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Parte 1 / Parte 2
EL USO TÁNTRICO DE LA ENERGÍA SEXUAL
Para el Tantra la energía sexual es
realmente poderosa y en el acto sexual podemos generar una gran energía
que debemos saber usar. Naturalmente esta energía llega a su cumbre en
el momento del orgasmo, pero el problema es que a partir de ahí baja o
disminuye bruscamente.
Esto es cierto sobre todo cuando se vive
el sexo como un desahogo, cuando hay una gran necesidad o cuando el acto
sexual está enfocado a lograr más o menos obsesivamente el orgasmo. Este
probablemente llegará más pronto que tarde si todo es normal, se
generará un cierto nivel de energía pero enseguida caerá en picado. Esto
es desperdiciar bastante el pastel.
El Tantra propone que lo aprovechemos
mejor y su primer planteamiento es obvio y sencillo: Prolongar el coito
y sus prolegómenos.
Si analizamos el acto sexual se compone
de diversas fases en que el gozo y la excitación van aumentando y de una
única fase final -orgasmo- donde todo casi termina bruscamente.
Lo primero es pues alargar al máximo la
fase previa a la penetración y también el coito en sí antes del orgasmo.
Como ambas fases son también placenteras se aumentará el gozo y la
plenitud que nos pueda aportar el sexo.
Esto además tiene muchas ventajas.
La primera es satisfacer plenamente y a
la mujer, llegar a posibilitar que sea multiorgásmica y que su propia
plenitud despierte en ella los poderes mágicos que toda mujer encierra.
Esta es una de las cosas que busca el
Tantra. ¿Cómo lograrlo?
Lo primero es muy sencillo: alargar los
prolegómenos del coito, estimular los juegos eróticos y las caricias.
Con ello se aumentará tanto el nivel de excitación como de energía que
la sexualidad despierta en ambos amantes.
Lo siguiente es un poco más difícil pero
no tanto: Desarrollar la consciencia en medio de la excitación erótica
para canalizar conscientemente esa energía que estamos despertando. Esto
se consigue con la actitud y respiración adecuadas durante el acto
sexual.
Lo siguiente es durante el coito en sí,
es decir durante la penetración controlar al máximo la eyaculación para
al menos demorarla e incluso suprimirla.
Lo último es utilizar ese tiempo, esa
concentración y esa forma consciente de hacer el amor para primero
extender la energía sexual por todo el cuerpo vitalizando y haciendo
participe del gozo a cada una de nuestras células y por último hacerla
subir al cerebro.
Es
decir, todo el proceso sexual debe ser consciente, la mente y
determinadas técnicas que usa están presentes para canalizar
adecuadamente esa energía sexual que estamos generando, El cuerpo debe
vibrar con la energía, con un gozo donde se unen emoción, sexualidad y
sensualidad pero la mente debe estar en calma, la respiración debe ser
controlada y profunda y debe haber una voluntad de trascender, de llevar
la experiencia sexual más allá de lo ordinario para hacerla realmente
cósmica.
Para ello la energía sexual debe llegar
al cerebro, iluminar y llenar con su fuego cada una de los miles de
millones de neuronas que tenemos. Esto produce una superestimulación
neuronal que tonifica el cerebro, lo vitaliza y lo llena de energía y
sobre todo hace que funcione de una forma global fusionando las dos
áreas o hemisferios: La intuitiva y la racional, lo intelectual con lo
emotivo.
MAITHUNA. El ritual erótico del amor
tántrico
El orgasmo cósmico
En
la perfumada estancia ella está desnuda en el centro del mandala, un
círculo cósmico con un triangulo de poder en el centro. La luz de las
velas brilla sobre su piel iluminada por el amor reflejando el fulgor de
mil estrellas.
Ella es la shakti, la maga, la amada y
encarna el poder de la luna y el esplendor fecundo de la naturaleza.
Su amado, su adorador se acerca y le
ofrece una copa de vijaya -una bebida afrodisíaca cuya fórmula se ha
perdido- pintándole una media luna en la frente.
Pone la mano en su corazón mientras ella
hace lo mismo para abrir sus chakra cordiales y estimular el poder del
amor en cada uno de ellos.
Se miran a los ojos, se miran hasta lo
más profundo, hasta descubrir el brillo del alma enamorada en el fondo
de su ser. Después cambian la posición de las manos y él pone la suya en
el corazón de ella mientras la amada hace lo mismo.
Así crean un puente energético entre sus
mutuos corazones, un puente de luz que une sus almas a través de las
manos y la mirada directa y profunda de sus ojos. Sienten los latidos de
su corazón, sienten su respiración y la van armonizando como si fuese un
único corazón quien palpita en cada uno de ellos, como si fuesen una
sola respiración vivificando sus cuerpos. Ambos se regocijan en el amor
que reciben y el amor que dan, en el amor que viene y que va formando un
circuito de energía que recorre los dos cuerpos.
Se regocijan en el mutuo embeleso que va
empapando de amor, ternura y sensualidad cada una de sus células como un
dulce y húmedo perfume.
Van a hacer el amor de la forma más
sublime y sensual que imaginarse puedan y él hará brotar con cada una de
sus delicadas caricias un río de estrellas ardiendo en cada poro desnudo
del cuerpo de su amada.
Ella se abandonará a esa marea cósmica
que va inundando todo su cuerpo, dejará que los ríos del gozo vayan
empapando todo su ser.
Él sentirá la excitación de ella con la
delicia de quienes se calienten en una hoguera en las frías mañanas de
invierno.
El calor de ella será su calor, el gozo
de ella será su gozo porque en principio no buscará su propio placer ya
que el orgasmo del hombre es el final de la fiesta.
Buscará el gozo sin limites de ella,
verla iluminada con un resplandor de galaxias encendiendo todo su
cuerpo, porque el orgasmo de ella no es el final sino el principio de la
fiesta, el comienzo de la verdadera celebración.
Ella
es la maga que encarna los poderes del universo. Él ha sabido
despertarlos y ahora el temblor cósmico que experimenta el cuerpo de su
amada es su propio estremecimiento y el mar de delicias que la ha
llenado por completo se desborda impetuoso para empaparlo también a él.
Es el río desbordado de energía fluyendo
de ella lo que le hace también abandonarse a él. Él se va con su amada y
ella le lleva hasta lo más profundo de un orgasmo cósmico. Al final se
dan cuenta que no son hombre ni mujer sino el puro amor cósmico lleno de
luz y de gozo con que fue creado todo el universo.
Han hecho el amor siguiendo el ritual
mágico de los tántricos y más allá del placer que nunca termina han
descubierto su verdadera identidad universal. Esa es la verdadera luz
que ahora ilumina sus cuerpos, el verdadero gozo que permanecerá en
ellos durante días y días...
Hay pocos textos tántricos clásicos que
describan totalmente el maithuna o celebración ritual del amor, uno de
ellos es el yonipuja pero más que un libro que enseña o muestra cómo
hacerlo parece más bien un resumen de complicados rituales muy influidos
por la tradición espiritual hindú. Las parejas se iniciaban en los ritos
tántricos delante del acharya o instructor -que podía ser una mujer- y
esta persona tenía un papel crucial porque iba guiando a los amantes en
cada paso del ritual mientras cantaba mantras y canalizaba la energía.
Aunque siempre es conveniente iniciarse
en el Tantra con un instructor cualificado, la pareja también puede
abandonarse a su propia espontaneidad procurando mantener lo más
esencial del ritual que acabo de explicar, pudiendo modificarlo y
adaptarlo a sus reales necesidades.
La Fuerza del Ritual.
Creando un espacio mágico que
trasciende el tiempo
Los rituales amorosos frecuentes entre
amantes tienen la virtud de desempolvar un poco los cuerpos, las mentes
y los sentimientos para recuperar el brillo y el esplendor perdido,
tanto en la relación en sí como en las personas en particular.
Para que sean lo más eficaces posibles
tienen que cumplir con todos los requisitos del ritual y tratar de
lograr la fascinación y la canalización de la mente y de todos los
sentidos. Si además se quiere que sean mágicos, debe invocarse también
la presencia de una energía superior y externa a los contrayentes.
El ritual amoroso tántrico insiste en que
cada uno debe ver en su pareja una expresión de la divinidad. Al margen
de las cualidades que tenga o no, debe de verse en la otra persona la
divinidad que lleva dentro. Esto tiene el sentido de hacer el amor
trascendente.
Así no se hace el amor con una persona
cualquiera sino con la manifestación de la divinidad que todos llevamos
dentro, con alguien realmente ideal.
Así, todas las debilidades humanas que podemos ver cotidianamente en la
otra persona desaparecen, al menos durante ese acto sagrado y devocional
que van a practicar.
Al reservar este espacio sagrado donde
los amantes se ven a sí mismos como seres superiores y se desprenden
mutuamente de su faceta más normal y vulgar, se crea un tipo de energía
que ayudará mucho en la convivencia cotidiana. Naturalmente que todo
depende de la regularidad y de su capacidad de mantener ese tipo de
conciencia
El espacio y el cuerpo sagrados
Para lograrlo con más facilidad tenemos
la fuerza del ritual evocando en la mente niveles superiores de
conciencia y energía. Lo importante no está simplemente en la decoración
de la habitación, en las velas, el perfume y las flores. Estas cosas
ayudan a la fascinación de los sentidos pero lo más necesario es sentir
que entramos en un espacio-tiempo sagrado y diferente.
Esta ceremonia sexual que podemos
realizar con nuestro amante no es algo para todos los días, es una
celebración que debemos realizar una vez al mes o cada semana si tenemos
tiempo, pero siempre con la conciencia de que se va a realizar algo
mágico y extraordinario que canalizará una poderosa energía.
Cuando ambos amantes entran en la
habitación donde se celebrará el rito, deben hacerlo con la sensación de
entrar en un lugar donde no hay pasado ni futuro porque allí no pueden
llevarse los recuerdos ni las expectativas, las preocupaciones o los
deseos.
Deben desnudarse de todo esto y no solo
de sus ropas antes de entrar en el círculo mágico. Hay que acercarse al
cuerpo del amante como a un territorio sagrado. El cuerpo debe ser
lavado, purificado y perfumado como reconocimiento de su belleza y su
dimensión trascendente. Ambos cuerpos son la expresión de la divinidad y
amándose mutuamente se regocija la Vida en ellos, se despierta la
energía y todo comienza a vibrar.
La vida de pareja se erosiona cuando la
arena del tiempo va llenando de dunas el Jardín del Amor. Los retos de
la convivencia cotidiana nos producen estrés y las preocupaciones y
desafíos nos llenan de tensión como personas y también afectan a nuestra
vida de pareja. Hacer el amor es algo realmente fácil y por eso se puede
ir a la cama pensando en otra cosa, convertirlo en algo rutinario, en un
mecánico desahogo que acabará por llevarnos a la frustración y la falta
de interés. Dedicar, de vez en cuando, un tiempo para el ritual erótico
tántrico es refrescar la relación con un perfume nuevo que nos
acompañará durante varios días después, es potenciar la intimidad, la
confianza, la imaginación, la fantasía y un gozo más pleno entre los
amantes. Es volver a ver a nuestra pareja llena de luz, con los ojos del
primer amor mirando su cuerpo y su personalidad más allá de las formas
materiales siempre imperfectas, es ver la belleza espiritual que lleva
dentro y volver a sentirnos fascinados, volver también a fascinar a la
persona que nos ama. Practicando esto con regularidad la pareja puede
conservar la llama de su pasión durante mucho tiempo y hacer su relación
no solamente más profunda y más madura sino también más gozosa y
gratificante. Es lo mejor que el tantra puede hacer por los amantes
actuales, aunque naturalmente siempre está ahí como vía mágica, como una
forma de buscar la trascendencia y su identidad verdadera, para quienes
quieran ir más allá.
Para conservar la magia del amor
durante muchos años
Los
rituales amorosos y eróticos no son un invento humano porque están
presentes en el mundo animal y tienen como función la de armonizar a la
pareja antes del acoplamiento. Los rituales amorosos de cortejo se dan
también entre los humanos al comienzo de la relación, teniendo la misma
función de acoplar y fascinarlos mutuamente.
El proceso del enamoramiento que se da
entre algunas parejas participa de la misma esencia que tanto buscan los
tántricos porque ambos enamorados sólo tienen ojos para ver lo bello y
más resplandeciente de la otra persona.
Piensan y sienten que su pareja es
maravillosa, divina y un simple roce de su mano es todo un
estremecimiento. Todo esto sucede porque ambos ven la luz del espíritu
amado más cerca que nunca, sin los obstáculos y el tamiz que el polvo
del tiempo irá acumulando.
Porque el problema está en que meses o
años después todo esto se olvida y la luz mágica que tenía la relación
al principio queda un poco o bastante empañada ante la necesidad de
afrontar los retos de la convivencia cotidiana y los numerosos desafíos
que tiene que asumir cualquier pareja.
Entonces los esposos dejan de verse como
antes y sienten que su relación, aunque no haya menguado en amor sí ha
perdido el brillo y la chispa que tuvo en esos momentos mágicos.
Todo esto sucede porque si antes ambos
veían el brillo de sus espíritus sin ningún impedimento, el tiempo de la
convivencia ha puesto una montaña de arena delante de sus ojos y ya solo
ven la siempre imperfecta materia de que están ambos hechos.
El reto al que se enfrenta cualquier
pareja es ser capaces de estar enamorados con la misma intensidad y
pasión de los primeros tiempos, pero con el valor añadido de la
sensación de lealtad, comprensión y seguridad que solo consigue una
pareja templándose en el tiempo como los buenos aceros.
De hecho, el enamoramiento de los
primeros encuentros está muy lleno de inseguridades y vulnerabilidad
porque no existe la experiencia de haber superado juntos muchas pruebas,
mientras una pareja que lleve años junta sí puede sentir esto y ser
mucho más segura en su relación.
Fusionar el gozoso rubor de una relación
que empieza y la profunda seguridad de una relación que ha permanecido
en el tiempo, es la verdadera plenitud mágica y poderosa de una relación
de pareja. Para conseguirlo los rituales amorosos tántricos son la mejor
fórmula y una de las aportaciones más válidas y útiles que las viejas
tradiciones tántricas, convenientemente actualizadas, puede aportar a la
pareja moderna.
LA VÍA MAGIA DEL TANTRA. UN CAMINO DE
PODER
Somos un cosmos viviente porque dentro de
nosotros viven millones y millones de células dotadas de su propia
conciencia. Son en realidad entes individuales aunque pertenezcan al
universo de nuestro cuerpo.
Cuando
la felicidad y el gozo más profundo conmueven nuestro ser, cada una de
nuestras células vibra con esa dicha irradiando su mayor potencial de
energía y ese fabuloso micro universo que es nuestro cuerpo se llena de
un gozo pleno y luminoso, de una "música de las esferas" llenándolo todo
de armonía.
Esto no es ni más ni menos que el mítico
Orgasmo Cósmico que persiguen los tántricos, el cabalgar en la Ola del
Placer que conmociona todo nuestro cuerpo. Algo que va más allá de una
mera experiencia genital o sensorial porque es una experiencia holística
que implica a la totalidad de nuestro ser.
Por eso el ritual tántrico insiste tanto
en alargar la experiencia erótica e implicar en ese acto sublime y
sagrado a todos nuestros sentidos, conciencia y emociones; para que cada
una de nuestras células y neuronas participen de esa explosión de luz y
energía que vitalizará todo nuestro cuerpo.
Cuando el sexo es mágico
Si
con lo anterior creo haber dejado claro que la experiencia de la
plenitud total genera en nuestro ser un enorme potencial de energía,
canalizando adecuada y conscientemente esa energía estamos en
condiciones de realizar un acto mágico de un gran poder.
La energía sigue al pensamiento, dice el
viejo arcano y en realidad la magia es mantener en nuestra conciencia
una idea con la suficiente claridad, intensidad y temporalidad para que
se manifieste en el mundo material produciendo resultados tangibles y
concretos.
Las invocaciones o enunciados mágicos y
los rituales sólo tienen por meta incrementar el nivel de energía del
que vamos a disponer, pero está claro que es el amor, la emoción y la
plenitud sexual unidas quienes llevan ese nivel energético a su máxima
expresión.
La
unión de magia y sexualidad es algo tan viejo como la propia humanidad y
está en las propias raíces chamánicas del tantrismo y del taoísmo, pero
también en otras culturas como la Cábala -la sabiduría suprema de la
Cábala es el misterio del sexo- nos dice M. Wayte y, como no, en la
tradición mágica occidental, supuestamente traída por los templarios
tras su regreso de las Cruzadas. Crowley escribió todo un tratado de
artes adivinatorias utilizando la magia sexual.
La astrología no es ajena a esto y por
eso no es extraño que entre los simbolismos de la casa VIII estén la
sexualidad, el poder oculto y los recursos que se consiguen por métodos
no ordinarios. En realidad el eje de las casas 2 y 8 tienen que ver con
el uso que hacemos del poder y la energía, pues aunque su simbolismo más
popular tiene que ver con el dinero, en realidad, para los humanos, el
dinero es una especie de manifestación simbólica pero real de la
energía.
Comprenderéis que no puede haber una
fórmula mágica más poderosa, un encantamiento más eficaz y de resultados
más concretos que esta fórmula magistral que propone el Tantra de unir
Amor, Conciencia y Fuerza sexual. Por eso el Tantra es mucho más eficaz
y fácil de practicar entre dos personas que están enamoradas y la
profunda intimidad de sus prácticas sexuales mucho más segura en una
pareja estable.
Cierto que pueden practicar la magia
sexual dos amantes que acaban de conocerse si están debidamente
preparados, pero antes de la propia experiencia sexual deben despertar
cada uno en su interior un estado de amor emocionado semejante al que se
da entre quienes se profesan el amor más intenso.
Y esto que lógicamente puede parecer
artificial se consigue imaginándose que la otra persona es un dios o una
diosa portadores de toda la belleza y las más hermosas cualidades y
dones que deseamos. Pero no quiero adelantarme porque todo esto
pertenece a la siguiente entrega donde describiré con todo detalle el
Maithuna o ritual erótico tántrico.
La búsqueda de la Eterna Juventud. Cuando el sexo cura y rejuvenece
No debe extrañarnos pues que la practica
tántrica sea rejuvenecedora, sanadora y generadora de energía, pues hoy
día está totalmente demostrado que al igual que las penas, las
preocupaciones y los pensamientos negativos nos envejecen y nos
enferman, los gozos y las dichas más profundas nos llenan de fuerza y
son el mejor y más natural elixir de juventud.
Especialmente la magia sexual taoísta se
ha preocupado mucho de esta mítica búsqueda de la juventud duradera y su
panteón de ilustres iluminados está lleno de "jóvenes" centenarios
llevando una vida sexual intensamente activa hasta sus últimos días.
Mientras los alquimistas occidentales
buscaban transmutar vulgares metales en oro, los alquimistas chinos se
afanaron más en la búsqueda de la inmortalidad y muchos médicos taoístas
recomendaban la práctica sexual consciente no solamente para mantenerse
fuerte y joven hasta edad avanzada sino para curar muchas enfermedades,
habiendo todo un recetario de terapias sexuales en que determinadas
posturas y frecuencias sirven para un buen número de dolencias.
Esto tiene su fundamento en ese concepto
holístico del cuerpo del que he hablado, en el incremento de la energía
merced al uso consciente y creativo del sexo y a que cada postura en
concreto canaliza la energía más hacia determinados órganos y no a
otros.
También en la creencia de los poderes
mágicos de la mujer como representante de los poderes de la propia
Naturaleza, cuando ha alcanzado un gozo total.
Este es uno de los numerosos beneficios
de la plenitud sexual y del poder del amor sabiamente canalizados por
todo el cuerpo como propone el Tantra.
Buscando al Amante Interior.
La práctica tántrica en soledad
¿Qué pasa con quienes no tienen pareja o con quienes tienen una pareja
que no está por la labor?.
También puede practicarse la magia
tántrica en solitario mediante la conexión con el Amante Interior que
todos llevamos dentro.
También podemos sentirnos enamorados de
la Vida experimentando en nuestro interior su belleza, su fuerza y su
plenitud. Así, contemplando la sonrisa de un niño, observando un hermoso
paisaje o el vuelo de una mariposa podemos tener el gozo de sentirnos
parte de una inmensa belleza que está ahí fuera y también dentro, que en
realidad no está ni fuera ni dentro sino es la propia esencia del Todo
del que formamos parte.
Sí. Podemos avanzar en el Tantra haciendo
el amor con nuestra pareja de la forma más intensa y sublime hasta
experimentar el gozo en cada una de nuestras células, hasta alcanzar una
plenitud total. Así, gracias a ese misterio del amor y del sexo, gracias
a esa unión con el otro llegamos a descubrir la plenitud natural que hay
en nuestro interior antes de que las sombras de nuestra mente y
experiencias negativas nos hiciesen olvidarla pero...
Pero si estamos solos podemos ir
directamente a las fuentes, podemos hacer el viaje al revés, es decir,
descubrir sin ayuda de nadie que esa plenitud existe ya en nuestro
interior.
Entonces descubriremos que no estamos
solos, que la Vida es nuestro mejor amante y esa gracia que nos
acompañará desde ese momento nos convertirá en los amantes más poderosos
y nuestra vida y existencias serán realmente mágicas. Por esto el Tantra
es todo un camino iniciático y de transformación interior.
Una senda mágica que trasciende la
dualidad fusionando todas las polaridades: masculino y femenino,
espíritu y materia, razón e intuición, lo individual con lo colectivo,
etc. Una vez realizada esta boda alquímica entre tus diferentes
polaridades puede realizarse con éxito el encuentro mágico con el otro,
puedes fusionarte con tu amante en una plenitud y gozo total pero
fundamentalmente puedes fusionarte con la Vida viviéndola como la
expresión de la divinidad.
Como vía mágica el Tantra propone
realizar nuestro poder espiritual en el mundo de la materia. Es un
camino para vivir con toda tu fuerza en el aquí y en el ahora, vivir el
presente con toda tu energía, creatividad y plenitud personal. Es la
celebración mágica del Espíritu realizado en la Materia, vivir el Cielo
en la Tierra.
El uso creativo y consciente de la
eyaculación
Cierto es que tras el orgasmo el hombre
puede permanecer parcialmente activo en cuanto al sexo y abierto a la
ternura y las caricias pero perderá más o menos temporalmente su
erección y más aún sus ganas de seguir con la actividad sexual, ya que
se sentirá desde demasiado relajado hasta incluso cansado o con ganas de
dormir.
Por eso, para alargar la experiencia
sexual, el hombre debe controlar su eyaculación y para ello no debe
buscarla como si fuese una certeza o culminación de su placer. Es el
final de su placer y de su gozo por lo tanto para qué tener prisa.
El hombre debe pensar que controlar su
eyaculación no es renunciar a su placer sino prolongarlo en una medida
diferente, no es subir a una encrespada montaña para caer abruptamente
sino recorrer un largo y hermoso valle que va ascendiendo poco a poco y
que si persevera es un camino que también le puede hacer subir a cimas
muy altas y prolongadas.
El control de la eyaculación no significa
renunciar totalmente a eyacular. En principio se trata de demorarla lo
más posible y si se desea se puede terminar el acto sexual eyaculando;
también se puede prescindir de ella durante algunos coitos y por ellos
se obtienen ciertas ventajas.
Desde luego que no es positivo una
renuncia total a la eyaculación salvo que se esté en un camino total de
trascendencia y se conozca muy bien la técnica de transmutar la
sexualidad en espíritu y conciencia.
Controlarla parcialmente sí puede ser
interesante -es decir eyacular cada 5-8-10 o 15 coitos dependiendo de la
edad, la estación del tiempo, el estado de salud y las metas propuestas-
sí es interesante como método de tener un mayor vigor sexual, de tener
más capacidad para el sexo, de disponer de más energía física y también
psíquica.
Para
los taoístas el control de la eyaculación es utilizado como método
curativo para multitud de dolencias, existiendo las recetas de hacer el
amor varias veces al día sin eyacular para un buen número de
enfermedades, pero sobre todo ha sido usado como método de alargar la
vida y tener vitalidad hasta una edad muy avanzada.
Para los tántricos el control de la
eyaculación es usado más bien como método de trascendencia y de acceder
a una conciencia superior.
Con respecto a la pareja la necesidad del
hombre por controlar su eyaculación se refiere más bien a poder
prolongar el acto sexual y lograr que su compañera tenga una serie de
orgasmos muy intensos y profundos que despertaran su naturaleza mágica y
una gran energía en ella que beneficiará también al hombre
indirectamente.
Por último, controlando su eyaculación y
uniendo a la energía sexual el poder de la emoción, del amor, el
despertar de todos lo sentidos y la búsqueda espiritual, el hombre puede
entonces lograr un tipo de orgasmo diferente y más poderoso, un orgasmo
cósmico que no tiene fin sino que puede acompañarle durante días y ser
removido o despertado por cualquier experiencia positiva.
Subiendo la energía sexual por los
chakras
En la unión sexual debe implicarse todo el cuerpo, sentimientos, células
mente y en suma la dimensión global del ser humano.
Las diferentes implicaciones tendrán su
expresión en el alineamiento y activación de los chakras de ambos
amantes.
Así, en la raiz de su mutuo deseo y la
excitación genital se activa el primer chakra, ayudado además por el
perfume del incienso y los propios aromas sexuales de cada amante.
Los besos, la estimulación oral, el gusto
de la piel fresca y perfumada en las caricias orales, el roce de las
lenguas estimula y activa el segundo chakra de los amantes, el
swadhistna que corresponde al sentido del gusto y que activa las
secreciones y fluidos genitales.
La contemplación de los cuerpos desnudos, de la belleza de los objetos
rituales que se hayan podido poner en la habitación y especialmente la
capacidad de "ver" con nuestros sentidos psíquicos la divinidad presente
en nuestro amante, activan el chakra manipura que está relacionado con
la vista.
Las caricias por toda la piel
especialmente en el pecho, tanto del hombre como de la mujer, las
sensaciones en el pene, el clítoris y la lengua activan el cuatro chakra
o anahata, relacionado con el sentido del tacto.
Los sonidos y grititos de placer, las
palabras estimuladoras, los susurros y las expresiones de amor, incluso
sentir los latidos acelerados del amante excitado por la pasión
despiertan y activan el quinto chakra o vishuddhi, relacionado con el
sonido.
Todos estos chakras son estimulados en
cualquier unión amorosa convencional que, cuando llega al orgasmo, en
ese grito o gemido con que termina activa el chakra superior de la
garganta pero raramente va más allá. Dependiendo de si hemos hecho las
cosas bien canalizando adecuadamente la energía sexual al cerebro
podremos en un orgasmo extendido activar también los chakras superiores
y el tercer ojo aumentando la intuición y la capacidad de clarividencia.
Siguiendo el camino del Tantra buscamos
fusionarnos con la Naturaleza porque mejor que nada refleja el espíritu
de la divinidad que lo llena todo.
La Meditación Tántrica pretende
desnudarnos de todo lo falso y efímero que vive en nosotros para que
podamos vernos tal y como en realidad somos Hijos del Padre Cielo y la
Madre Tierra
Pretende también que podamos comprender
la realidad que nos rodea
más allá de las apariencias, los prejuicios y los conceptos aprendidos
que distorsionan nuestra percepción.
Pretende hacernos pues más sabios fusionando lo racional e intuitivo, lo
masculino y lo femenino que vive en nosotros haciéndonos personas más
completas.
Y llegando al final de ese camino de
sabiduría comprender que la esencia que creo el Universo es un hermoso y
gozoso acto de amor.
Comprender que para desarrollar la
divinidad que llevamos dentro debemos de poder expresar todo el poder de
amar que hay en nuestro interior con creatividad y sabiduría.
Si quieres aprender y practicar las
diversas formas de meditación que te ofrece el Tantra
De la Meditación Tántrica
Posiblemente haya tantas formas de
meditar como potenciales meditadores pero en su raíz podemos dividir las
formas de meditar en dos clases dependiendo de los fines.
Podemos pretender liberarnos del mundo,
conseguir un total desapego y aspirar a otra realidad superior a esta
como propone el Vedanta y otras disciplinas religiosas o también podemos
meditar para estar en este mundo con una total lucidez y una total paz y
creatividad, que nos permita actuar realmente con eficacia y sabiduría
sirviendo a un propósito superior o cósmico, sirviendo a la realización
de nuestro Ser Espiritual.
De cualquiera de las formas la meditación
regular siempre nos ayudará a tener un poco de mas paz en medio de la
vorágine del mundo pero uno y otro objetivos son bien diferentes.
El Camino de la Sabiduría.
El Tantra nos propone vivir en el aquí y
el ahora porque mientras que estemos vivos este es el propósito de
nuestro espíritu ya que si no fuera así no habría encarnado en nuestro
cuerpo. Estamos en esta vida posiblemente por muchas cosas pero una de
ellas siempre es la de aprender. Por lo tanto buscar una mayor sabiduría
que nos ayude como personas y también a realizar creativamente la meta
de nuestro Ser Espiritual, son cosas que no dejan ninguna duda.
Vivimos además en una Era del
Conocimiento donde los estudios básicos son obligatorios y donde la
humanidad tiene por lo general un acceso al conocimiento como nunca tuvo
en su historia pero, lamentablemente, sólo se desarrolla un tipo de
conocimiento llamado intelectual que siendo válido y necesario es
incompleto.
El camino de la sabiduría pasa por
desarrollar tanto el conocimiento intelectual como el intuitivo que nos
pone en contacto con nuestros poderes interiores y los cósmicos, con la
"sabiduría" que naturalmente llevamos dentro, con lo que nuestra alma ha
aprendido a lo largo de sus diferentes encarnaciones.
La Meditación Tántrica
La meditación Tántrica nos invita a
realizarnos como seres globales ya que ayuda a que los dos hemisferios
de nuestro cerebro se integren -el racional y el intuitivo- Así, cuando
somos capaces de desarrollar ambos a la vez podemos decir que utilizamos
de una forma global nuestra capacidad mental abriendo para nosotros el
verdadero camino de la sabiduría y de ser más completos.
Una vez logrado esto o al menos estando
en el camino, la Meditación Tántrica nos propone usar nuestras
capacidades para estar aquí, en el mundo y no para evadirnos o buscar
otros.
Persiguiendo esa meta de realizar los
poderes cósmicos aquí y ahora -Que el Cielo viva en la Tierra- más que
centrarnos en desarrollar el desapego -como propone el Vedanta- debemos
centrarnos en desarrollar nuestra atención al máximo, centrarnos en
desarrollar la consciencia.
La Conciencia Testigo.
Desarrollar un tipo de conciencia que sea
testigo del mundo, de la realidad, de lo que sucede, de nosotros mismos
es el primer paso para comprender la realidad y poder cambiarla si es
necesario, de poder comprendernos a nosotros mismos y cambiar lo que
creamos necesario.
Observar las cosas sin juzgarlas,
observar a las personas, a nosotros mismos, a nuestros pensamientos es
un primer paso necesario para ir trascendiendo la dualidad en la que
siempre están basados los juicios humanos.
Si estas son las bases generales de la
meditación tántrica hay muchas maneras de aplicarla. Podemos meditar
solos y también en pareja, podemos meditar en una situación sexual o no
pero siempre procurando vivir con toda la intensidad posible el momento
presente aunque sin implicarnos, sin juzgarlos, sin dejarnos atrapar por
el.
La Postura adecuada
La meditación tántrica se puede hacer en
cualquier postura mientras estemos lo suficientemente cómodos para no
tener que luchar contra la fatiga pero no tanto como para dormirnos o
amodorrarnos.
La columna debe estar siempre recta y si
cerrando los ojos nos dormimos, meditaremos con los ojos abiertos al
estilo Zen, desenfocando ligeramente la mirada como si contemplásemos el
infinito. Si practicamos el hatha yoga podemos meditar en las posturas
clásicas, el padmasana -loto-, el siddhasana -perfecta- o el sukhasana
-fácil-; también en la postura Zen de sentarnos sobre las rodillas
apoyando los glúteos sobre los talones de los pies.
Podemos meditar también sentados sobre
una silla, de pie o incluso tumbados boca arriba mientras que no nos
durmamos.
No importa la postura siempre que la
espalda esté recta, lo más importante es la actitud adecuada. En el caso
de meditar con la pareja hay diversas posibilidades que describiré más
adelante.
El sitio adecuado
Por supuesto que el sitio ideal siempre
es la naturaleza mientras que sea un lugar donde puedas estar tranquilo
y no ser molestado pero de no ser así cualquier habitación de tu casa
vale. Sólo tienes que convertirla durante ese momento en una especie de
santuario y para ello basta que en un lugar pongas una vela y si puedes
unas flores mejor pero no es necesario.
Debes hacer espacio para poder moverte
con libertad antes de la meditación en sí y luego colocar frente a la
vela y el santuario improvisado el objeto que te ayudará a estar cómodo,
sea una silla, cojines, una esterilla o lo que prefieras.
El procedimiento adecuado
Es conveniente que antes de la meditación
en sí hagas -o hagais si es en pareja- algún tipo de movimiento o
ejercicio para activar la energía. Puede ser una serie de asanas si
practicas yoga, de series de chi kung o tai chi o también de danza libre
siguiendo una música que te guste.
Lo importante es mover el cuerpo, que la
energía circule y si sigues conscientemente cada movimiento de tu cuerpo
mucho mejor porque vas centrando tu mente en la energía que despiertas.
¿Desnudo o Vestido?
Si el tiempo y las condiciones del lugar
lo permiten es siempre mucho mejor estar desnudo y si no al menos usar
una ropa cómoda de tejidos naturales como algodón y que no oprima
ninguna parte del cuerpo.
Usar inciensos y perfumes ¿o no?
En la fase del movimiento es mejor no
usar ningún incienso para poder respirar mejor, también es preferible
hacerlo con la ventana abierta salvo que vivas en una calle muy
contaminada.
Una vez terminada la fase de movimiento
sí puedes usar una varilla de incienso pero si te sofoca no es necesario
tampoco.
Recuerda que es muy importante la
respiración profunda y adecuada.
La contemplación de la Inocencia
Miramos la vida con los ojos pero vemos
con la mente porque no vemos las cosas tal y como son sino según la
opinión consciente o inconsciente que tenemos de ellas.
El poder razonador, sistematizador,
clasificador y analizador de nuestra mente es un instrumento muy
poderoso de conocimiento, de analizar la realidad pero no significa que
podamos verla en su totalidad. Sería como ver el horizonte con un solo
ojo.
Cierto que podemos ver mucho pero no
podemos ver el panorama completo. Pero además hay otro problema y es que
la mente tiende al perfeccionismo y no hay ninguna persona, personalidad
y cuerpo que pueda resistir mucho tiempo su permanente mirada. Al final
siempre terminaremos viendo defectos en todo y en todos
. Eso es como echar arena en los ojos del
amor, como llenar de polvo el corazón porque nos sofocaremos y no
seremos capaces de amar con la total plenitud que nuestra alma quisiera.
El Tantra nos propone la mirada de la
inocencia.
No de la inocencia de la ignorancia sino
de la inocencia que busca ver las cosas más allá de las formas en su
perfecta y desnuda pureza, es decir que busca la luz espiritual que da
origen a las formas, que busca ver las cosas de una forma global. Así,
más que ver las cosas y las personas para que produzcan en nosotros
pensamientos, reflexiones o juicios, la mirada de la inocencia busca que
nos emocionemos con la belleza natural de lo que contemplamos. Así. Si
miramos nuestra pareja debemos de emocionarnos con la belleza del
espíritu que anima ese cuerpo, con la belleza del amor que despertó y
despierta en nosotros.
Cierto que también podemos verla
atractiva físicamente pero también sabiendo ver que su verdadera belleza
es interior.
Autoconocimiento. Desarrollar la
Conciencia Testigo
Esta meditación busca observar nuestra
mente sin luchar, juzgar, censurar o tratar de suprimir ninguno de los
pensamientos o imágenes que nos puedan surgir.
Somos solo observadores, testigos
imparciales de cómo surgen los pensamientos y también de cómo se van.
Es algo así como decir: Yo no soy mis
pensamientos porque mis pensamientos son temporales y yo soy inmortal.
Mis pensamientos un día vinieron y de la
misma forma se irán.
Con esta actitud de valentía frente a uno
mismo y de no querer juzgar ni dejarse llevar por lo negativo se hace
posible que las partes más oscuras, las más doloridas y las heridas más
profundas vayan saliendo poco a poco sin causar tanto daño.
Todo un conjunto de samskaras o
impresiones mentales, deseos y también tensiones subconscientes irán
saliendo y podremos verlas como lo que en realidad son: algo ajeno a
nosotros.
Si nos afectan es porque nosotros lo
permitimos porque lo hacemos parte nuestra pero si los vemos con
distancia tarde o temprano se irán disolviendo.
Así, con esa actitud de valentía y de
permanecer en paz no te importe que por los cielos de tu mente crucen
las nubes de los pensamientos.
Da lo mismo que sientas miedo, rencor,
inquietud o dolor, igual que las nubes vienen también se irán. Lo mismo
puedes hacer con tus deseos y con todo lo que pase por tu mente, debes
de verlo con cierta lejanía, con cierta distancia.
Así, con esta práctica que debe ser
habitual te vas limpiando, lo negativo va saliendo de ti y también lo
que te bloquea y entonces ocurre como si pelaras una cebolla; pelas una
capa y aparece otra nueva, una piel más profunda, una realidad más
interior de ti mismo.
Así, a medida que vas practicando más y
más la meditación vas profundizando más en tu propio interior y llegando
a niveles cada vez más interesantes.
Puedes llegar a la sabiduría y el
conocimiento que vive en tu interior, a tus niveles subconscientes.
VAJROLI MUDRA
Ejercicio tántrico para el control de los
músculos sexuales. Para todos: Sentarse en posición cómoda. Espalda
recta. Manos sobre los muslos. Concentrar la atención en el esfínter de
la uretra, situado en la base del pene en los hombres o la base del pene
o debajo de clítoris las mujeres. Sentir ese músculo. Visualizarlo en la
mente. Inhalar y contener la respiración. Contraer el orificio de la
misma forma que si nos estuviésemos orinando y quisiéramos retener la
orina. Tirar simultáneamente del abdomen hacia arriba como si
absorbiéramos energía por los genitales y llenasemos nuestro vientre con
ella. Después se relaja esta contracción volviendo todo a la normalidad
mientras expiramos suavemente. Repetirlo varias veces siempre llevando
la respiración. Al principio no abusar pues pueden salirnos agujetas ya
que son músculos que no están acostumbrados a trabajar. Hacer unas 10
veces e ir aumentando poco a poco. Con las contracciones la vagina debe
apretar desarrollando los músculos interiores. Se puede comprobar
metiendo uno o dos dedos en la vagina y sentir que con cada contracción
ésta aprieta un poco los dedos. Los hombre podrán ver como con cada
contracción se levanta un poco la punta del pene.
BENEFICIOS.-
Trabajando estos músculos logramos primero un mayor control sobre
nuestro aparato urogenital. Habrá también un mayor riego sanguíneo en
los músculos implicados. Se generará más energía sexual teniendo las
mujeres una mayor sensibilidad en su clítoris y los hombres mayor
capacidad de erección. Este ejercicio puede producir una cierta
excitación sexual y también dolores o calambres en los músculos si se
abusa y la práctica no se hace poco a poco. Si hay excitación sexual una
vez terminado el ejercicio se debe respirar profundamente imaginando que
el hormigueo -la energía sexual- que hay en el area genital sube al
vientre y se reparte por el cuerpo. Esto se logra imaginando que
inspiramos por nuestros genitales. Con el tiempo podemos hacer este
ejercicio en cualquier lugar.
LA DANZA SENSUAL DEL TANTRA
En las caderas de la mujer se mecen las
estrellas
Zorah - Gran bailarina de la Danza del Vientre
Desde el principio de los tiempos
mediante la danza hemos buscado la integración del cuerpo, la mente y
las emociones en un éxtasis total. Al danzar no solamente nos liberamos
de nuestras tensiones sino que también expresamos nuestras emociones más
profundas.
Todas las danzas liberan endorfinas en el
cerebro y aumentan la dopamina por lo que nos hacen sentirnos más
relajados y motivados a la vez, son buenísimas para tanto para la
ansiedad como para la depresión.
Ante todo la danza es una forma de
comunicarse, de unirse a los demás, de reunirse con los otros en un
lenguaje donde el corazón no usa las palabras sino el movimiento y la
alegría del cuerpo.
Cada vez que bailamos, sea de la forma
que sea, estamos evocando comportamientos ancestrales, gestos y
recuerdos de nuestra etapa tribal donde la danza era la forma de
celebrar cualquier acontecimiento medianamente importante.
Desde siempre se ha danzado por todo por
el aspecto mágico que se le ha dado a la danza. Así se danzaba como
preparación para la caza y para la guerra, también para el amor en
rituales de cortejo y apareamiento.
Se danzaba también como celebración tanto
en las bodas, los nacimientos como en los funerales. Se danzaba para
celebrar la vida y también para propiciar el viaje de los muertos pero
por encima de todo la danza siempre ha tenido un simbolismo mágico y
sexual.
Ya en pleno neolítico había danzas de
fuerte contenido sexual donde se celebraba o mejor se quería propiciar o
despertar el poder erótico de la mujer, su fuerza sexual como elemento
mágico fecundador y propiciador de las cosechas.
Estas danzas terminaban en auténticos
orgías grupales donde el poder del sexo sería quien haría fecundar la
tierra. Como restos de estos rituales quedaron en culturas más avanzadas
como la Mesopotámica la costumbre del coito público del Rey y la Reina
también como propiciador de la fecundidad de los campos y elemento
mágico que traería buenas cosechas.
Las danzarinas de los templos tántricos
tenían también como fin ese despertar de la energía sexual como poder
mágico. Balanceando todo el cuerpo como si estuvieran en trance,
despertaban el poder sensual del cuerpo con los movimientos sensuales de
sus caderas, tanto que despertaron el recelo y el escándalo de los
puritanos ingleses cuando dominaron la India, que cerraron todos los
templos.
El cuerpo humano es un microcosmos a
escala del propio universo. Desde siempre los movimientos sensuales de
las caderas fueron usados por hombres y mujeres tanto para mantenerse
flexibles como para representar en danzas y rituales el poder mágico de
la cópula, pero además sirven a las mujeres para mantener la agilidad de
su vientre a la hora de concebir y parir los hijos. Las mujeres
bereberes bailan durante la preñez y estando a punto de dar a luz lo
siguen haciendo para facilitar el parto.
Las modernas investigaciones han
demostrado que tenemos todo un cerebro dentro de nuestros intestinos y
que relajarlos con movimientos de vientre y caderas no solo nos relaja
sino que produce un gran placer y distensión de esta parte del cuerpo.
La represión sexual ha condenado el
cuerpo en general pero sobre todo ha visto con muy malos ojos los
necesarios movimientos sensuales de las caderas y el vientre.
Bailar libremente sin preocuparte por
seguir unas formas determinadas, dejando que tu cuerpo exprese tus
emociones, liberando tus tensiones y sobre todo moviendo sensualmente
tus caderas para trabajar el chakra sexual, generará una gran energía y
un despertar erótico que te llenará de fuerza.
Aparte de esto es uno de los mejores
ejercicios sensuales para prepararte para hacer el amor con tu pareja.
La Mujer arriba
La mujer debería cambiar su manera
postural de practicar el sexo.
En
el tantra se exhorta a la mujer a que sea ella quien conduzca la
situación", eso hace que el hombre no tenga que moverse tanto,
consiguiendo controlar con más facilidad tanto la respiración como la
eyaculación.
Además de fatigarse menos y mantener la
erección más tiempo.
Otra ventaja es la de tener más a mano y
a la vista las zonas erógenas de su compañera con la posibilidad de
darle más placer.
La posición permite contraer las paredes
de la vagina y realizar movimientos pélvicos que le permiten
autoestimularse el clítoris.
Más que obsesionarse con el orgasmo hay
que disfrutar de todo el acto, de todo el ritual y de todas las caricias
para ir llegando poco a poco.
La respiración y el estar aquí y ahora
como propone el tantra son fundamentales. Intentar mantener una
respiración serena ayuda a prolongar el placer, el acto sexual y el
orgasmo.
DE LA ARMONÍA EN LA PAREJA
No hay nada más diferente que un hombre y
una mujer porque ambos son la expresión pura de la dualidad. Podrían
estar condenados a no entenderse nunca si no fuera porque la magia del
amor y del sexo está basadA en la atracción de los opuestos. Es decir,
son precisamente esas diferencias las que hacen que se unan las parejas
pero también las que hacen que discutan o se separen.
Convertir estas diferencias en un motivo
de disputa, de causas que nos separan o en un motivo de unión, de causas
que nos complementan y nos ayudan a ser más completos son las diferentes
opciones que tiene cualquier pareja, es el resultado del saber convivir
y desarrollar la conciencia o dejarse llevar por lo más primario y
pasional que viva en ellos.
Una pareja es como los dos polos de la
energía eléctrica, si canalizan adecuadamente sus energías juntas podrán
producir luz, fuerza, magia y poder compartido, pero si se juntan los
cables sin ninguna precaución producirán chispazos y calambrazos
incontrolados.
Lo que me interesa dejar claro es que
estas diferencias, estos retos de la convivencia a los que se enfrentan
todas las parejas son algo natural y que nada tienen que ver con una
posible perdida del amor entre ambos sino que son retos que hay que
saber afrontar juntos. Saber afrontarlos con amor, cierto pero esto sólo
siendo fundamental es insuficiente, hace falta también comunicación,
consciencia, dominar algunas técnicas y también buscar juntos la
sabiduría.
La Armonía en la Pareja es pues algo que
no viene dado con el amor sino que hay que saber conquistarla, ganársela
poco a poco igual que se sube a una elevada montaña desde donde se
pueden ver cada vez unos paisajes de lo más impresionantes.
Desarrollar la CONFIANZA, EL
SENTIMIENTO DE LEALTAD Y LA CAPACIDAD DE COMUNICARSE
es lo primero que deben de lograr todas las parejas que
quieran establecer una base sólida para que su amor.
Lo importante es tener la meta de que no
solamente permanezca el amor sino que continúe brillando como una
hermosa llama durante muchos y muchos años. Es igual que con el cuerpo,
no se trata simplemente de no morirse sino de conservar la salud y la
lozanía.
Buscar esta meta sobre la base de
desarrollar la confianza, la lealtad y las habilidades de comunicación,
son como los cimientos que darán la solidez a la casa del amor donde
ambos viviréis durante vuestra vida en común.
Sobre esta base la búsqueda de la armonía
en la pareja es la necesidad de encontrar un equilibrio entre el tú y el
yo.
Solo duran las relaciones equilibradas y
ninguna pareja puede basar su duración en el sacrificio del uno por el
otro.
Lograr esta armonía requiere desarrollar
ciertas habilidades en la pareja, como la confianza, la lealtad y la
capacidad de comunicarse. Estas habilidades, junto al amor, son los
pilares de toda buena convivencia.
LA CAPACIDAD DE COMUNICACIÓN TÁNTRICA
El Tantra tiene una visión global del ser
humano y también de la vida, por eso el sexo entre los amantes no es
meramente una cuestión genital porque implica toda la piel, todas las
células, todos los sentimientos, sensaciones y pensamientos como base
para buscar y lograr el éxtasis supremo tan buscado.
Lo mismo sucede con las habilidades de
comunicación que deben desarrollar los amantes tántricos.
Es algo que va más allá de las palabras,
algo que no es solamente hablar aunque, por supuesto, también lo sea.
Comunicarse con las palabras es necesario, desde luego. Contar con
sinceridad lo que uno piensa, siente y desea es necesario. También saber
escuchar al otro, establecer momentos para el diálogo, la intimidad, el
compartir los deseos, sueños, preocupaciones y proyectos es algo
necesario pero muchas veces las palabras no pueden expresar todo lo que
llevamos dentro y no pueden contener todo lo que queremos comunicar.
La comunicación emocional es también
necesaria. Muchas veces un gesto, la expresión del rostro, una
determinada caricia o postura dicen más que muchas palabras. Además,
también necesitamos la comunicación emocional, es decir, tocar y ser
tocados pero no como un preámbolo erótico o sexual sino por cuestiones
meramente emocionales.
Desarrollar las habilidades de
comunicación emocional. Saber comunicar y escuchar los sentimientos de
nuestra pareja es algo importante pero aquí, como no se tratan de
cuestiones intelectuales, hay que saber ir más allá de las palabras
porque muchas veces los sentimientos -sobre todo los de dolor, rabia,
tristeza, etc.- no se expresan con las mejores y más adecuadas palabras.
Desarrollar la habilidad de comunicación
emocional es pues saber ir más alla de las palabras y tener la capacidad
de comprender la emoción que las ha provocado y tiene dos niveles de
actuación.
Por un lado ser consciente de que cuando
se expresan los sentimientos las palbras pueden cargarse de un alto
potencial que puede ser muy hiriente o desolador; por lo tanto el que
habla debería cuidar un poco más las palabras para no hacerlas tan
hirientes y el que escucha debería saber ir más allá de las palabras y
comprender que surgen de la tristeza, la rabia, el dolor, etc.
Comprender que los sentimientos, los
tuyos y de tu pareja es tan necesario como saber expresarlos-de la mejor
manera posible.
Todo sentimiento negativo guardado es
agua podrida que se queda dentro del cuerpo y pondrá en peligro no
solamente la relación de pareja sino también la salud de la persona.
Desarrollar las habilidades de comunicación emocional es estar
dispuestos a escuchar serenamente sentimientos desagradables o reproches
emitidos por nuestra pareja y también saber expresarlos con las mejores
palabras posibles.
El amor y la vida de pareja tiende a
desarrollar la confianza, esto es positivo pero precisamente la
confianza hace que uno pueda mostrar su enfado o pensamientos negativos
de una forma más natural con palabras hirientes y desagradables que
aunque no se produzcan de una forma consciente y deliberada no quiere
decir que no puedan hacer daño.
El Tantra nos pide ser consciente de lo
que decimos y de todo lo que hacemos y cultivando esta habilidad cada
vez diremos menos palabras sin nuestro control, es decir seremos menos
hirientes con quienes amamos.
También el tantra nos pide desarrollar el
amor y la comprensión. Cultivando este don podemos ir más allá de las
palabras de nuestra pareja y comprender que no son conscientes sino
producto de su enfado y su inconsciente.
Cultivar las habilidades de comunicación
emocional supone trabajar ambos polos, los dos lados: el que habla y
expresa -que debe hacerlo más conscientemente- y el que escucha y siente
-que debe hacerlo con más comprensión y tolerancia, sabiendo ir más allá
de las palabras.
La Comunicación Emocional
La comunión emocional se produce entre la
pareja y las personas que conviven sin darnos cuenta porque va más allá
de las palabras. El estado de ánimo influye en uno y viceversa, esto
crea cierta confusión y podemos llegar a pensar que nuestra pareja es
culpable de nuestros propios sentimientos.
Esto es lo primero y necesario en la
comunicación emocional: NO CULPAR A NUESTRA
PAREJA DE NUESTROS PROPIOS SENTIMIENTOS.
La trampa en la comunicación emocional
deficiente es hacer responsable a la pareja de nuestros sentimientos: Yo
estoy triste porque no me comprende.
Esto no es así, yo estoy triste porque
quiero, porque no me controlo, al margen de que mi pareja me comprenda
totalmente o no.
SABER PARAR A TIEMPO LOS CONFLICTOS
EMOCIONALES.-
La pasión y la emoción no tienen nada que
ver con la lógica y la razón. Las palabras, por razonables que sean a
veces no pueden nada con los sentimentos desbordados, por eso, algunas
veces hay que saber reconocer ese estado de desbordamiento, de falta de
armonía y no intentar solucionarlo meramente con palabras.
A veces incluso es mejor dejar de hablar,
reconocer la falta de empatía de ese momento y trabajar para
reestablecerla pero sin tocar el tema que ha provocado el conflicto.
Dejarlo pendiente y ponerse a trabajar
para reestablecer la armonía. Así, la pareja en vez de continuar
discutiendo o tratando de convencerse sobre algo en concreto que ha
motivado su disputa puede dejarlo pendiente y ponerse a respirar juntos,
hacer ejercicios de armonización abandonando temporalmente el
contencioso para retomarlo luego cuando esten más serenos y en armonía.
MEJOR QUE TENER RAZÓN ES VIVIR EN
ARMONÍA.-
Esta es la regla tántrica para mantener
el equilibrio en la pareja porque cuando se enzarzan en disputas estas
pueden hacerse interminables cuando ambos quieren convencer al otro de
que tienen razón.
El Tántrico debe cultivar la consciencia
y, dándose cuenta de la espiral en que se está cayendo, debe saber
pararla, renunciar a convencer a la otra persona no supone renunciar a
sus propias razones pero sí renunciar a seguir perdiendo el tiempo,
hacerse más daño y seguir discutiendo; por eso debe parar la discusión,
pedir un tiempo muerto para tratar de reestablecer la armonía por otros
caminos que no sean los de la de discutir eternamente las diferentes
razones.
Si ambos están en el camino tántrico de
la consciencia renunciarán a tener razón y buscaran primero serenarse,
respirar juntos, meditar juntos y hacer una meditación fortalecedora
para horas o días después hablar serenamente sobre el contencioso que
provocó la chispa incendiaria entre ellos.
Comprender que cuando surgen esas chispas
lo primero y necesario es controlar las llamas y el incendio que puedan
ocasionar más que convencer al otro, es algo totalmente necesario y
prioritario.
Esto puede ser posible en cualquier
pareja pero será mucho más fácil en aquellas en las que los dos hayan
aceptado una forma de relación tántrica o la mediación de esa sabiduría
en sus relaciones.
MANTENERSE EN ARMONÍA ES MEJOR QUE
TENER RAZÓN dice la vieja enseñanza y por lo
tanto cuando se pierde la armonía en la pareja es necesario renunciar
-ambos dos- a tener razón para reestablecer primero la armonía perdida.
Aquí ninguno pierde, ninguno cede más que
el otro porque los dos aceptan una sabiduría superior para que de un
mayor sentido y solidez a su relación.
Esta concepción se corresponde con el
punto de vista tántrico de analizar la realidad porque el Tantra ve el
ser humano como un conjunto de energías interiores que se manifiestan en
actos concretos en la realidad.
Si la energía fluye correctamente por
nuestro interior se manifiesta en plenitud y alegría, si no fluye del
todo bien se manifiesta en frustración y resentimiento; pues lo mismo
sucede entre las parejas, la armonización de sus mutuas energías
internas hace más posible que ambos se entiendan en el plano mental,
emocional y real.
Desarrollar las habilidades de
comunicación tiene pues una dimensión global en el tantra. No se
solamente aprender a hablar, expresar los sentimentos con confianza sino
que también es aprender a comunicarse energéticamente, a niveles de
chakras y energías internas de la pareja, aprender a armonizarse y
comunicarse subconscientemente, a trabajar juntos los sueños, la
intuición y los sentidos psíquicos.
Es pues abrir las posibilidades de la
pareja a todo un nuevo universo, es vivir el amor y la relación en un
nuevo nivel. Pero esto no se consigue por si mismo, esto necesita algo
más que el amor y los buenos sentimientos, por muy imprescindibles que
estos sean hace falta algo más; es necesario que los dos se entreguen a
esa tarea, que los dos se entreguen al tantra para que los haga crecer
más y canalice su evolucion personal.
Es necesario hacer prácticas y ejercicios
conjuntos como la meditación fortalecerdora, rituales eróticos, etc.
ASÍ, Cuando hay tensión, más que pensar
en convencer, en tener razón es mejor tumbarse juntos y hacer la
meditación fortalecerdora.
Ser conscientes de la propia respiración
y la de la pareja, ver cuanto de agitada está, serenarla, serenarla
juntos, y meditar juntos, dejar que se vayan los pensamientos negativos
al igual que pasan las nubes en el cielo, centrarse en la luz y el amor,
cambiar la polaridad del enfado a la paz y... poco a poco todo mejorará,
la armonía retornará y se sentarán las bases para seguir adelante, para
superar con más luces y creatividad que antes el contencioso pendiente.
Después de que la armonía se haya
restablecido podéis retomar el diálogo interrumpido pero con más paz y
armonía, pero sobre todo, sin caer en culpabilidades.
El Tantra te pide que aceptes la vida
como se manifiesta, sin juzgarla, sin querer cambiarla sino
transmutarla. Lo mismo debes hacer con tu pareja, no la juzgues, no la
hagas culpable ni mucho menos intentes que se sienta así.
Nadie es culpable, sencillamente hay
desarmonías que pueden solucionarse aumentando la armonía; al igual que
la noche puede iluminarse con más luz.
Pues son los tres pasos necesario
1ª Darse cuenta de que se ha quebrantado
la armonía y renunciar a imponer las razones, porque lo más importante
es restablecer primero la armonía.
2ª hacer algo juntos sin palabras ni
conflicto: una meditación fortalecedora. Respirar juntos, serenarse
juntos, meditar juntos hasta que cada uno encuentre por si mismo la paz
y la armonía.
3ª Retomar el diálogo interrumpido pero ahora con
armonía, sin culpas, sin agravios, buscando soluciones, compromisos o
puntos medios entre ambos.
Fuente Gente
natural
Parte 1 / Parte 2
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