficticia uniformidad, los miembros de las subculturas étnicas, religiosas,
sociales o sexuales se unan o reúnan, cosa tanto más importante para los
gays cuanto que el ejercicio de su sexualidad tiene ese precio. Es también
natural el que unos individuos vejados por su empresario, por el medio o
la familia, en cuanto sospechan que forman pareja entre ellos, busquen la
facilidad del placer anónimo o comercializado. El peligro consiste en dar
a entender que cierto comportamiento sexual se confunde siempre con lo que
llamamos libertinaje, palabra, por lo demás, ambigua, ya que suele
emplearse, habitualmente, para designar unos actos que no llegan del todo
a permitirnos a nosotros mismos. L´Advocate, periódico gay, combate y con
razón, a favor de unos derechos cívicos a menudo negados o lesionados,
pero puede producir en el lector que no esté bien informado el efecto de
una provocación. Los anuncios publicitarios de chicos vestidos de cuero y
de afrodisíacos químicos son poco mas o menos lo que los anuncios de
perfumes embriagadores y de pestañas postizas en las grandes revistas
femeninas, o los anuncios de prostíbulos y boîtes llenos de hermosas
chicas de los Pariscopes parisienses..."De todo existe en la viña del
Señor": no existe un dicho más popular, pero ninguno contra el cual vengan
a chocar más la animosidad y los prejuicios."
Sigo con la literatura escritoras como Evelyn Waugh. Jane Bowles y su
libro Dos Damas muy serias. El diario de Suzzanne de Helene de Montferrand.
De Rita Mae Browne Almas Gemelas y Frutos de Rubí donde explora el amor
entre mujeres.
Mina Loy poeta y pintora, autora de The Last Lunar Baedeker los Poemas de
amor, y donde se interroga, y reestudia toda la tradición poética
masculina, buscando neutralizar los mitos masculinos sobre femineidad e
identidad.
Renee Vivien, considerada una de las mejores poetas de la lengua francesa
de comienzos de siglo veinte.
Carol o El precio de la sal de Patricia Highsmith, la imagen positiva de
las lesbianas.
En EEUU, en la década de los cincuenta toda una especie de efervescencia
de las novelas pulp con temática lésbica, documentada muy bien a través de
esa especie de semidocumental que es la película canadiense Forbidden Love,
dirigida por Aerlyn Wissman y Lynne Fernie. De esa época proviene ese
libro de Patricia Highsmith cuya publicación fue hecha bajo el seudónimo
de Claire Morgan.
El uso de seudónimos fue otra forma de publicar reservando la identidad
por el temor a la réplica homofóbica.
De la misma época datan otras autoras como Ann Bannon. Un poco después
antes de aparecerían May Sarton y Jane Rule esta última con Desert of the
Heart
Elizabeth Bishop, una de las poetas norteamericanas mas reconocidas del
siglo veinte (es célebre su poema One Art) y su larga relación con Maria
Carlota Costallat de Macedo Soares (Lota), su convivencia de Brasil y los
altibajos personales de ambas mujeres.
Mas recientemente Audre Lorde y sus escritos.
Esther Tusquets escribió tres libros con historias lésbicas, El Mismo mar
de todos los veranos, El amor es un juego solitario, Varada tras el último
naufragio. Jeannette Winterson Escrito en el cuerpo, Simetrías Viscerales,
Alice Walker , para sumar Por la luz de la sonrisa de mi padre.
Violet Leduc, escribió un libro titulado Therese e Isabelle, dicha obra
surgió de los pasajes censurados y cortados de un libro anterior del año
1955 Ravages. En 1966 fueron publicados bajo el nombre de Therese et
Isabelle. En su autobiografía La folie en tête del año 1970, la autora
habla sobre la dificultad de escribir sobre el amor lesbiano y de dar un
sentido en un campo totalmente codificado y ocupado por el discurso
masculino, que redirigen al lesbianismo a lo insignificante, a erotismo
para voyeurs, o a lo repugnante. Y asimismo expresaba su necesidad de
encontrar huellas, trazos, signos del amor lesbiano dentro de la cultura y
la literatura. Buscar, encontrar, guardar las huellas e interpretar sus
signos y sus indicadores.
Siguiendo con los libros Aimee y Jaguar de Erica Fisher. Dicho libro tiene
versión fílmica reciente.
Debemos recordar además el aporte o las visiones compartidas o no, de
Monique Wittig, Luce Irigaray, o Teresa de Lauretis, a todo el movimiento
lésbico y feminista.
Mary Casatt pintora lesbiana, al igual que Rosa Bonheur Marie Laurencin y
Romaine Brooks. Hilda Doolittle, poeta. Germaine Dulac, una cineasta
surrealista muy interesante
Adrienne Monier, pareja de Sylvia Beach, Alice B. Toklas, de Gertrude
Stein
Precursoras en la literatura Barnes con su The book of repulsive women
donde "ese terrible secreto" que entraña el ser lesbiana no es mencionado
en forma explícita queda subyugado bajo las palabras que encubren y
descubren esa "verdad" así nacen estos versos:
"Someday beneath some hard
Capricious star
Spreading its light a little
Over far,
We'll know you for the woman
That you are.
...
See you sagging down with bulging
Hair to sip,
The dappled damp from some vague
Under lip,
Your soft saliva, loosed
With orgy, drip.
Implícito sí, y a la vez evidente entre líneas ese "some vague under
lip" sino de que otra manera iba esta mujer notable a lograr escapar de la
censura de esa época.
Radclyyffe Hall en 1928 aparece con Una mujer en el pozo de la soledad,
donde uno de sus personajes está inspirado precisamente en Natalie
Clifford Barney.
La lectura lésbica que se puede hacer de un libro como Mrs Dalloway,
aparentemente la dimensión lésbica de la atracción entre los personajes de
Clarissa Dalloway y Sally Seton era mucho mas obvia en el manuscrito
original y no subrepticia como en el libro editado.
Lucía Etxebarría aparece con Nosotras que no somos como las demás y
Beatriz y los cuerpos celestes: "...Tomarla en mis brazos, besar aquel
trozo de piel donde el cabello dorado se convertía en una pelusilla blanca
y sedosa. El perfume dulzón mezclándose con otro aroma, el mío; su mano
que descansa en mi vientre, y las puntas de sus dedos que descienden
tamborileando hacia la cumbre de mis muslos; abrir las piernas y adelantar
las caderas; rodar y revolcarnos enredadas en una masa de brazos y
piernas; estremecimiento salvaje y la habitación que se fragmenta en
trocitos y se disuelve..." Fragmento de "Beatriz y los cuerpos celestes"
Cristina Peri Rossi, uruguaya radicada en España, hace también su aporte a
la literatura por llamarla de algún modo con temática lésbica al tratar
abiertamente el tema, en varios de sus libros. Ella tiene su visión al
respecto:
"La literatura no es lesbiana, una mujer es lesbiana. Y, además, no creo
que sea, está. Yo no soy esencialista... Yo me niego a considerar una
literatura lesbiana... No es la literatura la que es lesbiana, sino que
ciertos libros tratan acerca de las conductas lesbianas."
En el terreno poético también, la voz insoslayable de una argentina
residente también en España: Ana Becciu.
La insensata geometría del amor, de Susana Guzner de Argentina, incorpora
también el tema que nos aboca.
De Argentina también otra poetisa: Diana Bellesi, en poemas de su libro
Eroica se trasuntan estos temas.
En Argentina siguiendo con nombres, de manos de Silvia Molloy aparece En
breve cárcel.
En la actualidad, en cuanto a escritoras de habla hispana, parece haber
una especie de proliferación de literatura con temática lésbica, entre las
escritoras ya anteriormente señaladas agregamos a Sara Levi Calderón su
novela Dos mujeres.
Vuelvo a la historia en Alemania a comienzos del siglo XX y a finales del
siglo XIX comenzaron a aparecer mas públicamente las lesbianas. Muchas
lesbianas "butch" en Alemania adoptaban el pelo corto, smoking de noche, y
calzas de montar de día como vestimenta. La palabra "Freundin" (amiga)
comienza a ser utilizado con otro tinte de tenor romántico y lésbico.
Muchas lesbianas sintiéndose mas libres exhortaban a otras mujeres a
adoptar el mismo estilo de vida.
Una húngara llamada Marie von Najmajer lo hacía a través de su "Himno a la
joven del siglo XX", un poema.
En esa época eran pocos los lugares donde podía confluir y reunirse las
lesbianas, mas a medida que la urbanización iba in crescendo, del mismo
modo se iban expandiendo las oportunidades y grupos de lesbianas.
Magnus Hisrschfeld calculaba a comienzos de siglo la existencia en
Alemania de mas de un millón de homosexuales hombres y mujeres. Y este
"Tercer sexo" tal como lo denominaba Hirschfeld comenzaba también a tener
mas lugares de reunión, restaurantes, cafés, y cervecerías destinados a
este público aunque en su mayoría eran para el publico gay masculino.
Las lesbianas permanecían mas encubiertas, de todos modos Hirschfeld
describe la existencia de una "agencia de encuentros", por el año 1905, en
la misma las lesbianas, podían contactarse, a través de anuncios
personales como el siguiente: "Joven honesta de 24 años, busca señora
bonita para amistad".
El anteriormente mencionado relata también la existencia de bailes de
máscaras, a los mismo acuden muchas lesbianas vestidas de hombre. Y una
fiesta de gala anual organizada por una mujer berlinesa para su círculo de
conocidas sáficas.
Claro que aparecieron las críticas a tantas libertades que se daban las
mujeres entre si en publico. En un diario Berlinés denunciaba la
existencia de un club deportivo para mujeres, donde las mismas no solo
practicaban deportes, sino que también bailaban juntas, muchas de ella
usaban cabellos corto, y vestían traje y corbata.
También estaba las que no se sentían a gusto participando de estas cosas,
lesbianas que no querían tanta publicidad. Estas mujeres comenzaron a
participar dentro de los movimientos feministas. Eso no solo les daba la
oportunidad de confirmar y reafirmar sus ideas de independencia y libertad
sino que también les daba la chance de conocer a otras mujeres que
compartían las mismas convicciones.
En cuanto al tema feminismo las lesbianas tenían ciertas reivindicaciones,
una de ellas la reforma de la educación tendiente a conceder a las mujeres
la oportunidad de acceder a niveles superiores; mayores oportunidades de
empleo, disponer de la posibilidad de participar en trabajos que les eran
negados, haciendo posible la independencia de las mujeres que lo desearan.
Y el derecho al voto para las mujeres que según ellas aparejaría como.
Para las lesbianas estas cuestiones eran de crucial importancia, y para
las lesbianas de clase media una condición sine qua non para poder vivir
libremente sin tener que someterse al matrimonio heterosexual con el fin
de mantener sus estilos de vida burgueses.
Dentro del movimiento feminista emergió en determinado momento un
movimiento sexual: el movimiento "uraniano".
El movimiento lésbico reclama su influencia y participación en apoyo al
movimiento feminista, en un discurso de 1904 en Berlin Anna Rueling dice:
"Desde el comienzo del movimiento feminista un número significativo de
mujeres lesbianas asumieron roles preponderantes en innumerables luchas,
despertando la conciencia de mujeres comunes, naturalmente indiferentes y
sumisas...si se consideran las contribuciones de las mujeres homosexuales
en pro del movimiento feminista, es espantoso que las grandes e
influyentes organizaciones del movimiento nunca hayan levantado un dedo a
fin de promover los derechos civiles y condiciones sociales de sus
numerosas socias uranianas".
El movimiento lésbico tuvo en Alemania un gran desarrollo, fue similar o
comparable tal vez solamente con el movimiento que se desarrollaba en
París.
En Berlín existían alrededor de sesenta locales donde podían acudir las
lesbianas libremente, bailar, charlar, y conocer a otras mujeres, locales
destinados a mujeres de clase media, locales destinados a mujeres de la
clase obrera. Existía inclusive un periódico exclusivamente lésbico,
patrocinado por una organización de derechos humanos. El mismo anunciaba
claramente locales para lesbianas, y se publicaban avisos personales. Todo
eso culminó con el ascenso de Hitler al poder, a comienzos de la década
del treinta y tal libertad no volvió a experimentarse mas que con el
transcurso de muchos años en el siglo XX.
El París de los años veinte, también fue efervescente y movido en cuanto
al tema se refiere, aparece Djuna Barnes con el mítico El Bosque de la
Noche, aunque "estuvieren en el polo opuesto del universo? El mismo perro
las encontraría a las dos" maravillosa imagen, que no necesita
explicación, el mismo aroma, la misma pasión mutua, en esa historia casi
autobiográfica de Barnes que documenta la problemática relación que
sostuvo con otra mujer: la escultora Thelma Woods.
El famoso Ladies Almanack esa especie de sátira en tono de broma donde sin
mencionar abiertamente incluye a mujeres lesbianas de esos desprejuiciados
"años locos" donde París al decir de Hemingway era una fiesta Natalie
Clifford Barney, Janet Flanner, y Dolly Wilde, humorista , esta última
sobrina del afamado escritor Oscar Wilde.
París era mujer, título de un libro que ha sido adaptado al cine con el
mismo título, rótulo extremadamente preciso, el París de los años veinte
estuvo pleno de estas mujeres artistas, poetas, cantantes
Era la época de los años locos, aires de libertad flotaban por Europa, en
París, en Berlín, Die goldenen zwanziger (los dorados veinte) entre la
pintura de Wassily Kandinsky, Paul Klee, Hannes Meyer, Ludwig Mies van der
Rohe, Laszlo Moholy-Nagy, Georg Muche, el movimiento Bauhaus, la Ópera de
los tres centavos de Brecht y escritores como Thomas Mann y Remarque y
películas como El Gabinete del Dr. Caligari (1919), que dieron inicio a
toda una serie de films expresionistas que exploraban el lado angustioso y
trágico de la condición humana y sentó las bases para ubicar a los
alemanes como maestros del horror y el género fantástico con películas
como Der Mude Tod (1921), Der Golem (1920), y Nosferatu (1922). O bien los
modernos y futuristas como Metrópolis (1926) y A Woman in the Moon (1928)
de Fritz Lang.
Así como grandes obras como La caja de Pandora de Pabst y El Ángel Azul de
Sternberg, protagonizado por la debutante Marlene Dietrich, inolvidable su
ronca voz y marcando el comienzo de todo un estilo, famosa la película por
capturar en forma magistral, la imagen decadente del Berlín casi exótico
de profusa vida nocturna. Ahí mismo precisamente es donde los cabarets
para homosexuales estaban de moda, la sexualidad era abierta en Berlín en
uno de ellos el White Mouse, la bailarina lesbiana Anita Barber bailaba
desnuda, uno llamado era de concurrencia de lesbianas otros concurridos
por lesbianas eran el "Maly" y el "Escorpión".
En Paris, también dentro de la efervescencia cultural imperante, entre la
prosa renovadora de Joyce, Hemingway, el movimiento Dadá, Ezra Pound,
Sherwood Anderson, los pintores Foujita, Gauguin, Kisling, Krohg, Man Ray,
Matisse, Modigliani, Mondrian, Mucha, Pascin, Picasso, y Rivera, el cine
de Jean Cocteau, el mítico barrio de Montparnasse, florecía toda una
cultura de mujeres liberadas.
El París del Closerie des Lilas que siempre proclamó ser el lugar donde
nació todo el movimiento surrealista era efectivamente en ese lugar donde
Andre Breton, Eric Satie, Ferdinand Leger, Picasso, Matisse, Brancusi,
Cocteau, llevaron a cabo el Congreso de 1922
En todo ese ambiente de agitación cultural encontramos a Collette que en
una nota, sin discusión dirigiéndose a otra notable mujer de la rive
gauche, Natalie Clifford Barney: "Natalie, my husband kisses your hands,
and I the rest." ("Mi esposo te besa las manos y yo el resto") Natalie
Clifford Barney, fué la musa inspiradora de varias obras, entre ellas, del
Idilio Sáfico de Liane de Pougy, de Claudine de Colette, del personaje
Valerie Seymour del famoso El pozo de la soledad.
En esos años era una mujer con ideas fuertes "La mejor de las vidas es
aquella que pasamos criándonos a nosotros mismos, no procreando. Esta dama
francesa que creo todo un círculo de índole evidentemente sáfico, una
corte de mujeres entre las cuales encontramos a Marguerite Yourcenar,
Colette, Gertrude Stein, Radclyffe Hall, Djuna Barnes, Lucie Delarue-Mardrus,
Lianne de Pougy, Hilda Doolitle, las pintoras Marie Laurencin y Romaine
Brooks, la editora inglesa Sylvia Beach, Adrienne Monnier, las pianistas
Wanda Landowska y Renata Borgatti, Dolly Wilde, sobrina de Oscar Wilde ,la
bailarina Isadora Duncan, Winareta Singer, la heredera de la empresa
Singer, entre otras.
Las mujeres del jazz otra historia.
En tanto las figuras "masculinas" dentro de la literatura, iban ganando
lugares, recordemos a George Sand, toda la sociedad norteamericana también
tenía sus peculiaridades por llamarlo de alguna manera.
En los Estados Unidos los clubes de jazz se convertían muchas veces en
lugares de encuentros para homosexuales, marginales al igual que los
negros, se encontraban en esas esferas, discriminadas.
Es interesante la lectura que nos permite George Duby, en uno de sus tomos
de Historia de las Mujeres, ya en el año 1900 nos encontramos dentro del
slang o lunfardo para los rioplatenses con el término "bulldager"
y"bulldike", una cantante de blues llamada Bessie Jackson lo utilizaba sin
ambages en esos tempranos años del siglo veinte quien desde el blues
entonaba los BDBlues: Bull dagger blues.
El mundo era equívoco por llamarlo de alguna forma, las cartas idílicas
ente mujeres eran moneda corriente, las citas abundan, las lecturas
históricas nos dan una muestra amplia de esos "subterfugios"
sentimentales, "Deseaban, pues, poner los brazos alrededor de mi niña, de
todas las niñas de este mundo y decirle [...] La amo como sus esposas aman
a sus maridos, como los amigos se quieren para toda la vida y creo en ella
como creo en Dios..."
Una autora bosquejaba someramente esta especie de interés carnal
disfrazados tras las mascaras de la poesía como " gazmoñería que marca la
legitimidad del propio apetito"
Ma Rainey toda una precursora en el pasado siglo veinte, en uno de sus
discos Prove it on me blues, canta sin ambages "Went out last night with a
crowd of my friends. They must've been women, 'cause I don't like no men"
.
Gladys Bently, Jackie "Moms" Mabley, Alberta Hunter y Ethel Waters,
legendarias cantantes del blues y circuitos del Harlem se suman.
Bessie Smith, esa genial voz del jazz y el blues que fue influjo
fundamental en cantantes como Billie Holiday, la genial lady day que pedía
"Please don't talk about me when I'm gone...."..
Sobre Bessie Smith, se narran muchas anécdotas, tuvo muchas amantes
mujeres, entre ellas una chica llamada Lillian Sampson, historia
complicada, con episodios fuertes como el intento de suicidio de la
última. La conoció en una fiesta tal como lo documenta un artículo: "Bessie
se aproximó a Ruby, su sobrina, movió su cabeza en dirección a Lillian, y
dijo ""me gusta esa chica", Ruby interpretó que se refería a la forma de
bailar de Lillian, y respondió: "Me alegra, que te guste, lo esta haciendo
bien no?"
"No, no quiero decir eso" respondió "Le diré yo misma, porque tu no
entiendes nada pequeña".
Entonces se dirigió hacia Lillian, y le susurró algo al oído,
conduciéndola fuera de la habitación. Ruby y Lillian compartían su
habitación, pero cuando Ruby despertó al día siguiente comprobó que
Lillian no había dormido en su cama. Desde ese momento Bessie y Lillian
comenzaron a dormir juntas con frecuencia.
Luego del intento de suicidio de Lillian en 1927, habiendo superado
ciertas reticencias e inhibiciones, pero no el temor que Jack Gee, esposo
de Bessie, inspiraba en Lillian, esta decide abandonar a Bessie. Sin ira y
sin súplicas culminó esta relación.
Otros biógrafos rescatan signos inequívocos de su lesbianismo cuando
aluden a canciones que eran parte de su repertorio tal es así con "The Boy
in the Boat": "When you see two women walking hand in hand, / just look 'em
over and try to understand: / They'll go to those parties--have the lights
down low--/ Only those parties where women can go. / You think I'm lying--just
ask Tack Ann- / Took many a broad from many a man."
En el blues habían letras que anunciaban la homosexualidad, la anterior es
una, ya mencioné BD women blues, que también formaba parte del repertorio
de Lucille Bogan expresa en su letra: "B.D. (bulldagger) women sure is
rough; they drink up many a whiskey and they sure can strut their stuff."
Greenwich village y Harlem fueron lugares donde se desarrollaron lo que se
puede denominar una suerte de subcultura gay.
Esa vida se desarrollaba en lugares denominados speakeasies (tabernas
clandestinas) y en cotos mas privados como fiestas particulares, las
cuales permitían a hombres y mujeres homosexuales socializar. Las mismas
provocaban también de vez en cuando crónicas policiales, quejas y críticas
negativas como esta del año 1926 del diario New York Age: One of these
rent parties a few weeks ago was the scene of a tragic crime in which one
jealous woman cut the throat of another, because the two were rivals for
the affections of a third woman. The whole situation was on a par with the
recent Broadway play (about lesbianism, The Captive), imported from Paris,
although the underworld tragedy took place in this locality. In the
meantime, the combination of bad gin, jealous women, a carving knife, and
a rent party is dangerous to the health of all concerned.
Tenemos también la figura de Josephine Baker revolucionando a París en los
años veintes con La Revue Noir, sus bailes enérgicos, su música de jazz,
una personal versión del Charleston, y sus escandalizadores topless.
Jannet Flanner hace una vívida descripción acerca de los shows desplegados
por esta mujer "Ella hacía su entrada completamente desnuda con excepción
de una pluma de flamenco color entre sus miembros; ella era cargada en los
hombros de un gigante negro (Joe Alex). En medio del escenario el hacía
una pausa, y con sus largos dedos tomándola como si fuera una canasta por
la cintura, la hacía balancear en una lenta voltereta, hacia el suelo,
donde ella se paraba....ella era una estatua de ébano inolvidable. Unos
gritos de bienvenida se desparramaban por todo el teatro, cualquier cosa
que sucediera después era irrelevante Las dos cosas esenciales se daban, y
eran inolvidables, su magnifico cuerpo negro, y la aguda respuesta del
público masculino en la capital del hedonismo de Europa...."
La representación en el arte visual
En cuanto al tratamiento de la imagen de mujeres también ha sido,
bastante "mudo" el lesbianismo, no siendo de la misma manera la
representación visual de la homosexualidad masculina. Una vez más volvemos
al campo del silencio.
Si bien podemos encontrar ambiguas imágenes de parejas de mujeres en la
pintura para empezar claramente el ejemplo más antiguo lo constituye un
óleo de la Escuela de Fontainebleau: Gabrielle d'Estrées y su hermana,
pasando por muchas representaciones de desnudos femeninos en pareja y en
grupo que no necesariamente tienen una lectura lésbica, si son miradas que
apelan a la ternura femenina. Algunos de los pintores más conocidos del
siglo XVIII, serán Francois Boucher uno de los representantes del rococó y
la primer pareja de mujeres pintada por una mujer: Rosalba Carriera con
sus obras La Paz y la Justicia y La Fragilidad dando la mano a la
Eternidad.
Los pintores a través de las alegorías retrataban o le daban forma a lo
sensual y el poder erótico del desnudo femenino. En una forma dirigida o
desarrollada a través del imaginario erótico masculino.
El siglo XIX, fue mucho mas efervescente. Aparece el célebre Le sommeil
conocido también como "Paresse et Luxure" o "Les deux amies" de Courbet,
representante por excelencia del "realismo". Representaciones de "amigas",
el tema de las ninfas y las odaliscas como las de Ingres. Todas pinturas
rebosando de sensualidad y ambigüedad en torno al deseo.
Con la efervescencia del modernismo como movimiento cultural con sus
vertientes, la figura de la lesbiana o tribade se convirtió en un tópico
en muchos autores: Baudelaire, Verlaine, y la creación de Louys: Les
chansons de Bilitis, un texto que a pesar de su falsa presentación como
documento histórico se convirtió en uno de los textos mas manejados en el
París de comienzos de siglo y un tema de varias manifestaciones
artísticas. Incluso Debussy musicalizó unas cinco "canciones". Y por
supuesto los versos de Verlaine "Las amigas", y los clásicos de Baudelaire
las piezas prohibidas luego de su publicación: "Lesbos", "Femmes Damnées,
Delphine et Hippolyte" y "Femmes damnées, Comme un bétail pensif..."
Walter Benjamin sentenció: La lesbiana es la heroína del modernismo. Y se
refería precisamente a eso.
Marie Jo Bonnet nos muestra como a mediados del siglo XIX la pareja de
mujeres se inscribe como tema de la modernidad.
Merecen especial atención Louise Breslau, la cual se atreve a
representarse a sí misma en un cuadro junto a su amiga en una situación
íntima y afectuosa afirmando la normalidad de un deseo que siempre ha sido
presentado como perverso. Una imagen que intenta alejar el tema de los
campos de la religión como de la ciencia, que como ya he mencionado había
comenzado con sus estudios sobre comportamientos sexuales y los denunciaba
como enfermos, alimentado todo esto además por los discursos homófobos que
denunciaban a la homosexualidad como una de las causas de la declinación
del crecimiento poblacional.
Y a comienzos del siglo veinte la figura de Marie Laurencin, una pintora
de vanguardia casi olvidada tras la figura de otros pintores de su círculo
o el propio Apollinaire en su momento, la misma claramente hizo obras
basada en la simbología de Bilitis, texto de moda y texto base en
determinados círculos lésbicos como el que dirigía Natalie Clifford Barney.
Y proclamó también forma pública su inclinación. Su arte se caracteriza
por el uso de colores pálidos, tonos pastel, rosa, púrpura, azules y
grises suaves y formas limpias, dejando traslucir una sensibilidad
excepcional y un gran lirismo, dando pistas, dejando trazos de delicada
sensualidad que crean una atmósfera serena y suave.
Y mas adelante la figura gravitatoria de Tamara de Lempicka,
extraordinaria por su temperamento independiente, nacida en Polonia, quien
vivió gran parte de su vida en París y allí produjo su imponderable obra
pictórica. Según Marie Jo Bonnet, ella vino a innovar la forma de
tratamiento temático de la pareja de mujeres, con sensualidad sí, pero
además integrada a los espacios normales de mujeres, ya no solamente
"encerrada" en la temática mitológica o asociada los placeres prohibidos
de alcoba. Se convirtió en nombre insoslayable del Art Decó, conocida
además por sus desnudos eróticos. Con una ligera influencia de Leger, y el
Cubismo desplegó sus planos geométricos, y un estilo figurativo
independiente con mucha sensualidad, líneas agudas, sus retratos sensuales
y brutales al mismo tiempo, el fuerte uso del color y sus figuras siluetas
poderosas y sólidas.
En su propia forma de ser expresó: "I was the first woman who did clear
paintingand that was the success of my painting. Among a hundred paintings,
you could recognize mine. And the galleries began to put me in the best
rooms, always in the center, because my painting attracted people. It was
neat; it was finished." Lamentablemente su arte desapareció por mucho
tiempo sus cuadros empezaron a desaparecer de exhibiciones y galerías
pasando inmerecidamente al olvido.
Fueron muchos los pintores que empezaron a retratar con sus diferentes
técnicas las parejas de amigas. Toulouse Lautrec, las lesbianas del
cabaret, salones de baile y clubes nocturnos.
Picasso varias representaciones de parejas de mujeres. Gustav Klimt y la
técnica del Jugendstil su pintura decorativa con combinación de fondos y
texturas. Un expresionista como Egon Schiele, caracterizado por sus
desnudos contorsionados y una corriente sexual tempestuosa que transcurre
por sus imágenes.
Otros como Paul Delvaux, Zadkine, Pierre Bonnard, Picabia, André Lothe,
Albert Marquet, Berthe Morisot, Achille Deveria, las imágenes de Gerda
Wegener.
Muchas ilustraciones, pinturas, con mayor o menor buen gusto y no tan
conocidas: Clovis Trouille : Rêve Claustral; Le sommeil de Callot; Octave
Tassaert : Femme damnée; Gustave Moreau : La Muerte de Safo; V. Églantine:
Perle rare ; Aquarelle d'Afrique o "Marrakech" y Partouze lesbienne de
Paul-Émile Bécat;. Simeon Solomon pintó a Safo en su Sappho et Erinne dans
le jardin de Mythilène entre otros.
Con el correr del tiempo y a lo largo del siglo veinte, el arte ha sido un
tanto más fecundo, especialmente a partir de la década del 70, o período
denominado también post Stonewall, conexo también con los frentes
franceses y publicaciones como Tout y Libération, con una gran
proliferación de obras de mujeres lesbianas desde el discurso narrativo,
histórico y filosófico. Aparecen entonces nombres como el de Kate Millet:
Sexual Politics.
Sidney Abbott y Barbara Love: Sappho Was a Right-On Woman y Del Martin y
Phyllis Lyon con Lesbian/Woman
Jill Johnston con Lesbian Nation. Rita Mae Brown y Frutos de Rubi. Mujeres
como Audre Lorde, ya mencionada con anterioridad; Olga Broumas, Judy Grahn
y Rich en la poesía, y el ensayo algunas.
Activistas como Charlotte Bunch, que empezaron a tocar temas como el
ghetto lésbico. Nombres como Cherríe Moraga, Gloria Anzaldúa y Paula Gunn
Allen.
Joan Nestle, Monique Wittig (El cuerpo lesbiano) y Sheila Jeffreys (La
herejía lesbiana).
Del mismo modo otras manifestaciones culturales como la pintura y la
fotografía se vieron enriquecidas por ese proceso de apertura por llamarlo
de alguna manera. Aparecen nombres como Nan Goldin, Bettye Lane, Cathy
Cade, Brenda Prince, Judy Francesoni, Chloe Atkins, Tee Corinne, Jill
Posenor, Del LaGrace Volcano, Deborah Kass y Nicole Eisenman.
El cine también ha hecho lo suyo, y sirve como una suerte de estudio
histórico de la visualización de la homosexualidad a lo largo del siglo
veinte.
Temprano en el siglo veinte, tenemos como paradigma un clásico del cine
alemán Mädchen in Uniform, del año 1931 por Leontine Sagan, historia
basada en un libro de Christa Winsloe.
Las "lecturas" de films como Rebecca, Queen Christina (1933), o Morocco
(1930).
La aplicación de estereotipos, finales e historias no demasiado felices,
como The children´s hours o Soberbia de William Wyler, una versión del año
1936, basada en la novela de Lillian Hellman, que sin hacer referencia
directa remitía al lesbianismo de las dos maestras protagonizadas por
Miriam Hopkins y Merle Oberon. La censura, la necesidad de depurar basada
en una doble moral y en la censura implacable a la que sometía el Código
Hays, transformó y suavizó el argumento original, dejando un final feliz
para público heterosexual.
Clásica es también The killing of sister George un film de Robert Aldrich
del año con impecable actuación de Beryl Reid. Un guión bastante amargo,
con escenas filmadas en un mítico pub londinense de concurrencia lésbica.
Con el transcurso del tiempo fueron apareciendo varios con temática mas o
menos abierta, cayendo en estereotipos o en argumentos pobres algunos,
otros donde el tema aparecía mas o menos sutil, como en Tomates verdes
fritos, o El color púrpura dentro del cine más comercial. Fueron
apareciendo directoras como la canadiense Patricia Rozema a finales de los
ochenta y durante los noventa, con películas como Una habitación blanca y
Yo escuché las sirenas cantar, pero emblemática dentro de lo lésbico ha
sido Cuando cae la noche.
Directoras lesbianas como Monika Treut: Seduction the cruel woman.
Donna Deitch que llevó a la pantalla grande el libro de Jane Rule bajo el
nombre de Desert Hearts, conocida en Uruguay como Media hora más contigo.
Películas de María Maggenti: Dos chicas enamoradas. Directoras como Rose
Troche, y un film como Go fish. Nombres como Lea Pool: Pasión prohibida.
Dentro de la temática pero dirigida por hombres 101 Reikjavik, de
Balthasar Kormakur y Descubriendo el amor (Fucking Amal) de Lukas Moodyson,
Aimee y Jaguar de Max Färberböck, Besos de mariposa de Michael
Winterbottom, Lianna de John Sayles. El circulo íntimo (The monkey´s mask)
de Samantha Lang; La répétition de Catherine Corsini. Memorias de Antonia
de Marlene Gorris. Mejor que el chocolate de Anne Wheeler. Los chicos no
lloran, de Kimberly Peirce. High Art de Lisa Cholodenko, Chutney Popcorn
de Nisha Ganatra, But I'm A Cheerleader de Jamie Babbit, Mango Kiss de
Sascha Rice, Oranges are not the only fruit, de Beeban Kidron basada en la
novela de Jeanette Winterson, entre muchos otros títulos.
Esto es un somero racconto, existe una gran cantidad de títulos que quedan
en el tintero, tramas variadas, películas mas o menos bien logradas, con
menores o mayores aciertos de actuación, narración, fotografía, guión y
dirección pero que abren de una u otra manera, a la percepción de un
universo de seres humanos que intenta encajar en un mundo bastante
prejuicioso en la generalidad de los casos; prejuicios que suelen nacer
como todos los prejuicios de mano de la ignorancia, el miedo y la
mediocridad.