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Le Corbusier Vida y obra

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(Nota: En el siguiente texto hay palabras que carecen del acento correspondiente. Se debe a fallas técnicas que estamos resolviendo)

Es necesario que un descubrimiento haya utilizado un día la cabeza, el ojo o la mano de una persona: condiciones favorables de ambiente y de medio, circunstancias que hayan permitido el desarrollo positivo y de la conclusión de la investigación. Se admitirá mas fácilmente si tal fuera la oferta de un concilio o de un congreso al terminar sus trabajos. La idea se presento al hombre común, no investigador profesional, procedente sin embargo, de un medio particular que se ha beneficiado del ambiente útil o que lo haya creado ocasionalmente.

El hombre de que tratamos aquí es arquitecto y pintor, que practica desde hace cuarenta y cinco años un arte donde todo es medido. Desde 1900 a 1907, y dirigido por un excelente maestro, estudia la Naturaleza y observa los fenómenos muy lejos de la ciudad, en el alto Jura. Esta de moda la renovación de los elementos decorativos por el estudio directo de las plantas, de los animales, de los fenómenos de la atmósfera. La Naturaleza es orden y ley, unidad y diversidad ilimitada, finura, fuerza y armonía-leccion que adquiere entre los quince y los veinte años.

A los diecinueve marcha a Italia para ver las obras de arte personales, fantásticas, agudas; y después, Paris que le da la lección de la Edad Media que es un sistema riguroso y temerario, y la ordenación del Gran Siglo, que es urbanidad y sociabilidad.

A los veintitrés años nuestro hombre ha dibujado sobre su tablero la fachada de una casa que va a construir y se le plantea una pregunta angustiosa: ¿Cual es la regla que ordena y enlaza todas las cosas? “Me encuentro ante un problema de naturaleza geométrica; estoy en pleno fenómeno visual, asisto a la formación de un ser en mi. Por la garra se conoce al león; pero, ¿donde esta la garra y donde el león?”. Gran inquietud, gran turbación, gran vació.

Recuerda entonces, que en un viaje de exploración, visitando una villa moderna, en Brena, el jardinero le había dicho: “sabe usted; esto es muy complicado; hay toda clase de trucos, curvas, ángulos, cálculos; esto es muy sabio”. La villa era de un tal Thorn Brick (?), holandés (hacia 1909).

Un día contemplaba unas tarjetas postales ilustradas esparcidas sobre la mesa bajo la lámpara de petróleo de su piecita de Paris, y su mirada fue atraída por la imagen del Capitolio de Miguel Angel, de Roma. Su mano dio la vuelta a otra tarjeta y, al pasear intuitivamente, uno de los ángulos (ángulo recto) sobre la fachada del edificio, apareció de pronto una verdad admisible: el ángulo recto dirige la composición. Esto era una revelación, una certeza. La misma prueba triunfó en un cuadro de Cezanne; pero nuestro hombre desconfía de su veredicto y se dice: La composición de las obras de arte esta regida por reglas, las cuales pueden ser métodos aplicados, y hasta pueden estar implicadas por el instinto creador del artista, en cuanto manifestación de una armonía intuitiva, como casi con toda seguridad en Cezanne puesto que Miguel Ángel era de otra naturaleza, inclinada a los trazados voluntarios y preconcebidos, sabios....

Un libro acaba de aportar certidumbres: las paginas de Auguste Choisy en su Historia de la Arquitectura, consagradas a los trazados reguladores. ¿Ha habido, pues, trazados reguladores para ordenar las composiciones?.

En 1918, nuestro hombre se puso a pintar cuadros muy seriamente realizados. Los dos primeros fueron compuestos “ a voluntad de la olla” y el tercero, en 1919, procura ocupar la tela de una manera ordenada. El resultado es casi bueno; pero en el cuarto cuadro, que es el tercero rectificado, estudiado, estructurado, por medio de un trazado categorico, el exito es indiscutible. Los cuadros siguientes, en retahila, 1920 (Exposicion de la Galeria Druet, 1921) estan sostenidos por una firme geometria, habiendo explotado dos recursos matematicos: el lugar del angulo recto y la seccion aurea (A).

En el transcurso de estos años, hubo una abundancia en torno a esta fermentacion matematica. Se ha fundado la revista L´Esprit Nouveau que escribe y redacta nuestro hombre con otros colegas, y de su pluma salen varias series de articulos teoricos porque al final de la Gran Guerra (La I) parece necesario volver a considerar los elementos basicos: y esta fue, precisamente la obra realizada por L´Esprit Nouveau.

En 1922, vuestro hombre habia abandonado la arquitectura despues de seis años; pero vuelve a construir luego de haber preparado en la misma revista, desde 1920, las bases doctrinales perentorias para esta reanudacion de actividades. Sus primeras casas nuevas manifiestan una nueva concepcion de la arquitectura, como expresion del espiritu de una epoca. Las fachadas (solamente las fachadas) estan iluminadas por trazados reguladores. La investigacion es compleja y sinfonica: medidas basicas de urbanismo (“Ciudad contemporanea de tres millones de habitantes”, 1922), determinacion de la unidad celular (con locales), malla de las tuberias (red), y, en realidad, fenomeno de orgaizacion arquitectonica fundamental hondamente sentida ya una primera vez quince años antes, en la Cartuja de Ema, en Toscana (libertad individual y organizacion colectiva) [1907].

En el transcurso de sus viajes, habia observado en las arquitecturas armoniosas, lo mismo en las folkloricas que en las de alta intelectualidad, la constancia de una altura de 2´10 a 2´20 metros (de 7 a 8 pies) entre suelo y techo: casas balcanicas, turcas, griegas, tirolesas, bavaras, suizas, viejas casas de madera del gotico frances y tambien los pequeños departamentos del barrio de Saint-Germain, e  incluso del pequeño Trianon-Luis XV, Luis XVI y hasta la tradicion de las tiendas de Paris, desde Luis XV a la Restauracion, que con sus camarachones duplican esta altura de 2´30 m; la-de-un-hombre-con-el-brazo-levantado que es una altura eminentemente a la escala humana.

En sus construcciones, se vio obligado a introducir dicha altura, en pugna con las disposiciones municipales. En cierta ocasion, uno de los concejales de una importante comuna de Paris le habia declarado: “Le autorizamos a usted a transgredir algunas veces el reglamento, porque sabemos que trabaja por el bien del hombre”.

L´Esprit Nouveau llevaba el subtitulo de Revista Internacional de Actividad Contemporanea, y en ella se ha medido, apreciado y discutido muchas veces la interdependencia de lso fenomenos y comprobado que, en nuestro tiempo todo esta desordenado. Es cierto que en una accion consagrada al desarrollo de una estetica contemporanea se habia imbricado el factor economico. Un dia fue objeto de muchos comentarios un articulo titulado Construir en serie que trataba de la casa a la que calificaba de maquina para habitar. Serie, maquina, eficacia, precio de costo, rapidez y otras nociones.

L´Esprit Nouveau, se habia convertido en el explicador del cubismo, que abarca uno de los momentos mas creadores y revolucionarios del espiritu. No se trata de una invencion tecnica que perturbe lo social y lo economico, sino de una liberacion y de un desarrollo del pensamiento, de un comienzo: los tiempos que vienen.... Hora de una perturbadora reforma plastica que entro en ese momento en la arquitectura.

Nuestro amigo era un autodidacto. Habia huido de las enseñanzas oficiales y, por tanto, ignoraba las reglas canonicas y los principios establecidos por las Academias. Evadido del espiritu academico, tenia la cabeza libre y la nariz al viento, y, como cubista, se inclina al fenomeno plastica y razona visualmente. Pertenece a una familia de musicos, pero ni siquiera conoce una nota, y, sin embargo, es intensamente musico, sabe muy bien como esta hecha la musica y hasta es capaz de hablar de ella y de juzgarla. La musica es tiempo y espacio, como la arquitectura. La musica y la arquitectura dependen de la medida.

Cuando unos años despues de publicar en L´Esprit Nouveeau su articulo Los trazados reguladores (19219, aparecieron los Libros de Matila Ghyka sobre las proporciones en la naturaleza y en el arte, y sobre el numero de oro, no estaba preparado para poder seguir practicamente la demostracion matematica (el algebra de las formulas); pero, por el contrario, las figuras que, de hecho, interpretan el asunto considerado, las comprendio instantaneamente. 

Un dia, el profesor Andreas Speiser, de la Universidad de Zurich, (hoy en Basilea), dedicado a emienntes investigaciones acerca de los grupos y los numeros, le dio cuenta de un estudio sobre los ornamentos egipcios, sobre Bach y sobre Beethoven, al que el algebra aportaba todas las demostraciones y pruebas. “De acuerdo - le respondio al profesor- la naturaleza es matematica; las obras de arte estan en consonancia con ella, y expresan y utilizan las leyes naturales. Por consecuencia, la obra de arte es matematica y el sabio puede aplicarle el razonamiento implacable y las formulas impecables. El artista es un medio infinita y extraordinariamente sensible; siente, discierne la naturaleza y la traduce en sus creaciones, experimenta su fatalidad y la expresa; y asi, por ejemplo, el estudio matematico de usted se ha apoderado de este ornamento egipcio para demostrar su deslumbrante composicion. Yo como plastico, si usted me manda poner un adorno en una cinta de esta clase, encontrare la disposicion ornamental en mi camino porque forma parte de las fatalidades de la ornamentacion y de una serie muy breve de grupos de soluciones cuya clave es la propia geometria por el espiritu geometria que esta en el hombre como esta tambien la propia ley de la naturaleza”.

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Tanta inclinacion a ciertas cosas debia conducir a nuestro arquitecto a una consagracion perfectamente inesperada hacia 1933. En las fiestas del Sexto Centenario de la Universidad de Zurich recibio el grado de doctor honoris causa en filosofia matematica, como reconocimiento de sus investigaciones sobre la organizacion de las formas y del espacio, distincion que le tomo de sorpresa pero en fin.... En 1945, despues de los años de ahogo, encontro la manera de expresar en una frase el fondo de su emocion: “EL espacio indecible” y lo formulaba asi:

“Tomar posesion del espacio es el primer gesto de los seres vivos, de los hombres y de las bestias, de las plantas y de las nubes, manifestacion fundamental de equilibrio y de duracion. La primera prueba de existencia es ocupar espacio.

“La flor, la planta, el arbol y la montaña estan en pie y viven en un ambiente. Si alguna vez llaman la atencion por una actitud, verdaderamente firme y soberana, es porque aparecen desprendidas en su contenido, pero provocando resonancias a su alrededor. Sensibles a tantas ligaduras naturales, nos detenemos y contemplamos, emocionados por multiples concordancias que orquestan tanto espacio, y entonces advertimos que deslumbra todo lo que vemos.

“La arquitectura, la escultura y la pintura, dependen especificamente del espacio, y estan adscritas a la necesidad de regirlo, cada una por medios apropiados. Lo que aqui diremos esencialmente es que la clave de la emocion estetica es una funcion espacial.

“Accion de la obra (arquitectura, estatuaria o pintura) sobre su alrededor: ondas, gritos o clamores del Partenon sobre la acropolis de Atenas, rasgos que brotan como por una radiacion, como accionados por un explosivo; el sitio, proximo o lejano, es sacudido, afectado, dominado o acariciado por el. Reaccion del medio: los muros de la pieza, sus dimensiones, la plaza con el peso diverso de sus fachadas, las extensiones o las pendientes del paisaje y hasta los horizontes desnudos de la llanura o los erizados de las montañas, todo el ambiente viene a pesar sobre este sitio, en donde hay una obra de arte, signo de una voluntad humana, que impone sus profundidades o sus salientes, sus densidades duras o blandas, sus violencias o sus suavidades. Se presenta un fenomeno de concordancia, exacto como una matemática -verdadera manifestación de acustica plastica, si se nos permite asi llamar a uno de los ordenes de fenómenos mas sutiles, portador de alegría (la musica) o de opresion (la bulla).

“Sin la menor pretension hago una advertencia relativa a la magnificacion del espacio que los artistas de mi generacion han abordado en los impulsos tan prodigiosamente creadores del cubismo hacia 1910. Han hablado de la cuarta dimension con mas o menos intuicion y clarividencia. Una vida consagrada al arte y, particularmente, a la busqueda de una armonia, me ha permitido observar, a mi vez, el fenomeno por la practica de tres artes: arquitectura, escultura y pintura.

“La cuarta dimension parece ser el momento de evasion ilimitada provocada por una consonancia excepcionalmente justa de los medios plasticos empleados y desencadenados por ellos.

No es el efecto del tema elegido, sino una victoria de proporcionalidad en todas las cosas -fisica de la obra como tambien eficiencia de las intenciones reguladas o irregulables, captadas o incaptables, y, sin embargo, existentes y deudoras de la intuicion: milagro catalizador de las sapiencias adquiridas, asimiladas, e incluso olvidadas, porque en una obra concluida con exito hay masas intencionales ocultas, un verdadero mundo que se revela a quien tiene derecho, lo que quiere decir: a quien lo merece.

“Entonces se abre un abismo sin limites que borra los muros, expulsa las presencias contingentes y cumple el milagro del espacio indecible.

“Ignoro el milagro de la fe, pero veo frecuentemente el del espacio indecible, coronacion de la emocion plastica.

Durante los años productores de 1925 a 1933, epoca en que se edificaba en Francia antes de las crisis guerreras, el gusto y la necesidad de arquitectura a la escala humana, lo habian conducido a dibujar en el muro de su taller una escala metrica de 4 metros de altura a fin de confortarse el mismo, de oponer su propia estatura e inscribir un juego de medidas verdaderas, de apoyo, de lugar, de paso, etc... Esta exigencia demostraba que el metro solo es una cifra felizmente sometida al sistema decimal, una cifra abstracta incapaz de calificar en arquitectura un intervalo (una medida), utensilio incluso peligroso si, partiendo de su abstracta conformacion numerica, se materializa, por descuido o por pereza, en medidas comodas: el metro, el medio metro, el cuarto de metro, el decimetro, etc...; evolucion que se realiza poco a poco en el transcurso del siglo debilitando la arquitectura.

En un cierto momento de su vida, nuestro hombre se encontro frente a frente con la normalizacion AFNOR, encuentro del que algunos años mas tarde resultaria el presente ensayo.

EL AFNOR se habia instituido durante la Ocupacion para auxiliar a la reconstruccion del pais. Industriales, ingenieros, y arquitectos se habian reunido en torno de una tarea necesaria para normalizar lo relativo a la construccion (en particular). Nuestro hombre no fue invitado a sentarse a esta mesa aunque veinte años antes habia sido acusado de haber escrito:

“Hay que tender al establecimiento del standard para afrontar el problema de la perfeccion.

“El Partenon es un producto de seleccion aplicado a un standard.

“La arquitectura son cosas de logica, de analisis, de estudio escrupuloso, y se establecen sobre un problema bien planteado. La experimentacion fija definitivamente el standard”.

“La gran industria debe ocuparse de la edificacion y establecer en serie los elementos de la casa.

“Hay que crear el estado del espiritu de la serie.

“El estado de espiritu de construir casas en serie.

“El estado de espiritu de habitar casas en serie,

“El estado de espiritu de concebir casas en serie

Y para esto, normalizar

¡Otros tantos propositos de anatema!

El dia en que se publicaron las primeras series normalizadas del AFNOR, nuestro hombre decidio precisar sus intuiciones con respecto a una medida armonica de la escala humana, aplicable universalmente a la arquitectura y a la mecanica.

Llega la ocupacion de Paris y Francia queda cortada en dos por la linea de demarcacion. Mi taller esta cerrado desde el 11 de junio de 1940 y, durante cuatro años, la Reconstruccion no me encarga ningun trabajo, lo que me incita a una intensa actividad de investigacion doctrinal, especialmente por mandato de una sociedad fundada a este efecto en 1942; la ASCORAL, cada una de cuyas once sesiones y semisecciones se reunia dos veces al mes en un rincon al abrigo de los curiosos. Se preparo material para una decena de libros. La seccion III: Ciencia de la vivienda, tenia tres subsecciones:

1.   equipo de la vivienda

2.  normalizacion y construccion

3.  industrializacion

Uno de mis jovenes ayudantes, Hanning, que debia marchar a Saboya, al otro lado de la linea (1943), me dijo: “Deme una tarea para llenar mis horas vacias”. Trabajaba conmigo desde 1938 y conocia el orden y el espiritu de las investigaciones emprendidas desde hacia tanto tiempo sobre la proporcionalidad. Le respondi: “El AFNOR propone normalizar los objetos de la construccion (del edificio) y su metodo es sencillo: simple aritmetica, simple medio entre los usos o los utensilios de los arquitectos, de los ingenieros y de los industriales. Me parece arbitrario y pobre. Los arboles, por ejemplo, con su tronco, sus ramas, sus hojas y sus nervaduras, me afirman que las leyes de crecimiento y combinacion pueden y deben ser mas ricas y mas sutiles. Un lazo geometrico tiene que intervenir en estas cosas y sueño con instalar en las obras que curan mas tarde el pais, un enrejado de proporciones trazado sobre el muro o apoyado en el, hecho con hierros laminados y soldados, que sera la regla de la obra, el modelo que inicie la serie ilimitada de las combinaciones y de las proporciones. El albañil, el carpinteo de armar y el ebanista vendran a escoger alli las medidas para sus trabajos, todos los cuales, diversos y diferenciados, seran testimonios de armonia. Tal es mi sueño.

“Tome el hombre-con-el-brazo-levantado de 2´20 m. De alto, inscribalo en dos cuadrados superpuestos de 1´10 m., montelo a caballo sobre los dos cuadrados y el tercer cuadrado que resulte le dara una solucion. El lugar del angulo recto debe poderle ayudar a colocar el tercer cuadrado.

“Con este enrejado, regido por el hombre instalado en su interior, estoy seguro de que ustedes llegara a una serie de medidas que pondran de acuerdo la estatura humana (el brazo levantado) y la matematica”.

El enrejado ha nacido con un poco de incertidumbre en cuanto a los puntos i y j: enrejado de proporciones destinado a instalarse en los obradores de la reconstruccion para proveer abundantes medidas armonicas utiles en el trazado de habitaciones, puertas, armarios, ventanas, etc..., prestarse a las ilimitadas combinaciones de la serie y permitir aprovechar elementos de construccion prefabricados y yuxtaponerlos sin dificultad.

Al taller de la calle de Sevres enviamos los estudios de las Unidades de Vivienda de Magnitud Conforme, presentadas por primera vez en 1922 (tipo Inmueble-quintas”; luego en 1925 (pabellon de L´Esprit Nouveau en la Exposicion Internacional de Las Artes Decorativas), y despues, en 1937, “La Manzana Insalubre nº 6”. El enrejado de proprociones nos aporta una seguridad extraordinaria en el dimensionamiento de los objetos del plano; es un elemento de superficie que hemos creado, un enrejado que acomoda el orden matematico a la estatura humana y que empleamos, pero nos quedamos satisfechos porque no tenemos la definicion de nuestro invento.

A decir verdad, no estamos todavia de acuerdo. Hanning me escribe desde Saboya, el 10 de marzo de 1944, que el trazado Maillard-Le Corbusier es matemáticamente imposible: el lugar del angulo recto tiene que estar situado en la linea que une dos cuadrados, en S: “Solo hay un angulo recto y es el que forman las diagonales de los dos cuadrados”, lo cual esta en contradiccion con la presencia de la oblicua 7-8 de su propio trazado del 25 de agosto de 1943, oblicua que reaparecera en agosto de 1948 y parece que tendra entonces una explicacion.

Es necesario que el lector se represente las circunstancias de esta busqueda: ocupacion alemana de Paris, dispersion de las gentes o dificultad para reunirlas. En la penosa atmosfera de Paris esta lejos de aclararse el debate sobre arquitectura entre gentes del oficio. Una ley me ha obligado a presentar mi candidatura para la Orden de los Arquitectos creada por Vichy a fines de 1940. Mi candidatura dormira en la Orden para su examen durante catorce meses, hasta el momento en que se oigan los cañones ingleses por la parte de Versalles (verano de 1944). La ASCORAL, trabaja en sus comisiones diarias con velas, sin telefono ni calefaccion, en el polvo del taller abandonado de la calle de Sevres, nº 35.

La Seccion III b: Normalización, prosigue su labor. Nos llegan ecos de los trabajos oficiales de AFNOR (Asociacion Francesa de Normalizacion). El director de la Seccion III b de la ASCORAL, que es tambien miembro del AFNOR, me tiene al corriente, diciendome el 16 de octubre de 1943, entre otras cosas, que hay una diferencia fundamental entre el punto de vista ASCORAL y el suyo (AFNOR); por una parte lo mejor de lo que puede ser, y por la otra el termino medio de lo que existe.

Año de 1944: La liberación. En el otoño formo parte del comite doctrinal del frente nacional de arquitectos, consiguiendo que el mapa de Atenas de los CIAM, sirva de base de discusion. Reconstruir, construir, establecer elementos de serie, armonizar... el enrejado de proporciones esta mas que nunca a la orden del dia.

El 7 de febrero de 1945, Maillard y yo vamos a visitar en la Soborna a Montel, decano de la Facultad de Ciencias y al presentarle nuestro esquema de enrejado, nos dice: “Desde el instante en que han podido ustedes instalar el angulo recto en el doble cuadrado, han introducido la funcion 5 provocando asi una floracion de secciones aureas.

El 30 de marzo de 1945 someto muy en serio a estudio el enrejado de proporciones, en el cual trabajan Wogensky, Hanning, Aujame y Looze. La seccion de Relaciones Culturales del Ministerio de Negocios Extranjeros me ha pedido que organice y presida una mision de estudios arquitectonicos a traves de los Estados Unidos, adonde tengo verdaderos deseos de llevar el enrejado de proporciones, utensilio eventual de medida de las prefabricaciones. Preparamos una serie de laminas que, a nuestro  propios ojos, demuestran la riqueza de las combinaciones posibles, y damos entonces un valor humano a la combinacion geometrica descubierta, adoptando para ello la estatua de un hombre de 1´75 m.

El enrejado queda dimensionado en lo sucesivo: 175-216´4-108´2, medidas en las cuales se puede advertir la serie creciente: 1,2,3,4,5,6, etc, siendo

1 = 25´4 cm

2 = 41´45

3 = 66´8

4 = 108´2 

5 = 175´0

6 = 283´2

donde vemos que se trata de una serie de Fibonacci, en la que cada termino es igual a la suma de los dos anteriores.

En este momento saque la patente de invencion; y, a proposito de esto, es interesante conocer algunos detalles. Me era muy dificil de buenas a primeras dar una explicacion sencilla y rapida del enrejado de proporciones. Hablaba a un desconocido, director de una oficina de patentes e ingeniero de profesion, cuyo espiritu todavia no esta abierto a tales investigaciones. ¿Como hacerle de aquitectura, de mobiliario, de construccion, de lo economico, del fenomeno plastico, etc...., habia seguido una pista que parecia deber conducir a un primer resultado, como cuando se esta ante una puerta detras de la cual pasa algo, pero no se tiene todavia la llave que abre la comprension de lo que ocurre? Entonces, en el despacho en el que bate un reloj los segundos de un tiempo precioso, se dirige uno a un ingeniero muy cortes y amable, jefe de una gran oficina de patentes de invencion y se le dice: “Señor, empiezo confesandole que no tengo ningun interes por la patente, por mil y unas razones que proceden de la experiencia de mi vida, y, sin embargo, vengo a hablarle de un enrejado de proporciones, etc,etc... que esta expresado en numeros, cifras y trazados, pero cuya definicion, o, si lo prefiere, la explicacion, todavia no he descubierto. Usted no comprendera nada de lo que le expongo, y volvere a empezar una segunda y hasta una tercer vez si es preciso. Si, decididamente, no ve nada interesante en este asunto, echeme de aqui. Y asi se hizo: primera explicacion, segunda explicacion.- Desgraciadamente, no comprendo”. Tercera explicacion: “Basta: he comprendido. Esto tiene cara de ser interesante, muy importante, etc..., etc... “ Y al despedirme, me dijo:” Señalare con piedra blanca en mi vida de ingeniero que recibe peticiones de patentes, esta hora que he pasado con usted”.

La importancia del invento era indiscutible y de considerable alcance financiero para mi interlocutor. Transcurren las semanas de un año durante el cual he encargado a un hombre muy inteligente y culto que ponga en circulacion esta medida util a los prefabricantes de la postguerra. Se precisa mi sentimiento de las cosas, pero no mi ambicion. Comprendo que el enrejado de proporciones, si ha de servir un dia para las prefabricaciones, tendra que disciplinar las pulgadas y los metros.

Los hombres de negocios declaran: “Usted tiene derecho a percibir una comision sobre todo lo que se construya por medio de su medida”. Es inmenso, ilimitado. Mi concesionario amplia la validez de la patente a numerosos paises de Europa y America y prepara la instalacion de agencias en diversos lugares.

Este asunto empieza a impacientarme. El ingeniero de las patentes, tan fraternal, me observa con inquietud: “Usted es - me dice- su enemigo nº 1”.

El agente concesionario entra en contacto con varios puntos del globo, y un dia me declara: “Sus medidas son implacablemente exactas; pero no se puede hacer un ajuste perfecto a las cifras redondas del sistema ingles o del metrico-decimal y se adaptan mal a las del AFNOR; pero si usted acepta una cierta flexibilidad en sus escalas, concesion que no pasara del 5 %, todo ira bien, todo sera facil y todo el mundo estara de acuerdo.

Propositos terribles que cubrieron el año 1945. Seguira el viaje a los Estados Unidos incluyendo la travesia en el cargo Vernon S. Hood.

Un dia de 1946, en Paris, rogue a mi amigo Andre Jaoul, de la Electroquimica de Ugines, que me acompañase a la oficina del ingeniero de patentes. “Señor -dije a este hombre perfecto- vengo a declarar ante el testigo, aqui presente, que no pienso hacer ninguna fortuna con mi invento. El dinero no debe intervenir en este asunto. Comprendame usted. Deseo continuar tranquilamente las investigaciones sobre el Enrejado, emprender y ampliar sus aplicaciones practicas y descubir, segun las circunstancias cuotidianas y por mis propios ojos y mis propias manos, sus virtudes y sus defectos, rectificarlo y ponerlo a punto. No necesito una organizacion comercial ni quiero publicidad. La naturaleza de mi invento es tal que si vale, los arquitectos modernos, amigos mios en todo el mundo, lo aceptaran, y sus revistas -las mejores de todos los paises- ofreceran sus paginas para estudiarlo y divulgarlo. Me doy perfecta cuenta de la responsabilidad de esta cuestion, en la que no se puede introducir el tema malefico, violento salvaje e inescrupuloso del dinero. Tengo muchos escrupulos y soy el crepusculo mismo en este negocio. Comprendo que los arquitectos y constructores emplearan esta util herramienta de medida. Los Congresos se ocuparan de ella: mas tarde, si la cosa lo merece, las Naciones Unidas estudiaran la cuestion por medio de su seccion economica y social, y !quien sabe si se debe admitir que, un dia, cesaran los obstaculos, el frenado, la competencia y la oposicion surgida del antagonismo de las dos medidas actuales -la pulgada y el metro- y, entonces, nuestra medida podra atar lo que esta separado y convertirse e un instrumento de union! Usted comprenera bien, mi estimado señor, que yo no continuaria esta tarea, que puede ser una especie de apostolado, si supiera que detras de cada una de mis exhortaciones, de mis alegatos y de mis exitos, pasa el cajero y cobra en mi nombre. Yo no soy un peajero”.

Esta entrevista liquido la cuestion y, puedo asegurarte, lector que habiendo hecho esto despues del año 1945 de tan deslumbradoras perspectivas financieras, me senti a gusto, limpio ante mi mismo, que es la mayor satisfaccion.

En el taller habia puesto a trabajar a Andre Wogensky y a Soltan, encargandoles que prepararan el expediente para mi proxima partida a los Estados unido. Como Soltan era nuevo en el asunto, no conocia los bastidores de la cuestion... dos cuadrados que se reunen con un tercero, etc...; pero desde los primeros dias reacciono diciendome: “Me parece que su invento no explota un suceso superficial, sino lineal. El enrejado que usted ha descubierto solo es un fragmento de una serie lineal de secciones aureas que tienden por una parte a cero y por otra al infinito”. - “Perfectamente, le respondi, de ahora en adelante la llamaremos Regla de proporciones”.

A partir de este momento todo marcho de prisa y sin brumas.

Con un papel duro y barnizado, Soltan me construyo una magnifica cinta que iba desde 0 a 2´164 metros, cifra acordada a un hombre de 1´75 m de estatura.

El 9 de diciembre de 1945, hice un primer ensayo de expresion de esta regla.

A mediados del mismo mes, parti del Havre a bordo del cargo Vernon S. Hood que llego a Nueva York, despues de diecinueve dias de travesia, durante los seis primeros de los cuales tuvimos una espantosa tempestad, y los restantes navegamos con mar gruesa. La Compañia armadora norteamericana nos habia dicho que tardariamos de siete a nueve dias; pero desde el segundo comprendimos que seria dieciocho o diecinueve, lo que encolerizo a los veintinueve pasajeros. Nos acostabamos en los dormitorios colectivos, y los marineros ocupaban los camarotes. En una ocasion, dije a Claudius Petit que me acompañaba: “No saldre de este maldito barco sin haber encontrado la explicacion de mi regla aurea”.

Un amable pasajero parlamento con los oficiales y consiguio que pusieran a su disposicion uno de los camarotes de 8 a 12 de la mañana y durante las mismas horas de la noche. Alli me absorbi en el tumulto de las olas hilvando mis ideas. Tenia en el bolsillo la cinta graduada por Soltan arrollada en una cajita de aluminio de pelicula Kodak, cajita de la que nunca me he separado. Muchas veces -y en los sitios mas inesperados- se me veia sacar de su cajita la serpiente embrujada y proceder a comprobaciones como la siguiente a titulo de ejemplo: En el puente de mando del cargo hablabamos algunos de su caja y arriesgo una confrontacion triunfante (Navidad de 1945). Hice otra compobracion en la primavera de 1948, estando en la seccion Reconstruccion-Urbanismo-Trabajos Publicos-del Consejo Economico, donde se ha examinado el proyecto de la nueva ley de alquileres; y, al hablarse de la altura de los departamentos, preconizo el empleo de la de un hombre-con-el-brazo-levantado, y el doble de ella. 

Después estoy en el Palais-Royal de Paris, en el piso de los departamentos pequeños (fines del siglo XVIII, Restauración y principios del siglo XIX. Esta medida bastaría para los departamentos pequeños puesto que aquí, en las salas en que estamos, parece bastar para nuestros debates. Despliego mi regla, aplicándola desde el techo hasta el suelo, y nuestro presidente, Caquot, registra la concordancia exacta. 

Volvamos a nuestro cargo. 

Mientras este navega cabeceando, establezco una escala de cifras: 

Dibujo 

Estas cifras se adaptan a la estatura humana cuyos puntos decisivos obstruyen el espacio, y son, por tanto, cifras antropocéntricas. Ocupan una situación matemática particular, característica e incluso privilegiada. El dibujo responde: 

Unidad A ( = 108)

Su doble B ( = 216) 

Razon    de A = C (=175), (108+67) 

Razon    de B = D (= 83), (143+83) 

Se puede afirmar desde ahora que esta regla se adapta al cuerpo humano en sus puntos esenciales de ocupacion de espacio, y que tiene en cuenta la mas sencilla y esencial evolucion matematica de un valor, a saber: la unidad, su doble y las dos secciones aureas sumadas o restadas. 

Estamos, pues, mas firmes y avanzados que en el momento de la simple inserccion favorable, en el lugar del angulo recto, de un tercer cuadrado en dos cuadrados contiguos, siendo iguales los tres. Uniendo las dos conclusiones en un solo dibujo obtuve entonces una bella imagen. En primer termino, califique de serie roja la de Fibonacci formada por la razon   establecida sobre la unidad 108, y llame serie azula  la construida sobre su doble, 216. Dibuje el hombre de 1´75 m de alto referido a 4 cifras; 0, 108, 175, 216 y colocando la banda roja a la izquierda y la azul a la derecha, las dos series tendian hacia cero por abajo y hacia el infinito por arriba. 

Al salir del cargo el 10 de enero de 1946 en Nueva York, tuve una entrevista con Kayser, el celebre constructor de los Liberty-ships durante la guerra. Su nuevo programa era hacer diez mil casas diarias en los Estados Unidos; “pero  -me respondio- he cambiado de idea y voy a fabricar automoviles”. 

La exposicion que le hice de los motivos de mi visita quedara consignada despues.

Dejemos un momento nuestros calculos por una digresion economica y sociologica:

Los Estados Unidos autorizan perfectamente a Kayser, genial hombre de negocios y audaz industrial, a producir anualmente tres millones de casa en serie, y por tanto, familiares, que ocuparan espacio y formaran calles: pero estan no estaran en una ciudad, donde no hay sitio, sino en el campo. Las ciudades se extenderan desmesuradamente: suburbios, grandes, inmensos  suburbios. Hay que crear transportes sensacionales para llegar a ellos y unirlos entre si: ferrocarriles, subterraneos, tranvias, omnibus, etc, y, por consecuencia, innumerables calzadas y canalizaciones infinitas para el agua, el gas, la electricidad, el telefono, etc. ¡Que actividad, que riqueza producida! Es el desastre, es el Gran Despilfarro Norteamericano que habia yo observado y analizado e 1935. Nadie tiene derecho a reprender a Kayser, nadie piensa en detener su impulso, ningun mecanismo, esta preparado para conducir hacia fines sociales y economicos su indomable energia... Pero he aqui que, hechas las cuentas, y despues de seis meses de estudios, Kayser decide, con plena autoridad, que con construira casas, sino automoviles. Los automoviles sirven para el transporte, ayudan al transporte y hacen que parezca totalmente tolerable la enorme desnaturalizacion del fenomeno urbano norteamericano. El problema de que se trata es otro: baratura y eficacia del coche; pero la competencia en los Estados Unidos, es formidable, gigantesca: sera preciso influir sobre el gusto del publico y decirle que el automovil es un signo de consideracion el primer peldaño de la consideracion, lo cual le halagara: carroceria streamline, coche tan grande e incluso de enfasis: los coches son magnificos, rutilantes, portadores de optimismo y embajadores de fuerza; pero son inmensos, y sus delanteras parecen rostros de dioses de la potencia con gigantescas mandibulas cromadas. Es publica y notoria la congestion de las calles en los Estados Unidos. Los coches son doble de largos de lo que seria conveniente; obstruyen las vias cuando dan la vuelta y las cubren con caparazones. ¿Eficacia? Velocidad prohibida por los reglamentos, doble consumo de acero, de pintura y de gasolina. Estamos de nuevo ante un problema de escala humana... Cierro esta disgresion y vuelvo a tomar mi Modulor. 

Mi segunda visita fue en Knoville para entrevistarme con Liliental, director general de la Tennessee-Valley-Authority (T.V.A) y admirable admirador del gran plan de armonia respaldado por el Presidente Roosevelt; diques del Tennessee, ciudades nuevas, salvacion y renacimiento de la agricultura. 

La conversacion fue amistosa porque mi regla de oro hablaba de armonia   hacia la cual tiende toda obra de Liliental, cuyo rostro sonreia ante este dulce pensamiento: hacer reinar la armonia.... mediante la ejecucion de los mas gigantescos trabajos y la coordinacion de los mas vastos proyectos: agua, fuerza motriz, abono de tierras, agricultura, transportes, industria, cuya coronacion seria un territorio tan grande como Francia arrancando a la erosion que, con angustiosa rapidez, cubria con un sudario desertico las tierras cultivadas. Y la vida victoriosa volvia a tomar posesion del terreno salvado para realizar en el una de las mayores sintesis de la organizacion moderna, en la que tanto la URSS como los EEUU ha demostrado su poderio. 

En Nueva York encontre a uno de mis antiguos dibujantes, Wachsmann, quien, con admirable energia, habia ingresado en la Paneel Corporation dedicada a proveer al por mayor de elementos de serie a los constructores de casas. Nuestro comun amigo Walter Gropius, titular de la catedra de Arquitectura de la Universidad de Harvard en Boston, le auxiliaba a dirigir su empresa hacia una real dignidad arquitectonica. 

Llegue demasiado tarde para tomar parte en los trabajos de estos amigos. El problema seguia en pie: Wachsmann ha trazado un plan a la manera de un tablero de ajedrez regido por un modulo mas sutil: la trenza (el tatami). En un pais como los Estados Unidos, dedicado a las construcciones en serie, me hubiera gustado llevar la seguridad de la ilimitada variacion que parece establecida por nuestra regla armonica. Al volver a Paris en febrero, un encuentro fortuito me permitio dar a conocer la existencia de nuestra regla a un personaje de la URSS; pero las cosas no han pasado de ahi hasta ahora. 

En el taller de la calle Sevres, confie a Preveral el cuidado de poner en orden las meditaciones del Vernon S. Hood. Las necesidades del lenguaje reclamaban un nombre para designar la regla de oro, y entre varios vocablos, fue elegido el de modulor, al mismo tiempo que quedaba registrada la “marca de fabrica” con el dibujo y la explicacion del invento, que ahora podia anunciarse con una gran sencillez: el Modulor es un gran aparato de medida fundado en la estatura humana y en la Matematica. Un-hombre-con-el-brazo-levantado da a los puntos determinantes de la ocupacion de espacio -el pie, el plexo solar, la cabeza, la punta de los dedos estando levantado el brazo- tres intervalos que definen una serie de secciones aureas de Fibonacci; y, por otra parte, la Matematica ofrece la variacion mas sencilla y mas fuerte de un valor: lo simple, el doble y las secciones aureas. 

Las combianciones que resultan del empleo del Modulor se comprueba que son ilimitadas. Preveral quedo encargado de preparar una serie de laminas demostrativas. Este bello resultado era el don natural de los numeros, el implacable y maravilloso juego matematico. 

Pero, he aqui, que se nos pedia “redondear” nuestras cifras para aproximarlas a otras usuales. El agravio que nos habian hecho consistia esencialmente en esto: las cifras anotadas en la primera cinta (la de Soltan) o en el primer cuadrado numerico, son metricas: 1080 mm, por ejemplo (plexo solar). Desgraciadamente, casi todas estas numeraciones metricas eran practicamente intraducibles a pies y pulgadas; pero como el Modulor tendra un dia la pretension de unificar las fabricaciones en todos los paises, era necesario buscar valores enteros en pies y pulgadas. 

Yo no pense nunca en redondear ciertas cifras de nuestras dos series; la roja y la azul. Un dia que estabamos absortos en la busqueda de uan solucion, uno de nosotros, Py, dijo: “Los valores actuales del Modulor estan determinados por la estatura de un hombre de 1´75 m, que es una talla mas bien francesa. ¿No habeis observado en las novelas policiacas inglesas que los buenos tipos -un policia, por ejemplo- tiene siempre seis pies de alto?!. 

Entonces intentamos explicar este modulo: 

6 pies = 6 * 30´48 =182´88 cm 

y, con gran alegría por nuestra parte, la graduación de un nuevo Modulor, sobre la base de un hombre de seis pies de estatura se traducia ante nuestros ojos en pies y pulgadas, en cifras que llenaban todos los escalones.

Se ha demostrado -especialmente en el Renacimiento- que el cuerpo humano obedece a la regla áurea. Cuando los anglosajones adoptaron sus medidas lineales, se estableció una correlación entre el valor pie y el valor pulgada, la cual se extiende (implícitamente) a los valores correspondientes del cuerpo. En lo sucesivo, quedo consagrada la traducción de nuestro Modulor a base de 6 pies (182´88 cm) en valores llenos. Estábamos encantados. Soltan dibujo una nueva cinta graduada -esta vez definitivamente- que sustituyo a la anterior en la cajita de aluminio en el fondo de mi bolsillo.

Las equivalencias son las siguientes:

Metrica 

Valor en uso 

  

Pulgadas 

Valor en uso 

101´9 m/n 

102 m/n  

  

4” 012 

4” 

126´02 

126 

  

4” 960 

5” 

164´9 

165 

  

6” 492 

6 ½ “ 

203´8 

204 

  

8” 024 

8” 

266´8 

267 

  

10” 504 

10 ½ “ 

329´8 

330 

  

1” 98 

15 “ 

431´7 

432 

  

16” 997 

17” 

533´9 

534 

  

21” 008 

21 “ 

698´5 

699 

  

27” 502 

27 ½ “ 

863´5  

860 

  

33” 994 

34”

y así sucesivamente 

Vencida esta prueba, que nos proporcionaba un provecho singular, nuestro Modulor resolvía automáticamente las mas penosas diferencias que separan a los que emplean el metro y a los que utilizan los pies y las pulgadas, diferencia tan grave en la practica que levanta un muro entre los técnicos y los productores que usan los pies y las pulgadas y los que emplean el metro. La conversión de los cálculos de un sistema a otro es una operación paralizante, costosa y delicada que mantiene extraños uno y otro campo, con mas violencia que la diferencia de idiomas. 

El Modulor realiza automáticamente la conversion metro-pie-pulgada y sella, de hecho, el acuerdo no del metro (que solo es una barra convencional de metal en el fondo de un pozo en el Pabellon de Breteuil en los alrededores de Paris) sino de los decimales y de las pulgadas, aliviando estas, mediante operaciones decimales, de los complicados y paralizantes calculos de sumar, restar, multiplicar y dividir. 

¿Que reconocimiento no se debe a la numeracion de posicion y al empleo del cero? Sin ella, la Aritmetica no se hubiera nunca desprendido de su crisalida griega, cuya beneficiosa influencia se hace sentir en tantos engranajes, no solo del aparato matematico, sino tambien de las tecnicas en las cuales se funda el poderio de los grandes Estas modernos. 

El 1º de mayo de 1946 tome el avion de Nueva York, enviado por Francia a las Naciones Unidas para defender la arquitectura moderna con motivo de la construccion de la sede de la UN en los Estados Unidos. 

Tuve le placer de conversar largamente sobre el Modulor con el profesor Albert Einstein en Princetown. Me encontraba en un periodo de gran incertidumbre, de ansiedad, y me explique mal, lo explique mal y me enrede en las causas y efectos. En un cierto momento, Einstein tomo un lapiz y calculo. El amigo que me habia llevado estaba admirado. Aquella misma tarde Einstein, hablando muy gentilmente del Modulor, me escribio: “Es una gama de proporciones que hace lo malo dificil y lo bueno facil”. Algunos creen que a esta apreciacion le falta caracter cientifico; pero yo creo que es extraordinariamente clara. Es el gesto amistoso que un gran sabio nos hace a quienes no somos sabios, sino simples soldados en el campo de batalla. El sabio nos dijo: “Esa arma dispara bien: en problemas de dimensionamientos y, por tanto de proporciones, hace mas segura su labor”. 

En su oficina de ingeniero consejero en Broadway explique el Modulor a Mougeot, fundador en Paris del C.O.E (Comite de Organizacion Economica) del que instalaba una sucursal en los Estados Unidos, destinada a la organizacion de fabricas. “Y es usted, un frances, ¿quien pretende organizar las fabricas norteamericanas? -Pues si, ciertamente. En ellas reina un despilfarro sensacional, etc. - Todos los dias se aprende algo nuevo”. 

Poco despues me decia Mougeot: “me he pasado el dia entero haciendo calculos con su Modulor y ¿Sabe usted que entre la medida mas baja tomada hoy en consideracion, la quincemilesima de milimetro y la vuelta de la Tierra, el Modulor cuenta solo 270 intervalos en todo y por todo? Es interesante”. Y añadio :”El modulor debe aplicarse a la mecanica con el mismo titulo que a la arquitectura, porque, en efecto, una maquina atendida por un hombre, depende completamente de los movimientos del obrero que la maneja, y, por consecuencia debe estar construida a la escala humana. 

Determinar en mecanica las medidas favorables para llenar el espacio util, pues que ellas mismas dictaran las dimensiones practicas de las maquinas, y por consecuencia, debe estar construida a la escala humana. Determinar en mecanica las medidas favorables para llenar el espacio util, pues que ellas mismas dictaran las dimensiones practicas de las maquinas y, por consecuencia, las de los arboles, de los edificios, etc”. Esta conclusion de Mougeot tiene importancia. 

Visitando la seccion de mobiliario del Museo Cooper Union de Nueva York en el que se enseña arte decorativo y arquitectura, me detuve en un salon Luis XV de excelente proporcion, decorado con grotescos. Saco del bolsillo la cajita de aluminio y mido: la altura de la pieza es rigurosamente de 2´16 metros, y la chimenea y los diversos detalles dan una misma concordancia. Declaro a la amiga que me acompaña: “Esto es una obra de carpinteria francesa, porque acabo de hacer uso de mi cinta numero 1, basada en un hombre de 1´75 m de estatura”. Un cartel informa: “Singerie procedente del castillo Chantilly”. 

Una tarde, Andre Jaoul me llevo a cenar con John Dale, presidente del Charles Hardy Inc, de Nueva York, el cual estaba encargado eventualmente de lanzar el Modulor, aparato para colocar sobre el tablero de dibujo al lado del compas. Al exponerle el principio del Modulor, John Dale me replico: “Lo comprendo muy bien, porque por las noches toco en mi casa el violoncelo y mis dedos hacen tambien matematica sobre las cuerdas, en funcion de la escala humana. 

El Modulor es una medida organizada sobre la matematica y la escala humana, constituida por una doble serie: la roja y la azul. ¿Podra entonces, bastar un cuadro numerico?. No. Ahora es cuando deseo, incansablemente, precisar el punto de vista que coloco en la clave de la propia invencion. El metro solo es un cifrado sin corporeidad: centimetro, decimetro, metro, no son mas que nombres de un sistema decimal. Despues dire dos palabras sobre el milimetro. Las cifras del Modulor son medidas, y, por consiguiente, hechos en si que tienen corporeidad; son efecto de una eleccion entre infinitos valores y, ademas, tales medidas pertenecen a los numeros y tienen las virtudes de estos; pero los objetos que hay que construir y cuyas dimensiones determinan ellas, son, de cualquier modo, continentes de hombre o prolongaciones de hombre. 

Para elegir las mejores medidas vale mas verlas y apreciarlas con la separacion de las manos que pensarlas solamente (esto para las medidas muy próximas a la estatura humana). Por consiguiente, la cinta del Modulor debe estar sobre el tablero de dibujo al lado del compas, pudiendose desenrollar entre las dos manos y ofrecer al operador la vista directa de las medidas que permitan una eleccion material. La arquitectura (y con esta palabra ya he dicho que englobo la casi totalidad de los objetos construidos) debe ser tan carnal y sustancial como espiritual y especulativa. 

Descubierta la ley del Modulor, era necesario discernir su empleo, y por consiguiente, su forma material. John Dale encargo a Stamo Papadaki, arquitecto de Nueva York, la dirección técnica de esta investigación. ¿Que forma material adoptaría el Modulor y que industria lo construiría?. 

Por lo que toca a la forma:  

1.  Una cinta de 2´26 metros de largo (89 pulgadas), de metal o materia plastica 

2.  Un cuadro numerico en el que figuren las series utiles, calificativo este que pretende mantener las medidas que hay que utilizar en cierto campo de operaciones, cuyo limite es el de la percepcion real, visual y sensible. Hemos pensado que mas alla de los 400 metros no se pueden apreciar las medias y que, no existiendo realmente los problemas, queremos evitar -incluso si hablamos de urbanismo- los trazados mirificos, y de hecho, gratuitos de ciertas nuevas ciudades militares del Renacimiento que escapan a la vista y al entendimiento. El Renacimiento trajo el espiritu de escuela, los trazados “intelectuales” sin limite, fuera de la percepcion, fuera de los sentidos y fuera de la vida, que habrian de ser esterilizantes y matar un dia a la arquitectura, clavandolos en las hojas de papel de las laminas de dibujo, como estrellas, cuadrados y otras deslumbrantes figuras, perfectamente subjetivas 

3.  Un cuaderno con la explicacion del Modulor y las diversas combinaciones que resulten de su empleo. 

En cuanto a la fabricacion, se trata de un asunto delicado e interesante, bueno para acompañar a los utensilios exactos del tecnico. Desde hacia dos años John Dale  buscaba en los Estados Unidos a la persona que habria de encargarse de este trabajo . las industrias norteamericanas tendrian asegurada la labor para diez años sin mas que repetir incansablemente su produccion anterior, y ninguna queria intentar el esfuerzo. ¿El mundo se dedica a reconstruir y los tecnicos se han apoderado del tema de edificar casas? Se puede dar un paso sensacional hacia adelante en bien de los hombres? !Los que permanecieron intactos en medio de la gran desgracia de la guerra, de los que se aprovechan del dolor humano, no tienen ganas de levantar ni un dedo fuera de su perezosa abundancia!. 

Si merece vivir, el Modulor solo valdra a condicion de distribuirse para que sirva para los dimensionamientos de las fabricaciones. John Dale rematara su obra publicando un boletin mundial del Modulor encargado de difundir la informacion y tambien de registrar las reacciones de quienes lo usen, un boletin que sea como una discusion en familia (intelectual) en torno a un tema comun.

 El 28 de enero de 1947, y como uno de los diez tecnicos de las Naciones Unidas, empece mis trabajos para instalar el Cuartel General de la UN en el East River. Se sabe que el Modulor habia ya trazado un surco. La Asociacion de los American Designer, que celebraba entonces un Congreso, me pidio que diera una conferencia en el gran anfiteatro del metropolitan Museum. Bajo el titulo de designer, la Asociacion agrupa no solo a los dibujantes, como pudiera creerse, sino a los creadores, a los proyectistas de todo lo que se relaciona con el dibujo. Algunos meses despues, los estudiantes de la Facultad de Arquitectura de Colombia, asi como sus profesores y el Ministro de Educacion Nacional, que tan cordialmente me recibieron en Bogota, declararon esperar mucho del Modulor. Igual curiosidad desperto aquel mismo año en el excelente Architectural Review De Londres dedico a los primeros elementos del Modulor, publicando las laminas descriptivas del sistema, un fasciculo que, redactado en gran parte por Matila Ghyka, parecia responder a una pregunta que me hacia a diario, a saber: El Modulor que, en cierta forma, abre la puerta-del-milagro-de-los-numeros ¿ha entreabierto una cualquiera entre ciento o mil puertas milagrosas que pueden o podrian existir o solo lo ha hecho, por casualidad, con la que habia de abrir? La respuesta de Ghyka parece que tiende hacia el segundo termino de la alternativa. Como dire al final de este ensayo, siempre llevo dicha pregunta conmigo mismo y la hago a todos los interlocutores con quienes me cruzo en el camino, reservandome, por lo que fuere, el derecho a dudar siempre de las soluciones accesibles por medio del Modulor y conservando intacta mi libertad, que solo debe depender de mi sentimiento de las cosas y no de mi razon. 

Al regresar de America en julio de 1947, las circunstancias me permitieron comprobar muy de cerca, y con mis propias manos unidas al trabajo de mi cabeza las tareas de mi “Taller de Constructores”. En esta labor minuciosa, el empleo del Modulor por el personal directivo y dibujante en los trabajos de Marsella, de Saint-Dié, de Bally, etc... me dio muchas ocasiones de apreciarlo y esta apreciacion fue tan positiva que tengo el sentimiento de cumplir un trabajo honesto demostrando aqui, ante el lector, toda la mecanica del Modulor a fin de que cada uno pueda formar juicio. 

Pero todavia hay que decir unas palabras a proposito de la version nº 2 del modulor establecida sobre la base de un hombre de seis pies. El razonamiento es breve: Puesto que los objetos de fabricacion mundial que hay que dimensionar con el Modulor viajan por todas partes, y, por tanto, se convierten en propiedad de usuarios de todas las razas y de todas las estaturas, es tan natural como imperativo adoptar la talla del hombre mas alto (seis pie) para que lo puedan emplear los continentes fabricados, de donde resulta el mayor dimensionamiento arquitectonico: dentro de una media prudente, mas vale ser grande que pequeño, pues que asi se dispone de continentes utilizables por todos. 

En el mes de agosto de 1948, consagrado a la redaccion de esta obra, me asalto una duda, sobre el primer enunciado del principio generador del Modulor: un tercer cuadrado instalado en el interior de los dos primeros contiguos, en el lugar llamado del angulo recto. 

1.  El enrejado da tres medidas: 113,70,43 (en cm) que estan en la razon Φ (seccion aurea) y serie de Fibonacci: 43 + 70 = 113 o 113 - 70 = 43; de donde, sumando, se tiene: 113 + 70 =183, 113 + 70 + 43 = 226 

2.  Estas medidas (113-183-226) son las que caracterizan la ocupacion del espacio por un hombre de seis pies 

3.  La medida 113 de la seccion aurea 70 inicia una primera serie llamada serie roja 4-6-10-16-27-43-70-113-183-296, etc... La medida 226 (2*113) [el doble} da la seccion aurea 140-86 y prepara la segunda serie denominada serie azul: 13-20, 3-33-53-86-140-226-366-592... 

4.  Entre estos valores o medidas hay algunos que se pueden considerar caracteristicamente adscritos a la estatura humana. 

5.  Pero lo que cuenta, en definitiva, es la recurrencia de los valores que permiten infinitas combinaciones, como lo demostraran, a titulo de ejemplos, algunas laminas de la segunda parte de este ensayo dedicadas a la aplicación del Modulor.

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