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190406 -
Ningún asunto
femenino: cada vez hay más hombres que fingen sus orgasmos.
El dato: hay un 3 por ciento de varones que sufre de
anorgasmia y entre ellos crece el número de quienes aceptan fingir o
haber fingido alguna vez un orgasmo. Muchos temen que se les note.
Algunos hombres toman aire y lo expulsan con cara de “¡qué cansado me
dejaste!”. Otros respiran hasta fabricar un suspiro lo suficientemente
creíble para su compañera de cama. Menos histriónicos, los últimos
ensayan un gesto culposo. Todos forman parte de una realidad hasta no
hace mucho oculta. ¿Hay hombres que fingen sus orgasmos? Sí, los hay. Y
según los especialistas, el fenómeno va en aumento: ya existe un 3 por
ciento de varones que sufre de anorgasmia (y no impotencia) y una gran
proporción de ellos, cuando saben que no van a tener un orgasmo, deciden
poner en práctica sus dotes actorales.
Ya sea por estrés, desgano, falta de deseo o uso frecuente de
Viagra, ahora también
ellos se preguntan: “¿Si no tengo un orgasmo, ella me dejará? De acuerdo
a los libros, parece que el orgasmo y la eyaculación son dos fenómenos
completamente distintos, aunque, generalmente, suelen darse juntos. El
doctor Adrian Helien, médico psiquiatra y sexólogo del Hospital Durand,
aclara los tantos: “Eyaculación es la emisión de semen a través
de la uretra, mientras que orgasmo es la percepción conciente del
pico máximo de placer en la respuesta sexual”. ¿Se puede eyacular,
entonces, sin tener un orgasmo? Sí o no, depende el caso. Lo que sí
sabemos es que quienes suelen no tener orgasmos, en su mayoría, "actúan"
tenerlo.
O sea, fingen recibir placer a cambio de dar explicaciones. En general,
un varón tarda mucho más en asumir un problema sexual y trata de
solucionarlo solo. Así puede pasar mucho tiempo, en general años,
desgraciadamente, hasta que la cuestión mejora. ¿Pero por qué lo
ocultan? Lo más usual es el miedo al abandono. "Si tengo un problema,
ella me va a dejar". Otro causa es "no puedo quedar mal con tal o cual
persona porque me interesa demasiado”. Pero es inevitable: “El mandato
de no fallar en la cama está presente permanentemente en los hombres”,
asegura Helien. Los más compasivos, no quieren lastimar a sus parejas.
Piensan que van a creer que no llegan a excitarlos lo suficiente.
"Ella es tan buena y ya no sabe qué hacer para que yo
termine. Y yo siempre estoy pensando en otra cosa, no me relajo", dice
Alejandro de 29 años, diseñador gráfico. Según los médicos, la
anorgasmia también podría aparecer cuando se usa los inhibidores de la
fosfodiesterasa 5 (Viagra
y todos sus parientes: tadalafilo, vardenafilo). Algunos varones que
toman viagra no pueden eyacular y fingen. “La razón es que tienen una
erección disociada de su excitación. A veces, una erección grado 8
puntos (de 0 a 10) equivale a una excitación menor (grado 4 o 5). Les
cuesta excitarse para eyacular y otra vez, qué deciden, deciden
fingirlo”, aclara Helien.
A decir verdad, el problema es más frecuente en las mujeres. Ellas
presentan anorgasmia absoluta en cifras del 10 por ciento. “Es el motivo
de consulta más frecuente en ellas junto con los problemas del deseo. En
cambio, la anorgasmia masculina es menos frecuente (3% ya citado),
aunque las justificaciones son las mismas”, comentan los expertos. Con
discursos como "lo hago por cariño", "es una mentira piadosa" o " pobre,
se esfuerza tanto que me da pena que no resulte", el tema de “fingir” en
la cama ya es cada vez menos tabú. ¿Y quiénes fingen sus orgasmos mejor?
Hay buenos y malos actores varones y mujeres. Simplemente por una razón
estadística se da más en las mujeres.
¿Ahora se finge más o menos que antes en la cama? Aunque no hay
estadísticas serias y confiable al respecto, hoy se vive el sexo con más
exigencia por parte de varones y mujeres. Lo que trae aparejado más
problemas y más ocultamiento. El péndulo que prohibía el ejercicio de la
sexualidad y el disfrute, hoy coexiste al lado de la exigencia : "Hay
que tener orgasmo y si es posible varios orgasmos todos a la vez". "Hay
que ser multiorgásmica", para las mujeres. "Hay que tener orgasmo sin
eyacular" para el varón (por culpa del sexo
tántrico) o varios
orgasmos, porque lo importante es la cantidad. “Hay veces que sé que no
voy a acabar y por eso lo hago. En estas ocasiones me resulta mucho más
cómodo fingirlo que tener que dar explicaciones. Sobre todo por que el
problema no es repetitivo y la próxima vez, con más onda, seguro puedo
llegar a mi orgasmo”, comenta Claudio, de 53 años, comerciante.
En hombres y en mujeres, fingir el orgasmo no soluciona nada, al
contrario, sostiene la disfunción. Aceptar que se tiene un problema,
permite abordarlo y, por supuesto, solucionarlo. La indicación es la
consulta con un profesional especializado. Nicolás, de 30, desde el
anonimato, confiesa: "No te voy a decir por qué lo hago yo pero, la
mayoría de las veces, lo hago por varias razones que no siempre tiene
que ver con la persona que tengo al lado: o no estoy disfrutando del
momento realmente o estoy cansado o siento que estoy obligado a hacerlo
o, simplemente, porque me duele la cabeza”, dice y se ríe a carcajadas.
¿Cómo? Sí, era hora de blanquearlo: a ellos también les duele la cabeza.
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