|
¿Cuales son los factores determinantes del
comportamiento sexual femenino?
La
sexualidad femenina es un campo sumamente amplio, en él convergen fenómenos
biológicos, psicológicos, culturales, que en su conjunto determinan el
comportamiento sexual de la mujer.
¿Que fenómenos biológicos son necesarios
para que se produzca una respuesta sexual correcta?
Para posibilitar la realización de una respuesta sexual correcta debe
existir el sustrato anatómico, el sustrato endocrino y el sustrato
fisiológico, por lo tanto es necesario la presencia de órganos genitales
íntegros desde el punto de vista anatómico, es necesario también una
normalidad hormonal, aunque en la mujer la influencia de las hormonas es
moderada, la testosterona (es decir el componente de hormonas masculinas
presentes en pequeñas cantidades en la mujer) puede condicionar la libido,
es decir, el deseo femenino, mientras tantos los estrógenos como la
progesterona no tienen una influencia muy grande.
Recientemente se ha puesto de manifiesto el papel negativo de la prolactina,
su efecto puede producir una disminución del deseo o de la respuesta sexual
que está en correspondencia con el incremento de producción de prolactina,
como puede pasar algunas veces en el periodo posterior al parto, sobre todo
en las mujeres que crían.
¿Que reacciones fisiológicas se producen en la mujer cuando responde a un
estimulo sexual eficaz?
Para contestar a esta pregunta deberemos volver a citar los trabajos de dos
investigadores americanos Master y Jhonson, que después de haber estudiado
en el laboratorio miles de respuestas sexuales de mujeres que se habían
ofrecido voluntariamente a estos experimentos, han representado la respuesta
sexual en cuatro tiempos, curva que es semejante, pero solo en parte a la
del hombre.
¿En que consiste esta curva?
Es
una curva que tiende a representar una simplificación del tiempo de
comportamiento más frecuente, que ha sido observado durante las reacciones
sexuales femeninas.
Esta curva implica una fase de excitación durante la cual intervienen los
mecanismos sexuales preliminares, es decir el deseo a nivel psíquico y los
fenómenos físicos, como la lubricación de la vagina, después se produce una
segunda fase que se llama "Plateau" en la cual a nivel extra-genital se
producen la acentuación del latido cardiaco, de la respiración y de la
sudoración, hay también una respuesta a nivel dérmico, con eritema, p.e., en
la zona genital y aumento progresivo de la lubricación, en algunas mujeres
hay cierta turgencia del tercio exterior de la vagina, esta tensión se
intensifica hasta alcanzar un nivel límite para pasar en la tercera fase de
la curva a una respuesta orgásmica muy semejante a la del hombre y que
consiste en contracciones tónicas y rítmicas tanto a nivel cutáneo como a
nivel de musculatura perineal, esta secuencia están vividas por algunas
mujeres más a nivel de clítoris y en otras más a nivel vaginal, en ambos
niveles se produce una sensación llamada orgasmo, el cuarto tiempo, el
tiempo de resolución, es aquel en el que se produce la perdida de tensión y
la mujer vuelve a una fase de no estimulación.
¿Cómo y cuando se produce el paso de la fase de "Plateau" a la fase
orgásmica?
El
paso de nivel de situación llamado "Plateau", a nivel de orgasmo debe
producirse rápidamente, despacio o puede no producirse, el "Plateau" es una
especie de plataforma para el orgasmo, pero si por ejemplo el compañero
interrumpe la relación demasiado deprisa o si la mujer tiene miedo de
dejarse ir por completo, podrá suceder que, a pesar de que se haya producido
una gran excitación el orgasmo no se alcance.
¿Cual
es la diferencia principal entre la curva de la respuesta sexual femenina y
la masculina?
La diferencia principal la encontramos en la cuarta fase, es decir en la
resolución, en el hombre y esta fase es muy rápida y se hace cada vez más
rápida con la edad, después de esta fase empieza el periodo llamado periodo
refractario que varía en su duración de algunos minutos a algunas horas (con
una gran variabilidad individual, aumentando también con la edad), durante
el cual, cualquiera que sea el estimulo que el hombre reciba no puede volver
a iniciar una relación sexual, en cambio en la mujer la resolución es mucho
más lenta y si recibe un estimulo adecuado puede volver a la fase de "Plateau"
y de aquí a un estado de ánimo favorable y con una total aportación de su
propio cuerpo puede volver a arrancar hacia otra respuesta orgásmica.
|
Ciclo de respuesta sexual de la
mujer |
|
Fase de excitación, reacciones
extra-genitales |
|
Mamas |
Erección de los pezones con
acentuada evidencia y extensión de la estructura venosas, aumento
del tamaño de la mama e ingurgitación de las areolas. |
|
Enrojecimiento cutáneo |
Aparición de exantome maculo
papuloso hacia el final de las fases, primero sobre el epigastrio y
luego con rápida extensión sobre las mamas. |
|
Tono muscular |
Tensión de los músculos
voluntarios, algún signo de actividad de los músculos involuntarios,
dilatación de la pared vaginal, tensión de la musculatura abdominal
e intercostal. |
|
Recto |
No se ha observado ninguna
reacción. |
|
Hiperventilación |
No se ha observado ninguna reacción. |
|
Taquicardia |
La frecuencia cardiaca aumenta
paralelamente a la tensión e independientemente de la técnica de
estimulación. |
|
Tensión arterial |
El aumento se produce paralelamente
al aumento de la tensión e independientemente de la técnica de
estimulación. |
|
Sudoración |
No se a observado ninguna reacción. |
|
Mamas |
Turgencia de los pezones, ulterior
aumento de tamaño de la mama y acusada congestión areolar. |
|
Enrojecimiento cutáneo |
Enrojecimiento difuso, puede
abarcar a todo el cuerpo hacia el final de la fase. |
|
Tono muscular |
Aumento ulterior de la tensión de
los músculos voluntarios e involuntarios, contracciones
semiespásticas de la musculatura facial, abdominal e intercostal. |
|
Recto |
Contracción voluntaria del
esfínter rectal como técnica de estimulación. |
|
Hiperventilación |
Aparición de reacción hacia el
final de la fase. |
|
Taquicardia |
Frecuencia media registrada de 100
a 175 latidos por minuto. |
|
Tensión arterial |
Incremento de la tensión sistólica
de 20 a 60 mm-hg, diastólica de 20 a 40 mm-hg. |
|
Sudoración |
No se ha observado ninguna
reacción. |
|
Mamas |
No se observa ningún cambio. |
|
Enrojecimiento cutáneo |
El grado del enrojecimiento es
igual a la intensidad del orgasmo. |
|
Tono muscular |
Perdida de control de los músculos
voluntarios, contracciones de los músculos involuntarios y espasmos
de grupos musculares. |
|
Recto |
Contracciones involuntarias del
esfínter del recto que se producen simultáneamente con las
contracciones de la plataforma orgásmica. |
|
Hiperventilación |
Frecuencia ventilatoria de 40 por
mm, intensidad y profundidad indicativa del grado de tensión sexual. |
|
Taquicardia |
Frecuencia registrada que va de
110 a 180 latidos por minuto, una frecuencia más alta refleja una
variación mayor en la intensidad del orgasmo para la mujer más
que para el hombre |
|
Tensión arterial |
Aumento de la tensión sistólica de
30 a 80 mm-hg, diastólica de 20-40 mm-hg. |
|
Sudoración |
No se a observado ninguna
reacción. |
|
Mamas |
Rápido descenso de la
ingurgitación de las areolas, involución de la erección de los
pezones, reducción más lenta del volumen de la mama y retorno a la
normal estructura venosa. |
¿Hay
límites fisiológicos de respuestas orgásmicas sucesivas?
No, no hay
limites fisiológicos, el único limite es el agote físico y Master y Jhonson
han descrito mujeres que han tenido 30, 40 y 50 orgasmos en sucesión
mientras que para el hombre, en el cual con el orgasmo se produce el
fenómeno de la eyaculación esto no es posible.
¿Podemos decir entonces que la respuesta sexual de la mujer es en definitiva
superior a la del hombre?
Si, la respuesta
sexual de la mujer es decididamente superior a la del hombre aunque durante
muchos siglos se había considerado al hombre como superior porque se tenía
en cuenta criterios anatómicos, es decir el hombre tiene más visible su
aparato genital con respecto a la mujer y como consecuencia es más visible
la erección y la eyaculación, mientras la sexualidad femenina era
considerada al no ser visible, como ausente, es más en algunas culturas, p.e.,
en las árabes la sexualidad se concentra en definitiva en la procreación, el
placer femenino no debe existir, no debe manifestarse y el orgasmo si lo hay
debe ser ocultado.
Se ha hablado
antes de un orgasmo clitoriano y de un orgasmo vaginal, estos distintos
tipos de orgasmos representan fenómenos separados, es posible que la
respuesta esté en dos niveles, si respondemos observando el fenómeno desde
el punto de vista fisiológico, tenemos que volver a hacer referencia al
trabajo de Master y Jhonson que han demostrado que el orgasmo siempre tiene
un punto de arranque clitoroideo, en efecto, mediante el estudio histológico
al microscopio han visto que las terminaciones nerviosas, primeras
responsables del orgasmo, son muy numerosas a nivel clitoroideo en los
pequeños labios y posiblemente también en el vestíbulo vaginal, pero todo el
segundo y tercer tercio de la vagina son totalmente insensibles, por tanto
el arranque nervioso siempre es de tipo clitoroideo y a partir de ahí hay
una especie de difusión del orgasmo, igualmente a nivel cutáneo y en este
caso seguimos estando en nivel clitoroideo o bien a nivel de los planos
musculares perineales con una irradiación hacia abajo que se traduce en lo
que se llama orgasmo vaginal y que puede llegar incluso a interesar al útero
desde el punto de vista fisiológico, se puede concluir por tanto, que el
orgasmo clitoroideo y vaginal no representan dos fenómenos separados.
¿Hay
muchas mujeres que viven ambas fases orgásmicas?
Como ya hemos
dicho, la respuestas orgásmica arranca del clítoris que puede ser estimulado
tanto directa como indirectamente, directamente con una estimulación local,
por las caricias, por el petting, por la masturbación o también por la
relación sexual que en algunas posturas se hace un contacto y un roce
directo con el clítoris, también puede darse de forma indirecta, mediante el
movimiento de penetración, que a la vez provoca una tracción en los labios
mayores y por tanto un estimulo del clítoris (se sabe que en las mujeres
somalíes del noroeste de África que sufren la mutilación ritual del
clítoris, el placer sexual disminuye muchísimo), de aquí la difusión del
orgasmo a nivel vaginal y uterino, lo cual hace suponer que en la mujer
existe una mayor facilidad para la respuesta sexual externa que para la
interna, una relación sobre las mujeres americanas publicada en el informe
HITE de 1997, se afirmaba que el 90 % de ellas llegaban al orgasmo
clitoroideo, pero solo el 30% conseguía el orgasmo vaginal durante el coito.
¿Cual
es el comportamiento de los animales en este campo?
No hay orgasmo
animal femenino salvo tal vez en algunas especies de monos superiores, se
trata de una característica típicamente humana, en el animal hembra existe
el estímulo y el deseo sexual pero no existe el orgasmo, es solamente
específico de la naturaleza humana femenina y posiblemente haya nacido de la
necesidad de que el acto sexual sea capaz de darle placer, pero el orgasmo
no esta ligado a las leyes de la procreación.
¿La ciencia no había tomado cartas en el asunto del orgasmo femenino?
Siempre existió
una jerarquía de valores de tipo moral opuesto a la científica, que
atribuyendo a la mujer como única función la de la procreación, tendía a
minusvalorar el orgasmo clitoridiano, sólo el orgasmo vaginal que
servía para tener hijos era "bueno" y era "justo", el otro era enfocado como
un vicio, incluso en el psicoanálisis y en los estudios de Freud en su
primer periodo se consideró el autoerotismo y al orgasmo clitoroideo como a
un orgasmo de calidad inferior, Marie Bonaparte escribió un libro sobre la
sexualidad femenina que hoy está totalmente rechazado, en el se hablaba de
la sexualidad clitoroidea como de una sexualidad rudimentaria, infantil e
inmadura, por otra parte la ciencia médica no había realizado todavía
aquellos estudios histológicos que, más tarde llegarían a explicar la mayor
facilidad de la mujer para el orgasmo clitoridiano, ciertamente hubiera
bastado preguntar a las mujeres como vivían su propia sexualidad en lugar de
colgarles etiquetas en base a un modelo establecido jerárquico que veía
precisamente en el orgasmo vaginal (que era el orgasmo procreativo), el
orgasmo justo, natural y legítimo de una sociedad con total dominio
masculino.
¿El útero participa en el orgasmo?
Algunas veces las
cultura antiguas le había dado al útero una posición de centro en la
sexualidad, las mujeres excesivamente atractivas eran llamadas histéricas"
(de votepol=histera - útero), únicamente en investigaciones muy recientes se
ha podido investigar que cuando la relación sexual se produce en una
situación de gran relajación y de gran confianza y en la mujer hay una
disponibilidad total para aceptar las sensaciones de su propio cuerpo, el
orgasmo puede llegar al útero, es decir que pueden darse contracciones
uterinas simultáneamente al orgasmo vaginal.
¿La
posibilidad de contracciones uterinas es importante desde el punto de vista
clínico?
Sí, por dos o
tres razones, en primer lugar podemos explicarnos algunas formas de dolor
del bajo vientre después del coito que se atribuyen a la persistencia de una
tensión muscular del tipo uterino, en segundo lugar un factor clínico (según
Ciril Fox, un profesor ingles que ha llevado a cabo investigaciones en este
campo) está representado por la presión negativa que se crea en el útero por
esta tensión orgásmica, presión que puede favorecer la fecundación porque se
crea un mecanismo de aspiración sobre los espermatozoides además del
mecanismo químico que sigue siendo el mecanismo principal, en último lugar
hay que subrayar el efecto negativo de dichas contracciones en la mujer
embarazada, la posibilidad de tener un orgasmo uterino es la única autentica
contraindicación de las relaciones sexuales completas durante el embarazo,
sobre todo hacia la duodécima semana ya que no es la penetración sino la
contracción orgásmica a nivel uterino la que puede provocar en mujeres
predispuestas una anoxia, es decir una isquemia del embrión y por lo tanto
un riesgo de aborto.
¿En que edad de la vida esta presente la respuesta sexual femenina?
En todas las
edades, ya se sabía que un bebe varón puede mantener una erección refleja en
los primeros días de vida, pero por razones de pudor nunca se había
estudiado el comportamiento de la niña, ahora sabemos que ya hacia el tercer
o cuarto día, existe el efecto de la lubricación vaginal que puede
producirse por algunas sensaciones de bienestar especificas, la sexualidad
infantil femenina sufre después todas las evoluciones que son también
propias del niño, una fase de estimulo mayor hacia los 3 y 5 años, y después
una sucesiva fase de latencia, en la cual hay una sexualidad más silenciosa
y luego un retorno en la edad de la pubertad y de la adolescencia, Helen
Kaplan sostiene que el punto de máxima capacidad sexual en la mujer se sitúa
alrededor de los 40 años, mientras para los varones el mismo máximo se sitúa
sobre los 18, una diferencia de una generación, continuando en el examen del
arco de la vida de una mujer constatamos que su respuesta sexual no termina
con la menopausia como antes se pensaba sino que puede incluso aumentar
porque aumenta la fracción androgénica de las hormonas sexuales, que como ya
habíamos dicho antes son fundamentales para la libido, tanto el deseo como
la respuesta sexual tienen como único límite la posibilidad de mantener
relaciones con un compañero disponible.
¿Que factores puede tener entonces un papel negativo?
Los factores
negativos son aquellos factores de tipo psíquico generados por la necesidad
de tomar fármacos del tipo de los somníferos, sobre todo barbitúricos o bien
de la presencia de trastornos del tiroides o de grandes trastornos
endocrinos, como una enfermedad de las suprarrenales o de la hipófisis o de
enfermedades de tipo general como infecciones crónicas, todos estos
trastornos suponen una debilitación física, estos factores psíquicos, sin
embargo, en la mujer siempre son menos importantes que en hombre, por lo
cual es más fácil que la respuesta sexual siga siendo válida.
Cuadro
|
Enrojecimiento cutáneo |
Desaparición rápida del
enrojecimiento |
|
Tono muscular |
La hipertonía muscular raramente
dura más de 5 minutos,en esta fase, pero no desaparece tan
rápidamente así como muchas manifestaciones de la vaso-congestión. |
|
Recto |
No se ha observado cambios. |
|
Hiperventilación |
Resulta al comienzo de la fase. |
|
Taquicardia |
Retorno a la normalidad. |
|
Tensión arterial |
Retorno a la normalidad. |
|
Sudoración |
Aparición de una sudoración difusa
no relacionada con el grado de actividad física. |
|
Ciclo de respuesta sexual de la
mujer, reacciones genitales |
|
Clítoris |
Reacción de la ingurgitación del
glande clitoroideo, aumento de la vaso-congestión en el diámetro del
cuerpo del clítoris, alargamiento del cuerpo. |
|
Vagina |
Lubricación de la vagina en el
comienzo de cualquier estimulación sexual, expansión y extensión del
canal vaginal, alteración del color de la pared vaginal del rojo
púrpura a un tono más oscuro, el púrpura de la vaso-congestión. |
|
Útero |
Elevación parcial de la parte
anterior del útero, aumento de la irascibilidad del cuerpo. |
|
Labios mayores |
Nulípara: Aplanamiento y
separación anterolateral de los labios del vestíbulo vaginal,
multípara: Aumento por vaso congestión del diámetro, desplazamiento
lateral modesto de la línea mediana. |
|
Labios menores |
Aumento del espesor de los labios
menores y dilatación que aumenta en 1 cm la cavidad vaginal. |
|
Glándulas de Bartolino |
No se observa ningún cambio. |
| |
|
 |
| |
|
Clítoris |
Retracción de todo el clítoris
(cuerpo y glándula) de su posición normal por encima del nervio
pudendo contra el cuerpo anterior de la sínfisis. |
|
Vagina |
Desarrollo de la meseta orgásmica
en el tercio distal de la vagina, aumento sucesivo de la amplitud y
profundidad del conducto vaginal. |
|
Útero |
Elevación completa del útero,
elevación cervical que produce el efecto de una distensión del plano
medial de la vagina. |
|
Labios mayores |
Nulípara: Los labios pueden
hacerse violentamente congestionados durante una fase prolongada.
Multípara: Ingurgitación y vaso-congestión ulterior dependiente del
grado de aceptación vascular. |
|
Labios menores |
Cambio de color que va del rojo
vivo al morado, esta reacción sexual de la piel es patognomónica de
la inminencia de la fase orgásmica. |
|
Glándulas de Bartolino |
Secreción de una o dos gotas de
mucoides para ayudar a la lubricación del vestíbulo vaginal. |
| |
|
 |
| |
|
Clítoris |
No se observa ningún cambio. |
|
Vagina |
Contracciones de la meseta
orgásmica que empiezan en intervalos de 0,8 seg. y se repiten de 5 a
12 veces, después de las primeras 3 - 6 contracciones los intervalos
aumentan y disminuyen la intensidad contráctil. |
|
Útero |
Las contracciones del cuerpo se
inician en el fondo, van avanzando por la zona medial y termina en
el segmento uterino inferior, la excursión contráctil es paralela a
la intensidad del orgasmo, multípara, aumento del 50%. |
|
Labios mayores, |
Nulípara, No se observa ninguna
reacción.
multípara: No se observa ninguna reacción. |
|
Labios menores |
No se observa ninguna reacción. |
|
Glándulas de Bartolino |
No se observa ningún cambio. |
La sexualidad femenina
¿Que otros factores además de los trastornos físicos pueden modificar la
respuesta sexual femenina?
La respuesta
fisiológica, que sabemos que es buena y superior a la del hombre, puede
verse modificada además de por trastornos físicos como ya habíamos dicho con
anterioridad por factores psicológicos y culturales que tienen un papel muy
importante.
¿Que se entiende por factores psicológicos?
Podemos subrayar
que la sexualidad no es una función tan estrictamente biológica como p.e, la
función respiratoria, en definitiva no es un fenómeno obligatorio y por
tanto implican algunas capacidades psicológicas fundamentales, en primer
lugar estriba en la necesidad de abandonarse al estimulo sexual, en la
capacidad de encontrar la excitación tanto a través de un estimulo mecánico
como mental y en un segundo tiempo en la capacidad para alcanzar la fase
orgásmica y en la posibilidad de dejarse ir sin miedo en las respuestas
orgásmicas.
¿Que actitudes psicológicas pueden llegar a bloquear a la sexualidad?
Hay dos actitudes
psicológicas fundamentales que pueden bloquear la sexualidad, tanto en la
primera fase de la excitación como en la segunda fase del orgasmo, la
primera es típica de mujeres reprimidas que no se abandonan a la excitación
o de mujeres obsesivas, escrupulosas o que llevan la relación sexual de una
forma especialmente intelectual y que tienen un bloqueo inicial, una
dificultad en entregarse a la emoción, la segunda actitud es propia de
mujeres con una personalidad extrovertida, digamos histeriforme, con una
fuerte excitabilidad, para las cuales es muy difícil pasar de esta forma
aguda de excitabilidad a una autentica respuesta orgásmica, son mujeres que
prefieren la seducción al acto sexual.
¿Cuando se hace fácil la respuesta sexual?
Cuando hay
armonía total física y psíquica, armonía que sin embargo no depende sólo de
la mujer sino de la relación de pareja, es decir de la relación que la mujer
tiene con su propia pareja, en efecto la mayoría de las mujeres tienen la
posibilidad de conseguir una buena relación con una respuesta sexual que
llegue hasta el orgasmo cuando se encuentran en una situación de seguridad
tranquilizadora con un compañero conocido en una relación cariñosa, en una
reciprocidad de papeles.
Otro grupo de mujeres mucho más limitado puede llegar a la excitación y al
orgasmo sólo en situaciones especiales, algunas necesitan estar en
situaciones de peligro, el riesgo es un factor de estimulo, otras necesitan
de un hombre que demuestre que las desea físicamente pero que las desprecia
como persona, otras necesitan un hombre mayor que ellas, etc.
¿Que otros factores psicológicos pueden ser negativos para una buena
respuesta sexual?
Todos los
elementos ansiosos de la personalidad pueden tener una influencia negativa,
si una persona es ansiosa y empieza a preguntarse si llegará al orgasmo y lo
busca de modo obsesivo, se encontrará en una situación más difícil, su
patología ansiosa podrá bloquear precisamente su comportamiento sexual,
también la no aceptación de si misma incluso en el terreno intelectual y no
sólo físico, sino a través de escisión de la personalidad podrá conllevar
trastornos del deseo o de la excitación, otro factor negativo puede ser la
incapacidad para vivir las propias imágenes eróticas, es decir para poder
vivir con fantasía la experiencia, para poder anticipar, para poder siempre
con la misma fantasía recordar una experiencia pasada.
Si oculta un miedo o una forma errónea de concebir la sexualidad, si tiene
secuelas de experiencias negativas o de una educación especialmente
represiva, a menudo esto constituyen factores de freno de gran importancia.
¿Cuales son los factores culturales que pueden modificar la respuesta sexual
en la mujer?
Por lo que se
refiere al aspecto cultural de la sexualidad, el papel que este tiene está
ligado en cada circunstancia a la función que la cultura dominante en aquel
momento le atribuye a la sexualidad, hemos visto que en pasado la función
tradicional de la sexualidad estaba ligada únicamente a la procreación como
único fin de placer, ahora en contraste con la vieja función
procreadora ha nacido en cambio la casi obligatoria función del placer por
si sólo, provocando la distorsión inmediata de este en cuanto es visto de
esta forma obligatoria, antes era prácticamente obligatorio tener hijos,
ahora es obligatorio tener placer, antes el tabú era el placer ahora el tabú
es la procreación.
Los diversos movimientos ecológicos que han nacido ponen a la gente alerta
para que no tengan hijos, para que no tengan por lo menos demasiados hijos,
ya que de la superoblación nace el peligro de la contaminación del medio
ambiente y estos factores llevan también aunque con un mecanismo inverso a
coartar la libre respuesta sexual.
¿Que
otras funciones atribuye la cultura social a la esfera de la sexualidad?
Existe la
sexualidad vivida como identidad, como pilar de la identidad personal, y es
muy importante para cada uno de nosotros, es decir, para poder
identificarnos tenemos un nombre, un apellido, pero también es necesario
especificar el sexo, si es hombre o mujer, no sólo en función de nuestra
identidad anatómica sino también de nuestra propia identidad personal,
actuada y vivida en la respuesta sexual personal, existe luego la sexualidad
vivida como comunicación en un contexto de no dominación, no como manía de
posición del otro, no como intento de conseguir un placer egoísta explotando
a la otra persona, sino la sexualidad como comunicación con los demás en un
mundo en el cual la comunicación verbal es alineada muchas veces, la
comunicación no verbal incluso corporal y sexual vuelve a ser un lenguaje,
un modo nuevo bastante importante de intercambio que adquiere también un
valor de antídoto al consumismo sexual.
¿Existen también otras funciones que nacen sólo en situaciones particulares?
Efectivamente, la
sexualidad como desafío vivida por ciertos adolescentes hacia los padres
para demostrarles su superioridad de cara al mundo de los adultos, de cara a
ese mundo que quiere condicionarlos, imponiéndoles que pasen a través de
unos estudios o de una orientación profesional.
Posteriormente
existe también la sexualidad como competición, p.e., entre mujeres la
competición social se ha trasladado al plano del orgasmo, antes se contaba
el número de pretendientes en un baile que definía el valor de una muchacha
en comparación con sus amigas, después el valor se ha traducido en el número
de hijos que una mujer tenía y ahora se traslada al número de orgasmos, la
demanda de una repuesta pluriorgásmica se convierte en una utilización
consumista de una adquisición científica que debería llevar a la
liberalización y no a la esclavitud.
¿La publicidad convierte en consumo a la sexualidad femenina?
En efecto por
parte de la publicidad hay una utilización del cuerpo femenino que tiende a
trasformar un fenómeno natural en un consumo, la publicidad de los zapatos,
de la cerveza, de las vacaciones, pasa por la sexualidad femenina
distorsionando y condicionándola, el cuerpo femenino se convierte en un
fetiche que hay que embellecer, mostrar y consumir.
|
Clítoris |
Retorno a la posición normal en 5 =
10 seg., después del cese de las contracciones de la fase orgásmica
reducción mas lenta de la ingurgitación y resolución completa de la
vaso-congestión. |
|
Vagina |
Rápido descenso de la ingurgitación
de la meseta orgásmica, relajación de las paredes vaginales, para el
retorno al color normal pueden ser precisos de 10 a 15 minutos. |
|
Útero |
Apertura del orificio cervical
externo durante 20 a 30 minutos, retorno de la parte levantada del
útero a la posición de reposo en la pelvis, descenso cervical de
posición seminal. |
|
Labios mayores |
Nulípara: Retorno al color normal y
a la posición mediana.
Multípara: Involución de la vaso-congestión.
|
|
Labios menores |
El color cambia del rojo oscuro al
rosa en 10-15 segundos, resolución del aumento del tamaño por la
congestión vascular. |
|
Glándulas de Bartolino |
No se observa ningún cambio |
¿Cuales
son los trastornos más importantes de la sexualidad femenina?
Hay tres grandes
categorías de trastornos:
La
1ª categoría es la representada por la frigidez.
La
2ª por la ninfomanía y la hiper-sexualidad
La 3ª por el vaginismo y la dispareunia
¿Que se entiende por frigidez?
Frigidez es un
término muy ambiguo, porque para algunos significa la ausencia del deseo,
para otros la ausencia del placer entendido en toda su extensión y para
otros la ausencia del placer vaginal, esta disparidad de opiniones lleva a
dar porcentajes muy distintos de las mujeres llamadas frígidas.
Fase Mamaria
|
En el ciclo de respuesta sexual femenina, la mama sufre
modificaciones evidentes a medida que la tensión sexual crece,
la mama aumenta de volumen por la vasoconstricción, constricción
profunda de los vasos que la riegan. |
Para Bergler, que sostiene que la forma normal de la sexualidad femenina es
el orgasmo vaginal, sacamos la conclusión según esto de que el 90% de las
mujeres son frígidas, en cambios para otros que empleaban el criterio de
valoración de conseguir una forma cualquiera de orgasmo, se llega a que sólo
el 10% de las mujeres podían ser definidas anorgásmicas, si por último
utilizamos el criterio subjetivo tomando como punto de referencia de la
valoración personal que cada mujer da de su propia respuesta sexual, diremos
que dicho porcentaje sube el 25% porque hay mujeres que dicen que llegan al
orgasmo pero no están satisfechas de su propia respuesta sexual, por esta
confusión hoy en día se prefiere hablar en lugar de la genérica frigidez, de
trastornos del deseo, trastornos de excitación o trastornos del orgasmo.
¿Que criterios clínicos se utilizan para definir estas opiniones desde el
punto de vista clínico?
Lo único que
interesa es el criterio subjetivo, p.e. si una mujer no tiene orgasmo, pero
esto no le molesta en absoluto, no es útil ni necesario intervenir, en
efecto, algunas veces la consulta se produce no por la necesidad o el deseo
de la mujer sino por la insatisfacción del compañero que teme que su propia
virilidad no se exprese de forma correcta si su compañera no alcanza el
orgasmo, en cambio otras veces es la mujer la que va al médico porque no se
siente cómoda porque tiene la sensación de ser insuficiente su goce,
normalmente en estos casos solemos estar en presencia de mujeres
hipercontroladas que tienen miedo de abandonarse a las sensaciones que se
despertarían en ellas y de las angustias que les podrían nacer, sus
mecanismos de control son muy útiles para la vida, le sirven muchísimo en
sus relaciones laborales y en sus relaciones cotidianas familiares pero
estos mecanismos les crean luego insomnios, así pues si añadimos que en el
plano sexual hay una ausencia del orgasmo, sus vidas se pueden convertir en
un auténtico calvario.
¿Cómo pueden ser los trastornos del deseo?
Estos pueden ser:
Primarios, secundarios, parciales, o totales.
Los trastornos primarios son la ausencia del deseo, desde siempre son
síntomas de una patología orgánica, de una dificultad psicológica sumamente
importante y son casos graves, sin embargo la ausencia del deseo
generalmente es secundaria, es decir, que el deseo existió en el sujeto en
un determinado periodo de su vida pero después desapareció por factores
inherentes a la vida sexual misma, como p.e., después del parto, por
conflictos conyugales, por abuso de fármacos que se han tomado por una
depresión, es decir por factores ligados a algún problema físico o psíquico
o algún problema conyugal, como ya hemos dicho existe también la ausencia
total del deseo, es decir la paciente no está interesada por el sexo, a
menudo la ausencia es parcial o selectiva, el deseo se despierta sólo con un
tipo de compañero muy en particular, entonces la mujer consulta al médico
porque esta actitud suya la hace esclava y le impone cierto tipo de
comportamientos que ella no desearía tener, con los cuales no esta contenta,
también hay otras mujeres que se han casado para complacer a alguien, p.e. a
la madre o para arreglar su porvenir o para tener hijos pero que luego sobre
los 35 años ven como vuelve a aflorar una tendencia homosexual que ya estaba
presente en ellas en la adolescencia y que había sido reprimida para cumplir
con una función social.
¿Cómo se curan los trastornos del deseo?
Los trastornos
del deseo son mucho más difíciles de tratar que los trastornos de la función
sexual porque afectan a toda la personalidad de la paciente y suelen ser
tratados por medio de psicoterapias, sólo en algunos casos, cuando la
ausencia del deseo nace de una ausencia prolongada de relaciones sexuales,
es decir que afectan a mujeres que no han tenido relaciones sexuales desde
hace 6 meses o un año y por ello sienten disminuir su deseo, el tratamiento
es distinto, en efecto se trata con el tratamiento de tipo Master Jhonson o
con el tratamiento Kaplan que consiste en pasar a través del autoerotismo,
el nuevo descubrimiento del propio cuerpo, en una palabra en hacer que la
respuesta sexual vuelva a cierta continuidad aunque sólo sea auto-erótica,
lo que importa es la posibilidad de volver a encontrar el deseo a través de
la función.
¿Cuales son los trastornos de la excitación?
Los trastornos de
la excitación que se corresponden con los trastornos de la erección en el
hombre, se encuentran con facilidad en mujeres muy controladas que
acostumbradas a reprimir el deseo erótico natural y luego tienen dificultad
en traducirlos una vez que lo han aceptado en una excitación sexual, también
puede tener origen en un mal conocimiento del propio cuerpo, o en la
presencia de un compañero torpe que no se da cuenta de las necesidades de su
compañera, o también pueden ser debidas a una necesidad específica de esa
mujer que p.e. tiene una hipersensibilidad clitoridiana, en cuyo caso el
umbral entre el placer y dolor es muy bajo, y cuando el placer se convierte
en dolor bloquea la excitación.
¿Cómo
se tratan estos trastornos?
Cuando el
trastorno tiene su origen en una tensión demasiado fuerte es necesario un
tratamiento de relax, cuando tiene su origen en una excitación muy baja y
lenta es necesario una estimulación prolongada que a veces es capaz de
cansar al compañero creando así una desintonización y entonces hay que
practicar un tratamiento a nivel funcional, si acaso se puede aconsejar el
uso de un vibrador para aumentar la estimulación, en cambio hay que
practicar un tratamiento a nivel psicológico cuando los componentes
emocionales bloquean o hacen excesiva la excitación, cuando el problema
finalmente es a nivel de pareja hay que trabajar tanto sobre la mujer como
sobre el hombre para ver el "como" y el "donde" de la relación crea una
situación que no permite que se manifieste la excitación.
¿Hay otros factores que juegan a nivel de la excitación?
A nivel de la
excitación pueden tener un papel muy importante las fantasías eróticas y las
vivencias corporales, la excitación nace, pero ya se acompaña de fantasías
no aceptadas y termina decayendo, si se descubre p.e., que la fantasía
trabaja en el sentido de una relación homosexual puede provocar la
excitación por si misma si la fantasía que debe ser liberadora se convierte
en un factor de inhibición.
En otros casos la
fantasía es libre, la persona se abandona a las fantasías más extravagantes,
pero el cuerpo y por lo tanto su respuesta y su excitación se bloquean, se
suele tratar de mujeres que no aman su propio cuerpo, que no hacen deporte,
que nunca se miran al espejo y que para las cuales precisamente la
excitación cae justamente por una no aceptación de las sensaciones
corporales.
¿Cuales son los trastornos del orgasmo?
Los trastornos
del orgasmo se suelen presentar en 5 niveles que son representados como
círculos concéntricos.
En el primer
circulo encontramos la falta de orgasmo ligado a un factor orgánico,
biológico, como p.e., el comienzo de una esclerosis en placas, la presencia
de una diabetes.
En el segundo
circulo está la ausencia de orgasmo ligada a un factor psicológico interno,
es decir ligado a la psicología individual, a problemas de la mujer, al
miedo al placer, al miedo a dejarse ir, a la falta de seguridad en si misma,
a la ansiedad, al no sentirse totalmente mujer.
En el tercer
circulo encontramos el aspecto relacionado con la sexualidad, estamos a
nivel de la patología de pareja y allí está la causa del trastorno.
En el cuarto
circulo situamos los problemas a nivel de familia, cuando lo que genera el
trastorno es una relación agresiva, difícil, como p.e., con la madre, o bien
es el comportamiento sexual de la hija adolescente que se empieza a tomar
anticonceptivos o que ofrece un modelo de comportamiento sexual alternativo
o provocativo, es decir que estamos en presencia de una patología llamada
intergeneracional.
En
el quinto circulo está la ausencia de orgasmo ligada a los factores
sociales, al estrés por trabajo o a condiciones de trabajo negativas.
¿Cómo se tratan estos trastornos?
En primer lugar
hay que tratar de identificar a que nivel se sitúa el trastorno, no existen
trastornos específicos, en los trastornos ligados a un factor orgásmico,
biológico, los fármacos podrán ser empleados para tratar la causa primaria,
es decir la enfermedad que está en la base del trastorno, por lo que se
refiere a trastornos ligados a factores psíquicos, la psicoterapia y el
psicoanálisis podrán aportar una ayuda a nivel del tercer circulo, es decir
a nivel de relación de pareja y se pondrá en práctica una terapia para
ellos, es decir una terapia de comunicación que se empleará también a nivel
familiar y que trabajaran tanto sobre la paciente como sobre el clan
familiar.
En cuanto a los
trastornos ligados a factores sociales, en cambio, el asunto es muy complejo
y deviene incluso en un discurrir de tipo político porque no es tanto un
trastorno en si lo que hay que corregir, sino que habría que prevenirlas de
las condiciones especiales que han hecho posible que toda una categoría de
mujeres hayan llegado a un extremo permanente de estrés y apatía
Otro tipo de
tratamiento para trastornos del organismo está representado por las llamadas
terapias reflejas y las terapias de tipo corporal.
Las terapias reflejas, consisten en devolver a la mujer ciertos reflejos
funcionales o musculares que pueden estar en la base de la respuesta sexual,
p.e., el ejercicio de Kegel (un médico californiano), que consiste en
acostumbrarse en retener la micción 2 o 3 veces al día con el fin de
reforzar la musculatura perinfal, la musculatura que entra en juego durante
las contracciones rítmicas del orgasmo, también se puede utilizar la
masturbación terapéutica y el uso del vibrador, precisamente con el fin de
acostumbrarse a que se reproduzcan ciertos reflejos funcionales.
Las terapias de tipo corporal, son muy importantes para favorecer la base de
la relajación y que tienden a mejorar la relación de la mujer con su propio
cuerpo ya que la sexualidad se vive a nivel imaginario y a nivel corporal,
de este modo se mejora la repuesta sexual.
¿Que es la hipersexualidad y cuando se convierte en un trastorno patológico?
Para definir la
hipersexualidad de una persona siempre hay que tener en cuenta a su
compañero, se habla de hipersexualidad cuando una persona tiene exigencias
sexuales superiores a la de su compañero que es capaz de satisfacer, también
aquí habría que plantear el asunto desde el punto de vista de la cultura
dominante, muchas veces se aceptan como exigencias naturales, algunas
exigencias particulares alternativas en el hombre pero nunca son aceptadas
las correspondientes en a mujer, por lo tanto la hipersexualidad a
diferencia de la ninfomanía no es una enfermedad.
¿Que
es la ninfomanía?
La ninfomanía es
una autentica patología sexual y no como a veces se cree de la expresión de
una sexualidad, es una esclavitud, una droga, la necesidad sexual se mueve
tan imperiosa en algunos momentos que la mujer anda por la calle, va al cine
o a cualquier parte para encontrar a alguien dándole la posibilidad de
satisfacer esta necesidad, se convierte automáticamente en objeto de su
deseo, por tanto muy a menudo es una relación anónima, fugaz, en la cual
existe sólo la necesidad del sujeto mientras el otro miembro de la pareja es
reducido a ser un objeto utilizado, la ninfómana es esclava de su impulso a
diferencia de la mujer hipersexual que gestiona su sexualidad dándole el
espacio que le parece correcto, la ninfómana aislada sin embargo es bastante
rara y suele formar parte de una patología psiquiatríca, la psicosis maniaco
depresiva o cíclica, hay un ciclo depresivo, la melancolía, a la que le
sigue un ciclo de desinhibición, de gran excitación, una forma menos grave
es la que es propia de la personalidad histérica que pasa por fases de
abstinencia sexual, de abstinencia del hombre, alternando con fases de
hiperactividad sexual.
¿Cómo se trata la ninfomanía?
La ninfomanía se
trata a nivel farmacológico con sedantes, y a nivel causal tratando las
bases psicológicas de un trastorno que lo repetimos, suele ser de ámbito
psiquiátrico.
¿Que es el vaginismo?
El vaginismo
después de la frigidez, es con mucho el trastorno sexual más frecuente y
puede ser definido como una contracción involuntaria o espasmódica de la
musculatura vaginal que se sitúa más o menos en las proximidades del himen y
que hace que la penetración sea imposible, por lo tanto se trata de una
patología de la contracción con bases emocionales y que es la causa
principal de los matrimonios no consumados que afectan a mujeres jóvenes que
tienen una especie de fobia a la penetración y que en apariencia desearían
tener una relación completa, pero que dicen no poder tener, se quejan de
dolores y cierran las piernas, generalmente se tratan de mujeres jóvenes y
muy femeninas, su feminidad no esta en duda, casi siempre tienen orgasmos
clitoiroideos pero no pueden soportar la penetración, estas personas suelen
escoger a un compañero muy amable que no opone grandes resistencias y que a
menudo padece eyaculación precoz, este comportamiento puede generarse por
algún trauma infantil, como el encuentro con un exhibicionista, también se
podría haber originado en la pubertad por informaciones erróneas sobre el
posible dolor de la primera penetración, o bien se tratan de mujeres que
tienen un miedo inconsciente a un posible parto.
¿Que tipo de tratamiento hay que aplicar en estos casos?
El tratamiento no
debe ser una dilatación quirúrgica pues sería un error irreparable, ello
reforzaría su fantasía de que la penetración es un acto doloroso, en primer
lugar sería necesaria una psicoterapia a nivel de pareja porque ambos deben
comprender la causa del trastorno, es decir el origen psicológico de las
contracciones involuntarias del músculo del vestíbulo vaginal que impide la
penetración, una vez aclarada para ambos la existencia clínica de la
difusión, será más fácil empezar un tratamiento que consistiría en
acostumbrar a la mujer a la dilatación del vestíbulo vaginal mediante
dilatadores de tamaño gradual, el tratamiento lo pondrá en practica la misma
mujer, cuando haya aprendido a introducir un dedo, dos dedos, el tampón, el
dilatador y se haya convencido de que existe suficiente espacio anatómico
para la penetración, sólo entonces se permitirán las relaciones
sexuales completas, generalmente se aconsejan que estas se lleven a cabo con
la mujer encima del hombre, pues así podrá controlar la situación, dirigir
la penetración con sus propias manos y erguirse si tiene dolor o miedo, no
es raro que sea necesario hacer unas cuantas sesiones psicológicas con el
compañero porque un hombre de cada 5 cuando la mujer se cura del vaginismo,
tiene temporalmente un problema de impotencia, el tratamiento suele durar
unas 10 sesiones y tiene un índice de éxito elevado, en Ginebra se ha
tratado de 145 casos de matrimonios no consumados con éxito en el 80% de los
casos.
¿Que es la es la dispareunia?
La dispareunia es
el llamado coito doloroso y es un trastorno distinto del vaginismo, aunque
el uno puede condicionar al otro, la dispareunia puede tener origen
psicológico o físico, en la mayoría de los casos tiene origen físico, cuando
la paciente denuncia durante la penetración dolores agudos y profundos, se
han observado que las causas de dichos dolores suelen ser un útero
retrovertido, una anexitis, una endometriosis, una lesión del cuello del
útero o una cervicitis.
|