281207 - El Mundo -
Josep Tomás Torres
En el Chat de la semana pasada, una chica me comentó lo
desconcertada que está porque ha descubierto que su pareja suele
utilizar Internet para ver porno a destajo y masturbarse. ¿Le está
siendo infiel? ¿Es normal que se siga masturbando a pesar de tener
pareja? La segunda pregunta tiene una respuesta facilísima: sí, es
normal, habitual, o como se quiera denominar.
El hecho de considerar la masturbación como una simple manifestación
de una fase muy concreta de la vida de una persona, la adolescencia,
es un error. Las personas nos masturbamos a lo largo de nuestra
vida, tengamos pareja o no, y no hay que confundir las prácticas
onanistas con un sustitutivo de las
relaciones sexuales "normales".
Por supuesto, si en una pareja hay una vida sexual de servicios
mínimos y cada uno de sus miembros desahoga su erotismo digital o
manualmente, está claro, sin necesidad de llamar a Houston, que hay
un problema. Sin embargo, las prácticas solitarias en conjunción con
unas relaciones sexuales plenas no conllevan, a mi entender, ningún
riesgo de crisis matrimonial.
En el fondo de la cuestión encontramos la tradicional identificación
que la poesía, la música pop y algunos credos religiosos hacen entre
pareja y propiedad. Dos personas, aunque se quieran y estén juntas,
son dos personas.
El hecho de enamorarte y querer compartir tu vida con alguien no
implica que dejes de ser un ente individual, ni el otro tampoco. De
la misma manera, aunque tu pareja te guste y te excite sexualmente,
el hecho de estar emparejado no significa que te hayas sometido a
una castración química. Tu cuerpo sigue respondiendo a estímulos
sexuales, como es lógico y normal.
Otra cosa bien distinta es que esos cantos de sirena te arrastren a
playas cenagosas y que los compromisos que hayas establecido con tu
pareja se conviertan en papel mojado. Me ha quedado muy marítimo,
pero creo que se entiende. Vamos, a no ser que se lleve una relación
abierta. A este respecto he de decir que he conocido muchas y todas
han terminado como el rosario de la aurora. Sobre el papel es muy
lógico apelar a la naturaleza poligámica del ser humano a la hora de
formar una pareja sin ataduras ni compromisos sexuales.
Sin embargo, hay que estar preparado psicológicamente para aceptar,
tolerar y compartir el hecho que tu pareja, siempre que se le
presente la ocasión, se acueste con quien quiera, por mucho que tú
también puedas hacer lo mismo. Lo dicho, es muy difícil y
complicado.
¿Qué pasa con la gente que utiliza los Chat eróticos? Pues en mi
opinión, cuando se tiene pareja, el paso de la fidelidad a la
infidelidad lo marca el hecho de abandonar el ciberespacio y quedar
para copular con "Guarrilla25" o con "OsoAmoroso".
Es un hecho indiscutible que el uso y disfrute de Internet en casa,
y para algunos en el trabajo ha supuesto una verdadera revolución
sexual.
Aunque, como decía José Luis Moreno cuando los regalaba en su
programa, un ordenador sea un instrumento ideal para llevar la
contabilidad de la casa y para que el rendimiento escolar de
nuestros niños mejore, y que una webcam permita comunicarnos
audiovisualmente con nuestros primos de Australia, está claro que
sexualmente hay personas que le sacan mucho partido. Muchísimo.
De la misma manera, la fotografía digital ha posibilitado que muchos
hayan descubierto y desarrollado su lado más erótico y sensual, sin
tener que llevar las fotos a revelar. Sin embargo, hay que tener
cuidado…
A este respecto recomiendo el visionado de esta Web. Se llama
interiores obscenos y consiste en una recopilación de fotografías
eróticas amateurs realizadas en casas decoradas horriblemente.
También hay que tener cierta cautela a la hora de chatear con la
webcam, si no queremos tener sorpresas como las del video que
ilustra este post. Y también es interesante comprobar qué tenemos a
nuestras espaldas… No resulta muy erótico ver según qué con la foto
de la niña de la casa, en su primera comunión en segundo plano. Y lo
he visto.
Vocabulario de Avizora
Onanista: De Onán y onanismo -
MoheWeb
Onanismo es quizá la forma más elegante de referirse a la
masturbación. Onán era el hombre de origen bíblico que hacía el amor
con la mujer de su hermano y, para no dejarla embarazada, optó por
derramar su semen en la tierra. Vaya a saber por qué esta historia
que tiene más que ver con el coitus interruptus que con el
autoerotismo fue asociada a la masturbación.
Probablemente fue la culpa el factor común para que masturbación y
onanismo se transformen en sinónimos. Pero para no pecar de poco
rigurosos, deberíamos aclarar que la palabra masturbación proviene
del latín manus, que significa mano, y stuprare, que quiere decir
profanar, violar, manchar.
Con semejante origen cómo para no estar destinada a ser un tabú, de
hecho casi todas las personas que descubrieron placer a través de la
autoestimulación confiesan que tuvieron que lidiar con la culpa y la
autocensura.