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Tantra, el sexo meditativo Parte 2

Sexualidad Humana /
Human Sexuality

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Parte 1 / Parte 2

EL USO TÁNTRICO DE LA ENERGÍA SEXUAL

Para el Tantra la energía sexual es realmente poderosa y en el acto sexual podemos generar una gran energía que debemos saber usar. Naturalmente esta energía llega a su cumbre en el momento del orgasmo, pero el problema es que a partir de ahí baja o disminuye bruscamente.

Esto es cierto sobre todo cuando se vive el sexo como un desahogo, cuando hay una gran necesidad o cuando el acto sexual está enfocado a lograr más o menos obsesivamente el orgasmo. Este probablemente llegará más pronto que tarde si todo es normal, se generará un cierto nivel de energía pero enseguida caerá en picado. Esto es desperdiciar bastante el pastel.

El Tantra propone que lo aprovechemos mejor y su primer planteamiento es obvio y sencillo: Prolongar el coito y sus prolegómenos.

Si analizamos el acto sexual se compone de diversas fases en que el gozo y la excitación van aumentando y de una única fase final -orgasmo- donde todo casi termina bruscamente.

Lo primero es pues alargar al máximo la fase previa a la penetración y también el coito en sí antes del orgasmo. Como ambas fases son también placenteras se aumentará el gozo y la plenitud que nos pueda aportar el sexo.

Esto además tiene muchas ventajas.

La primera es satisfacer plenamente y a la mujer, llegar a posibilitar que sea multiorgásmica y que su propia plenitud despierte en ella los poderes mágicos que toda mujer encierra.

Esta es una de las cosas que busca el Tantra. ¿Cómo lograrlo?

Lo primero es muy sencillo: alargar los prolegómenos del coito, estimular los juegos eróticos y las caricias. Con ello se aumentará tanto el nivel de excitación como de energía que la sexualidad despierta en ambos amantes.

Lo siguiente es un poco más difícil pero no tanto: Desarrollar la consciencia en medio de la excitación erótica para canalizar conscientemente esa energía que estamos despertando. Esto se consigue con la actitud y respiración adecuadas durante el acto sexual.

Lo siguiente es durante el coito en sí, es decir durante la penetración controlar al máximo la eyaculación para al menos demorarla e incluso suprimirla.

Lo último es utilizar ese tiempo, esa concentración y esa forma consciente de hacer el amor para primero extender la energía sexual por todo el cuerpo vitalizando y haciendo participe del gozo a cada una de nuestras células y por último hacerla subir al cerebro.

Es decir, todo el proceso sexual debe ser consciente, la mente y determinadas técnicas que usa están presentes para canalizar adecuadamente esa energía sexual que estamos generando, El cuerpo debe vibrar con la energía, con un gozo donde se unen emoción, sexualidad y sensualidad pero la mente debe estar en calma, la respiración debe ser controlada y profunda y debe haber una voluntad de trascender, de llevar la experiencia sexual más allá de lo ordinario para hacerla realmente cósmica.

Para ello la energía sexual debe llegar al cerebro, iluminar y llenar con su fuego cada una de los miles de millones de neuronas que tenemos. Esto produce una superestimulación neuronal que tonifica el cerebro, lo vitaliza y lo llena de energía y sobre todo hace que funcione de una forma global fusionando las dos áreas o hemisferios: La intuitiva y la racional, lo intelectual con lo emotivo.

MAITHUNA. El ritual erótico del amor tántrico
El orgasmo cósmico

En la perfumada estancia ella está desnuda en el centro del mandala, un círculo cósmico con un triangulo de poder en el centro. La luz de las velas brilla sobre su piel iluminada por el amor reflejando el fulgor de mil estrellas.

Ella es la shakti, la maga, la amada y encarna el poder de la luna y el esplendor fecundo de la naturaleza.

Su amado, su adorador se acerca y le ofrece una copa de vijaya -una bebida afrodisíaca cuya fórmula se ha perdido- pintándole una media luna en la frente.

Pone la mano en su corazón mientras ella hace lo mismo para abrir sus chakra cordiales y estimular el poder del amor en cada uno de ellos.

Se miran a los ojos, se miran hasta lo más profundo, hasta descubrir el brillo del alma enamorada en el fondo de su ser. Después cambian la posición de las manos y él pone la suya en el corazón de ella mientras la amada hace lo mismo.

Así crean un puente energético entre sus mutuos corazones, un puente de luz que une sus almas a través de las manos y la mirada directa y profunda de sus ojos. Sienten los latidos de su corazón, sienten su respiración y la van armonizando como si fuese un único corazón quien palpita en cada uno de ellos, como si fuesen una sola respiración vivificando sus cuerpos. Ambos se regocijan en el amor que reciben y el amor que dan, en el amor que viene y que va formando un circuito de energía que recorre los dos cuerpos.

Se regocijan en el mutuo embeleso que va empapando de amor, ternura y sensualidad cada una de sus células como un dulce y húmedo perfume.

Van a hacer el amor de la forma más sublime y sensual que imaginarse puedan y él hará brotar con cada una de sus delicadas caricias un río de estrellas ardiendo en cada poro desnudo del cuerpo de su amada.

Ella se abandonará a esa marea cósmica que va inundando todo su cuerpo, dejará que los ríos del gozo vayan empapando todo su ser.

Él sentirá la excitación de ella con la delicia de quienes se calienten en una hoguera en las frías mañanas de invierno.

El calor de ella será su calor, el gozo de ella será su gozo porque en principio no buscará su propio placer ya que el orgasmo del hombre es el final de la fiesta.

Buscará el gozo sin limites de ella, verla iluminada con un resplandor de galaxias encendiendo todo su cuerpo, porque el orgasmo de ella no es el final sino el principio de la fiesta, el comienzo de la verdadera celebración.

Ella es la maga que encarna los poderes del universo. Él ha sabido despertarlos y ahora el temblor cósmico que experimenta el cuerpo de su amada es su propio estremecimiento y el mar de delicias que la ha llenado por completo se desborda impetuoso para empaparlo también a él.

Es el río desbordado de energía fluyendo de ella lo que le hace también abandonarse a él. Él se va con su amada y ella le lleva hasta lo más profundo de un orgasmo cósmico. Al final se dan cuenta que no son hombre ni mujer sino el puro amor cósmico lleno de luz y de gozo con que fue creado todo el universo.

Han hecho el amor siguiendo el ritual mágico de los tántricos y más allá del placer que nunca termina han descubierto su verdadera identidad universal. Esa es la verdadera luz que ahora ilumina sus cuerpos, el verdadero gozo que permanecerá en ellos durante días y días...

Hay pocos textos tántricos clásicos que describan totalmente el maithuna o celebración ritual del amor, uno de ellos es el yonipuja pero más que un libro que enseña o muestra cómo hacerlo parece más bien un resumen de complicados rituales muy influidos por la tradición espiritual hindú. Las parejas se iniciaban en los ritos tántricos delante del acharya o instructor -que podía ser una mujer- y esta persona tenía un papel crucial porque iba guiando a los amantes en cada paso del ritual mientras cantaba mantras y canalizaba la energía.

Aunque siempre es conveniente iniciarse en el Tantra con un instructor cualificado, la pareja también puede abandonarse a su propia espontaneidad procurando mantener lo más esencial del ritual que acabo de explicar, pudiendo modificarlo y adaptarlo a sus reales necesidades.

La Fuerza del Ritual.

Creando un espacio mágico que trasciende el tiempo

Los rituales amorosos frecuentes entre amantes tienen la virtud de desempolvar un poco los cuerpos, las mentes y los sentimientos para recuperar el brillo y el esplendor perdido, tanto en la relación en sí como en las personas en particular.

Para que sean lo más eficaces posibles tienen que cumplir con todos los requisitos del ritual y tratar de lograr la fascinación y la canalización de la mente y de todos los sentidos. Si además se quiere que sean mágicos, debe invocarse también la presencia de una energía superior y externa a los contrayentes.

El ritual amoroso tántrico insiste en que cada uno debe ver en su pareja una expresión de la divinidad. Al margen de las cualidades que tenga o no, debe de verse en la otra persona la divinidad que lleva dentro. Esto tiene el sentido de hacer el amor trascendente.

Así no se hace el amor con una persona cualquiera sino con la manifestación de la divinidad que todos llevamos dentro, con alguien realmente ideal.
Así, todas las debilidades humanas que podemos ver cotidianamente en la otra persona desaparecen, al menos durante ese acto sagrado y devocional que van a practicar.

Al reservar este espacio sagrado donde los amantes se ven a sí mismos como seres superiores y se desprenden mutuamente de su faceta más normal y vulgar, se crea un tipo de energía que ayudará mucho en la convivencia cotidiana. Naturalmente que todo depende de la regularidad y de su capacidad de mantener ese tipo de conciencia

El espacio y el cuerpo sagrados

Para lograrlo con más facilidad tenemos la fuerza del ritual evocando en la mente niveles superiores de conciencia y energía. Lo importante no está simplemente en la decoración de la habitación, en las velas, el perfume y las flores. Estas cosas ayudan a la fascinación de los sentidos pero lo más necesario es sentir que entramos en un espacio-tiempo sagrado y diferente.

Esta ceremonia sexual que podemos realizar con nuestro amante no es algo para todos los días, es una celebración que debemos realizar una vez al mes o cada semana si tenemos tiempo, pero siempre con la conciencia de que se va a realizar algo mágico y extraordinario que canalizará una poderosa energía.

Cuando ambos amantes entran en la habitación donde se celebrará el rito, deben hacerlo con la sensación de entrar en un lugar donde no hay pasado ni futuro porque allí no pueden llevarse los recuerdos ni las expectativas, las preocupaciones o los deseos.

Deben desnudarse de todo esto y no solo de sus ropas antes de entrar en el círculo mágico. Hay que acercarse al cuerpo del amante como a un territorio sagrado. El cuerpo debe ser lavado, purificado y perfumado como reconocimiento de su belleza y su dimensión trascendente. Ambos cuerpos son la expresión de la divinidad y amándose mutuamente se regocija la Vida en ellos, se despierta la energía y todo comienza a vibrar.

La vida de pareja se erosiona cuando la arena del tiempo va llenando de dunas el Jardín del Amor. Los retos de la convivencia cotidiana nos producen estrés y las preocupaciones y desafíos nos llenan de tensión como personas y también afectan a nuestra vida de pareja. Hacer el amor es algo realmente fácil y por eso se puede ir a la cama pensando en otra cosa, convertirlo en algo rutinario, en un mecánico desahogo que acabará por llevarnos a la frustración y la falta de interés. Dedicar, de vez en cuando, un tiempo para el ritual erótico tántrico es refrescar la relación con un perfume nuevo que nos acompañará durante varios días después, es potenciar la intimidad, la confianza, la imaginación, la fantasía y un gozo más pleno entre los amantes. Es volver a ver a nuestra pareja llena de luz, con los ojos del primer amor mirando su cuerpo y su personalidad más allá de las formas materiales siempre imperfectas, es ver la belleza espiritual que lleva dentro y volver a sentirnos fascinados, volver también a fascinar a la persona que nos ama. Practicando esto con regularidad la pareja puede conservar la llama de su pasión durante mucho tiempo y hacer su relación no solamente más profunda y más madura sino también más gozosa y gratificante. Es lo mejor que el tantra puede hacer por los amantes actuales, aunque naturalmente siempre está ahí como vía mágica, como una forma de buscar la trascendencia y su identidad verdadera, para quienes quieran ir más allá.

Para conservar la magia del amor durante muchos años

Los rituales amorosos y eróticos no son un invento humano porque están presentes en el mundo animal y tienen como función la de armonizar a la pareja antes del acoplamiento. Los rituales amorosos de cortejo se dan también entre los humanos al comienzo de la relación, teniendo la misma función de acoplar y fascinarlos mutuamente.

El proceso del enamoramiento que se da entre algunas parejas participa de la misma esencia que tanto buscan los tántricos porque ambos enamorados sólo tienen ojos para ver lo bello y más resplandeciente de la otra persona.

Piensan y sienten que su pareja es maravillosa, divina y un simple roce de su mano es todo un estremecimiento. Todo esto sucede porque ambos ven la luz del espíritu amado más cerca que nunca, sin los obstáculos y el tamiz que el polvo del tiempo irá acumulando.

Porque el problema está en que meses o años después todo esto se olvida y la luz mágica que tenía la relación al principio queda un poco o bastante empañada ante la necesidad de afrontar los retos de la convivencia cotidiana y los numerosos desafíos que tiene que asumir cualquier pareja.

Entonces los esposos dejan de verse como antes y sienten que su relación, aunque no haya menguado en amor sí ha perdido el brillo y la chispa que tuvo en esos momentos mágicos.

Todo esto sucede porque si antes ambos veían el brillo de sus espíritus sin ningún impedimento, el tiempo de la convivencia ha puesto una montaña de arena delante de sus ojos y ya solo ven la siempre imperfecta materia de que están ambos hechos.

El reto al que se enfrenta cualquier pareja es ser capaces de estar enamorados con la misma intensidad y pasión de los primeros tiempos, pero con el valor añadido de la sensación de lealtad, comprensión y seguridad que solo consigue una pareja templándose en el tiempo como los buenos aceros.

De hecho, el enamoramiento de los primeros encuentros está muy lleno de inseguridades y vulnerabilidad porque no existe la experiencia de haber superado juntos muchas pruebas, mientras una pareja que lleve años junta sí puede sentir esto y ser mucho más segura en su relación.

Fusionar el gozoso rubor de una relación que empieza y la profunda seguridad de una relación que ha permanecido en el tiempo, es la verdadera plenitud mágica y poderosa de una relación de pareja. Para conseguirlo los rituales amorosos tántricos son la mejor fórmula y una de las aportaciones más válidas y útiles que las viejas tradiciones tántricas, convenientemente actualizadas, puede aportar a la pareja moderna.

LA VÍA MAGIA DEL TANTRA. UN CAMINO DE PODER

Somos un cosmos viviente porque dentro de nosotros viven millones y millones de células dotadas de su propia conciencia. Son en realidad entes individuales aunque pertenezcan al universo de nuestro cuerpo.

Cuando la felicidad y el gozo más profundo conmueven nuestro ser, cada una de nuestras células vibra con esa dicha irradiando su mayor potencial de energía y ese fabuloso micro universo que es nuestro cuerpo se llena de un gozo pleno y luminoso, de una "música de las esferas" llenándolo todo de armonía.

Esto no es ni más ni menos que el mítico Orgasmo Cósmico que persiguen los tántricos, el cabalgar en la Ola del Placer que conmociona todo nuestro cuerpo. Algo que va más allá de una mera experiencia genital o sensorial porque es una experiencia holística que implica a la totalidad de nuestro ser.

Por eso el ritual tántrico insiste tanto en alargar la experiencia erótica e implicar en ese acto sublime y sagrado a todos nuestros sentidos, conciencia y emociones; para que cada una de nuestras células y neuronas participen de esa explosión de luz y energía que vitalizará todo nuestro cuerpo.

Cuando el sexo es mágico

Si con lo anterior creo haber dejado claro que la experiencia de la plenitud total genera en nuestro ser un enorme potencial de energía, canalizando adecuada y conscientemente esa energía estamos en condiciones de realizar un acto mágico de un gran poder.

La energía sigue al pensamiento, dice el viejo arcano y en realidad la magia es mantener en nuestra conciencia una idea con la suficiente claridad, intensidad y temporalidad para que se manifieste en el mundo material produciendo resultados tangibles y concretos.

Las invocaciones o enunciados mágicos y los rituales sólo tienen por meta incrementar el nivel de energía del que vamos a disponer, pero está claro que es el amor, la emoción y la plenitud sexual unidas quienes llevan ese nivel energético a su máxima expresión.

La unión de magia y sexualidad es algo tan viejo como la propia humanidad y está en las propias raíces chamánicas del tantrismo y del taoísmo, pero también en otras culturas como la Cábala -la sabiduría suprema de la Cábala es el misterio del sexo- nos dice M. Wayte y, como no, en la tradición mágica occidental, supuestamente traída por los templarios tras su regreso de las Cruzadas. Crowley escribió todo un tratado de artes adivinatorias utilizando la magia sexual.

La astrología no es ajena a esto y por eso no es extraño que entre los simbolismos de la casa VIII estén la sexualidad, el poder oculto y los recursos que se consiguen por métodos no ordinarios. En realidad el eje de las casas 2 y 8 tienen que ver con el uso que hacemos del poder y la energía, pues aunque su simbolismo más popular tiene que ver con el dinero, en realidad, para los humanos, el dinero es una especie de manifestación simbólica pero real de la energía.

Comprenderéis que no puede haber una fórmula mágica más poderosa, un encantamiento más eficaz y de resultados más concretos que esta fórmula magistral que propone el Tantra de unir Amor, Conciencia y Fuerza sexual. Por eso el Tantra es mucho más eficaz y fácil de practicar entre dos personas que están enamoradas y la profunda intimidad de sus prácticas sexuales mucho más segura en una pareja estable.

Cierto que pueden practicar la magia sexual dos amantes que acaban de conocerse si están debidamente preparados, pero antes de la propia experiencia sexual deben despertar cada uno en su interior un estado de amor emocionado semejante al que se da entre quienes se profesan el amor más intenso.

Y esto que lógicamente puede parecer artificial se consigue imaginándose que la otra persona es un dios o una diosa portadores de toda la belleza y las más hermosas cualidades y dones que deseamos. Pero no quiero adelantarme porque todo esto pertenece a la siguiente entrega donde describiré con todo detalle el Maithuna o ritual erótico tántrico.

La búsqueda de la Eterna Juventud. Cuando el sexo cura y rejuvenece

No debe extrañarnos pues que la practica tántrica sea rejuvenecedora, sanadora y generadora de energía, pues hoy día está totalmente demostrado que al igual que las penas, las preocupaciones y los pensamientos negativos nos envejecen y nos enferman, los gozos y las dichas más profundas nos llenan de fuerza y son el mejor y más natural elixir de juventud.

Especialmente la magia sexual taoísta se ha preocupado mucho de esta mítica búsqueda de la juventud duradera y su panteón de ilustres iluminados está lleno de "jóvenes" centenarios llevando una vida sexual intensamente activa hasta sus últimos días.

Mientras los alquimistas occidentales buscaban transmutar vulgares metales en oro, los alquimistas chinos se afanaron más en la búsqueda de la inmortalidad y muchos médicos taoístas recomendaban la práctica sexual consciente no solamente para mantenerse fuerte y joven hasta edad avanzada sino para curar muchas enfermedades, habiendo todo un recetario de terapias sexuales en que determinadas posturas y frecuencias sirven para un buen número de dolencias.

Esto tiene su fundamento en ese concepto holístico del cuerpo del que he hablado, en el incremento de la energía merced al uso consciente y creativo del sexo y a que cada postura en concreto canaliza la energía más hacia determinados órganos y no a otros.

También en la creencia de los poderes mágicos de la mujer como representante de los poderes de la propia Naturaleza, cuando ha alcanzado un gozo total.

Este es uno de los numerosos beneficios de la plenitud sexual y del poder del amor sabiamente canalizados por todo el cuerpo como propone el Tantra.

Buscando al Amante Interior.
La práctica tántrica en soledad

¿Qué pasa con quienes no tienen pareja o con quienes tienen una pareja que no está por la labor?.

También puede practicarse la magia tántrica en solitario mediante la conexión con el Amante Interior que todos llevamos dentro.

También podemos sentirnos enamorados de la Vida experimentando en nuestro interior su belleza, su fuerza y su plenitud. Así, contemplando la sonrisa de un niño, observando un hermoso paisaje o el vuelo de una mariposa podemos tener el gozo de sentirnos parte de una inmensa belleza que está ahí fuera y también dentro, que en realidad no está ni fuera ni dentro sino es la propia esencia del Todo del que formamos parte.

Sí. Podemos avanzar en el Tantra haciendo el amor con nuestra pareja de la forma más intensa y sublime hasta experimentar el gozo en cada una de nuestras células, hasta alcanzar una plenitud total. Así, gracias a ese misterio del amor y del sexo, gracias a esa unión con el otro llegamos a descubrir la plenitud natural que hay en nuestro interior antes de que las sombras de nuestra mente y experiencias negativas nos hiciesen olvidarla pero...

Pero si estamos solos podemos ir directamente a las fuentes, podemos hacer el viaje al revés, es decir, descubrir sin ayuda de nadie que esa plenitud existe ya en nuestro interior.

Entonces descubriremos que no estamos solos, que la Vida es nuestro mejor amante y esa gracia que nos acompañará desde ese momento nos convertirá en los amantes más poderosos y nuestra vida y existencias serán realmente mágicas. Por esto el Tantra es todo un camino iniciático y de transformación interior.

Una senda mágica que trasciende la dualidad fusionando todas las polaridades: masculino y femenino, espíritu y materia, razón e intuición, lo individual con lo colectivo, etc. Una vez realizada esta boda alquímica entre tus diferentes polaridades puede realizarse con éxito el encuentro mágico con el otro, puedes fusionarte con tu amante en una plenitud y gozo total pero fundamentalmente puedes fusionarte con la Vida viviéndola como la expresión de la divinidad.

Como vía mágica el Tantra propone realizar nuestro poder espiritual en el mundo de la materia. Es un camino para vivir con toda tu fuerza en el aquí y en el ahora, vivir el presente con toda tu energía, creatividad y plenitud personal. Es la celebración mágica del Espíritu realizado en la Materia, vivir el Cielo en la Tierra.

El uso creativo y consciente de la eyaculación

Cierto es que tras el orgasmo el hombre puede permanecer parcialmente activo en cuanto al sexo y abierto a la ternura y las caricias pero perderá más o menos temporalmente su erección y más aún sus ganas de seguir con la actividad sexual, ya que se sentirá desde demasiado relajado hasta incluso cansado o con ganas de dormir.

Por eso, para alargar la experiencia sexual, el hombre debe controlar su eyaculación y para ello no debe buscarla como si fuese una certeza o culminación de su placer. Es el final de su placer y de su gozo por lo tanto para qué tener prisa.

El hombre debe pensar que controlar su eyaculación no es renunciar a su placer sino prolongarlo en una medida diferente, no es subir a una encrespada montaña para caer abruptamente sino recorrer un largo y hermoso valle que va ascendiendo poco a poco y que si persevera es un camino que también le puede hacer subir a cimas muy altas y prolongadas.

El control de la eyaculación no significa renunciar totalmente a eyacular. En principio se trata de demorarla lo más posible y si se desea se puede terminar el acto sexual eyaculando; también se puede prescindir de ella durante algunos coitos y por ellos se obtienen ciertas ventajas.

Desde luego que no es positivo una renuncia total a la eyaculación salvo que se esté en un camino total de trascendencia y se conozca muy bien la técnica de transmutar la sexualidad en espíritu y conciencia.

Controlarla parcialmente sí puede ser interesante -es decir eyacular cada 5-8-10 o 15 coitos dependiendo de la edad, la estación del tiempo, el estado de salud y las metas propuestas- sí es interesante como método de tener un mayor vigor sexual, de tener más capacidad para el sexo, de disponer de más energía física y también psíquica.

Para los taoístas el control de la eyaculación es utilizado como método curativo para multitud de dolencias, existiendo las recetas de hacer el amor varias veces al día sin eyacular para un buen número de enfermedades, pero sobre todo ha sido usado como método de alargar la vida y tener vitalidad hasta una edad muy avanzada.

Para los tántricos el control de la eyaculación es usado más bien como método de trascendencia y de acceder a una conciencia superior.

Con respecto a la pareja la necesidad del hombre por controlar su eyaculación se refiere más bien a poder prolongar el acto sexual y lograr que su compañera tenga una serie de orgasmos muy intensos y profundos que despertaran su naturaleza mágica y una gran energía en ella que beneficiará también al hombre indirectamente.

Por último, controlando su eyaculación y uniendo a la energía sexual el poder de la emoción, del amor, el despertar de todos lo sentidos y la búsqueda espiritual, el hombre puede entonces lograr un tipo de orgasmo diferente y más poderoso, un orgasmo cósmico que no tiene fin sino que puede acompañarle durante días y ser removido o despertado por cualquier experiencia positiva.

Subiendo la energía sexual por los chakras
En la unión sexual debe implicarse todo el cuerpo, sentimientos, células mente y en suma la dimensión global del ser humano.

Las diferentes implicaciones tendrán su expresión en el alineamiento y activación de los chakras de ambos amantes.

Así, en la raiz de su mutuo deseo y la excitación genital se activa el primer chakra, ayudado además por el perfume del incienso y los propios aromas sexuales de cada amante.

Los besos, la estimulación oral, el gusto de la piel fresca y perfumada en las caricias orales, el roce de las lenguas estimula y activa el segundo chakra de los amantes, el swadhistna que corresponde al sentido del gusto y que activa las secreciones y fluidos genitales.
La contemplación de los cuerpos desnudos, de la belleza de los objetos rituales que se hayan podido poner en la habitación y especialmente la capacidad de "ver" con nuestros sentidos psíquicos la divinidad presente en nuestro amante, activan el chakra manipura que está relacionado con la vista.

Las caricias por toda la piel especialmente en el pecho, tanto del hombre como de la mujer, las sensaciones en el pene, el clítoris y la lengua activan el cuatro chakra o anahata, relacionado con el sentido del tacto.

Los sonidos y grititos de placer, las palabras estimuladoras, los susurros y las expresiones de amor, incluso sentir los latidos acelerados del amante excitado por la pasión despiertan y activan el quinto chakra o vishuddhi, relacionado con el sonido.

Todos estos chakras son estimulados en cualquier unión amorosa convencional que, cuando llega al orgasmo, en ese grito o gemido con que termina activa el chakra superior de la garganta pero raramente va más allá. Dependiendo de si hemos hecho las cosas bien canalizando adecuadamente la energía sexual al cerebro podremos en un orgasmo extendido activar también los chakras superiores y el tercer ojo aumentando la intuición y la capacidad de clarividencia.

Siguiendo el camino del Tantra buscamos fusionarnos con la Naturaleza porque mejor que nada refleja el espíritu de la divinidad que lo llena todo.

La Meditación Tántrica pretende desnudarnos de todo lo falso y efímero que vive en nosotros para que podamos vernos tal y como en realidad somos Hijos del Padre Cielo y la Madre Tierra

Pretende también que podamos comprender la realidad que nos rodea
más allá de las apariencias, los prejuicios y los conceptos aprendidos que distorsionan nuestra percepción.
Pretende hacernos pues más sabios fusionando lo racional e intuitivo, lo masculino y lo femenino que vive en nosotros haciéndonos personas más completas.

Y llegando al final de ese camino de sabiduría comprender que la esencia que creo el Universo es un hermoso y gozoso acto de amor.

Comprender que para desarrollar la divinidad que llevamos dentro debemos de poder expresar todo el poder de amar que hay en nuestro interior con creatividad y sabiduría.

Si quieres aprender y practicar las diversas formas de meditación que te ofrece el Tantra

De la Meditación Tántrica

Posiblemente haya tantas formas de meditar como potenciales meditadores pero en su raíz podemos dividir las formas de meditar en dos clases dependiendo de los fines.

Podemos pretender liberarnos del mundo, conseguir un total desapego y aspirar a otra realidad superior a esta como propone el Vedanta y otras disciplinas religiosas o también podemos meditar para estar en este mundo con una total lucidez y una total paz y creatividad, que nos permita actuar realmente con eficacia y sabiduría sirviendo a un propósito superior o cósmico, sirviendo a la realización de nuestro Ser Espiritual.

De cualquiera de las formas la meditación regular siempre nos ayudará a tener un poco de mas paz en medio de la vorágine del mundo pero uno y otro objetivos son bien diferentes.

El Camino de la Sabiduría.

El Tantra nos propone vivir en el aquí y el ahora porque mientras que estemos vivos este es el propósito de nuestro espíritu ya que si no fuera así no habría encarnado en nuestro cuerpo. Estamos en esta vida posiblemente por muchas cosas pero una de ellas siempre es la de aprender. Por lo tanto buscar una mayor sabiduría que nos ayude como personas y también a realizar creativamente la meta de nuestro Ser Espiritual, son cosas que no dejan ninguna duda.

Vivimos además en una Era del Conocimiento donde los estudios básicos son obligatorios y donde la humanidad tiene por lo general un acceso al conocimiento como nunca tuvo en su historia pero, lamentablemente, sólo se desarrolla un tipo de conocimiento llamado intelectual que siendo válido y necesario es incompleto.

El camino de la sabiduría pasa por desarrollar tanto el conocimiento intelectual como el intuitivo que nos pone en contacto con nuestros poderes interiores y los cósmicos, con la "sabiduría" que naturalmente llevamos dentro, con lo que nuestra alma ha aprendido a lo largo de sus diferentes encarnaciones.

La Meditación Tántrica

La meditación Tántrica nos invita a realizarnos como seres globales ya que ayuda a que los dos hemisferios de nuestro cerebro se integren -el racional y el intuitivo- Así, cuando somos capaces de desarrollar ambos a la vez podemos decir que utilizamos de una forma global nuestra capacidad mental abriendo para nosotros el verdadero camino de la sabiduría y de ser más completos.

Una vez logrado esto o al menos estando en el camino, la Meditación Tántrica nos propone usar nuestras capacidades para estar aquí, en el mundo y no para evadirnos o buscar otros.

Persiguiendo esa meta de realizar los poderes cósmicos aquí y ahora -Que el Cielo viva en la Tierra- más que centrarnos en desarrollar el desapego -como propone el Vedanta- debemos centrarnos en desarrollar nuestra atención al máximo, centrarnos en desarrollar la consciencia.

La Conciencia Testigo.

Desarrollar un tipo de conciencia que sea testigo del mundo, de la realidad, de lo que sucede, de nosotros mismos es el primer paso para comprender la realidad y poder cambiarla si es necesario, de poder comprendernos a nosotros mismos y cambiar lo que creamos necesario.

Observar las cosas sin juzgarlas, observar a las personas, a nosotros mismos, a nuestros pensamientos es un primer paso necesario para ir trascendiendo la dualidad en la que siempre están basados los juicios humanos.

Si estas son las bases generales de la meditación tántrica hay muchas maneras de aplicarla. Podemos meditar solos y también en pareja, podemos meditar en una situación sexual o no pero siempre procurando vivir con toda la intensidad posible el momento presente aunque sin implicarnos, sin juzgarlos, sin dejarnos atrapar por el.

La Postura adecuada

La meditación tántrica se puede hacer en cualquier postura mientras estemos lo suficientemente cómodos para no tener que luchar contra la fatiga pero no tanto como para dormirnos o amodorrarnos.

La columna debe estar siempre recta y si cerrando los ojos nos dormimos, meditaremos con los ojos abiertos al estilo Zen, desenfocando ligeramente la mirada como si contemplásemos el infinito. Si practicamos el hatha yoga podemos meditar en las posturas clásicas, el padmasana -loto-, el siddhasana -perfecta- o el sukhasana -fácil-; también en la postura Zen de sentarnos sobre las rodillas apoyando los glúteos sobre los talones de los pies.

Podemos meditar también sentados sobre una silla, de pie o incluso tumbados boca arriba mientras que no nos durmamos.

No importa la postura siempre que la espalda esté recta, lo más importante es la actitud adecuada. En el caso de meditar con la pareja hay diversas posibilidades que describiré más adelante.

El sitio adecuado

Por supuesto que el sitio ideal siempre es la naturaleza mientras que sea un lugar donde puedas estar tranquilo y no ser molestado pero de no ser así cualquier habitación de tu casa vale. Sólo tienes que convertirla durante ese momento en una especie de santuario y para ello basta que en un lugar pongas una vela y si puedes unas flores mejor pero no es necesario.

Debes hacer espacio para poder moverte con libertad antes de la meditación en sí y luego colocar frente a la vela y el santuario improvisado el objeto que te ayudará a estar cómodo, sea una silla, cojines, una esterilla o lo que prefieras.

El procedimiento adecuado

Es conveniente que antes de la meditación en sí hagas -o hagais si es en pareja- algún tipo de movimiento o ejercicio para activar la energía. Puede ser una serie de asanas si practicas yoga, de series de chi kung o tai chi o también de danza libre siguiendo una música que te guste.

Lo importante es mover el cuerpo, que la energía circule y si sigues conscientemente cada movimiento de tu cuerpo mucho mejor porque vas centrando tu mente en la energía que despiertas.

¿Desnudo o Vestido?

Si el tiempo y las condiciones del lugar lo permiten es siempre mucho mejor estar desnudo y si no al menos usar una ropa cómoda de tejidos naturales como algodón y que no oprima ninguna parte del cuerpo.

Usar inciensos y perfumes ¿o no?

En la fase del movimiento es mejor no usar ningún incienso para poder respirar mejor, también es preferible hacerlo con la ventana abierta salvo que vivas en una calle muy contaminada.

Una vez terminada la fase de movimiento sí puedes usar una varilla de incienso pero si te sofoca no es necesario tampoco.

Recuerda que es muy importante la respiración profunda y adecuada.

La contemplación de la Inocencia

Miramos la vida con los ojos pero vemos con la mente porque no vemos las cosas tal y como son sino según la opinión consciente o inconsciente que tenemos de ellas.

El poder razonador, sistematizador, clasificador y analizador de nuestra mente es un instrumento muy poderoso de conocimiento, de analizar la realidad pero no significa que podamos verla en su totalidad. Sería como ver el horizonte con un solo ojo.

Cierto que podemos ver mucho pero no podemos ver el panorama completo. Pero además hay otro problema y es que la mente tiende al perfeccionismo y no hay ninguna persona, personalidad y cuerpo que pueda resistir mucho tiempo su permanente mirada. Al final siempre terminaremos viendo defectos en todo y en todos

. Eso es como echar arena en los ojos del amor, como llenar de polvo el corazón porque nos sofocaremos y no seremos capaces de amar con la total plenitud que nuestra alma quisiera.

El Tantra nos propone la mirada de la inocencia.

No de la inocencia de la ignorancia sino de la inocencia que busca ver las cosas más allá de las formas en su perfecta y desnuda pureza, es decir que busca la luz espiritual que da origen a las formas, que busca ver las cosas de una forma global. Así, más que ver las cosas y las personas para que produzcan en nosotros pensamientos, reflexiones o juicios, la mirada de la inocencia busca que nos emocionemos con la belleza natural de lo que contemplamos. Así. Si miramos nuestra pareja debemos de emocionarnos con la belleza del espíritu que anima ese cuerpo, con la belleza del amor que despertó y despierta en nosotros.

Cierto que también podemos verla atractiva físicamente pero también sabiendo ver que su verdadera belleza es interior.

Autoconocimiento. Desarrollar la Conciencia Testigo

Esta meditación busca observar nuestra mente sin luchar, juzgar, censurar o tratar de suprimir ninguno de los pensamientos o imágenes que nos puedan surgir.

Somos solo observadores, testigos imparciales de cómo surgen los pensamientos y también de cómo se van.

Es algo así como decir: Yo no soy mis pensamientos porque mis pensamientos son temporales y yo soy inmortal.

Mis pensamientos un día vinieron y de la misma forma se irán.

Con esta actitud de valentía frente a uno mismo y de no querer juzgar ni dejarse llevar por lo negativo se hace posible que las partes más oscuras, las más doloridas y las heridas más profundas vayan saliendo poco a poco sin causar tanto daño.

Todo un conjunto de samskaras o impresiones mentales, deseos y también tensiones subconscientes irán saliendo y podremos verlas como lo que en realidad son: algo ajeno a nosotros.

Si nos afectan es porque nosotros lo permitimos porque lo hacemos parte nuestra pero si los vemos con distancia tarde o temprano se irán disolviendo.

Así, con esa actitud de valentía y de permanecer en paz no te importe que por los cielos de tu mente crucen las nubes de los pensamientos.

Da lo mismo que sientas miedo, rencor, inquietud o dolor, igual que las nubes vienen también se irán. Lo mismo puedes hacer con tus deseos y con todo lo que pase por tu mente, debes de verlo con cierta lejanía, con cierta distancia.

Así, con esta práctica que debe ser habitual te vas limpiando, lo negativo va saliendo de ti y también lo que te bloquea y entonces ocurre como si pelaras una cebolla; pelas una capa y aparece otra nueva, una piel más profunda, una realidad más interior de ti mismo.

Así, a medida que vas practicando más y más la meditación vas profundizando más en tu propio interior y llegando a niveles cada vez más interesantes.

Puedes llegar a la sabiduría y el conocimiento que vive en tu interior, a tus niveles subconscientes.

VAJROLI MUDRA

Ejercicio tántrico para el control de los músculos sexuales. Para todos: Sentarse en posición cómoda. Espalda recta. Manos sobre los muslos. Concentrar la atención en el esfínter de la uretra, situado en la base del pene en los hombres o la base del pene o debajo de clítoris las mujeres. Sentir ese músculo. Visualizarlo en la mente. Inhalar y contener la respiración. Contraer el orificio de la misma forma que si nos estuviésemos orinando y quisiéramos retener la orina. Tirar simultáneamente del abdomen hacia arriba como si absorbiéramos energía por los genitales y llenasemos nuestro vientre con ella. Después se relaja esta contracción volviendo todo a la normalidad mientras expiramos suavemente. Repetirlo varias veces siempre llevando la respiración. Al principio no abusar pues pueden salirnos agujetas ya que son músculos que no están acostumbrados a trabajar. Hacer unas 10 veces e ir aumentando poco a poco. Con las contracciones la vagina debe apretar desarrollando los músculos interiores. Se puede comprobar metiendo uno o dos dedos en la vagina y sentir que con cada contracción ésta aprieta un poco los dedos. Los hombre podrán ver como con cada contracción se levanta un poco la punta del pene.

BENEFICIOS.- Trabajando estos músculos logramos primero un mayor control sobre nuestro aparato urogenital. Habrá también un mayor riego sanguíneo en los músculos implicados. Se generará más energía sexual teniendo las mujeres una mayor sensibilidad en su clítoris y los hombres mayor capacidad de erección. Este ejercicio puede producir una cierta excitación sexual y también dolores o calambres en los músculos si se abusa y la práctica no se hace poco a poco. Si hay excitación sexual una vez terminado el ejercicio se debe respirar profundamente imaginando que el hormigueo -la energía sexual- que hay en el area genital sube al vientre y se reparte por el cuerpo. Esto se logra imaginando que inspiramos por nuestros genitales. Con el tiempo podemos hacer este ejercicio en cualquier lugar.

LA DANZA SENSUAL DEL TANTRA

En las caderas de la mujer se mecen las estrellas
Zorah - Gran bailarina de la Danza del Vientre

Desde el principio de los tiempos mediante la danza hemos buscado la integración del cuerpo, la mente y las emociones en un éxtasis total. Al danzar no solamente nos liberamos de nuestras tensiones sino que también expresamos nuestras emociones más profundas.

Todas las danzas liberan endorfinas en el cerebro y aumentan la dopamina por lo que nos hacen sentirnos más relajados y motivados a la vez, son buenísimas para tanto para la ansiedad como para la depresión.

Ante todo la danza es una forma de comunicarse, de unirse a los demás, de reunirse con los otros en un lenguaje donde el corazón no usa las palabras sino el movimiento y la alegría del cuerpo.

Cada vez que bailamos, sea de la forma que sea, estamos evocando comportamientos ancestrales, gestos y recuerdos de nuestra etapa tribal donde la danza era la forma de celebrar cualquier acontecimiento medianamente importante.

Desde siempre se ha danzado por todo por el aspecto mágico que se le ha dado a la danza. Así se danzaba como preparación para la caza y para la guerra, también para el amor en rituales de cortejo y apareamiento.

Se danzaba también como celebración tanto en las bodas, los nacimientos como en los funerales. Se danzaba para celebrar la vida y también para propiciar el viaje de los muertos pero por encima de todo la danza siempre ha tenido un simbolismo mágico y sexual.

Ya en pleno neolítico había danzas de fuerte contenido sexual donde se celebraba o mejor se quería propiciar o despertar el poder erótico de la mujer, su fuerza sexual como elemento mágico fecundador y propiciador de las cosechas.

Estas danzas terminaban en auténticos orgías grupales donde el poder del sexo sería quien haría fecundar la tierra. Como restos de estos rituales quedaron en culturas más avanzadas como la Mesopotámica la costumbre del coito público del Rey y la Reina también como propiciador de la fecundidad de los campos y elemento mágico que traería buenas cosechas.

Las danzarinas de los templos tántricos tenían también como fin ese despertar de la energía sexual como poder mágico. Balanceando todo el cuerpo como si estuvieran en trance, despertaban el poder sensual del cuerpo con los movimientos sensuales de sus caderas, tanto que despertaron el recelo y el escándalo de los puritanos ingleses cuando dominaron la India, que cerraron todos los templos.

El cuerpo humano es un microcosmos a escala del propio universo. Desde siempre los movimientos sensuales de las caderas fueron usados por hombres y mujeres tanto para mantenerse flexibles como para representar en danzas y rituales el poder mágico de la cópula, pero además sirven a las mujeres para mantener la agilidad de su vientre a la hora de concebir y parir los hijos. Las mujeres bereberes bailan durante la preñez y estando a punto de dar a luz lo siguen haciendo para facilitar el parto.

Las modernas investigaciones han demostrado que tenemos todo un cerebro dentro de nuestros intestinos y que relajarlos con movimientos de vientre y caderas no solo nos relaja sino que produce un gran placer y distensión de esta parte del cuerpo.

La represión sexual ha condenado el cuerpo en general pero sobre todo ha visto con muy malos ojos los necesarios movimientos sensuales de las caderas y el vientre.

Bailar libremente sin preocuparte por seguir unas formas determinadas, dejando que tu cuerpo exprese tus emociones, liberando tus tensiones y sobre todo moviendo sensualmente tus caderas para trabajar el chakra sexual, generará una gran energía y un despertar erótico que te llenará de fuerza.

Aparte de esto es uno de los mejores ejercicios sensuales para prepararte para hacer el amor con tu pareja.

La Mujer arriba

La mujer debería cambiar su manera postural de practicar el sexo.

En el tantra se exhorta a la mujer a que sea ella quien conduzca la situación", eso hace que el hombre no tenga que moverse tanto, consiguiendo controlar con más facilidad tanto la respiración como la eyaculación.

Además de fatigarse menos y mantener la erección más tiempo.

Otra ventaja es la de tener más a mano y a la vista las zonas erógenas de su compañera con la posibilidad de darle más placer.

La posición permite contraer las paredes de la vagina y realizar movimientos pélvicos que le permiten autoestimularse el clítoris.

Más que obsesionarse con el orgasmo hay que disfrutar de todo el acto, de todo el ritual y de todas las caricias para ir llegando poco a poco.

La respiración y el estar aquí y ahora como propone el tantra son fundamentales. Intentar mantener una respiración serena ayuda a prolongar el placer, el acto sexual y el orgasmo.

DE LA ARMONÍA EN LA PAREJA

No hay nada más diferente que un hombre y una mujer porque ambos son la expresión pura de la dualidad. Podrían estar condenados a no entenderse nunca si no fuera porque la magia del amor y del sexo está basadA en la atracción de los opuestos. Es decir, son precisamente esas diferencias las que hacen que se unan las parejas pero también las que hacen que discutan o se separen.

Convertir estas diferencias en un motivo de disputa, de causas que nos separan o en un motivo de unión, de causas que nos complementan y nos ayudan a ser más completos son las diferentes opciones que tiene cualquier pareja, es el resultado del saber convivir y desarrollar la conciencia o dejarse llevar por lo más primario y pasional que viva en ellos.

Una pareja es como los dos polos de la energía eléctrica, si canalizan adecuadamente sus energías juntas podrán producir luz, fuerza, magia y poder compartido, pero si se juntan los cables sin ninguna precaución producirán chispazos y calambrazos incontrolados.

Lo que me interesa dejar claro es que estas diferencias, estos retos de la convivencia a los que se enfrentan todas las parejas son algo natural y que nada tienen que ver con una posible perdida del amor entre ambos sino que son retos que hay que saber afrontar juntos. Saber afrontarlos con amor, cierto pero esto sólo siendo fundamental es insuficiente, hace falta también comunicación, consciencia, dominar algunas técnicas y también buscar juntos la sabiduría.

La Armonía en la Pareja es pues algo que no viene dado con el amor sino que hay que saber conquistarla, ganársela poco a poco igual que se sube a una elevada montaña desde donde se pueden ver cada vez unos paisajes de lo más impresionantes.

Desarrollar la CONFIANZA, EL SENTIMIENTO DE LEALTAD Y LA CAPACIDAD DE COMUNICARSE es lo primero que deben de lograr todas las parejas que quieran establecer una base sólida para que su amor.

Lo importante es tener la meta de que no solamente permanezca el amor sino que continúe brillando como una hermosa llama durante muchos y muchos años. Es igual que con el cuerpo, no se trata simplemente de no morirse sino de conservar la salud y la lozanía.

Buscar esta meta sobre la base de desarrollar la confianza, la lealtad y las habilidades de comunicación, son como los cimientos que darán la solidez a la casa del amor donde ambos viviréis durante vuestra vida en común.

Sobre esta base la búsqueda de la armonía en la pareja es la necesidad de encontrar un equilibrio entre el tú y el yo.

Solo duran las relaciones equilibradas y ninguna pareja puede basar su duración en el sacrificio del uno por el otro.

Lograr esta armonía requiere desarrollar ciertas habilidades en la pareja, como la confianza, la lealtad y la capacidad de comunicarse. Estas habilidades, junto al amor, son los pilares de toda buena convivencia.

LA CAPACIDAD DE COMUNICACIÓN TÁNTRICA

El Tantra tiene una visión global del ser humano y también de la vida, por eso el sexo entre los amantes no es meramente una cuestión genital porque implica toda la piel, todas las células, todos los sentimientos, sensaciones y pensamientos como base para buscar y lograr el éxtasis supremo tan buscado.

Lo mismo sucede con las habilidades de comunicación que deben desarrollar los amantes tántricos.

Es algo que va más allá de las palabras, algo que no es solamente hablar aunque, por supuesto, también lo sea. Comunicarse con las palabras es necesario, desde luego. Contar con sinceridad lo que uno piensa, siente y desea es necesario. También saber escuchar al otro, establecer momentos para el diálogo, la intimidad, el compartir los deseos, sueños, preocupaciones y proyectos es algo necesario pero muchas veces las palabras no pueden expresar todo lo que llevamos dentro y no pueden contener todo lo que queremos comunicar.

La comunicación emocional es también necesaria. Muchas veces un gesto, la expresión del rostro, una determinada caricia o postura dicen más que muchas palabras. Además, también necesitamos la comunicación emocional, es decir, tocar y ser tocados pero no como un preámbolo erótico o sexual sino por cuestiones meramente emocionales.

Desarrollar las habilidades de comunicación emocional. Saber comunicar y escuchar los sentimientos de nuestra pareja es algo importante pero aquí, como no se tratan de cuestiones intelectuales, hay que saber ir más allá de las palabras porque muchas veces los sentimientos -sobre todo los de dolor, rabia, tristeza, etc.- no se expresan con las mejores y más adecuadas palabras.

Desarrollar la habilidad de comunicación emocional es pues saber ir más alla de las palabras y tener la capacidad de comprender la emoción que las ha provocado y tiene dos niveles de actuación.

Por un lado ser consciente de que cuando se expresan los sentimientos las palbras pueden cargarse de un alto potencial que puede ser muy hiriente o desolador; por lo tanto el que habla debería cuidar un poco más las palabras para no hacerlas tan hirientes y el que escucha debería saber ir más allá de las palabras y comprender que surgen de la tristeza, la rabia, el dolor, etc.

Comprender que los sentimientos, los tuyos y de tu pareja es tan necesario como saber expresarlos-de la mejor manera posible.

Todo sentimiento negativo guardado es agua podrida que se queda dentro del cuerpo y pondrá en peligro no solamente la relación de pareja sino también la salud de la persona. Desarrollar las habilidades de comunicación emocional es estar dispuestos a escuchar serenamente sentimientos desagradables o reproches emitidos por nuestra pareja y también saber expresarlos con las mejores palabras posibles.

El amor y la vida de pareja tiende a desarrollar la confianza, esto es positivo pero precisamente la confianza hace que uno pueda mostrar su enfado o pensamientos negativos de una forma más natural con palabras hirientes y desagradables que aunque no se produzcan de una forma consciente y deliberada no quiere decir que no puedan hacer daño.

El Tantra nos pide ser consciente de lo que decimos y de todo lo que hacemos y cultivando esta habilidad cada vez diremos menos palabras sin nuestro control, es decir seremos menos hirientes con quienes amamos.

También el tantra nos pide desarrollar el amor y la comprensión. Cultivando este don podemos ir más allá de las palabras de nuestra pareja y comprender que no son conscientes sino producto de su enfado y su inconsciente.

Cultivar las habilidades de comunicación emocional supone trabajar ambos polos, los dos lados: el que habla y expresa -que debe hacerlo más conscientemente- y el que escucha y siente -que debe hacerlo con más comprensión y tolerancia, sabiendo ir más allá de las palabras.

La Comunicación Emocional

La comunión emocional se produce entre la pareja y las personas que conviven sin darnos cuenta porque va más allá de las palabras. El estado de ánimo influye en uno y viceversa, esto crea cierta confusión y podemos llegar a pensar que nuestra pareja es culpable de nuestros propios sentimientos.

Esto es lo primero y necesario en la comunicación emocional: NO CULPAR A NUESTRA PAREJA DE NUESTROS PROPIOS SENTIMIENTOS.

La trampa en la comunicación emocional deficiente es hacer responsable a la pareja de nuestros sentimientos: Yo estoy triste porque no me comprende.

Esto no es así, yo estoy triste porque quiero, porque no me controlo, al margen de que mi pareja me comprenda totalmente o no.

SABER PARAR A TIEMPO LOS CONFLICTOS EMOCIONALES.-

La pasión y la emoción no tienen nada que ver con la lógica y la razón. Las palabras, por razonables que sean a veces no pueden nada con los sentimentos desbordados, por eso, algunas veces hay que saber reconocer ese estado de desbordamiento, de falta de armonía y no intentar solucionarlo meramente con palabras.

A veces incluso es mejor dejar de hablar, reconocer la falta de empatía de ese momento y trabajar para reestablecerla pero sin tocar el tema que ha provocado el conflicto.

Dejarlo pendiente y ponerse a trabajar para reestablecer la armonía. Así, la pareja en vez de continuar discutiendo o tratando de convencerse sobre algo en concreto que ha motivado su disputa puede dejarlo pendiente y ponerse a respirar juntos, hacer ejercicios de armonización abandonando temporalmente el contencioso para retomarlo luego cuando esten más serenos y en armonía.

MEJOR QUE TENER RAZÓN ES VIVIR EN ARMONÍA.-

Esta es la regla tántrica para mantener el equilibrio en la pareja porque cuando se enzarzan en disputas estas pueden hacerse interminables cuando ambos quieren convencer al otro de que tienen razón.

El Tántrico debe cultivar la consciencia y, dándose cuenta de la espiral en que se está cayendo, debe saber pararla, renunciar a convencer a la otra persona no supone renunciar a sus propias razones pero sí renunciar a seguir perdiendo el tiempo, hacerse más daño y seguir discutiendo; por eso debe parar la discusión, pedir un tiempo muerto para tratar de reestablecer la armonía por otros caminos que no sean los de la de discutir eternamente las diferentes razones.

Si ambos están en el camino tántrico de la consciencia renunciarán a tener razón y buscaran primero serenarse, respirar juntos, meditar juntos y hacer una meditación fortalecedora para horas o días después hablar serenamente sobre el contencioso que provocó la chispa incendiaria entre ellos.

Comprender que cuando surgen esas chispas lo primero y necesario es controlar las llamas y el incendio que puedan ocasionar más que convencer al otro, es algo totalmente necesario y prioritario.

Esto puede ser posible en cualquier pareja pero será mucho más fácil en aquellas en las que los dos hayan aceptado una forma de relación tántrica o la mediación de esa sabiduría en sus relaciones.

MANTENERSE EN ARMONÍA ES MEJOR QUE TENER RAZÓN dice la vieja enseñanza y por lo tanto cuando se pierde la armonía en la pareja es necesario renunciar -ambos dos- a tener razón para reestablecer primero la armonía perdida.

Aquí ninguno pierde, ninguno cede más que el otro porque los dos aceptan una sabiduría superior para que de un mayor sentido y solidez a su relación.

Esta concepción se corresponde con el punto de vista tántrico de analizar la realidad porque el Tantra ve el ser humano como un conjunto de energías interiores que se manifiestan en actos concretos en la realidad.

Si la energía fluye correctamente por nuestro interior se manifiesta en plenitud y alegría, si no fluye del todo bien se manifiesta en frustración y resentimiento; pues lo mismo sucede entre las parejas, la armonización de sus mutuas energías internas hace más posible que ambos se entiendan en el plano mental, emocional y real.

Desarrollar las habilidades de comunicación tiene pues una dimensión global en el tantra. No se solamente aprender a hablar, expresar los sentimentos con confianza sino que también es aprender a comunicarse energéticamente, a niveles de chakras y energías internas de la pareja, aprender a armonizarse y comunicarse subconscientemente, a trabajar juntos los sueños, la intuición y los sentidos psíquicos.

Es pues abrir las posibilidades de la pareja a todo un nuevo universo, es vivir el amor y la relación en un nuevo nivel. Pero esto no se consigue por si mismo, esto necesita algo más que el amor y los buenos sentimientos, por muy imprescindibles que estos sean hace falta algo más; es necesario que los dos se entreguen a esa tarea, que los dos se entreguen al tantra para que los haga crecer más y canalice su evolucion personal.

Es necesario hacer prácticas y ejercicios conjuntos como la meditación fortalecerdora, rituales eróticos, etc.

ASÍ, Cuando hay tensión, más que pensar en convencer, en tener razón es mejor tumbarse juntos y hacer la meditación fortalecerdora.

Ser conscientes de la propia respiración y la de la pareja, ver cuanto de agitada está, serenarla, serenarla juntos, y meditar juntos, dejar que se vayan los pensamientos negativos al igual que pasan las nubes en el cielo, centrarse en la luz y el amor, cambiar la polaridad del enfado a la paz y... poco a poco todo mejorará, la armonía retornará y se sentarán las bases para seguir adelante, para superar con más luces y creatividad que antes el contencioso pendiente.

Después de que la armonía se haya restablecido podéis retomar el diálogo interrumpido pero con más paz y armonía, pero sobre todo, sin caer en culpabilidades.

El Tantra te pide que aceptes la vida como se manifiesta, sin juzgarla, sin querer cambiarla sino transmutarla. Lo mismo debes hacer con tu pareja, no la juzgues, no la hagas culpable ni mucho menos intentes que se sienta así.

Nadie es culpable, sencillamente hay desarmonías que pueden solucionarse aumentando la armonía; al igual que la noche puede iluminarse con más luz.

Pues son los tres pasos necesario

1ª Darse cuenta de que se ha quebrantado la armonía y renunciar a imponer las razones, porque lo más importante es restablecer primero la armonía.

2ª hacer algo juntos sin palabras ni conflicto: una meditación fortalecedora. Respirar juntos, serenarse juntos, meditar juntos hasta que cada uno encuentre por si mismo la paz y la armonía.

3ª Retomar el diálogo interrumpido pero ahora con armonía, sin culpas, sin agravios, buscando soluciones, compromisos o puntos medios entre ambos.

Fuente Gente natural


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