Fuente:
Asociación de Medicinas
Complementarias
En primera línea tenemos a las multinacionales que viven del SIDA:
Abbott, Agouron Pfizer (que absorbió a Warner-Lambert), Boehringer
Ingelheim, Bristol Myers Squibb, Du Pont, Gilead, Glaxo Smith Kline
(donde se fundió Bourroughs Wellcome), MSD (Merk Sharp Dhome), Hoffman
la Roche.
Estas multinacionales son en su mayoría bien conocidas. Como lo es su
interés por el lucro a costa de la salud. No insistiré en su crítica,
que regularmente hacemos en la revista.
Naturalmente están numerosas organizaciones anti SIDA y Bancos (la Caixa).
Pero entre los patrocinadores también figuran otras organizaciones como
el Population Council o los CDC.
Los asiduos lectores de la revista los conocen bien, así que no vamos a
repetir las largas listas de referencias bibliográficas que avalan
nuestras afirmaciones. Simplemente os remitimos a los números donde
están tratadas más ampliamente.
A muchos "os sonarán a chino" estos nombres. Pero no son chinos. Son
organismos multinacionales. Son algunas de las instituciones mediante
las cuales los poderosos deciden los destinos de la humanidad. Por eso
vamos a recordar algunos de sus "antecedentes":
Un patrocinador del congreso oficial es el Population Council (PC).
¿Quién es esta asociación y quiénes la dirigen ?
La organización Population Council, Consejo de población norteamericano,
fué fundada en 1952, por John D. Rocckefeller III.
Se trata de una organización privada financiada en gran medida con
fondos públicos.
Incluye un consejo de expertos en demografía y especialistas en la
política de población presentados como "respetables".
Una gran parte de las investigación sobre anticonceptivos aplicados en
el Tercer Mundo está en sus manos.
Tuvo como presidente de la junta directiva y principal ideólogo a Mc.
George Bundy, decano de la facultad de Harvard y del Eastern
Establishment. Pero lo más importante es que también fue asesor de
seguridad nacional de la presidencia de los EEUU en los sesenta, con lo
que se pueden suponer las implicaciones políticas de esta organización.
Así que el control de la población promocionado por el Population
Council está bien ligado a los responsables militares de la "seguridad
nacional".
Este energúmeno tiene entre sus méritos el de haber elaborado la
criminal política púdicamente denominado como "aldeas estratégicas" en
la guerra de Vietnam. En realidad eran campos de concentración para la
población civil, encubiertos.
Este programa estaba coordinado con el bombardeo de las cosechas de
alimentos con las dioxinas cancerígenas y mutágenas contenidas en el
agente naranja. Recordemos una vez más que esto es un crimen de guerra y
añadamos la acusación de genocidio, ya que siguen naciendo monstruos
gracias al agente naranja expandido hace decenas de años por los Estados
Unidos en Vietnam (hemos publicado numerosos trabajos al respecto desde
el nº 33-34 donde hay un dossier, y también en otros posteriores).
El presupuesto del Consejo de Población que ha ido
incrementándose regularmente, proviene no sólo de la Rockefeller
Foundation, si no también de la Ford Foundation (que participa en
programas militares), la Ellon, Warren Buffett (ver quién es en el
nº 59).
También con financiaciones del gobierno de los EEUU, es decir con
dinero público que los norteamericanos pagan sin saber en qué se
invierte.
Este dinero sigue la maquiavélica estrategia habitual en la que los
ciudadanos y los pobres de los países ricos financian con sus
impuestos a los ricos de su país y de las transnacionales.
El Consejo de Población ha jugado un importante
papel en el desarrollo de varios anticonceptivos hormonales.
Los programas de planificación familiar en el Tercer Mundo, le
ofrecen a la industria farmacéutica un enorme campo de
experimentación para anticonceptivos que en los países
industrializados incluso han sido prohibidos, a causa de sus efectos
secundarios. Además las multinacionales se ahorran costos
significativos de investigación ya que la gente del Tercer Mundo
cuesta mucho menos que los chimpancés o los cobayas.
Por ejemplo, el Consejo de Población implantó el
criminal anticonceptivo quirúrgico Norplant en más de 500.000
mujeres brasileñas y en millones de mujeres del Tercer Mundo
condenándolas a sus terribles efectos secundarios (nº 59).
El Norplant, es fabricado por los laboratorios
American Home Products-Roussel, que cuentan con una filial de
"medicina natural": Solgar, a la que absorbió hace años.
El Norplant es un anticonceptivo implantable que
dura 5 años y se coloca quirúrgicamente en forma de cápsulas dentro
del cuerpo de las mujeres. Por supuesto tiene que ser retirado con
otra intervención quirúrgica.
Efectos secundarios:
hemorragias intermenstruales, embarazos extra-uterinos, pérdida de
cabello, aumento de la pilosidad facial, alteraciones del ciclo
menstrual, anemia, trastornos psíquicos, debilitamiento del sistema
inmunológico, postración, debilidad extrema, desmayos,
adelgazamiento, alteraciones graves de la visión, dolores de cabeza,
ceguera por tumores cerebrales que comprimen el nervio óptico,
además de las multiples complicaciones al retirarlo.
El Population Council perpetró este crimen con la
colaboración de la Agencia de ayuda norteamericana USA AID.
Los responsables de la agencia "se hicieron los suecos" cuando
empezaron a llegar las reclamaciones por los efectos secundarios del
Norplant y dijeron que habían encargado un informe a la asociación
"Salud familiar internacional" (todo esto está disponible en vídeo).
El fundador de la asociación norteamericana
denominada "Salud familiar internacional" es el Dr. Stephen Mumford,
del "Centro para la investigación de población y seguridad" que es
un entusiasta promotor de la esterilización química. Es decir:
Introducir en el útero un fármaco que produce una grave inflamación
del endometrio que llega a bloquear la entrada de las trompas de
falopio (su entrevista está disponible en vídeo).
Secundariamente (pero eso es irrelevante en la opinión de sus
promotores) puede producir dolores, embarazos ectópicos y cáncer.
Problemas despreciables si tenemos en cuenta lo barato que sale:
"con un coste de unos 10.000 dólares se puede esterilizar a 70.000
mujeres". ¡Una verdadera ganga!.
A pesar de no estar aprobado ya se ha utilizado en cientos de miles
de mujeres del Tercer Mundo.
Por supuesto, actividades criminales de este calibre sólo pueden
hacerse con el beneplácito de los gobiernos y de las autoridades
sanitarias internacionales como la OMS (ver al respecto "Del control
de la natalidad al genocidio" nº 59 y 60 , pero también "Cómo los
expertos de la OMS mienten" en el nº 65.)
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Otro ejemplo: En 1974 se realizaron en Guatemala, en el Hospital San
Juan de Dios, con ayuda financiera del Population Council,
experimentos de esterilización en mujeres a las cuales se les había
motivado con la promesa de una atención médica gratuita. El objeto
del experimento era el desarrollo de un método de esterilización que
pudiera ser realizado por un personal con pocos conocimientos
médicos.
El método consistía en inyectar Paraformaldehído en las trompas; así
se originaba una infección (con los consiguientes riesgos y efectos
secundarios) y posteriormente, adherencias que llevarían a la
esterilidad.
Después se les extrajo el útero a 48 mujeres para comprobar el éxito
de la esterilización, muy probablemente sin su consentimiento.
En 1981 se experimentaron en Hamburgo estos métodos de
esterilización con la resina ethiblock, que se puede aplicar sin que
las mujeres se enteren y promocionaba su método de esterilización en
un manual colombiano catalogándolo de "simple de realizar en forma
masiva en el Tercer Mundo".
Resaltemos que esta asociación fascista "Salud
Familiar Internacional" es la encargada de asesorar a la principal
asociación norteamericana de ayuda al Tercer Mundo: USA AIDS como
han demostrado sus responsables cuyos testimonios han sido filmados
en video.
Hemos hablado de los antecedentes nazis de estos
métodos en anteriores publicaciones (nº 59-60), así que no
insistiré.
Sólo quiero recordar que los criminales nazis utilizaban ya estas
prácticas de esterilización incluyendo la sopa de estrógenos y la
esterilización química aunque no habían descubierto los implantes
hormonales. Hace más de 30 años propuse y traduje un libro
escalofriante sobre la experimentación humana (hoy agotado pero
disponible en fotocopias). En él se demostraba que el método de
esterilización química del ginecólogo nazi Clauberg era,
esencialmente, el mismo que el falsamente "descubierto" por el Dr.
Stephen Mumford, que está utilizando la asociación norteamericana
denominada "Salud Familiar Internacional" estrechamente ligada al
Population Council contra las mujeres del Tercer Mundo.
La única diferencia es que las poderosas empresas e
instituciones norteamericanas y la industria multinacional a la que
sirven no han perdido la guerra y, por lo tanto, pueden hacer
impunemente las mismas atrocidades por las que los criminales nazis
fueron condenados en Nuremberg por crímenes contra la humanidad,
IMPUNEMENTE.
La prioridad del control de la población y sus
propuestas para un genocidio de los excedentes, están ya claras en
un Informe de 1969 del Consejo de Población que demuestra cómo
desborda el aspecto técnico científico y desvela claramente sus
ramificaciones estratégicas políticas y militares.
Para conseguir ese objetivo, el informe recomienda diversas
estrategias (ver en detalle nº 60). Entre ellas:
"El empleo masivo de un agente de control de la fertilidad ... Una
sustancia que se pueda mezclar con el agua potable o con los
productos alimenticios de base."
"Esterilización temporal de todas las chicas por implante de
anticonceptivos".
"Esterilización obligatoria de los hombres y aborto provocado".
El informe también recomienda programas de coacción económica, que
denomina "Programas de Fomento"...
Finalmente, el informe resalta en sus conclusiones la "insistencia
de EE.UU sobre el control de la población con el precio de la ayuda
alimenticia".
Es decir un chantaje descarado:
"Dando asistencia altamente selectiva y ejerciendo presiones
políticas sobre los gobiernos o sobre grupos religiosos que ponen
obstáculos a la solución del problema de la población, LLEGANDO
INCLUSIVE A CAMBIOS DE SOBERANÍA. "
Es decir, que los chantajes para que se apliquen las estrategias
despobladoras que propone incluyen "cambios de soberanía". Una forma
de lenguaje "ligth", que justifica el fomento de golpes de estado,
asesinatos y guerras contra los gobiernos disidentes.
Esta estrategia coincide plenamente con la que plantean los informes
secretos del Pentágono que no el no sólo afirman que el crecimiento
de la población es una amenaza para los EEUU si no que también
confían en que la "epidemia de sida " contribuya a solucionar el
problema (ver nº 59-60 ).
La falsa epidemia de SIDA inventada, con criterios diagnósticos
fraudulentos, como hemos denunciado documentalmente desde 1993, lo
ha sido en el Tercer Mundo para encubrir las enfermedades de la
pobreza creciente y para no tratarlas.
Los pobres ya no tienen las enfermedades de la pobreza. No les
seguiremos dando los medicamentos que efectivamente las curan, ya
que estas enfermedades han sido redefinidas arbitrariamente como
sida.
La consecuencia es evidentemente más muertes.
Simultánemente se desvían los presupuestos hacia el SIDA, que en la
práctica se traducen en inversiones en el terrorismo sexual para que
la gente no folle, y reparto de condones (nº 40, 59, 60).
La consecuencia es evidente: menos nacimientos.
Este fraude entra dentro de esta estrategia
despobladora de los poderosos.
En el orden mundial que proponen sobra la mitad de
la población actualmente existente en el planeta.
Además, no hay que olvidar que la guerra es el
principal factor despoblador (y uno de los más rentables debido a la
venta de armas frecuentemente realizada simultáneamente a ambos
bandos)
Las guerras actuales son especialmente despobladoras
ya que son guerras radiactivas que producirán cáncer,
inmunodeficiencias y mutaciones genéticas en todos y para siempre.
Como estamos denunciando desde el nº 61 hasta hoy, nº 67.
Entre los patrocinadores principales (sponsors)
también figuran los CDC de Atlanta
Los Centros de Control de Enfermedades CDC llevan años olfateando
cualquier indicio de enfermedades que puedan considerarse
infecciosas. Incluso inventando epidemias inexistentes como la gripe
del cerdo y consiguiendo que se vacunase a toda la población. La
gripe del cerdo nunca existió pero sí los efectos secundarios de la
vacunación. Naturalmente esto se consiguió pidiendo más dinero de
los contribuyentes al Congreso. (Ver artículos de Bryam Ellison en
el nº 37 y su entrevista en el libro "Repensar el Sida").
Los CDC tienen el poder para definir lo que será considerado como
"científico" y lo que no lo es, no sólo en Estados Unidos.
Una buena prueba de ello es el asunto del síndrome tóxico.
Cuando llegaron a España había varias comisiones estudiando
distintas hipótesis sobre la causa del síndrome (conocemos a varios
médicos de dichas comisiones). Cuando se fueron sólo quedaba una: la
que lo atribuía al aceite. Además se llevaron las pruebas y muestras
que había reunido el Dr. Muro, director del hospital del Rey que
acusaban al Nemacur, un pesticida de la Bayer.
Mención especial merece el EIS (Epidemic
Intelligence Service), la CIA médica para los amigos, que depende
directamente de los CDC. Fue fundado en 1951 y dirigido por A.
Langmuir, consejero del departamento de guerra química y biológica
del Departamento de Defensa.
Sus miembros, cuyas listas son secretas, infiltran todos los
organismos médicos nacionales e internacionales incluyendo la propia
OMS (ver números 60 y 65).
También están colocados en cargos de control de los principales
medios de comunicación como, por ejemplo, Larry Altman escritor
médico jefe del New York Times que ha contribuido de forma
importante a extender el mito de la epidemia de SIDA en África (ver
nº 59).
El EIS está implicado desde los años 60 en los programas de control
de la población de la International Planed Parenthood (IPPF) que era
inicialmente un subcomité de la sociedad de eugenesia. Esta sociedad
racista mantuvo demostradas relaciones con los nazis (nº 60). El
IPPF, al igual que el Population Council está financiado por
Rockefeller, los laboratorios Syntex (autores del primer
anticonceptivo) y de la agencia gubernamental USA AID. Esta
organización, con filiales en más de 119 países, ha contribuido a
difundir los anticonceptivos criminales como el Norplant, el
Depoprovera, y las campañas masivas de esterilización.
Los CDC financian también el Consejo Nacional de la Raza, el Centro
para las opciones de población y docenas de asociaciones
despobladoras y del SIDA.
Los CDC y el EIS han participado en el diseño de una
epidemia de SIDA, que nunca existió pero de la cual tienen que
convencer a todo el planeta de que tienen que temerla.
Su actividad ha sido particularmente intensa en el Tercer Mundo.
Para ello han sustituido por agentes de los CDC como Jonathan Man, a
altos responsables de la OMS que afirmaban que en África no había
ningún problema. El agente de los CDC Mc Cormick, miembro del EIS,
hizo que la OMS y las autoridades sanitarias de los diferentes
países admitiesen que el sida se diagnosticase en África en base a
síntomas clínicos idénticos a los de las enfermedades endémicas. En
consecuencia las enfermedades de la pobreza creciente se renombraron
como SIDA.
Los CDC han sostenido una campaña de mentiras sobre
los disidentes apoyada por las principales revistas científicas.
Por citar sólo un ejemplo, el oficial del CDC norteamericano Harold
Jaffe en un ataque tendencioso al Dr. Peter Duesberg (publicado en
Nature, 1991 el 21 de Junio, dijo: "Pero si él y sus partidarios
(nótese que reconoce que no está sólo como pretenden muchas
publicaciones; en realidad hay cientos de científicos que denuncian
lo mismo, incluyendo a 3 premios Nobel: Kary Mullis, Walter Gilbert
y Barbara McClintoch) "minimizan el "sexo seguro" (aquí miente
descarada y tendenciosamente ya que esto es algo que nunca han hecho
los disidentes del sida, puesto que, es de sentido común que existen
enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, es uno de los
argumentos habitualmente utilizados por los oficiales contra los
disidentes que paradójicamente demuestran su falta de argumentos.
"¿deberíamos nosotros abandonar al tamizar el vih de las donaciones
de sangre y recortar la investigación en medicamentos anti-vih y
vacunas?; entonces su mensaje es peligroso."
Muy cierto, ahí está el meollo de la cuestión y Harold Jaffe es tan
idiota como para mencionarlo.
PREGUNTAROS ¿PARA QUIÉN ES PELIGROSO?.
Si se aceptase la evidencia de que el SIDA no es infeccioso,
entonces simplemente se ahorrarían el dinero, la ansiedad de los
contribuyentes de todo el mundo que pagamos todo el despilfarro
ligado al SIDA sin saberlo y, lo que es mucho más importante: se
ahorrarían las pérdida innecesarias de vidas de los seropositivos (a
tests inespecíficos que son puro VUDÚ) y enfermos de SIDA (a los que
se les ocultan las causas de su inmunodeficiencia) y a los que se
les dan medicamentos tóxicos que producen SIDA.
Simultáneamente sería un desastre para la industria médica, que se
lucra vendiendo test y medicamentos. Con un sistema tan hábil como
el que nunca hubieran podido idear los gánsters, ya que su consumo
es prácticamente obligatorio por ley y sin opciones en todos los
países y es financiado por sus ciudadanos, expropiados de sus más
elementales derechos democráticos de decidir a dónde va su dinero.
Los que lo cuestionan, al igual que cuestionan el monopolio de
medicamentos esenciales que pretenden mantener las multinacionales,
como Sudáfrica, son acusados de delincuentes y de demencia.
También sería un segundo "patinazo" y devolvería al paro a la
monstruosa y fracasada industria virus-cáncer, creada por Nixon para
la investigación de los virus del cáncer que se recicló en la
lucrativa investigación del SIDA que fue un auténtico "maná" para
ella.
Y lo más importante, las hipótesis de los disidentes apuntan
directamente a sus inevitables consecuencias políticas que serían:
- Un fracaso de la política multinacional contra la inmigración.
- Un fracaso de la política multinacional despobladora.
- Un fracaso de la política multinacional eugenista,
- Pero, además, denuncian un descrédito de los principales
organismos internacionales patrocinadores, a parte de las consabidas
multinacionales médicas, como el Population Council, los CDC, la
OMS, etc. Organismos en los que se basa el sistema para hacernos
tragar su credibilidad científica.
- Su crítica documentada es fundamental para denunciar la censura en
la ciencia que representan. Es lo que haremos en el encuentro.