Eutanasia
Historia de la Eutanasia
Sergio M. Fernández, Eloy H. López, Cecilia
Pasquali, Marcelo Rondolino, Jorge A. Terragno

jterragno@intramed.net.ar


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Un estilo inmoral. El caso Terri Schiavo y otros Leer Texto - La Eutanasia

Eu: Prefijo griego que significa "bien" o "bueno"
Thanatos: Palabra griega que significa "muerte"
Eutanasia: "Muerte sin sufrimiento"

Capítulo 1: Introducción – Definición – Clasificación

 

El derecho esencial que debe asistir a todo ser humano, siempre, es el de la vida.

Cuando las condiciones de salud se han perdido y la enfermedad lleva a quien la padece a una
situación irreversible, cabe preguntarse si se está cuidando la vida o prolongando la agonía.

La muerte como fenómeno social ha recibido el culto y la veneración del hombre a través de los
siglos. Las ceremonias funerarias, mezcla de celebración y temor han sido motivo de estudio,

tanto como la vida, por parte de científicos, filósofos y teólogos; los diferentes cultos, por su

parte le han dado interpretaciones diversas: castigo, redención, "un paso al más allá", "el valle

de los muertos", etc. como si un calificativo sonoro pudiera por si sólo explicarla como fenómeno,

que por irreversible ha sido a la vez motivo de rechazo y búsqueda, en el cual ciencia y religión se

han mezclado.

A través de los siglos el hombre ha querido explicar la muerte como un paso hacia otros mundos

mejores y eternos, considerando éste como temporal y de preparación para ese viaje. Ello ha

hecho que metafóricamente haya tratado de hacer un culto a la vida y a la perfección de

la misma, descartando con actitudes de discriminación a los deformes, enfermos mentales, y a los

de razas no deseadas.

Es posible que la Eutanasia sea solamente una manifestación más de esta actitud que con el

correr de los siglos ha merecido la crítica y condena de las diferentes civilizaciones, pero que

no por ello, ha impedido la búsqueda por medio de ella de una perfección que nunca ha logrado.

Hemos tratado de lograr una síntesis y en nuestra búsqueda hemos dado con un trabajo de Internet

que en uno de sus párrafos dice:

"La muerte moderna ocurre en modernos hospitales, donde puede ser ocultada, despojada de

su agonía orgánica y finalmente, preparada para el sepelio moderno. Podemos negar no sólo

el poder de la muerte, sino también el de la naturaleza. Ocultamos nuestro rostro de su rostro,

pero sin embargo dejamos entreabiertos los dedos porque hay algo en nosotros que no puede resistir

una mirada furtiva". (1)

Etimológicamente la palabra "eutanasia" significa: buena muerte, dulce, libre de sufrimientos.

(36,147) La empleó por primera vez Francisco Bacón en el siglo XVII.

Definición:

Podemos entender la Eutanasia como aquella conducta o comportamiento tendente al cese o mitigar

los sufrimientos de otra persona, cuando tal conducta o comportamiento implica necesariamente

la producción directa de la muerte o el aceleramiento de su producción. (36, 147)

En general, eutanasia significa el hecho de provocar una muerte fácil y sin dolores a un paciente

que está próximo a morir por causa de una enfermedad terminal. El mismo paciente puede

inducirse la muerte sin el conocimiento ni la cooperación de otras personas. Puede también ser

provocada por otros a petición del enfermo o con su consentimiento. En todos estos casos se

habla de eutanasia voluntaria. Si se causa la muerte contra la voluntad del paciente o sin su

conocimiento, hablamos entonces de eutanasia involuntaria.

DIFERENCIA ENTRE EUTANASIA Y DISTANASIA (36.2)

¿Debemos siempre prolongar la vida por cualquier medio?

Al contrario de lo que los propagandistas en pro de la eutanasia alegan, la Iglesia Católica nunca

ha enseñado que debamos prolongarle la vida a todo enfermo terminal hasta el último momento

utilizando para ello todo medio posible. "La Iglesia enseña que Dios es Quien determina el momento

de la muerte de toda persona, y que por lo tanto es tan ilícito el intentar extender dicho momento

como abreviarlo"

Pero, ¿qué es lo que constituye una prolongación ilícita de la vida y qué es lo que constituye

una abreviación ilícita de la misma? En otras palabras, ¿cómo podemos distinguir entre, por un

lado, la eutanasia y la distanasia (igual el otro extremo de la eutanasia, la prolongación ilícita de la

vida), y por el otro, el dejar morir en paz y dignidad? La respuesta está en la distinción

entre "medios proporcionados" y "medios desproporcionados", y en el siguiente principio moral:

no estamos obligados a utilizar "medios desproporcionados" (siempre y cuando respetemos los

legítimos deseos del enfermo), pero sí estamos obligados a utilizar siempre "medios

proporcionados". El no utilizar o el retirar "medios desproporcionados" (teniendo en cuenta los

legítimos deseos del enfermo) no es eutanasia y el utilizar dichos medios sin respetar los legítimos

deseos del enfermo es distanacia (también conocido como "encarnizamiento terapéutico"). Por

otro lado, el no utilizar o el retirar "medios proporcionados" es eutanasia.

"En cada caso, se podrán valorar bien los medios poniendo en comparación el tipo de terapia, el

grado de dificultad y de riesgo que comporta, los gastos necesarios y las posibilidades de aplicación

con el resultado que se puede esperar de todo ello, teniendo en cuenta las condiciones del enfermo

y sus fuerzas físicas y morales".

Ante la inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados, es lícito en

conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente

una prolongación precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas normales

debidas al enfermo en casos similares. Por esto, el médico no tiene motivo de angustia, como si no

hubiera prestado asistencia a una persona en peligro". (35)

Podemos resumir el significado de "medios desproporcionados" diciendo que dichos medios son

aquellos que o son inútiles para conservar la vida del paciente o para curarlo y que constituyen

una carga demasiado grave, en términos de dolor y sufrimiento, para el enfermo y cuya carga es

mayor que los beneficios que reportan. Por el contrario, "medios proporcionados" son aquellos

que sí son útiles para conservar la vida del paciente o para curarlo y que no constituyen, para el

enfermo, una carga grave desproporcionada a los beneficios que se pueden obtener.

Reiteramos que el negar el uso de "medios desproporcionados" o el retirarlos, respetando los

legítimos deseos del paciente, no constituye un acto de eutanasia, sino de dejar morir en

auténtica paz y dignidad. Por el contrario, el negar el uso de "medios proporcionados" o el

retirarlos sí constituye un acto criminal de eutanasia.

 

 

CAPITULO 2: Historia

En Grecia, Hipócrates (S. V a.C.) en su juramento afirma que no dará medicamento mortal por

más que se lo soliciten.

En el juramento Hipocrático, la santidad de la persona y el verdadero bienestar del paciente es

central: nadie puede asignar el valor paciente porque él tiene valor inherente.

Reconoció, sin embargo, que se podría violar fácilmente este ética ya que los médicos, no tienen

sólo el poder para curar sino también para matar.

Por esta razón hizo que los médicos juraran que nunca usarían su conocimiento y experimentarían

para matar, e incluso a la propia demanda de un paciente.

El juramento permitió a la medicina proteger al paciente vulnerable.

En cambio, Platón, (427-337 a.C.) en La República dice: "Se dejará morir a quienes no sean sanos

de cuerpo".

En Roma, la práctica es múltiple: Muerte sin dolor por miedo a afrontar conscientemente el

sufrimiento y la propia destrucción (Tácito en sus Anales)

Séneca: "Es preferible quitarse la vida, a una vida sin sentido y con sufrimiento".

Epícteto predica la muerte como una afirmación de la libre voluntad.

Cicerón le da significado a la palabra como "muerte digna, honesta y gloriosa".

Durante la Edad media y los comienzos del Renacimiento predomina el pensamiento de la Doctrina

Cristiana.

El término Eutanasia se cita por vez primera en la Utopía de Tomás Moro (1478 a 1535 en que fue

decapitado) aparece el concepto médico y moral de la Eutanasia: "...Cuando a estos males

incurables se añaden sufrimientos atroces, los magistrados y sacerdotes, se presentan al paciente

para exhortarle, tratan de hacerle ver que está ya privado de los bienes y funciones vitales... y

puesto que la vida es un puro tormento, no debe dudar en aceptar la muerte, no debe dudar en

liberarse a sí mismo o permitir que otros le liberen... (17)

Aquí se ve: una atención esmerada a los enfermos, una enfermedad intolerable, que legitima la

muerte voluntaria y la eutanasia en utopía, tiene en cuenta los derechos de la persona:

responsabilidad moral, libertad, los sacerdotes son intérpretes de la divinidad.

David Hume, (711 a 1776) refiere que " si el disponer de la vida humana fuera algo reservado

exclusivamente al todopoderoso, y fuese infringir el derecho divino el que los hombres dispusieran

de sus propias vidas, tan criminal sería el que un hombre actuara para conservar la vida, como el

que decidiese destruirla." (26.1)

Justifica la eutanasia en términos prácticos al decir que: " una vez que se admite que la edad, la

enfermedad o la desgracia pueden convertir la vida en una carga y hacer de ella algo peor que

la aniquilación. Creo que ningún hombre ha renunciado a la vida si esta mereciera conservarse."

Para Kant (1724 a 1804), el suicidio es malo, porque viola los deberes y el respeto para consigo

mismo. Frente a la eutanasia tiene en cuenta la potencialidad de ese ser humano que se quita la

vida, las posibilidades de desarrollo de sus capacidades. " La vida no vale por sí misma, sino en

función de un proyecto de vida ligado con una libertad y una autonomía, ésta se justifica si

permite la base material para una vida digna". (15)

¿ Cómo sobrevino la cuestión de la eutanasia en este siglo?

El programa original de eutanasia destinado a "purificar" la raza germana fue una creación de

ciertos médicos, no de Hitler. Hitler simplemente permitió el empleo de instrumentos que otros

habían preparado.

La primera cámara de gas fue diseñada por profesores de psiquiatría de doce importantes

universidades de Alemania. Ellos seleccionaron a los pacientes y contemplaron cómo morían.

Luego comenzaron a reducir los "requisitos" para los candidatos hasta que los hospitales psiquiátricos

quedaron prácticamente vacíos.

A estos psiquiatras se les unieron algunos pediatras, que en 1939 empezaron a vaciar

instituciones para niños discapacitados. Para 1945, estos médicos se habían perfeccionado

tanto que ya mataban a niños que mojaban la cama, a otros con orejas que no eran perfectas,

y a aquellos con dificultades de aprendizaje. (37)

En 1920 se publicó un libro titulado " El Permiso para Destruir la Vida Indigna, por Alfred Hoche,

M.D., profesor de psiquiatría en la Universidad de Freiburg. Defendió en su libro a los pacientes

que pedían "ayuda de muerte", debía ser autorizado por un médico, bajo determinadas condiciones:

  1. Debía ser autorizado por tres expertos.

     

  2. El derecho del paciente para retirar su demanda en cualquier momento.

     

  3. La protección legal de los médicos que lo ayudarían a terminar con su vida.

Alfred Hoche explicó como la ayuda de muerte era congruente con la ética médica más alta y era

esencialmente una solución compasiva a un problema doloroso.

Se aplicaría a pacientes en coma, con daño cerebral, en algunas condiciones psiquiátricas, y en

retraso mental.

Adujo que los beneficios a la sociedad serían grandes, el dinero previamente consagrado al cuidado

de "vida del sin sentido" se encauzaría a aquellos que más lo necesitaran.

Los periódicos y películas se unieron formando la opinión del público alemán.

El Ministerio de Justicia describió la propuesta "como lo que haría posible para los médicos acabar

con las torturas de pacientes incurables, en los intereses de verdadera humanidad"( 38). Y los

ahorros redundarían en las personas alemanas si el dinero ya no se tira con el inválido, el incurable,

y "aquellos en el umbral de vejez."

El primer caso conocido de la aplicación de esta propuesta en ese momento aceptada involucró "el

Bebé Knauer." El padre del niño pidió del propio Adolph Hitler que a su hijo se le permitiera la muerte

porque él era ciego, con atraso mental y sin un brazo y una pierna. Hitler derivó el caso a su

médico personal, Karl Brandt, y en 1938 la demanda se concedió.

Durante los próximos meses, se establecieron los medios prácticos por los que podrían

concederse tales "muertes de misericordia" a otros niños que no tenían ninguna perspectiva para la

vida.

El hospital a Eglfing-Haar, bajo la dirección de Hermann Pfannmuller, M.D., dejó sin alimentos a

muchos de los niños inválidos a su cuidado hasta que ellos murieran de "causas naturales."

Otras instituciones siguieron el ejemplo, algunos privaron a sus pacientes pequeños de calor, en

lugar de la comida.

A los médicos que no estaban de acuerdo con lo que les pedían se les decía que ellos no los

estaban matando sino simplemente deteniendo el tratamiento y "permitiendo que la naturaleza

siguiera su curso." (31)

Con el tiempo Pfannmuller preparó Hungerhauser (la inanición para el anciano).

A finales de 1941, la eutanasia era simplemente "rutina del hospital normal."

Al final de 1939, Hitler firmó esta carta:


"Reichleader Bouhler y Dr. Brandt se comisionaron para extender la autoridad de los médicos

para ser designados responsablemente para que pudieran conceder una muerte de

misericordiosa a los pacientes que, según el juicio humano, están incurablemente enfermos

según la evaluación más crítica del estado de sus enfermedades." (31)

No se pidió que los médicos participaran, simplemente era una cuestión privada entre el médico y

su paciente (o la familia si el paciente fuera incapaz de hablar).

Brandt testifica en Nuremburg después de la guerra:

"El motivo era el deseo de ayudar a individuos que no podían ayudarse y podrían estar

prolongando sus vidas así en tormento. ... Citar Hipócrates hoy es proclamar: que nunca debe

darse veneno a los inválidos y las personas con gran dolor. Pero cualquier médico moderno que

hace tan retórica esa declaración es un mentiroso o un hipócrita. ... Yo nunca pensé que

estaba haciendo algo mal, sino que estaba abreviando la existencia torturada de tales

criaturas infelices". (39)

Hubo internistas que ayudaron a vaciar los hogares para ancianos. Luego algunos médicos

salieron a la calle, sacaron de sus hogares a muchos viejos y discapacitados y los mataron.

Para 1945 estos médicos habían eliminado, incluso, a muchos veteranos de la Primera Guerra

Mundial.

Pocas personas saben que los médicos que participaban en el "Programa Alemán de

Eutanasia" lo hacían voluntariamente. Algunos abandonaron el programa sin que sufrieran

represalias. Por supuesto que Hitler aprobaba todo e incluso ejercía presiones específicas, pero

fueron los médicos los que lo iniciaron.

Hitler, inspirándose en esto, después de la matanza eugénica de casi 300.000 alemanes arios

considerados "defectuosos", aprovechó sus cámaras de gases y procedió a la eliminación de las

razas "defectuosas". Así, destruyó una raza entera de gitanos, seis millones de judíos, y quizá

casi todos los polacos, rusos y europeos que fueron capturados.(40)

 

LA EUTANASIA ENLOS PAÍSES BAJOS

Los primeros casos de eutanasia en los Países Bajos en los años setenta eran supuestamente

voluntarios. Hoy, no hay ningún límite en la categoría de pacientes para eutanasia.

 

Los bebés recién nacidos, inválidos, tienen un riesgo muy alto.

 

Los Infantes prematuros, o aquellos con espina bífida son a menudo candidatos para la

muerte por inanición o deshidratación.

 

Les niegan a menudo vida que ahorra tratamiento médico, sólo debido a sus invalideces y la

presunción que ellos tendrán "sin oportunidades". A algunos se dan inyecciones letales.

 

Un riesgo similar existe para el enfermo mental. Una familia encontró a su familiar, paciente de

Alzheimer comatoso después de una semana en un geriátrico. Había sido deshidratado

deliberadamente. La familia lo llevó inmediatamente a un hospital en donde le administraron

fluidos intravenosos. Hoy, después de meses vive todavía.

 

Ni siquiera las personas completamente saludables pero deprimidas están seguras. Los médicos

a favor de la eutanasia siempre parecen listos para recomendar o conceder una demanda para

la muerte, aún cuando el paciente es el que decide.

 

¿Cómo podemos nosotros creer que todas éstas son muertes voluntarias?

Un recién nacido no puede ofrecer consentimiento a algo, mucho menos a su propia matanza.

La ley debe proteger al enfermo mental cuyo consentimiento se atenúa por su enfermedad, y para

quien la tentación de aceptar la eutanasia puede ser un síntoma más de su enfermedad.

Antes de las 1973, la eutanasia era ilegal en los Países Bajos.

Por ese año, se arrestó a un médico por matar a la madre, enferma terminal, con morfina. La

corte le dio una pena en suspenso de una semana en cárcel y la probation de un año.

Esto estableció un precedente, y las cortes dictaron un conjunto de pautas que permitían a los

médicos ayudar a un paciente a cometer suicidio, como requerir ciertas consultas, insistiendo

que el paciente debe estar padeciendo una enfermedad terminal, y que él debe pedirlo.

En 1984, la Sociedad Real de Medicina emitió "las reglas de conducta cuidadosa" para la

eutanasia. Éstos requirieron al médico informar al paciente su condición, consultar a sus parientes

más cercanos (a menos que él lo objetara), consultar a otro médico por lo menos, guardar archivos

escritos, y, en el caso de un niño, obtener el consentimiento de los padres o tutores.

En 1985 una corte dejó caer el requisito de la "enfermedad terminal" en un caso que involucra

a una muchacha joven con esclerosis en placas. Mientras su enfermedad era incurable, no había

ninguna razón por qué ella no pudiera vivir indefinidamente. (En un caso más reciente una mujer

que era absolutamente saludable pero sufría de depresión severa había solicitado eutanasia en su

demanda.)

Se había puesto rutinario a "eutanizar" a los bebés nacidos en los finales de 1980, con impedimentos,

como espina bífida.

Tres enfermeras en Amsterdam mataron a varios pacientes comatosos sin consentimiento.

Ellas fueron declaradas culpables, pero no de homicidio, sino por no consultar a un médico.

En 1990, médicos en los Países Bajos estaban envueltos en 11.800 muertes, o 9% de todas

las muertes en el país. De éstos, la mitad se etiquetó "eutanasia involuntaria activa", es decir,

el paciente se mató sin su consentimiento. En 1995, el Parlamento legisló estas decisiones judiciales

(41)

 

CAPÍTULO: 3

ASPECTOS ÉTICOS, MORALES Y RELIGIOSOS
 

Etimológicamente, la palabra "ética" deriva del griego ethikós, una voz usada, entre otras cosas,

para designar el carácter o modo de ser de una persona adquirido por hábitos.

La Ética se expresa como un deseo de cumplir con nuestro deber solidario para con nuestros

semejantes.

Las leyes, los códigos de ética y deontológicos son disposiciones generales que rigen para todos los

integrantes de la sociedad; por encima de las codificaciones, leyes y reglamentos, el hombre

actúa respondiendo a los mandatos de su conciencia.


Ética y Deontología consagran el derecho del hombre a ser atendido y respetado según normas

de igualdad, respeto y justicia acordes con la dignidad humana.

El disfrutar del más alto nivel alcanzable de salud es uno de los derechos fundamentales de cada

ser humano sin ninguna distinción de raza, religión, creencia política, condición económica o social.

La Declaración de Tokio (1975) señala que " la misión del médico es velar por la salud de

la humanidad, sus conocimientos y su conciencia deben dedicarse a la realización de esta misión..."

La problemática médica asienta en los 4 postulados que fueran enunciados en 1979 por

Beauchamp y Childress en el libro" Principles of Biomedical Ethics":

  • No Maleficencia (No hacer daño), o "Primun non nocere"

     

  • Beneficencia (Hacer para nuestros semejantes lo que haríamos para nosotros mismos)

     

  • Autonomía (Respetar el derecho inalienable de todo ser humano para decidir por sí, para sí y

    sobre sí mismo)

     

  • Justicia (Todos somos iguales ante la ley asumiendo que nuestros derechos terminan donde

    comienzan los del semejante).

     

EL CONTEXTO HISTÓRICO DE LA DECLARACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS

Deberíamos volver al año 1948, en que fue bosquejada la Declaración de las Naciones Unidas,

para entender cómo este documento se juzgó necesario para la vida.

1948 era la consecuencia de la segunda Guerra Mundial. Casi todo Europa había sido asolada.

La pérdida de vida era inconcebible. Pero la pérdida de vida no empezó en los campos de batalla,

ni con el ruido de ejércitos o los actos de saboteadores. Empezó en los vestíbulos de medicina,

con los hechos de "misericordia," o eutanasia.

Más de 100.000 pacientes alemanes fueron eutanizados durante el Segunda Guerra Mundial.

Esas matanzas resolvieron el "problema" de pacientes no deseados en la Alemania nazi.

El problema de los "carenciados" en otras áreas (política, vida social, etc.) también fue resuelto

matando.

Cuando matar se vuelve una solución:

SI HOY ACEPTAMOS LA MATANZA INTENCIONAL DE UN PACIENTE COMO UNA SOLUCIÓN

PARA UN PROBLEMA, ENTONCES MAÑANA ENCONTRAREMOS CIEN PROBLEMAS PARA LOS QUE

MATANDO, TAMBIÉN SE ACEPTARÁ COMO UNA SOLUCIÓN.

Esta destrucción brutal y dispendiosa de la vida humana durante la segunda Guerra Mundial incitó

a las naciones del mundo para concebir un documento que protegería a los seres humanos de las

violaciones similares en el futuro.

La Declaración, hace del ser humano su hecho explícito, y hace de su protección una meta universal.

Ese es el documento.

Juan Pablo II, en su encíclica "El Evangelio de la Vida" define la Eutanasia como: "Adueñarse de la

muerte, procurándola de modo anticipado y poniendo así fin "dulcemente" a la propia vida o a la de

otro". (16)

Se considera esto como una "cultura de la muerte" que se ve en las sociedades del bienestar,

caracterizadas por una mentalidad eficientista, que va en contra de los ancianos y los más

débiles, caracterizadas como algo gravoso e insoportable, aisladas por la familia y la sociedad,

según lo cual una vida inhábil no tiene ya valor alguno. Y vuelve a definir la Eutanasia como una

"acción o una omisión que por su naturaleza y en la intención causa la muerte, con el fin de

eliminar cualquier dolor "situada en la intención y los métodos usados"

La Iglesia Reformista Holandesa ha adoptado una política- explicada en su publicación "La

Eutanasia y el Ministerio"- que no impide quitarse voluntariamente la vida, cuando la enfermedad la

vuelve intolerable.

La elección misma que se hace de las palabras indica la sensibilidad que demuestran los sacerdotes

para establecer la diferencia entre este tipo de muerte y el suicidio de tipo ordinario o zelfmoord, que

literalmente se traduce como asesinato

de sí mismo. (1)

En términos de una teoría Utilitarista de los derechos, la Eutanasia se nos muestra como una

opción más práctica en el caso de que se nos presente una existencia marcada por el dolor y

sin posibilidades de felicidad. Desde esta perspectiva, la eutanasia es buena dados los dolores que

se le quitan a quien los está sufriendo, se disminuyen los daños a la sociedad y se termina con una

"carga" para la familia.

Para la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe el tema de la eutanasia se presta

muchas veces a confusión. Esto se debe a la complejidad de algunas situaciones médicas y a

la imprecisión con que muchas veces se manejan los términos

Por todo ello es importante aclarar la enseñanza de la Iglesia Católica sobre este tema contenida

en la Declaración sobre la eutanasia de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

Como ya se ha explicado el sentido de ciertos términos importantes de este documento, en este

artículo concentraremos nuestra atención solamente en el último párrafo antes de la conclusión del

mismo. El párrafo en cuestión dice así:

"4. Ante la inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados, es lícito en

conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente

una prolongación precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas normales

debidas al enfermo en casos similares. Por esto, el médico no tiene motivo de angustia, como si no

hubiera prestado asistencia a una persona en peligro."

El documento aquí está terminando de explicar la aplicación de los principios generales de los

"medios desproporcionados" y de los "medios proporcionados". Nos concentraremos en explicar las

frases resaltadas:

"Ante la inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados..." Obsérvese

que la inminencia de la muerte de la cual se habla aquí ocurre a pesar de los medios empleados

y no por causa de retirar unos medios o por emplear otros medios (letales), ambos actos serían

eutanásicos y por tanto moralmente graves.

La Declaración se está refiriendo aquí a una situación en la cual la inminencia de la muerte se

presenta inevitablemente no importa qué se haga. Sólo en esa situación es lícito llevar a cabo lo

que dice la siguiente frase de este párrafo, la cual examinamos a continuación.

b. "... es lícito en conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían

únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia..."

Los tratamientos a los que se refiere la Declaración aquí son los que este mismo documento

anteriormente llamó "medios desproporcionados", es decir, medios que sólo le infligen al

enfermo cargas graves (en términos de dolor y sufrimiento) mayores que los beneficios que se

suponía le iban a proporcionar.

Pero lo importante aquí es observar que lo único que estos tratamientos en este caso pueden

procurar es una prolongación precaria y penosa de la existencia. Es decir, y esto es de crucial

importancia, los adjetivos precaria y penosa se refieren a la prolongación de la existencia del

enfermo, no a la existencia misma.

Es decir, lo que se considera inútil o inservible, no es la vida del paciente, sino los medios que se

han utilizado sobre él, los cuales, en este caso, lamentablemente, no han servido para curarle

ni para mantener su vida sin sufrimientos graves.

En otras palabras, no es lo mismo decir: "podemos retirar unos medios que sólo procuran una

prolongación precaria y penosa de la existencia"; que decir: "podemos retirar unos medios

que sólo procuran una prolongación de una existencia precaria y penosa".

La diferencia puede lucir sutil, pero es realmente abismal y distingue a dos concepciones

radicalmente opuestas de la vida humana.

En esas circunstancias es lícito retirar dichos medios. En otras ocasiones, en las que el intenso

dolor persiste, independientemente de los medios utilizados, es lícito proporcionarle al

enfermo, si no hay otra alternativa, analgésicos adecuados, siguiendo los principios morales

presentados en esta misma declaración.

c. "... sin interrumpir sin embargo las curas normales debidas al enfermo en casos similares.

"Las "curas normales" se refieren, entre otras cosas, a la atención higiénica, a la ventilación

y al agua y la alimentación que todo enfermo necesita. Éstas forman parte de los "medios

proporcionados" que no le deben ser retirados al enfermo. En las últimas décadas se ha discutido

mucho si el suministro de agua y alimentos por medios intravenosos o por tubos constituye un

"medio desproporcionado" y que por tanto se puede retirar.

El Catecismo de la Iglesia Católica, número 2279 enseña lo siguiente: "Aunque la muerte se

considere inminente, los cuidados ordinarios debidos a una persona enferma no pueden ser

legítimamente interrumpidos. Los cuidados paliativos constituyen una forma privilegiada de la

caridad desinteresada. Por esta razón deben ser alentados."

La Declaración sobre la eutanasia del Vaticano nos enseña: "...según la doctrina cristiana, el dolor,

sobre todo el de los últimos momentos de la vida, asume un significado particular en el plan

salvífico de Dios; en efecto, es una participación en la Pasión de Cristo y una unión con el sacrificio

redentor que Él ha ofrecido en obediencia a la voluntad del Padre. No debe pues maravillar si

algunos cristianos desean moderar el uso de los analgésicos, para aceptar voluntariamente al menos

una parte de sus sufrimientos y asociarse así de modo consciente a los sufrimientos de Cristo

crucificado (cf. Mateo 27:34)". (8) (14.1) (14.2) (29) (30)

Otro tópico a tener en cuenta es el uso de los Analgésicos.

Es moralmente lícito usar analgésicos para aliviar dolores agudos, aún en el caso de que abrevien

la vida del paciente moribundo. Es aliviar un dolor severo y el aceleramiento de la muerte es sólo un

efecto colateral anticipado.

Proporcionar el analgésico está permitido. (34)

Para Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe es moralmente lícito usar analgésicos para a

liviar dolores agudos, aún en el caso de que abrevien la vida del paciente moribundo.

Es aliviar un dolor severo y el aceleramiento de la muerte es sólo un efecto colateral anticipado.

Proporcionar el analgésico está permitido.

El propósito debe ser aliviar el dolor; no eliminar al doliente.

 

LA VISIÓN ISLÁMICA.

La guía dada al primer hombre, el profeta Adán hasta el último profeta Muhammad tiene un

acercamiento completamente diferente a la vida.

Seguir sus principios básicos en los que sus verdaderos creyentes piensan y actúan son:

1. El hombre no se ha dado vida, la vida se la ha dado Alá, el Creador.

2. Alá proporciona amor y nutrición cuidadosa a toda la existencia en el universo (incluso los

seres humanos) momento a momento y da ventura para el desarrollo pleno. (23)


"La alabanza sólo es a Alá – Señor de todos los Seres."
(22)


El hombre es el último y más noble eslabón en el proceso de evolución creativa en la tierra.

Alá ha hecho un arreglo cuidadoso y prolongado para él, creándolo. Por consiguiente el

hombre no solo debe comer y beber para vivir simplemente un corto momento en la tierra y

extinguirse para siempre. (24)

¿Hay una vida de ahora en más en qué la forma presente de la vida humana desaparece para a

sumir un todavía la forma todavía más alta como recompensa? ¿Todos son premiados o el castigo

es directamente una reacción a las propias acciones de uno?

Alá ha dado cuatro tipos de guías.

 

La primera es la Guía de los Instintos innata de la vida animal

 

La segunda es la Guía de Sentidos que proporcionan a los animales y los seres humanos ver

y oír, saborear, sentir los olores por medio del olfato

 

El tercer tipo es el Hidayah (guía) de la Razón, una fuerza directriz proporcionada al hombre

que abre para él una vista interminable de progreso

 

La cuarta el Hidayah es la de la Revelación Divina. Es un principio sin distinción.

Los cuatro Hidayah prohíben la acción del suicidio y o del asesinato, llegan en una actitud

convergente a la conclusión siguiente como se presentan en el Corán:

 

Suicidio

Los estados del Corán:

 

"Ni matar o destruir, Alá ha sido Muy Misericordioso". (20)

 

Y un Hadith del Profeta Santo le cuenta a dos compañeros que estaban con tal dolor por las

lesiones recibidos que perdieron el valor y se mataron. Por respeto a un compañero el Profeta Santo

mencionó que Alá dijo:

"Mi sirviente se acercó a mí y para que yo busque un paraíso ilegal para él." Sobre el otro, quién

era un guerrero distinguido, el Profeta Santo dijo:

 

"A pesar de los grandes hechos desplegados por este hombre y que en un solo acto borró

todos sus servicios en la causa de Alá y lo condenó al infierno." (21)

 

Por estos mensajes es evidente que el suicidio se prohíbe absolutamente en Islam.

Asesinato

La vida humana se otorga gran respeto en Islam. Los humanos son las más nobles de todas las

criaturas. (23) La vida humana es considerada inviolable, por consiguiente:

"No será tomada una vida ­ que Alá ha hecho sagrada ­ por ninguna causa." (25)"Si un hombre mata a un Creyente intencionalmente, su recompensa es el Infierno, para morar

en él (para siempre); y la ira y la maldición de Alá están en él, y un castigo terrible ha sido

preparado para él".

 

Capítulo 4: Eutanasia en los Distintos Países - Legislaciones

 

A. EUTANASIA EN COLOMBIA.

Los derechos del paciente, son reconocidos por la ley Colombiana a través de la resolución 13437

de Noviembre 1 de 1991, y se pueden tomar como criterio moral de la ética del morir. Y el

contenido que tiene esta resolución, supone una serie de exigencias que han de ser

realizadas por parte de la sociedad: Atención al moribundo para aliviar el dolor y prolongarle la vida;

estar verdaderamente informado sobre su enfermedad; conocer y recibir explicaciones sobre

costos de su tratamiento; derecho a que su voluntad personal sea respetada, todo a través de un

comité de Ética Hospitalaria.

Según Kant "... se debe reconocer algo al ser humano, el derecho a que se le reconozca la

posibilidad de disponer de su propia vida en situaciones especiales simplemente por la dignidad que

éste puede tener ".

 

B. EL DERECHO Y LA EUTANASIA EN AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDIA

B1. Introducción

Eutanasia o "misericordia que mata" ha sido un tema caliente en Nueva Zelanda y Australia

en recientes tiempos. La eutanasia se refiere a acabar la vida de alguien de padecer una

enfermedad incurable, una enfermedad que causa dolor insoportable.

B2. Los Argumentos Seculares

Los defensores de eutanasia defienden que da alivio o que evitarla da un prolongado el

sufrimiento, y surge del derecho humano controlar la propia vida de uno y morirse con dignidad.

Ellos también demandan que la calidad de vida es más importante que su cantidad, y que no

hay ningún punto prolongando una vida que ya no puede lograrse nada. Acabando la vida podría

ahorrarle vida a alguien con necesidad de un órgano vital, y salvaría a la familia y amigos de la

carga y el trauma de tener que querer a un inválido.

Estas preocupaciones se han resaltado en tiempos modernos debido a las nuevas tecnologías

médicas y procedimientos que pueden guardar a las personas "vivas" de manera nunca soñada

antes y debido a los costos crecientes de cuidado médico. Puede ser ahora difícil decir en que

fase una persona deja de estar viva y muere en el sentido real de la palabra. También es

duro decidir si merece la pena cuando ellos realmente no quieren incluso estar vivos, y cuando los

recursos pudieran usarse para ahorrar la vida de otra persona.

La eutanasia es un extremo mientras prolongar la vida a través de apoyo es otro. En la era

presente de materialismo, los dos se practican como una mala