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Original en Inglés
180508 -
National
Institute on Aging - Aparentemente, la gente quiere
y necesita la cercanía de los demás. Queremos compartir nuestras
ideas y sentimientos con otros y tocar y que nos toquen. El solo
hecho de estar cerca físicamente es importante, pero muchos de
nosotros deseamos continuar con una vida sexual activa y
satisfactoria a medida que vamos envejeciendo. Sin embargo, con el
tiempo la mayoría de personas descubren que necesitan más tiempo
para sentirse sexualmente excitados. Esto es parte del proceso
normal del envejecimiento.
¿Cuáles son los Cambios Normales?
El envejecimiento normal trae cambios
físicos, tanto en los hombres como en las mujeres. Algunas veces
estos cambios afectan nuestra capacidad para funcionar sexualmente y
disfrutar del sexo con otra persona.
Algunas mujeres disfrutan más del
sexo a medida que se hacen mayores. Después de la menopausia o de
una histerectomía, ya no sienten el temor de un embarazo no deseado.
Se pueden sentir más libres para disfrutar del sexo. Algunas mujeres
no piensan que cosas como las canas y las arrugas las hagan menos
atractivas para su pareja sexual. Pero si una mujer cree que el
verse joven o el tener la capacidad de dar a luz la hace más
femenina, puede comenzar a preocuparle qué tan deseable es, sin
importar cuál sea su edad. Eso puede hacer que el sexo no resulte
tan agradable para ella.
Una mujer puede observar cambios en
su vagina. A medida que envejece, su vagina se acorta y estrecha.
Las paredes se tornan más delgadas y un poco más rígidas. Estos
cambios no significan que no pueda disfrutar del sexo. Sin embargo,
la mayoría de ellas tendrán menos lubricación vaginal. Esto puede
afectar el placer sexual.
A medida que avanza la edad en los
hombres, la impotencia se hace más común. La impotencia es la
pérdida de la habilidad para lograr y mantener una erección
suficientemente rígida para tener relaciones sexuales. Hacia los 65
años, entre el 15 y el 25% de los hombres tienen este problema, al
menos una de cada cuatro veces cuando practican el acto sexual. Esto
puede suceder en hombres con problemas cardíacos, tensión arterial
alta, o diabetes – bien sea debido a la enfermedad o a los
medicamentos usados para tratarla.
Un hombre puede encontrar que se
demora más en lograr una erección. Es posible que su erección no sea
tan firme o tan grande como antes. La cantidad de la eyaculación
puede ser menor. La pérdida de la erección después del orgasmo puede
suceder más rápidamente, o puede pasar más tiempo antes de que le
sea posible tener otra erección. Algunos hombres descubren que
necesitan más estimulación erótica antes del acto sexual.
¿Cuáles son las Causas de los Problemas
Sexuales?
Enfermedad, incapacidad, o los
medicamentos para tratar un problema de salud pueden afectar su
habilidad de tener y disfrutar del sexo. Sin embargo, aun los
problemas más graves de salud, por lo regular, no le impiden tener
una vida sexual satisfactoria.
Artritis.
El dolor de las articulaciones ocasionado por la
artritis puede hacer que el contacto sexual resulte incómodo. La
cirugía de reemplazo de articulaciones y los medicamentos pueden
aliviar este dolor. También pueden ser de utilidad el ejercicio, el
descanso, los baños calientes y los cambios de posición o de horario
para la actividad sexual.
Dolor crónico.
Además de la artritis, un dolor que persiste durante más de un mes o
que aparece y desaparece frecuentemente puede ser ocasionado por
otros problemas óseos o musculares, herpes zoster, mala circulación,
o problemas de los vasos sanguíneos. Este malestar puede, a su vez,
ocasionar problemas para dormir, depresión, aislamiento y dificultad
para moverse. Estos pueden interferir con la intimidad entre las
personas mayores. El dolor crónico no tiene por que ser parte del
envejecer, con frecuencia, se puede tratar.
Diabetes.
Muchos hombres que sufren de diabetes no tienen problemas sexuales,
pero esta es una de las pocas enfermedades que puede causar
impotencia. En la mayoría de los casos, el tratamiento médico puede
ayudar.
Problemas del corazón.
El angostamiento y endurecimiento de las arterias, conocido como
arteriosclerosis, puede cambiar los vasos sanguíneos e impedir que
la sangre fluya libremente. Esto puede resultar en problemas de
erección en los hombres y puede aumentar la presión sanguínea
(hipertensión).
Algunas personas que han sufrido un
ataque cardíaco temen que el tener relaciones sexuales pueda
ocasionarles otro ataque. La probabilidad es muy baja. La mayoría
de estas personas pueden volver a tener relaciones sexuales entre 3
y 6 semanas después de estabilizarse tras un ataque, si su médico lo
aprueba. Siempre siga el consejo de su médico.
Incontinencia.
La pérdida del control de la vejiga o el
escape de orina es más común a medida que envejecemos, especialmente
en las mujeres. La incontinencia por esfuerzo sucede por ejemplo al
hacer ejercicio, toser, estornudar o levantar algo. Debido a la
presión extra sobre el abdomen durante el acto sexual, la
incontinencia puede conducir a que las personas lo eviten. La buena
noticia es que, por lo general, esto se puede tratar.
Accidente cerebrovascular.
Un accidente cerebro-vascular rara vez afecta la capacidad de
sostener relaciones sexuales, aunque es posible tener problemas de
erección. Es poco probable que el acto sexual pueda ocasionar otro
accidente. Alguien con debilidad o parálisis causada por un
accidente cerebro-vascular puede tratar de usar diferentes
posiciones o dispositivos médicos que les permita continuar
practicando el sexo.
¿Qué Efectos Pueden Tener las Cirugías y
los Medicamentos?
Cirugía.
A muchos nos preocupa el someternos a cualquier tipo
de cirugía – y es especialmente preocupante cuando ésta incluye la
zona genital. Por fortuna, la mayoría de las personas vuelven a
tener el tipo de vida sexual de la que disfrutaban antes de la
cirugía.
La histerectomía
es la cirugía para extirpar el útero. No interfiere
con el funcionamiento sexual. En caso de que una histerectomía
aparentemente le causa a la mujer la imposibilidad de disfrutar de
las relaciones sexuales, solicitar consejería podría beneficiarle. A
los hombres que sienten que su pareja es “menos femenina” después de
una histerectomía, también les convendría este tipo de ayuda.
La mastectomía
es la cirugía para extirpar parcialmente o totalmente el seno de una
mujer. Su cuerpo sigue teniendo la misma capacidad de respuesta
sexual de siempre, aunque usted puede perder su deseo sexual o la
sensación de ser deseada. En ocasiones resulta conveniente hablar
con otras mujeres que se hayan sometido a esta cirugía. Los
programas como el de “Alcanzar la Recuperación” de la Sociedad
Americana del Cáncer (ACS) pueden ser útiles, tanto para las mujeres
como para los hombres. También es una posibilidad el discutir con
el cirujano la reconstrucción del seno. Anualmente, aproximadamente
1500 hombres norteamericanos pueden desarrollar cáncer de seno. En
ellos, la enfermedad puede hacer que su organismo produzca un exceso
de hormonas “femeninas”. Estas pueden reducir considerablemente su
deseo sexual.
La prostatectomía,
es la cirugíapara extirpar, totalmente o
parcialmente, la próstata a un hombre. Algunas veces este
procedimiento se lleva a cabo a causa de un agrandamiento de la
próstata. Esto puede ocasionar incontinencia urinaria o impotencia.
Si se requiere la extirpación de la glándula prostática (prostatectomía
radical), por lo regular, los cirujanos pueden salvar los nervios
que van hasta el pene. Aun es posible la erección. Hable con su
doctor antes de la cirugía para asegurarse que después podrá tener
una vida sexual completamente satisfactoria.
Medicamentos.
Algunas drogas pueden causar problemas sexuales. Entre ellas se
incluyen algunos medicamentos para la tensión arterial,
antihistamínicos, antidepresivos, tranquilizantes, supresores del
apetito, drogas para la diabetes y algunas drogas para la úlcera,
como la Ranitidina. Algunas pueden producir impotencia o
dificultarle al hombre la eyaculación. Algunos medicamentos pueden
disminuir el deseo sexual en las mujeres. Consulte con su médico.
Frecuentemente, podrá formularle un medicamento diferente, sin este
efecto colateral.
Alcohol.
El exceso de alcohol puede ocasionar problemas de erección en los
hombres y retardar el orgasmo en las mujeres.
¿No Soy Ya Muy Mayor para Preocuparme por
Relaciones Sexuales Libres de Riesgos?
El sexo sin riesgos es importante
para todas las personas a cualquier edad. A medida que las mujeres
se acercan a la menopausia, sus periodos pueden ser irregulares. Aun
así, puede quedar embarazada. De hecho, el embarazo continúa siendo
una posibilidad hasta que su médico confirma que ya pasó la
menopausia – esto significa no haber tenido la menstruación durante
12 meses.
La edad no le protege contra
enfermedades de transmisión sexual. Los jóvenes están más expuestos
al riesgo de enfermedades tales como sífilis, gonorrea, infección
por clamidiosis, herpes genital, hepatitis B, verrugas genitales y
tricomoniasis. Sin embargo, estas enfermedades se pueden presentar,
y de hecho sucede, en personas mayores sexualmente activas.
Casi todas las personas sexualmente
activas corren el riesgo de ser infectadas con el VIH, el virus que
causa el SIDA. El número de personas mayores con VIH/SIDA va en
aumento. Una de cada 10 personas a quienes se les ha diagnosticado
el SIDA en Estados Unidos tiene más de 50 años. Usted corre el
riesgo si tiene más de una pareja sexual o si se divorció o enviudó
recientemente y ha comenzado a salir y a tener relaciones sexuales
otra vez sin protegerse. Utilice Siempre un condón de látex durante
el acto sexual y consulte con su médico sobre las formas de
protegerse contra todas las enfermedades de transmisión sexual. Nunca
se es demasiado mayor para evitar exponerse al riesgo.
¿Cuentan Las Emociones?
La sexualidad con frecuencia implica
un equilibrio delicado entre los aspectos emocionales y físicos. La
forma en que usted se siente puede afectar lo que es capaz de hacer.
Por ejemplo, los hombres pueden temer que la impotencia se convierta
en un problema más común a medida que van envejeciendo. Sin embargo,
la excesiva preocupación por esa posibilidad, puede causar estrés
suficiente que le produzca impotencia. Una mujer que se preocupa por
sus cambios de apariencia a medida que va envejeciendo, puede pensar
que su compañero ya no la encuentra atractiva. El concentrarse en la
belleza física y juvenil puede interferir con su forma de disfrutar
del sexo.
Las parejas mayores enfrentan las
mismas tensiones diarias que afectan a las personas de cualquier
edad. Pueden, además, tener las preocupaciones adicionales
relacionadas con la edad, las enfermedades, el retiro y otros
cambios en su estilo de vida. Estas preocupaciones pueden causar
dificultades sexuales. Hable abiertamente con su médico, o solicite
consejería. Con frecuencia, estos profesionales de la salud pueden
ayudarle.
No se culpe así mismo de cualquier
dificultad sexual que puedan tener usted y su pareja. Es posible que
desee hablar con un terapista acerca de ello. Si en la pareja, el
hombre tiene problemas de impotencia o la mujer parece estar menos
interesada en el sexo, ni él ni ella deben de suponer que para su
respectiva pareja ya no tienen atractivo. Puede haber muchas causas
físicas de sus problemas.
¿Qué Puedo Hacer?
Hay varias cosas que usted puede
hacer por sí mismo para mantener una vida sexual activa. Recuerde
que el sexo no tiene que implicar necesariamente el acto sexual.
Haga de su pareja la prioridad. Póngale atención a sus necesidades y
deseos. Tómese el tiempo para entender los cambios que ambos están
experimentando. Ensayen diferentes posiciones y nuevos horarios,
como por ejemplo en las mañanas, cuando los dos tienen más energía.
No se afanen – puede ser que usted o su pareja necesiten dedicarle
más tiempo a tocarse para lograr excitarse totalmente. La
masturbación es una actividad sexual que puede ser satisfactoria
para algunas personas de edad, especialmente mujeres y hombres
solteros, viudos, o divorciados, o cuyas parejas están lejos o
enfermas.
Algunas personas de edad,
especialmente mujeres, pueden tener problemas para encontrar una
pareja con quien puedan compartir cualquier clase de intimidad. Las
mujeres viven más tiempo que los hombres, y por ello hay más
mujeres. En el año 2000, el número de mujeres mayores de 65 años
superó al de los hombres mayores en una relación de 100 a 70. El
realizar actividades que otras personas mayores disfrutan o asistir
a lugares donde se reúnen personas mayores son formas de conocer
nuevas personas. Algunas ideas pueden incluir el pasear por los
centros comerciales, asistir a centros para la tercera edad, tomar
clases para adultos en una escuela de la comunidad, o participar en
paseos de un día patrocinados por la ciudad o por el departamento de
recreación del condado.
Si usted parece tener un problema que
afecta su vida sexual, hable con su médico. El o ella pueden
sugerirle un tratamiento, dependiendo del tipo de problema y su
causa. Por ejemplo, la dificultad sexual más frecuente en las
mujeres mayores es la dispareunia, o sea un coito doloroso
ocasionado por la deficiente lubricación vaginal. Su médico o el
farmaceuta pueden sugerirle el uso de lubricantes vaginales con base
de agua, que se venden sin necesidad de receta médica. También, el
médico puede sugerir suplementos de estrógeno o la inserción de un
estrógeno vaginal.
Si la impotencia es el problema, con
frecuencia se puede manejar y, quizás, se pueda revertir. Existe una
píldora que puede ser efectiva. Se llama Sildenafil y no la deben
tomar los hombres que tomen medicamentos que contengan nitratos,
como por ejemplo la nitroglicerina. Esta píldora puede tener
posibles efectos colaterales. Otros tratamientos incluyen los
dispositivos de vacío, la auto-inyección de una droga (ya sea
papaverina o prostaglandina E), o los implantes del pene.
Es mucho lo que usted puede hacer
para continuar una vida sexual activa. Siga un estilo de vida
saludable – haga ejercicio, mantenga una buena alimentación, beba
suficiente cantidad de líquidos como agua o jugos, no fume y evite
el alcohol. Procure reducir el estrés en su vida. Visite a su médico
con regularidad. Y mantenga una visión positiva de la vida.
Recursos
Las siguientes organizaciones y
entidades gubernamentales tienen información que puede
ser de utilidad.
American Cancer Society
(Sociedad Americana del Cáncer)
1599 Clifton Road, NE
Atlanta, GA 30329
1-800-ACS-2345
www.cancer.org
American Foundation for
Urologic Disease, Inc.
(Fundación Americana para Enfermedades Urológicas)
1128 N. Charles St.
Baltimore, MD 21201
1-800-242-2383
www.afud.org
Impotence Information Center
(Centro de Información sobre la Impotencia)
PO Box 9
Minneapolis, MN 55440
1-800-843-4315
Impotence Institute of
America
(Instituto de la Impotencia de América)
Impotence World Association
(Asociación Mundial de la Impotencia)
119 South Ruth Street
Maryville, TN 37803
1-800-669-1603
www.impotenceworld.org
National Institute of
Diabetes and Digestive and Kidney Diseases
(NIDDK) (Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades Digestivas
y Renales)
National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse
(Cámara Nacional de Información sobre Enfermedades Renales y
Urológicas)
3 Information Way
Bethesda, MD 20892-3580
301-654-3810
www.niddk.nih.gov
The Geddings Osbon, Sr.,
Foundation
(Fundación Geddings Osbon, Sr.)
PO Drawer 1593
Augusta, GA 30903
1-800-433-4215
Para solicitar una lista de
publicaciones del National Institute on Aging (NIA)
(Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento) incluyendo
información sobre el VIH/SIDA, comuníquese con:
NIA Information Center
(Centro de Información del NIA)
PO Box 8057
Gaithersburg, MD 20892-8057
800-222-2225
800-222-4225 (TTY)
www.nia.nih.gov
Instituto Nacional Sobre el
Envejecimiento
Departamento de Salud y Servicos Humanos de los Estados Unidos
Institutos Nacionales de Salud
Julio 2002
Web page
last updated:
December 29, 2005