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Autores:
María Nilda Bazán
Viscido (1)
Francisco Juan José Viola (2)
Desdémona:
¡Celos! ¿Le he dado yo
algún motivo?
Emilia:
Los celos no se satisfacen con esa respuesta; no necesitan ningún
motivo. Los hombres son celosos porque lo son. Los celos son
monstruos que nacen y se alimentan de sí mismos.
Acto
tercero, escena IV de Otelo, de W. Shakeaspeare
Palabras
Claves: Violencia psicológica, celos, definición.
Introducción
Todo
trabajo de investigación comienza con una inquietud que va tomando
cuerpo. De cierto modo algo que sucede en nuestro entorno nos llama
la atención o despierta alguna cascada de opciones que van
directamente a orientarse hacia algún tipo de hipótesis de
trabajo. En el área de sexualidad, esas inquietudes nacen, muchas
veces, por la propia naturaleza de la sexualidad en la interrelación
cotidiana. Es el caso de este trabajo, que la motivación surge a
partir de una afirmación escuchada en rueda de amigos: ¡Si
vos no tenés celos es porque no amas! Esta afirmación dicha
tan taxativamente y reafirmada por los demás a través de sus
palabras y sus silencios fue la primera chispa que encendió esta
inquietud.
¿Por qué tener celos? ¿Por qué no tenerlos? ¿Dónde la
normalidad de su causa? ¿Dónde la patología de su alcance? ¿Para
qué sirven? ¿Qué es necesario para su gestación? ¿Qué lógica
tienen? ¿Cómo aceptarlos? ¿Cómo manejarlos? ¿Cómo convivir? ¿Hasta
donde permitirlos? Las preguntas se acumularon.
Lo
primero que pensamos, cuando esta inquietud inicial se fue tornando
hacia una investigación, es que era difícil de consensuar una
respuesta única sobre el alcance real de los celos; la simplificación
es obvia frente a ello, pues los celos son antes que nada una emoción[3],
relacionada con un sentimiento.
La
asociación de los celos al sentimiento pone de manifiesto lo difícil
de conceptualizarlos. Puesto que, paradójicamente, no existe algo más
claro y al mismo tiempo difícil de definir que un sentimiento, una
emoción o una pasión. Y si se duda probemos de definir al amor.
Existe en ello una carga subjetiva que Jung la expone diciendo que "la
naturaleza de la valoración del sentimiento puede compararse con la
percepción intelectual como una percepción de valor"[4].
La primera premisa que surgió fue: los
celos son subjetivos.
Evidentemente esta primera respuesta no es más que un inicio de
discusión. Profundicemos sobre esta noción y para ello podemos
aclarar que los celos nacen en función de una relación con otra
persona. Tenemos entonces la segunda premisa: una
relación con otra persona. Es importante remarcar que
una relación es una
forma de comunicación particular de alguien con algo o
alguien capaz de comunicar (consideremos esto como la tercera
premisa). Esta definición de relación, nos realza el concepto de
comunicación como fundamento de la relación. Pero al mismo tiempo
nos deja abierto el concepto de “con
quién comunicamos”, pues los interlocutores puede ser:
reales, imaginarios y/o simbólicos.
Frente a una relación que consideramos privilegiada (por lo
afectivo, por lo erótico, por lo laboral, etc.), queremos acaparar
las formas de comunicación. Algo imposible, puesto que la
diversidad de formas de comunicación (verbal, gestual, posicional,
etc.) y de los espacios de comunicación (laboral, circunstancial,
fraternal, maternal, filial, amorosa, etc.) nos impiden la tarea[5].
Ahora bien, puede surgir frente a esa incapacidad de acaparar
(llamemos "inacaparabilidad
del ser humano"), la sensación de amenaza por creer que
una forma de comunicación del otro con una tercera persona puede
privilegiarse en desmedro de la nuestra.
Esta sensación de amenaza es condición fundamental de los celos.
Frente a algo o alguien que es, lo sentimos o lo deseamos como
nuestro, los celos son una reacción frente a esa amenaza que se
presenta frente a nuestro deseo. Sin pretender ser muy exhaustivos,
resumamos la idea diciendo que los celos se basan en una experiencia
pasada del individuo y que se manifiesta frente a un estímulo
presente y que se expresa como una amenaza a nuestro deseo. Es
decir:
-
Los
celos son patrimonio de lo imaginario,
-
El
estimulo para ellos puede ser simbólico,
-
La
manifestación es en el campo de lo real.
Los
celos no se justifican en lo real, sino en lo imaginario. Y es allí
donde toma su valor más importante. Las sospechas, las pruebas no
implican celos. Implican duda y decisión personal frente a una
situación. O sea, los celos son una actitud frente al otro en una
situación en la que sentimos que está amenazada nuestra posición.
A esa amenaza imaginaria, necesitamos llevarla a un plano real y
para hacerlo nos aferramos a elementos concretos. Sin embargo los
elementos concretos no justifican los celos. Sino que lo transforman
en comprobación. El adulterio, por ejemplo, no puede motivar celos.
Puesto que es una situación concreta donde se afectó la fidelidad[6].
Por lo tanto, ¿podemos afirmar que ellos son una reacción personal
y por lo tanto se debe aprender a manejarla?. ¿Es así de simple?
¿El papel del otro sería importante y fundamental, en la medida de
apoyar con actitudes concretas la no-aparición de los celos?
Un
poco de literatura: Otelo, el Moro de Venecia (The Tragedy of
Othello, the Moore of Venice, c. 1604) [7]
Es
parte de nuestra cultura asociar ciertas situaciones a grandes clásicos
del arte que han sabido representar o canalizar un concepto muy
importante. El erotismo asociado al "Kama Sutra", el amor
a "Romeo y Julieta", el romanticismo a "Cyrano de
Bergerac", "Justine" a la perversión y los celos a
"Otelo, el Moro de Venecia".
Para refrescar un poco vuestra memoria, recordemos sucintamente que
por la acción de Yago, utilizando un pañuelo como elemento
concreto, Otelo ve nacer en sí mismo los celos sobre la bella Desdémona
y por acción de los mismos, llega a matarla, luego de agredirla,
verbalmente, físicamente y socialmente.
Deteniéndonos en esta situación de escalada de violencia, podríamos
disculparnos diciendo que es raro que esto pase, casos aislados
pueden darnos la razón. Ahora bien, pensamos que llegar a la muerte
es un caso excepcional, pero que eso no invalida que antes se pueda
pasar por varios tipos de violencia. En tal sentido nos hemos
preguntado si los celos pueden sindicarse más que como signo de
amor, como un síntoma de violencia.
Algunas
nociones sobre la violencia, el comienzo de la cuestión
El
ataque a nuestro orgullo es lo que nos pone en situaciones donde no
somos capaces de frenar nuestra propia actitud frente al otro[8].
Dentro de esa concepción el concepto de
violencia, abuso y agresión se separan y se mezclan. Uno y el otro
van aferrándose a sus propias realidades y diversos marcos
conceptuales. Al mismo tiempo la representación social de estos términos
hace que se encuadren en diversas situaciones, algunas no muy
definidas. En lo físico se llega a un consenso con más rapidez
puesto que la prueba tangible está en la piel misma en hechos
objetivables y en muchos casos mensurables. Pero cuando lo físico
no está presente, la subjetividad toma lugar y al hacerlo queda
claro que un mismo comportamiento será percibido por algunos como
violento, abusivo o agresivo y por otros no. Este concepto fue
estudiado, entre otros, por Stein (1982), Raymond, Gillman y
Donner (1978).
Esta situación de "subjetividad"
pone en evidencia un comportamiento muy común en el ser humano y
que podemos reconocer en nuestros propios actos: cuántas cosas
perdonamos a algunos y no a otros[9].
Esta violencia se da entre
individuos y es una forma
de comunicar[10].
Estos tres elementos o premisas, que ya habíamos señalado
anteriormente, son de un valor primordial en el caso de la
violencia, donde ciertos gestos, comportamientos, situaciones, son
naturalizadas por las personas a través del influjo de una educación
y un impacto sociocultural. Lo que ciertos autores llaman violencia
estructural[11].
La violencia, como actitud hacia el otro, estuvo limitada a ciertos
fenómenos durante mucho tiempo. Por ejemplo, la guerra; cuando era
corriente por ser fruto de la modalidad de intercambio entre los
pueblos, era una noción de violencia colectiva aceptada o tolerada
por estar regida por otros cánones relacionados con la realidad
circundante. Actualmente la violencia física está en permanente y
actualizada discusión y esto ha permitido que los otros tipos de
violencia se manifiestan y se expresen a través de los estudios y
los cuestionamientos sociales.
Decíamos que, cuando la violencia física deja de ser un problema
de cada uno, para transformarse en un cuestionamiento social, cuando
la investigación la aborda y los terapeutas de cada área comienzan
a buscar soluciones a problemas conexos a esta violencia; cuando los
que se dedican a la problemática social desde una perspectiva
social, política y/o económica comprenden el alcance de sus
consecuencias, la violencia física comienza su ciclo de denuncia y
de problematización[12],
es decir se instala en la sociedad en mayor o menor grado, se
discute y se condena. Eso permite que las otras formas de violencia
se pueden mencionar como fenómenos con valor de denuncia, es decir,
los individuos reaccionan frente a estas situaciones que antes
estaban ocultas bajo el paño de la aceptación silenciosa de
situaciones vividas[13].
Antes de continuar definamos violencia en general para poder partir
de un concepto que nos permita avanzar. La violencia es "la
utilización del poder[14],
en cualquiera de las formas, sobre el otro en un contexto
determinado, que genera daño al otro; daño
físico, psicológico, social y/o espiritual, consciente
o no, o que le priva de opciones en desmedro de sus propios
beneficios, coartando su opción de elegir. El no consentimiento está
presente tanto como resultado de la acción coercitiva sobre el
individuo para decidir por una opción entre las planteadas o
presentar opción única. Es decir, para el "violentado"
no se presentan opciones válidas, sea por el poder del otro, la
influencia del otro, las normas sociales y/o familiares que se ha
recibido, o por el sistema educativo de creencias, valores y
conocimientos"[15].
Ahora
bien la violencia que está en juego, en nuestra investigación, es
la violencia llamada psicológica, verbal o emocional según los
diversos autores consultados. Este tipo de violencia tiene un
elemento problemático cual es la reacción del individuo que
muestra a los demás, para muchos, como signo de una debilidad, por
ello es creencia fundamental del individuo el manejar la situación.
Larouche (1978) dice que "la
agresión psicológica consiste en atacar directamente la estima de
sí mismo de la víctima".
En
el siguiente cuadro vemos los indicadores de las representaciones
sociales de la violencia psicológica según los tres constituyentes
de una representación social[16]:
|
CONSTITUYENTES
DE UNA REPRESENTACIÓN
|
INDICADORES
|
|
LA
INFORMACIÓN
(se
refiere a la suma de los conocimientos que un individuo
dispone a propósito de un tema dado).
|
-
Conocimiento: Conocimiento
del fenómeno de la violencia conyugal (hombres vs.
mujeres).
- Fuentes:
descripción de las fuentes de las informaciones recibidas
sobre la violencia psicológica (hombres vs. Mujeres).
- Otros aspectos
estudiados: Manera en la que se explica el fenómeno
de la violencia psicológica (hombres vs. mujeres).
|
|
EL
CAMPO DE LA REPRESENTACIÓN (o
imagen)
(se
refiere a la organización y al orden que un individuo da
a los conocimientos que él posee sobre un tema dado. Este
proceso de ordenamiento se terminará por una imagen
evocadora del objeto de representación).
|
-
Definición: Definición
personal de la violencia psicológica (hombres vs.
Mujeres).
- Comportamientos
asociados:
Identificación de comportamientos considerados como parte
de las manifestaciones de violencia psicológica (hombres
vs. mujeres).
- Campos de
referencia:
Extracción de los campos de referencia de los diferentes
comportamientos considerados como par de las
manifestaciones de violencia psicológica (hombres vs.
mujeres).
- Importancia:
Identificación de la importancia de los incidentes
relacionados a los diferentes campos de referencia
(hombres vs. mujeres).
|
|
LA
ACTITUD
(reenvía
a la predisposición a la acción, a los aspectos
emocionales y sociales).
|
-
Predisposición a la acción:
Descripción de las circunstancias que llevan al cónyuge
a ser violento psicológicamente.
- Aspectos
emocionales: Descripción del cómo se hace frente a
las situaciones de violencia psicológica (hombres vs.
Mujeres).
- Aspectos
normativos: Percepción de las reacciones que deberían
tener las mujeres en las situaciones de violencia psicológica
y de por qué ellas deberían reaccionar así (hombres vs.
Mujeres).
|
Revisando
la literatura señalamos tres investigaciones que ponen de
manifiesto componentes de la violencia psicológica:
|
Ganley
(1981)[17]
|
Walker
(1979)[18]
|
Walker
(1984)[19]
|
|
1
La amenaza (de suicidarse, de hacerle daño a los niños,
etc.).
|
1
La privación económica
|
1
Acusar a la víctima de tener comportamientos inapropiados
|
|
2
Cohesión teniendo como objetivo la degradación del otro
(obligar a las tareas domésticas, por ej.).
|
2
La humillación social
|
2
Acusarla de infidelidad.
|
|
3
El control de las actividades de la víctima, horas de sueño,
número de relaciones sociales, etc.
|
3
Aislamiento social
|
3
Obligarla a prácticas sexuales contra su voluntad
|
|
4
La manipulación de la estima a través del menosprecio de
las ideas y/o de las emociones de la víctima
|
4
la violencia verbal
|
4
amenazar a la víctima de retirarle el sostén financiero
|
|
5
las acciones intencionales buscando amenazar (jugar con un
cuchillo, velocidad excesiva al conducir, etc.)
|
|
5
Acusarla de no contribuir financieramente a la relación
|
|
|
|
6
Privarla de un sentimiento de bienestar tratándola como
un niño
|
Reafirmando
nuestra concepción remarcamos la importancia del texto de
Catherine, Kirkwood: "Cómo
separarse de pareja abusadora", donde se explaya sobre
testimonios que remarcan estas características. Señalemos como
fundamental que el hombre violento "suele
ser profunda y patológicamente celoso. Ansía la exclusividad,
quiere ser el primero y el único en la atención de su mujer"[20].
Creemos que esta afirmación es que la que nos da definitivamente el
punto de partida y la necesidad de investigar los celos como actitud
hacia el otro y sobre todo como manifestación de una forma de
intercomunicación hacia el otro.
Hipótesis
de trabajo
De
acuerdo a lo dicho, nos planteamos como hipótesis de trabajo que
los celos pueden ser una forma de violencia psicológica. La
violencia psicológica es la puerta de entrada a otros tipos de
violencias u otro nivel de intensidad de esta misma violencia.
Es decir se persigue como objetivo constatar o desmitificar que los
celos son un comportamiento aceptable y deseable en una relación de
pareja, como prueba inequívoca de un sentimiento.
Material
y método
Para
realizar este trabajo se confeccionó una primera encuesta tipo
piloto, la cual se realizó entre un grupo reducido de 18 personas
(9 varones y 9 mujeres) en un colegio secundario de la ciudad de San
Miguel de Tucumán, (Tucumán - Argentina). A partir de las
respuestas encontradas se seleccionaron diferentes variables que
sirvieron de base para operativizar un cuestionario.
Este cuestionario fue utilizado para realizar la búsqueda de los
datos en el establecimiento escolar secundario, Instituto Cervantes
(F63). de San Miguel de Tucumán. En el mismo se realizó un total
de 92 encuestas entre alumnos con una edad entre 17-25 años. De los
mismos 52 fueron varones y 40 mujeres. El total de las preguntas fue
13 (trece) y fueron cerradas en la mayoría.
Discusión
Luego
de realizado este trabajo hemos constatado algunas limitaciones a
nuestro trabajo y de allí surgen unas propuestas potenciales a
realizar en un futuro próximo:
1.
Ciertas preguntas se prestaron a respuestas no claras, pues se
hablaba en cierta medida de los celos de uno de la pareja. Es decir
se inclinaban sobre todo a la visión de la mujer.
2.
Sería importante abordar una segunda población dentro de la franja
de edad de 20 y 30 años para poder comparar resultados y sacar
conclusiones más importantes.
3.
Sería aconsejable realizar entrevistas abiertas para poder sacar
algunas conclusiones basadas en el "relato
biográfico".
Ahora
bien, encontramos algunos elementos a remarcar en nuestro análisis
de los resultados:
a.
Que los celos son considerados en un escaso 5 % de los varones y en
ningún caso por las mujeres como ejemplo de afecto.
b. La preocupación que generan los celos está presente en la mayoría
de las personas. Es importante remarcar que en algunas encuestas se
puso de manifiesto que por un lado decían que no era una preocupación
pero en las preguntas especificas todos respondían con elementos de
preocupación.
c. Creemos que la gran presencia de "a veces" en la
pregunta sobre la preocupación de los celos está directamente
relacionada con un sistema "sociocultural
de superación" sobre la esfera emotiva. Consideramos
necesario profundizar este punto en la continuación de esta
investigación.
d. En las sensaciones durante la escena de celos es importante
subrayar que los varones sufren angustia y bronca; luego de la
escena, esa angustia se transforma en bronca y malestar. También señalamos
la gran preponderancia de bronca como reacción de la mujer y sobre
todo respuestas que dejan traslucir aun más la presencia de una
situación de violencia, como ser la impotencia, las ganas de llorar
y la bronca.
e. En la pregunta nº 4 es notorio el "a veces" como
respuesta. 53.85 % para los varones y 42.50 % para las mujeres.
Creemos que esto está directamente imbricado en la parte
sociocultural, según nuestro análisis.
f. En la justificación posible de los celos, notamos una presencia
predominante de elementos subjetivos, que obviamente condicionan las
posibles discusiones al respecto (cambios de conducta,
comparaciones, coqueteos, falta de atención, etc.).
g. Es sumamente importante remarcar que el "controlar" es
el comportamiento más importante que se realiza para expresarlos,
tanto en varones (46.15 %) como en mujeres (72.50 %), siguen
como comportamientos las agresiones verbales, el gritar y el
insultar[21].
Suman estos tres en varones un 57.69 % y en mujeres un 35 % de la
muestra.
h. La posibilidad de diálogo presente en todos no dice mucho. Sería
necesario aclarar la forma del dialogo al cual hacen referencia.
Dejamos la inquietud para profundizar en la segunda parte de esta
investigación.
i. En la pregunta nº 8 remarcamos la presencia de la vergüenza y
de la humillación como sensaciones que la persona sufre y teme en
un gran porcentaje de la muestra.
j. A nivel de causas de los celos surge inexorablemente la visión
subjetiva, (imaginación del otro, coqueteos, etc.).
k. Subrayamos que en nuestra muestra, la relación con infidelidad
está puesta en duda.
l. La pregunta sobre los límites es una pregunta que no ofrece
mucha información aunque algunas pistas. Creemos que las respuestas
son ambiguas en su conjunto. Por ejemplo, asociando en una misma
respuesta, "nada" con "violencia" u otra situación.
Remarcamos que los "celos patológicos" no fueron
considerados por los entrevistados.
m. Sobre los cambios realizados apuntan, sobre todo, a la no discusión
del tema con actitudes como: ocultar las reacciones, no frecuentar
personas, etc.
n. La necesidad está puesta de una manera caprichosa en la
respuesta de la muestra.
Conclusiones
y perceptivas
Es
importante señalar que la naturalización de ciertas situaciones es
uno de los temas más importantes a tratar en la problemática de la
sexualidad. Esta naturalización está muy arraigada y asociada a
sentimientos que son bien conceptuados en la sociedad: maternidad,
amor, sacrificio por el otro, por mencionar algunos.
En particular los celos son
considerados, por algunos, como una manifestación del amor: sólo
se tiene celos de lo que se ama y si no tienes celos es porque nunca
amas. Esta ecuación, se expresa en muchas conversaciones sobre
celos. En nuestro primer análisis surge una paradoja muy evidente,
cual es el conjunto de situaciones no placenteras que generan los
celos (bronca, malestar, violencia, etc.) y al mismo tiempo una
serie de reacciones comportamentales y/o verbales en relación a la
situación que generan los celos (reprimir comentarios, separarse de
amigos/as, no frecuentar ciertos sitios, cambios en la apariencia,
etc.); estas dos situaciones están lejos de ser una expresión y
medida de un sentimiento como es el amor.
Los celos como tal responden a la intención de “propiedad”,
entendida como la noción de sentirse dueño, responsable de algo. Y
la convicción de tener una forma privilegiada de relacionarse con
el otro. La amenaza de esa “propiedad” y o “privilegio”
genera en uno una inquietud, que según el carácter y las
posibilidades van a expresarse de diferente forma. Pero que intenta
limitar al otro, por más que no siempre se exteriorice. Lo que
pretenden los celos es tener una relación semejante a la que el
otro tiene con otra persona, independiente de la relación que uno
tenga.
Esta expresión que el medio, uno mismo y la relación permiten, es
lo que se entiende como celos. Es decir una expresión de una
situación cultural y social relacionada con la noción de pareja y
de exclusividad (relacionadas directamente con el concepto de
propiedad). Los celos surgen como un intento de confrontar a la
inestabilidad posible de una relación que uno considera
“segura”.
El problema surge, según nuestra encuesta, por la asociación
directa que existe entre lo que producen los celos en las personas y
lo que se asocia en otros trabajos como características propias de
la violencia psicológica. Creemos que es necesario insistir sobre
esta relación procurando "desnaturalizar" la concepción
de los celos como recurso válido para luchar contra la violencia.
Esto implica considerar seriamente un sistema educativo que
contemple la educación sexual, no como un simple modelo de
información sobre prácticas del sexo y sus potenciales
consecuencias, sino como "un
modelo explicativo de la sexualidad humana crítico, abierto y en
continuo proceso de transformación"[22].
Es por allí donde el desafío se hace necesidad[23].
La educación sexual es la única que puede generar los cambios pues
permitiría que ellos sean propuestos “de
tal manera que ellos puedan tener sentido para las personas e
insertarse en su propio medio social, cultural y económico”[24].
Tal vez así, desarrollemos generaciones donde la violencia
desde lo subliminal o cualquiera de ellas sean resabios de una
sociedad arcaica y donde seamos gestores de la tarea sorprendente de
buscar en la confianza, en la sinceridad y en la apertura al
"otro" una medida más clara y fundamental para el amor.
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Anexos
Anexo
1: Modelo de la Encuesta piloto.
Anexo 2: Modelo de la Encuesta general.
Anexo
1
Sexo:
M__ F__ Edad: ___ años
¿Tienes pareja? SI___ NO___ ¿Vives con su pareja? SI___ NO___
¿Tienes hijos? SI___ NO___
Con tu última pareja o pareja actual tuviste o tienes una relación
de:
Menos de seis meses____ entre 6 meses y dos años___ más de dos años____
Educación: Primaria __ Secundaria__ Terciaria__ Universitaria:__
|
|
Laica |
Religiosa/tipo |
Otra |
Mixta |
| Primaria |
|
|
|
|
| Secundaria |
|
|
|
|
1)-.
¿Cuáles consideras que son las razones más frecuentes para tener
celos?
2)-.¿Cuáles son las características de los celos?
3)-. ¿Existen celos normales? SI___ NO___
4)-. ¿Qué características tienen?
5)-. ¿Existen celos patológicos? SI___ NO___
6)-.¿Qué características tienen?
7)-. ¿Cuál es el límite que se debe aceptar en una escena de
celos?
8)-. ¿Si los celos aumentan, a qué se debería?
9)-. ¿Qué situaciones producen celos?
10)-. ¿Qué debe hacer tu pareja para que tengas celos?
11)-. ¿Qué significa, para ti, que tu pareja no tenga celos?
12)-. ¿Qué deberías hacer para evitar los celos en tu pareja?
13)-. ¿Cuáles son las situaciones conflictivas que tienes con tu
pareja?
14)-. ¿Conoces otro tipo de violencia aparte de la violencia física?
SI___ NO___ ¿Cuál?
15)-. ¿Cómo se manifiesta ese otro tipo de violencia?
Anexo
2
Sexo:
M__ F__ Edad: ___ años
¿Tienes pareja? SI___ NO___ ¿Vives con tu pareja? SI___ NO___ ¿Tienes
hijos? SI___ NO___
Con tu última pareja o pareja actual tuviste o tienes una relación
de:
Menos de seis meses____ entre 6 meses y dos años___ más de dos años____
Educación: Primaria __ Secundaria__ Terciaria__ Universitaria:__
|
|
Laica |
Religiosa/tipo |
Otra |
Mixta |
| Primaria |
|
|
|
|
| Secundaria |
|
|
|
|
1.
¿Los celos por parte de tu pareja son para ti una preocupación?:
|
Siempre |
|
Casi
siempre |
|
A
veces |
|
Casi
nunca |
|
Nunca |
|
2.
Durante una escena de celos de parte de tu pareja, ¿qué
sensaciones experimentas?
|
Angustia |
|
Ganas
de Llorar |
|
Bronca |
|
Deseos
de agredirla |
|
|
Miedo |
|
Indiferencia |
|
Impotencia |
|
Humillación |
|
|
Ansiedad |
|
Malestar |
|
|
|
|
|
Otros
3.
Después de una escena de celos de parte de tu pareja, ¿que
sientes?
|
Impotencia |
|
Ganas
de Llorar |
|
Malestar |
|
|
Bronca |
|
Indiferencia |
|
|
|
|
Humillación |
|
Deseos
de agredir |
|
|
|
Otros
4.
Cuándo te hacen una escena de celos, ¿crees que es justificada?
|
Siempre |
|
Casi
siempre |
|
A
veces |
|
Casi
nunca |
|
Nunca |
|
5.
¿Cuál es la justificación más acorde a tu realidad en una escena
de celos?
|
Falta de Atención
a tu pareja |
|
Inseguridad |
|
|
Cambios de
conducta |
|
Coqueteos |
|
|
Comparaciones
con otras personas |
|
Engaños |
|
|
Relaciones con
tus Amigos |
|
Sospechas |
|
|
Relaciones con
tus Amigas |
|
|
|
Otros
6.
Frente a una escena de celos, ¿qué comportamientos utiliza tu
pareja para expresarlos?
|
Controlarte |
|
Agredirte
verbalmente |
|
|
Insultarte |
|
Agredirte
físicamente |
|
|
Gritarte |
|
Humillarte |
|
Otros
7.
En una escena de celos, ¿puedes dialogar y explicar la situación a
tu pareja?
|
Siempre |
|
Casi
siempre |
|
A
veces |
|
Casi
nunca |
|
Nunca |
|
8.
Frente a una escena de celos en público, ¿qué te preocupa?
|
La
dependencia económica de ese momento |
|
El
contexto en el que estás |
|
|
La
vergüenza que sientes |
|
La
humillación frente a los otros |
|
Otros
9.
Según tu opinión, las causas de los celos son debido a:
|
Imaginación
del otro |
|
Comentarios
superfluos que haces |
|
Comparaciones |
|
|
Coqueteo
con otros |
|
Relación
con artistas y/o figuras publicas |
|
Forma
de vestirse |
|
|
Acciones
indebidas |
|
Cambios
de comportamientos tuyos |
|
Forma
de maquillarse |
|
Otros
10.
¿Crees que los celos se relacionan directamente con la infidelidad?
|
Siempre |
|
Casi
siempre |
|
A
veces |
|
Casi
nunca |
|
Nunca |
|
11.
En tu experiencia, ¿cuál es el límite al que llegaron contigo en
una escena de celos?
|
Diálogo |
|
Agresión |
|
|
Llanto |
|
Golpes |
|
|
Violencia |
|
Celos patológicos |
|
|
Imprudencia |
|
Discusión |
|
|
Acoso |
|
Prohibiciones |
|
|
Nada |
|
Reclamo |
|
12.
Para evitar los problemas de celos, qué cambios realizaste?
|
Comportamientos
con respecto a los otros |
|
Reprimir
comentarios |
|
|
Apariencia
física (cambio en la vestimenta, en el maquillaje) |
|
No
ir a ciertos lugares |
|
|
Ocultar
tus reacciones frente a tu pareja |
|
No
frecuentar a ciertas personas |
|
|
Dejar
un trabajo |
|
Dejar
la profesión |
|
|
Ningún
cambio |
|
No
tengo problemas de celos |
|
Otros
13.
¿Piensas que los celos son necesarios en una relación de pareja?
|
Siempre |
|
Casi
siempre |
|
A
veces |
|
Casi
nunca |
|
Nunca |
|
Referencias
[1]
Licenciada en Psicología. Docente
[2]
Investigador de la Universidad Católica de Lovaina y de la
Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino. Dirección Laprida
887. San Miguel de Tucumán (4000) Argentina. E-mail:
fviola@unsta.edu.ar
[3]
La distinción entre sentimiento, emoción y estado de ánimo es un
tema crucial en el estudio de los afectos. Diversos autores lo han
considerado en sus publicaciones. Por cuestión de alcance de este
trabajo, remitimos a otras lecturas. Por ej. Tratado de las pasiones
(Santo Tomás de Aquino), Compendio de Psiquiatría de Seba Díaz.,
etc.
[4]
citado por BÉLA SZÉKELY, L.C. (1983). Diccionario de psicología
general y aplicada. Tomo II. Editorial Claridad: Argentina. Pg.
244.
[5]
Remontándonos al mito de la esfera puesto en boca de
Aristofanes en el Banquete por Platón, sería el deseo de una
unidad con el otro ser de manera de no necesitar nada de nadie más
y no ser necesario otra cosa
[6]
Queda para una próxima futura discusión el concepto de fidelidad
en la interrelación de los individuos.
[7]
SHAKESPEARE, W. Teatro Completo. Tomo I. Otelo, el Moro de
Venecia. El ateneo: Buenos Aires. Edición de 1953.
[8]
Los psicoanalistas dirán que es la "estructura narcisística
del sujeto". STEICHEN, R. (1990). La envidia y los celos:
Lectura psicoanalítica en referencia al campo de la mirada. Boletín
de la Sociedad Franco-peruana de psiquiatría, nº1 pp 7-13.
[9]
Esto se plantea claramente en el acoso sexual. Para una misma
persona, un gesto puede ser de acoso o de galantería, una actitud
puede ser, según la persona, un acto de "caballerosidad"
o de "machismo", sin entrar en la noción misma de cada
acto, sino en la percepción del receptor. Es decir, no se cuestiona
la ideología remanente en el gesto, tema de otro trabajo, sino la
percepción del sujeto.
[10]
"La comunicación es un intento de expresar de un modo u otro
nuestra representación de una situación, motivada por nuestra
percepción de una realidad determinada en relación a un esquema de
símbolos que traducimos en función de un imaginario asumido como
personal". VIOLA, F. (1998). "Estudiar el sexo y/o
estudiar la sexualidad. La "sexualogía": la búsqueda de
una identidad". Presentado en el IX Congreso Latinoamericano de
Sexología y Educación Sexual. México.
[11]
LARRAIN, S. & RODRIGUEZ, T. en ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA
SALUD. 1993). Género, mujer y Salud en las Américas. OPS:
Washington.
[12]
La problematización no es un problema menor, remito a la obra de
Julia Kristeva
[13]
Existen dos requisitos claves en consecución
de un modelo preventivo, según Mabel
Burin e Irene Meler: que "la conducta violenta sea percibida
como tal y, por otra parte, que esa conducta merezca una sanción
grupal, como respuesta de castigo social o de repudio hacia quienes
la ejercen". BURIN, M. & MELER, I. 81998). Género y
familia. Poder, amor y sexualidad en la construcción de la
sexualidad. Paidós: Buenos Aires. Pag. 399
[14]
El poder es un término que también tiene una serie de
definiciones, lo tomemos en la definición clásica de Connell
(1987) en su obra Gender and Power, el poder implica el análisis de
cómo se toman las decisiones, quien las toma y qué tipo de
decisiones y si las toma con autoridad o de forma legítima. (citado
por BARRAGÁN MEDERO, F. y de la CRUZ LÓPEZ, J. M. "Violencia,
género y sexualidad".
[15]
VIOLA, F. (2000). La
sexualidad: necesidad, importancia y alcance como visión integral
de ser humano. Conferencia en encuentro organizado por Defensoría
del pueblo de Tucumán.
[16]
Extraído de OUELLET, F., LINDSAY, J., CLEMENT,
M. Y BEAUDOIN, G. (1996). La violence psichologique entre conjoints.
Tome I, Ses represéntacions selon le genre. Collection Etudes et
analyses, N° 3. CRI.VIFF. pg. 38.
[17]
GANLEY, A. L. (1981). Court-Mandated Counseling for Men who batter:
A three-day Workshop for Mental Health Professionals - Participants
Manuel. Center for Women's Policy Studies: Washington DC.
[18]
WALKER, L.E. (1979). The Battered Women. Harper and Row
publishers: New York.
[19]
WALKER, L.E. (1984) The Battered Woman Syndorme. Springer
Publishing Company: New York.
[20]
DEFENSOR DEL PUEBLO. (1998). Informes, estudios y documentos: La
violencia doméstica contra las mujeres. Closas-Orcoyen, S.L.:
Madrid. Pg 113.
[21]
Esta separación entre tres situaciones relacionadas con agresión
verbal surgen de la encuesta piloto. Nos pareció importante
mantener esa distinción.
[22]
BARRAGÁN MEDERO, F. (1996). Niñas, niños, maestros, maestras:
una propuesta de educación sexual. Diada Editoras: Sevilla.
[23]
La educación sexual, pasa por el mismo inconveniente que el trabajo
interdisciplinario, el pluralismo, la democracia. Creemos que son
valores innatos y por ello no nos desafiamos a aprender de ello y
por lo tanto queda relegado al buen entender de las personas. Remito
al lector al trabajo: La educación sexual: paradoja de una
necesidad postergada. VIOLA, F. (1999).
[24]
Alocución del director General de la OMS delante de la comisión
mundial de la OMS para la Salud de la mujer. 12 de abril de 1994.
Extracto de una declaración sobre la mutilación femenina.
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