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Salud Humana |
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Por qué conviene hacer el test VIH Cuando alguien presenta un riesgo de estar infectado por el VIH, el test es el único medio por el cual se puede saber si uno es seropositivo o no. Ese test debería acompañarse con consejos médicos detallados. En el transcurso de poco años, el SIDA se ha transformado en una pandemia, es decir una epidemia que se propaga en el mundo entero. También continúa propagándose aquí, y desde hace ya mucho tiempo, no concierne más únicamente a los grupos de riesgo. Es importante que cada uno sepa si está infectado o no por el virus del SIDA. De esa forma evitará contribuir a la propagación de esa enfermedad mortal.
Una quietud engañosaEn regla general, aquél que ha contraído el VIH no nota nada durante años (con excepción de la aparición, en algunos casos, de una afección gripal durante los seis primeros meses), pero esa quietud es engañosa. Durante ese lapso de tiempo en el que ningún síntoma aparece y que dura en promedio diez años, la persona infectada ya es contagiosa. La única manera de saber si uno está infectado es haciendo un test VIH. El que se somete al mismo se comporta, hacia sí mismo y los otros, como una persona consciente de sus responsabilidades.
Un test siempre tiene su razón de ser
Un resultado negativo del test indica con una muy fuerte probabilidad que la persona concernida no está infectada por el VIH, a condición que el plazo de espera hasta el test haya sido respetado (ver a continuación). Su incertidumbre y sus temores desaparecen. Aquellos que se han sometido al test VIH y que han recibido consejos competentes, probablemente adopten una actitud más responsable en el futuro, evitando situaciones de riesgo. Admitamos ahora que alguien esté infectado por el VIH, y por consiguiente sea seropositivo. En regla general, hará todo lo posible para no propagar la enfermedad. Por un lado, nadie desea infectar a su pareja, la persona que uno más ama, ni traer al mundo a un niño seropositivo. Por otro lado, el que se sabe infectado por el VIH puede beneficiarse con una terapia precoz (la cual retrasará la etapa final del SIDA). En el caso de numerosas complicaciones del SIDA, es importante, para el éxito del tratamiento, que el diagnóstico del SIDA sea conocido cuanto antes. De esa forma, varias enfermedades oportunistas podrán ser tratadas a tiempo y muchos sufrimientos evitados al enfermo. El seropositivo que consulta a tiempo a un médico vivirá mejor y más años que un seropositivo que espera el desencadenamiento del SIDA. Le aconsejamos efectuar el test con un médico a quién tenga toda confianza para que pueda también obtener toda la información y consejos que Usted necesita.
Un tratamiento específico y rápidoOtras enfermedades contribuyen a incrementar la cantidad de virus en las personas infectadas por el VIH, lo que debilita aún más el sistema inmunitario. Enfermedades benignas en sí, como el herpes, pueden de esa forma evolucionar peligrosamente. Numerosas enfermedades, como la diarrea, deben ser tratadas en cuanto aparecen. Un médico debería saber imprescindiblemente si su paciente es seropositivo. Es la única forma para que pueda hacer un diagnóstico correcto y prescribir una terapia eficaz. Por ejemplo, tendrá que tratar la neumonía más frecuente en los seropositivos, la neumonía por Pneumocystis carinii (PCP), con otras drogas que una neumonía "banal". Cuando se trataba aún las PCP como neumonías comunes, la mitad aproximadamente de los enfermos sucumbían. Hoy en día, menos del 5% de los pacientes mueren al ser diagnosticados precozmente y tratados con una terapia apropiada. La retinitis por cytomegalovirus, afección viral de los ojos bastante frecuente en los pacientes que sufren del SIDA, puede ser rápidamente reconocida como tal en los seropositivos y tratada, evitando de esa forma la ceguera.
No perder tiempo
El que retrasa el momento de hacer el test VIH pierde, en el caso de estar infectado, un tiempo precioso para el tratamiento precoz. Existen otras buenas razones para efectuar el test: para ciertas vacunas, por ejemplo antes de irse de viaje, el médico debe proceder diferentemente si el paciente es seropositivo para evitar agravar su estado. Eso también es válido en el caso de operaciones importantes, ya que solicitan al extremo el sistema inmunitario. En el interés del paciente, la decisión de operar dependerá también de su estado general.
Consejos médicosSolo una persona infectada que sabe que es seropositiva puede proteger su salud con medidas apropiadas. ¿Cuántos saben que los pájaros en jaulas pueden transmitir peligrosas micosis a los seropositivos? ¿O que los baños para gatos o la tierra de las macetas albergan gérmenes que representan un riesgo serio para los seropositivos? Los cigarrillos, las drogas y el alcohol son aún más nocivos para la salud de los seropositivos, ya que contribuyen a debilitar el sistema inmunitario. La carne cruda y cualquier alimento que pueda contener salmonelas, deben ser absolutamente evitados, así como el pescado crudo, las ostras y los mariscos. La mayonesa puede constituir un riesgo. Se recomienda una alimentación equilibrada y con muchas vitaminas. El contacto con portadores de enfermedades – como las enfermedades infantiles (por ejemplo la varicela) o la tuberculosis – puede ser peligroso. Viajes a países subdesarrollados donde la higiene es precaria, en particular en la zona de los Trópicos, representan riesgos adicionales para los seropositivos. Les es fuertemente desaconsejado medicarse sin la supervisión de un médico, por los posibles efectos secundarios de algunas drogas, en particular sobre el sistema inmunitario. Muchos ignoran que el estrés, un gran esfuerzo físico, así como tomar sol al aire libre o en una cama solar pueden debilitar el sistema inmunitario y de esa forma acelerar el desencadenamiento del SIDA. Todos esos argumentos demuestran que está en el interés de cada persona concernida someterse a un test VIH. Para terminar, mencionemos una razón adicional: desde hace varios años, la medicina dispone de medicamentos antivirales que pueden retrasar el desencadenamiento del SIDA. La TerapiaTerapia antiviralDisponemos hoy en día, para combatir la infección por VIH, de inhibidores de la transcriptasa inversa y de antiproteasas. Los inhibidores de la transcriptasa inversa impiden indirectamente la integración del genoma del virus en el ADN de la célula-huésped humana. El medicamento se opone a la acción de la transcriptasa inversa, enzima importante para hacer la síntesis del ADN. Las antiproteasas, al contrario, inhiben la proteasa, enzima responsable de la producción de nuevos virus. Hoy en día, esos dos grupos de medicamentos son prescritos en conjunto. Permiten limitar la carga viral en la sangre y en los ganglios linfáticos, y retrasar la evolución de la enfermedad. Importantes progresos terapéuticos se han realizado estos últimos años. A principios de los años 90, se apelaba a los antivirales únicamente al llegar a los estados avanzados de la infección. Ahora se intenta, gracias a un tratamiento precoz: 1. Impedir el replicado del virus y, por consiguiente, la destrucción del sistema inmunitario y la progresión de la enfermedad, 2. Impedir la aparición de variantes resistentes, 3. Disminuir la contagioasidad del enfermo; unos estudios han mostrado que la transmisión de la madre al niño puede ser considerablemente reducida si se administran antivirales a las mujeres embarazadas seropositivas. Ahora, se está empezando una terapia con dos inhibidores de la transcriptasa inversa (por ejemplo AZT [=Retrovir®], 3TC [=Epivir®], ddI [=Videx®] o ddC [=Hivid®]) y una antiproteasa (Indinavir [=Crixivan®] o Nelfinavir [=Viracept®]). La profilaxis medicamentosa del SIDAEl objetivo de la profilaxis es evitar o por lo menos retrasar las consecuencias de la infección por VIH llegado al estado de SIDA. Aquí uno se ataca, por así decirlo, únicamente a los síntomas, pero la infección es incurable y no se puede impedir la destrucción del sistema inmunitario. Los procedimientos que se deben adoptar en la profilaxis de las afecciones oportunistas dependen del grado de evolución de la enfermedad. Se recurre a diferentes medicamentos, como el Bactrim® en el caso de neumonía por pneumocystis carinii. La profilaxis post exposición
Desde hace ya varios años, los miembros del personal médico que han sido expuestos a un riesgo de infección por VIH, por ejemplo, al pincharse accidentalmente con la aguja de una jeringa, se les administra durante 2 a 4 semanas una o varios medicamentos anti-VIH. El riesgo de infección pudo de esta forma ser reducido en un 80%. En Suiza, desde finales de 1997, este "tratamiento" es también accesible para las personas que fueron expuestas a un riesgo de infección durante relaciones sexuales no protegidas. A decir verdad, no se conoce aún la eficacia de este "tratamiento". Solo se sabe con certitud que el mismo debe iniciarse cuanto antes después de la eventual infección, a las pocas horas a más tardar, pero no al haber transcurrido más de 72 horas, pues entonces el virus ya se habrá propagado en el organismo. Esos medicamentos deben ser tomadas durante 2 a 4 semanas y provocan importantes efectos secundarios. La decisión debe ser pensada con madurez, y por un especialista hospitalario, pues por el momento, no se dispone de ninguna experiencia relativa a los efectos indeseables a largo plazo que esa terapia puede provocar en sujetos sanos. El médico: principal interlocutor!Confíe en su médico! Es competente en la materia y lo ayudará a sobrellevar su enfermedad. Lo sostendrá y, si es necesario, sabrá cuando apelar a los consejos de especialistas. Por supuesto, está obligado de respetar el secreto profesional.
Los puntos enumerados aquí arriba deberían constituir la base de un comportamiento responsable y solidario |
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